Vitaminas
de arrojo
Se te escapan los pensamientos imposibles entre los dedos y necesitas una buena dosis de vitaminas de arrojo, para afrontar una etapa que no sabes donde acabará. Como en el Desun Norma de Turandot pareces gritar en un esfuerzo por pedir una ayuda que nadie te prestará - Il nome suo nessun saprà... E noi dovremo, ahimè, morir, morir!... – y mientras en el espacio de tu mente se dibuja la figura de un tenor invocando la mala fortuna de una lánguida princesa, tú disipas tus pensamientos entre las letras de algún poema oxidado.
Y se van desgranando momentos de tú pasada vida, que solo tú sabrás si ha sido buena o mala, van sucediéndose en tu mente todas las pasiones que dejaste atrás - Tu pure, o principessa, nella tua fredda stanza uardi le stelle.Che tremano d’amore e di speranza..... – y las nostalgias que siempre te acompañaron en tus huidas
Acaso algún día reconozcas que te equivocaste en muchas cosas, que no acertaste en otras, que te entregaste a quién no debías y dejaste escapar a quién debías retener, pero así es la vida; el tenor se queja de las desgracias de una princesa persa que no encuentra, en su desesperación a quién amar, quién la ame y en su trágico final grita al viento - All'alba vincerò! Vincerò! vincerò! – pero tu supongo que no podrás gritar lo mismo.
Acaso nunca sepas que alguien soñó contigo todas las noches que estabas en vela, acaso nunca sepas que alguien te cuidó sin que supieras de su existencia, o peor aún, sabiéndola e ignorándola, porque tu querías mucho y poco te podían dar, acaso tenías esas vitaminas, que ahora te hacen falta, al alcance de tus pasiones y las dejaste escapar.
En tus ojos se dibujará una tristeza perenne a partir de tu soledad, las arrugas de tu rostro delimitarán todo lo que añorarás, los labios resecos le dirán a los demás que nadie los besa ya como antaño los besaron, pero tú no te preocupes y grita como la perdida princesa - All'alba vincerò!... ¡vincerò! vincerò!... - que a buen seguro conseguirás, al menos, derrotar a las fantasías que un día te abandonaron.
Alguien derramará una lágrima, alguien depositará un beso en algún apartado rincón de tu vida, alguien suspirará por tus suspiros, alguna vez, en alguna parte mientras estés y las notas del Turandot inundarán una estancia vacía de recuerdos, porque se los robaron, pero la vida continúa y tú con ella, a lomos de los desvaríos, rellenando los huecos con improvisadas añoranzas a falta de las originales, porque las originales duelen, al fin y al cabo son heridas que vamos dejando abandonadas.
Y las viejas estrofas de Puccini recorrerán el aire que dejaste atrás y te acompañarán allá donde lleves tus perdidos pensamientos en busca del arrojo que te falta, en busca de la mano que te acaricie el alma. Entre las notas no dejarás de encontrar aquello que perdiste sin saber porqué, aquello que no tuviste porque no estabas preparada, aquello a lo que renunciaste porque no te atreviste.
¡Que nadie duerma! ¡Que nadie duerma!
Tampoco tú, oh, Princesa,
en tu frío cuarto miras las estrellas
que tiemblan de amor y de esperanza...
Pero mi misterio está encerrado en mí,
mi nombre nadie lo sabrá!
¡Disípate, oh noche!
¡Tramontad, estrellas!
¡Tramontad, estrellas!
¡Al alba venceré!
¡Venceré! Venceré!
Atrévete ahora y sosiega tu alma, siéntate en el espacio vacío que alguien dejó, cierra los ojos y déjate arrastrar por estas notas..................seguro que llorarás, pero quién no llora cuando le falta el aire que un día respiró, quién no derrama lágrimas cuando escucha las palabras que nadie le dirá, quién no limpia el rostro con la última lágrima, fruto de la añoranza tardía......... - All'alba vincerò!... ¡vincerò! vincerò!... – escúchala con atención, al final comprenderás.
Jose (Nuberu )