Una
pregunta puede tener mil respuestas
Me
pasa que soy lo que nadie busca, que soy lo que nadie quiere, que no soy lo que
todo el mundo desea encontrar, me pasa que no soy perfecto ni imperfecto, que no
vivo como quiero, ni quiero vivir como vivo, me pasa lo que a tantas gentes les
pasa, que no quiero ser lo que soy, pero tampoco quiero ser lo que los demás
quieren que sea, incluida tú.
Que
qué me pasa preguntas………..me pasa que he visto llorar a las golondrinas y
soñar a las gaviotas en el mar inmenso, que he surcado mil infinitos sin que me
dejaran detenerme en ninguno, me pasa que me he mirado en mil ojos y suspirado
en ningún abrazo, mientras los demás surcaban otros mundos que no eran los míos;
me pasa que he soñado lo que nadie quiere soñar, pero no me ha soñado nadie,
ni siquiera tú, que tenías sueños.
Me
pasa que sigo llorando al escuchar una canción, que me sigue emocionando la
sonrisa de un niño cuando me mira, me pasa que se me alborotan los sentidos al
oír el sonido del viento mientras se mece entre las hojas de los árboles y al
contemplar el murmullo del mar, me
pasa que no se vivir sin sentir, ni se sentir de otra manera, a mi manera como
diría “La voz” y me pasa que sigo soñando todos los meses de Abril.
Me
pasa que me encierran entre melancolías efímeras, que me atiborran de
negaciones sin haberlas pedido, me pasa que ya no hay nada a mi alrededor que me
permita pasear mis miserias sin tener que pedir favores, que no encuentro
respiro para poder respirar y que no veo el final de ningún principio, porque
ya no tengo ningún lugar al que volver, eso y nada es lo que me pasa, la vida,
que siempre pasa sin pedir permiso y sin anunciarse antes.
Buena
pregunta la tuya, para no tener contestación, porque hay mil respuestas
encerradas en ella, mil argumentos que nadie quiere porque no le gustan, mil
razones que son a la vez sin razones, mil deseos sin cumplir, porque los deseos
casi nunca se cumplen; así que como podría yo contestar a tu pregunta,
descubrir la respuesta que esperas encontrar, averiguar los motivos de tantas
cosas, de tantas dudas, de tantos silencios.
Me
pasa que entregué mis ojos a una mirada que no me miraba, que di aquello que
tenía, pero no era suficiente para tal pago, que me emborraché de esperanzas
baldías y de sueños ajenos, que me fui a
buscar un sueño y me encontré con
un final que no tenía principio, me pasa que dejé atrás lo que no tenía,
para ir en busca de lo que nunca tendré, a pesar de todo y contra todo, lo malo
es que no me pasa nada que no tuviera que pasar.
Es
sencillo lo que es evidente, aunque no nos guste por tal razón, por tanta
sencillez, por ser tan apabullante, pero tan desconcertante; me pregunto si lo
que me pasa también te pasa a ti, a él, a ella, a vosotros, me pregunto si en
realidad nos pasa aquello que queremos o fingimos que no nos pasa, pero no
miramos por si acaso, porque nos puede hacer daño, porque no queremos o no
sabemos fingir, porque miramos hacia otro lado mientras les pasa a los demás,
que no a nosotros.
Me
pasa que estoy solo, sin poder estarlo, que no huelo ninguna primavera, porque
se me han acabado las semillas que sembré algún efímero otoño, que ya no
oigo los trinos de las aves, porque no vuelan como antaño volaban en mi
imaginación y sin embargo y a
pesar de todo, siguen pasándome
cosas, sucesos, motivos y emociones que no quiero que me pasen, porque me
duelen, casi tanto o más de lo que pueden dolerte a ti, que todo te duele sin
que te duela casi nada, porque has decidido que no existe el dolor si no se
siente.
Y
que puedo decir yo ahora que no se haya dicho ya, que no se haya sentido ya, que
no haya sucedido sin tener que hacerlo; que se puede contestar a una pregunta
que tiene mil respuestas, cien matices, mil argumentos a favor y en contra, que
se puede deducir de lo que no se explica, pero se vive y se siente, que cicatriz
deja el dolor que no se quiere, el amor que no se disfruta, los sueños que no
se cumplen; como se pueden contestar tantas preguntas con una sola respuesta.
Solo
sé que me pasa lo que nadie desea que le pase, solo sé que no quiero que me
pase nada y sin embargo me pasan tantas cosas, que hasta pasaste tú por mi vida
sin tener que pasar – o yo por la tuya, por los mismos motivos – solo sé
que no tengo respuestas que darme, que darte
a ti, que no tengo argumentos que dejar en tu regazo, que no puedo
adivinar el futuro porque no supe prevenir el presente.
Me
pasa que estoy cansado de soñar despierto con los ojos cerrados, que no hay
porqué mirar lo que no te dejan, porque está prohibido – como tantas cosas
nos prohibimos – que no se debe esperar aquello que nunca llegará, que no hay
reglas, pero que abundan las negativas en nuestras vidas, mientras nos pasamos
la vida haciéndonos preguntas que no sabemos contestar y uno se pregunta a qué
tanto esfuerzo, si no nos dan respuestas que nos ayuden a seguir soñando, a
seguir viviendo.
Y
todo este río de tinta sin papel, para contestar a esa pregunta que flota en el
aire que no nos deja respirar, en el suspiro que se nos prohíbe, en el beso que
no podemos olvidar en esos labios que no nos esperan, tanta palabrería para
quedarnos donde estábamos, es decir, en ninguna parte, en ningún abrazo, en
ningún rincón acogedor donde nos sintamos como en casa.
Que
me pasa me preguntas………….y yo podría decirte tantas cosas que ya ni
caben en ningún trozo de papel, que ya no hay palabras que inventar para poder
relatar un sueño incumplido – uno más de tantos otros – que no sé que
decirte que no hayas oído por ahí, que no me cabe ni siquiera la duda, de
tantas dudas que llevo acumuladas y sin embargo es sencillo lo que me pasa.
Me
pasa que me hago mil preguntas cada mañana y que no me doy ninguna respuesta,
que me arrepiento de lo que no hice, por imposible y que me duele lo que hice,
sin saber hacerlo, porque nadie me enseñó, me pasa que añoro lo que no tuve y
que echo en falta lo que alguna vez pude tener, sin llegar a tenerlo, que llevo
mil razones sin peso y el peso de muchas razones que me dieron, me pasa que no
quiero que me pase nada y sin embargo me siguen pasando cosas sin pedirlas, sin
buscarlas, sin comprarlas en el mercado de la vida.
Una
pregunta puede tener mil respuestas, una respuesta puede generar mil preguntas,
un sueño puede llegar a albergar mil lágrimas y una lágrima puede desbordar
mil razones, una palabra puede enamorar un principio, y un final puede traer
consigo un reguero de preguntas y al final ni tú ni yo sabremos las respuestas
que necesitamos encontrar.
Me
pasan las horas, me pasan los días, me pasa la vida…….y yo sin enterarme.
Jose
( Nuberu )