Una hermosa canción

 

"Y fueron días felices en los que se juntaron los sueños con las ganas y entre los dos compusieron una hermosa canción de amor"

El prólogo parece el estribillo de una canción, pero en realidad es la definición de una especie de milagro en el que casi nadie creía, un suceso que parecía no estar previsto, pero que sucedió, es la constancia de que dos pueden ser uno cuando hay ganas, ilusión y sueños que cumplir por el medio.

Supongo que alguien desafinaría un poco, que las notas no serían las mismas que en la partitura, que la letra no seguiría el guión previsto y que algún que otro “gallo” saldría a relucir, pero en conjunto debió de quedar una bella melodía, un dueto pleno de sentimientos cruzados, de caricias desbordadas por falta de piel, de besos salidos de todos los rincones y sobre todo habrá sido parecido a alcanzar la certeza de que nada había sido en balde.

Se cruzaron dos fronteras que querían estar juntas al margen de los convencionalismos, se vieron las caras un deseo y otro deseo, se abrazaron dos almas que llevaban esperándose mucho tiempo y se vieron cara a cara los sueños de los que tanto se habló cuando eso era lo único que se podía hacer, hablar, escuchar, dialogar sobre todo lo habido en el pasado y lo que quedaba por venir en el futuro, si es que lo hay.

Ahora supongo que habrá que hacer los arreglos orquestales, buscar la manera de que suene bien a los oídos de todos aquellos que quieran oírla – si es que los compositores quieren compartirla – y esperar que triunfe en el mercado de las ilusiones, que eso si que es difícil y complicado, a la vista de cómo está el susodicho mercado.

Es el tiempo, como en todo, el que dirá si esos sueños cruzados, si esa melodía que está a medio componer, tiene éxito o no; supongo que dependerá mucho de las ganas de los compositores por concluirla, mejorarla, limar las asperezas musicales que queden y pulir los aspectos más prosaicos de toda melodía, es decir, reconocer que la compusieron entre dos.

De todos modos y teniendo en cuenta que pocos daban un duro por la idea, sabiendo que los obstáculos eran numerosos y de muy diversa índole, que la vida no se lo había puesto fácil y que la trayectoria en esas lides de ambos se parecía en poco, a mí me parece que ha quedado una bella canción de amor a dos bandas, aunque sólo es un parecer, claro.

Espero y deseo que ese hermoso estribillo vuelva a sonar en los oídos de alguien que pase por allí y que la melodía siga enriqueciéndose con nuevas letras, nuevos sueños, nuevas ilusiones que hagan más felices a sus protagonistas y que no exista impedimento alguno que trunque un sueño en el que ninguno de los dos creía o al menos no estaba claro si se podría llevar a cabo.

Habrá mas días en los días de su vida, más horas en las esperas de los dos, más vivencias que poner en el papel pautado de sus sueños; supongo que se afinarán los instrumentos que acompañen a la melodía aún inconclusa y que las estaciones pondrán de su parte para que ese viaje no sea un efímero viaje que no lleve a ninguna parte.

Porque es hermoso pensar que alguna vez y por deseo expreso, alguien consiguió burlar al destino y ganó la batalla de lo imposible, sería hermoso saber que cuando dos quieren querer no hay nada que lo pueda impedir, sobre todo si eso va acompañado de risas y no de lágrimas, sobre todo si las miradas son de bienvenida y no para decir adiós, sobre todo si los susurros no son para llamar al viento del olvido si no para musitar palabras de amor.

¿Y porque no? Cosas mas extrañas ocurrieron siempre y nadie se extrañó por ello; a lo largo del tiempo y en esta difícil tarea de componer canciones de amor, sucesos más imposibles fueron posibles y luego relatados; los viejos cantores de la vida, los antiguos y los nuevos poetas del tiempo, nos dejaron ejemplos de que todo es posible si no se cree en los imposibles.

Habrá que dejar tranquilos a los protagonistas de la melodía, dejar que el paso de las horas que tienen los días hagan su trabajo, que las palabras aún no dichas se digan alguna vez, habrá que esperar que otros músicos, con otros instrumentos, no pretendan mejorar, cambiar o adulterar el trasfondo de esa música que todavía no tiene todas las letras en sus notas.

Ojalá que algún día, alguien que encuentre esa partitura, en algún viejo cajón olvidada, no intente tatarear esa melodía, porque le faltará el argumento, las ganas y la ilusión que se puso en ella cuando se compuso y es que no hay como la melodía original.

“Y fueron días felices en los que se juntaron los sueños con las ganas y entre los dos compusieron una hermosa canción de amor”

 

Jose ( Nuberu)

 

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