Francisco AZORÍN IZQUIERDO

esperantista socialista

Capítulo aparte en un estudio sobre la actividad esperantista de Francisco AZORÍN IZQUIERDO merece su actividad en el seno del movimiento laborista esperantista.  No se ha querido a la hora de realizar este trabajo mezclar ambos aspectos, pues si bien ambos están relacionados, el objetivo de la aplicación del esperanto es totalmente distinto.  Se ha presentando anteriormente la actividad de AZORÍN en el denominado dentro del contexto esperantista neutrala movado (movimiento neutral), es decir el que tiene como objetivo la difusión del idioma creado por el Dr. ZAMENHOF sólo para su uso en las relaciones entre ciudadanos y organizaciones de distintos países.  Sin embargo, a comienzos de siglo un grupo de sindicalistas vio en el esperanto un instrumento eficaz que permitiría la aproximación de las clases trabajadoras de los diferentes estados, su acceso a la cultura y también un medio para conseguir una sociedad democrática universal que basara sus relaciones en el entendimiento mutuo y en la paz.  Francisco AZORÍN IZQUIERDO desde su posición ideológica también participó en el movimiento socialista esperantista, principalmente a través del propio PSOE y de SAT (Sennacieca Asocio Tutmonda).

            Los primeros intentos de crear una organización esperantista de trabajadores se llevaron a cabo poco antes del estallido de la primera guerra mundial animados por el propio Dr. ZAMENHOF, quien en un artículo publicado en una revista alemana[1] escribió: quizá para nadie en el mundo nuestra lengua democrática tiene tanta importancia como para los trabajadores.  En estos años los esperantistas pertenecientes también a movimientos obreros empiezan a considerar que la militancia en organizaciones esperantistas neutrales no es la alternativa más adecuada para quienes deseaban trabajar por un internacionalismo basado no el apolítico concepto esperantista de samideano (colega), sino en el de kamarado (camarada).

            En España el primer núcleo esperantista laborista se creó en 1911, año en el que se constituye en Madrid en la Casa del Pueblo el grupo LIBERA HOMO  (Hombre Libre), con el objetivo de crear una asociación específica para los socialistas que conocieran el idioma internacional.  En 1914 este grupo, con la ayuda del PSOE, publica el periódico SOCIALISMO ESPERANTISTA.  El nacimiento de esta asociación no se puede considerar como un hecho aislado, pues también en 1914 se constituye en París el grupo LIBERIGA STELO  (Estrella Liberadora), formado por un núcleo de esperantistas encabezados por LANTI[2], quien en el periódico LE TRAVAILLEUR ESPÉRANTISTE escribiría[3]: socialistas y sindicalistas primero... esperantistas después”.  Tras la primera guerra mundial el movimiento obrero esperantista buscó nuevas vías de actuación, la primera reacción de estos grupos fue el rechazo total a todo lo que supusiera fanatismo y principalmente a los nacionalismos.  En 1920 LANTI desde las páginas de su revista propuso a todas las asociaciones obreras esperantistas la creación de una organización que se caracterizara por su defensa de la clase obrera y por su desprecio de la idea nacionalista, defendía el concepto de anacionalidad , término cuya traducción al esperanto sería sennacieco.  Proclamaba también su convencimiento de que era necesario sustituir el caduco concepto de “nación” llamando a sus lectores a hacer funcionar un grupo humano que en el futuro pudiera ser el embrión de la pretendida sociedad universal y criticando a los esperantistas que tienen como único objetivo agruparse en organizaciones de ciudadanos pequeño-burgueses preocupados sólo en su idioma.[4]

            Con este objetivo y en el marco del 13º Congreso Mundial de Esperanto celebrado en Praga en el año 1921, un grupo inicial de 80 miembros de LIBERIGA STELO  se reunieron para fundar una asociación bajo las ideas propuestas por LANTI con el nombre de SENNACIECA ASOCIO TUTMONDA (Asociación Mundial Anacional) SAT, que tendría como idea principal considerar al esperanto no como objetivo de la acción sino como un instrumento para conseguir los objetivos.  En España la creación de SAT supuso el fortalecimiento de los grupos esperantistas socialistas de Madrid, Valencia, Barcelona, Gijón y Bilbao.  Este último había conseguido que la Agrupación Provincial del PSOE acordara[5] “recomendar a todos los federados el estudio del idioma internacional esperanto, y por medio de él, sostener correspondencia con los ciudadanos de otros países, inculcando así en ellos el ideal socialista”.  Asimismo, el 11º Congreso de la Federación Nacional de Metalúrgicos de la UGT[6] adoptó, a propuesta de la delegación de Peñarroya (Córdoba)[7], la creación de una sección esperantista y favorecer el uso del esperanto en las reuniones internacionales en las que participara la Federación.

            La actividad de Francisco AZORÍN IZQUIERDO en el movimiento socialista esperantista comienza en el año 1926 a través de sus constantes defensas del idioma internacional que realiza en el periódico EL SOCIALISTA.  AZORÍN intentó en primer lugar, que el idioma internacional fuera reconocido por el propio PSOE y más tarde por la Internacional Socialista.  Así, en el año 1928 presentó en el Congreso del PSOE una proposición en la que solicitaba del Partido que éste adoptara oficialmente el esperanto como idioma para sus relaciones internacionales.  AZORÍN argumentaba que el esperanto era ya en ese momento una lengua viva utilizada en la práctica, y que no necesitaba de apoyos morales sino de firmes decisiones para usarlo. El nuevo humanismo, dijo AZORÍN, y el importante progreso técnico en la comunicación, exigen un medio de intercomunicación no sólo entre los partidos, sino de hecho entre todos los Pueblos de la Tierra. El esperanto es sin duda ese medio de comunicación ideal para los socialistas, y su uso, un elemento de gran valor para la modernización y culturización de la sociedad española.

            Andrés SABORIT, Secretario General del PSOE, respondió diciendo que comprendía bien los razonamientos del Sr. AZORÍN y que incluso participaba de su opinión, pero que sin embargo para que todas las organizaciones obreras adoptaran el esperanto sería necesario contar con grandes presupuestos.  Otro problema importante, según SABORIT, era que desde un punto de vista pragmático existían una gran cantidad de colectivos obreros que por su falta de suficiente instrucción les sería muy difícil aprender perfectamente éste o cualquier otro idioma.  Otros compromisarios en el Congreso del PSOE, como PLA y ARMENGOL, defendieron la adopción de una lengua internacional auxiliar que contribuyera a eliminar las fronteras y los antagonismos entre los Pueblos, sugiriendo que tendría que ser la Internacional Socialista la que adoptara el esperanto como lengua para las relaciones entre los diversos partidos socialistas nacionales.  SABORIT propuso modificar la solicitud hecha al Congreso y proponer sólo la recomendación de adoptar el esperanto como lengua para las relaciones internacionales, propuesta que fue finalmente aprobada por unanimidad. 

            Sin embargo, la idea de adoptar el esperanto como lengua internacional no era aceptada por los líderes del Partido.  Francisco LARGO CABALLERO en un artículo publicado en EL SOCIALISTA[8]opinaba que en las conferencias celebradas en la Oficina Internacional del Trabajo se debían admitir todos los idiomas nacionales, y no sólo en inglés, francés y alemán, aunque obviaba los evidentes costes de las traducciones y no reconocía ninguna utilidad al idioma esperanto.  Asimismo, Julián BESTEIRO en una conferencia con el título “Modos de estudiar el Marxismo”[9] recomendaba el estudio de las lenguas vivas, que tienen un tesoro de espiritualidad inapreciable. Pero el esperanto es una lengua artificial que carece de emoción y es de escasa utilidad.

            AZORÍN respondió en el seno del PSOE a las críticas que sobre la utilidad del esperanto se hicieron, y así calificó de “internacionalismo de invernadero”, en alusión a LARGO CABALLERO, a quien necesitaba hablar 20 idiomas, mientras que él apoyaba un “internacionalismo real, intenso y vivo, basado en un lenguaje fácil para todos como era el esperanto”.  Francisco AZORÍN quiso llevar el esperanto al propio Pablo IGLESIAS ya cuando en 1910 el arquitecto cordobés había tomado contacto inicialmente con la lengua internacional. Después él mismo hablaría con Pablo IGLESIAS quien le respondió que “para la Internacional Obrera el esperanto sería un formidable instrumento y que habría de estudiarlo si dispusiera de tiempo”.  En 1924, dos años antes de la muerte del fundador del PSOE y de la UGT, AZORÍN envió a Pablo IGLESIAS un ejemplar del método de esperanto del que era autor, aun con la salvedad de que lo hacía “sin ninguna pretensión de proselitismo”.  A lo que IGLESIAS le contestó diciendo que “si tuviera la cabeza mejor intentaría aprender tus lecciones sobre esperanto”.  Después, en conversaciones directas, animó a AZORÍN a propagar la idea de la lengua internacional, manifestándole que leía con interés la propaganda esperantista que aparecía en EL SOCIALISTA.

            En el terreno internacional Francisco AZORÍN participó representando al PSOE en los Congresos de SAT de Göteborg en 1928, Stuttgart en 1931 y Valencia en 1933.  En estos años la organización SAT vivía una época de profunda crisis motivada principalmente por la existencia en su seno de diferentes tendencias y sobre todo por el deseo de la SOVETA ESPERANTSTA UNUIGO (Unión Esperantista Soviética) por orden directa del Komintern, de atraer hacia el comunismo toda la actividad de SAT.  AZORÍN no llegó a participar muy activamente en esta asociación, y cuando lo hizo se englobó dentro del sector socialdemócrata que en SAT estaba encabezado por el socialista austríaco Franz JONAS, quien años más tarde llegaría a ser Presidente de Austria.  Consumada la ruptura de SAT en el año 1932 entre las distintas corrientes que la formaban, en Agosto de ese mismo año se constituyó en Berlín una nueva asociación que bajo el nombre de INTERNACIA PROLETA ESPERANTISTARO (Internacional del Proletariado Esperantista) englobó a 14.000 esperantistas de ideales socialistas.  AZORÍN participó en algunas de sus reuniones aunque sin romper definitivamente con SAT, asociación que tras la ruptura había perdido casi todo su carácter radical.

            Ya en México Francisco AZORÍN acoge y ayuda al propio Eugéne Adam LANTI, el creador y alma de la asociación radical Sennacieca Asocio Tutmonda –SAT- y comienza con él una colaboración sobre todo en el terreno de la edición literaria.  Así el propio LANTI encargaría a AZORÍN la ilustración del diccionario editado por SAT Plena Vortaro de Esperanto (Diccionario Completo de Esperanto).


 

[1] DER ARBEITER ESPERANTIST  nº 2, pg. 10, 1910.

 

[2] LANTI era el seudónimo de Eugène ADAM, conocido como LANTI, término proveniente de la expresión “L´anti” (el que se opone).

 

[3] LE TRAVAILLEUR ESPÉRANTISTE,  nº 1, 1919, pg. 1.

 

[4] ESPERANTISTA LABORISTARO  (Clase Obrera Esperantista) nº 3, pg. 2, 1920.

 

[5] Vd. LA UNIÓN ILUSTRADA,, Bilbao 18-06-1926.

 

[6] Vd. EL SOCIALISTA, 14-09-1925.

 

[7] El esperantismo obrero de Peñarroya estaba liderado por D. Manuel FRAILE, amigo personal de Francisco AZORÍN, y a quien éste le dedicaría  un recuerdo especial en EL SOCIALISTA EL 14-01-1927 por su fallecimiento.  Manuel FRAILE pasó de ser adversario del esperanto a convertirse en un infatigable defensor de la lengua internacional, al comprender la importancia de este idioma para el internacionalismo.  La importancia del esperanto en el sindicalismo de Peñarroya llegó a ser tal, que cuando en 1926 se ofreció a través de las páginas de EL SOCIALISTA, una plaza de oficinista para el sindicato, se exigía, entre otros requisitos, hablar esperanto o estar dispuesto a aprenderlo.

[8] EL SOCIALISTA, 26-03-1925.

 

[9] Esta conferencia fue pronunciada en la Casa del Pueblo de Madrid el 11-05-1927 con ocasión del Congreso Juvenil Socialista. Fue publicada en EL SOCIALISTA al día siguiente.

 

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