Esperanto en Córdoba  1909 / 1920

 

El inicio en Córdoba de actividades en favor de la lengua internacional esperanto se produce en el año 1909. Es entonces cuando un grupo de 40 simpatizantes decide constituir una asociación local, siendo su presidente D. Luciano GISBERT y su secretario D. Cristeto RODRÍGUEZ[1].  La organización de esta primera asociación cordobesa se debe a una doble influencia; por un lado estuvo animada por el incipiente movimiento esperantista andaluz, organizado en torno a la revista GAZETO ANDALUZIA (Revista Andaluza)[2], editada en Cádiz y que estaba consiguiendo interrelacionar a los esperantistas de la propia provincia de Cádiz, así como a los de Sevilla, Málaga y también Córdoba.  Por otro lado, un importante apoyo al movimiento esperantista español, y por lo tanto también al cordobés, provino de la celebración en Barcelona[3] en Junio de 1909 del 5º Congreso Universal de Esperanto, al que asistiría el propio Dr. L. ZAMENHOF, junto con los más destacados esperantistas de la época.  Este Congreso contó con todo el apoyo oficial por parte del Estado, el rey Alfonso XIII incluso concedería la Orden de Isabel la Católica al autor del esperanto.  El Gobierno español hizo todo lo posible[4] para asegurar la celebración de este encuentro, aun cuando la propia Asociación Universal de Esperanto manifestara sus dudas al Comité Organizador, debido a los sucesos ocurridos en Barcelona durante la Semana Trágica en la que se sucedieron manifestaciones cuya represión causó decenas de muertos.  Este deseo del Gobierno de mostrar al mundo entero que la tranquilidad reinaba en la convulsionada Barcelona, unido a la constante propaganda que del esperanto se hizo en los periódicos y centros culturales españoles, provocó indirectamente la creación en 1909 de una veintena de grupos esperantistas en diferentes ciudades españolas, y entre ellos también el de Córdoba.

            En los primeros años la actividad del grupo se centró en la organización de conferencias en los más importantes centros culturales de la ciudad e incluso en las organizaciónes políticas, como la conferencia pronunciada por Paul LINARES RAPET en 1911 en el Centro Juvenil Republicano bajo el título “Internacionalismo y Esperanto”[5].  La actividad editorial de este pequeño grupo también fue significativa, se publicó en estos primeros años un folleto de difusión del esperanto y otro bajo el título GVIDFOLIO TRA CORDOBA (Guía de Córdoba), en el que se mostraban los aspectos más importantes y direcciones útiles de la ciudad.  Asimismo, Córdoba fue la primera ciudad española que contó con una colección de tarjetas postales, editadas por el impresor SEÑÁN, cuyo texto aparecía en español y en esperanto[6].

            En 1911 el esperantismo español consigue uno de sus logros más importantes.  La GACETA DE MADRID[7] publicó una Orden Ministerial por la cual se autorizaba a la Universidad Central de Madrid, y por extensión a todos los centros oficiales de enseñanza, a impartir clases de la lengua internacional con la colaboración de profesores propuestos por las asociaciones locales de esperanto, reconociéndose en dicha Orden que la obtención del Diploma de Conocimiento del Esperanto se consideraba como Mérito Oficial, valorable en las oposiciones convocadas por el Estado.  Se impartieron al amparo de dicha Orden, los primeros cursos de esperanto en Córdoba, entre ellos en un colegio de enseñanza primaria impartido por D. Jesús RODRÍGUEZ REDONDO, otro en la propia Diputación Provincial e incluso en el Instituto Provincial de Bachillerato a cargo de Paul LINARES, francés afincado en Córdoba, animador incansable del grupo local y que llegaría a ser miembro de honor de la Asociación Mundial de Esperanto.

            Siguieron para el grupo esperantista cordobés unos años de difusión constante, a pesar de que con el estallido de la primera guerra mundial el movimiento esperantista en general sufriera una importante regresión, debido principalmente a la ausencia de reuniones internacionales, a la dificultad para los contactos entre ciudadanos de países en guerra y sobre todo por la muerte de un gran número de esperanto-parlantes en los campos de batalla de Europa.  Para el esperantismo español la guerra mundial supuso la desaparición en el año 1916 de la Hispana Societo por la Propagando de Esperanto (Sociedad Española para la Propaganda del Esperanto), a la que se encontrada afiliada el grupo de Córdoba.  Tras dejar de existir esta primera asociación española, un grupo de esperantistas comenzó los trabajos para la constitución de una confederación esperantista española.  La idea de esta nueva confederación impulsó la creación previa de las federaciones regionales.  En España, Cataluña contaba ya con una fuerte federación; en Aragón en 1916 se organizó la Aragona Esperantista Federacio; también en ese mismo año se creó en Bilbao la Baska Esperanto-Federacio; en Madrid en 1917 se organizaba la Zamenhofa Federacio y en Andalucía, también en 1917, se reunía en Sevilla el Congreso constituyente de la Andaluzia Esperantista Federacio.  El representante cordobés en este congreso fue D. Francisco SERRANO OLMO.[8]

            Francisco SERRANO era miembro del grupo local desde su constitución en 1909 y fue el impulsor de muchas de las actividades esperantistas en Córdoba desde 1915 hasta su marcha a París en el año 1925.  Profesionalmente era agente comercial y en el domicilio social de compañia “Serrano y Obregón”, en la calle Ambrosio de Morales nº 10, se encontraba la sede oficial del Grupo de Esperanto de Córdoba.  Es necesario también destacar que la firma “Serrano y Obregón”, Enrique de OBREGÓN también era esperantista, editaba la revista mensual CÓRDOBA COMERCIAL, la cual anunciaba en su cabecera en 6 idiomas, entre ellos en esperanto, que se podía mantener correspondencia con dicha firma en varias lenguas, pero que para las relaciones con el extranjero se aconsejaba usar la lengua internacional esperanto[9].

            En 1918 tuvo lugar en Sevilla el 2º Congreso Andaluz de Esperanto, participando de nuevo Francisco SERRANO como delegado por Córdoba, uno de los acuerdos de este congreso fue que en 1919 el congreso habría de celebrarse en Córdoba[10].  Finalmente este tercer congreso hubo de celebrarse de nuevo en Sevilla, ante la imposibilidad argumentada por Francisco SERRANO de poder organizarlo en Córdoba, lo que nos indicaría que el movimiento esperantista cordobés de finales de esta década no era tan activo como lo había sido en años anteriores.

            Sin embargo, a comienzos de los años ’20 el grupo cordobés comienza una serie de contactos con la institución de más prestigio cultural de aquella época, la Real Academia de Bellas Letras y Nobles Artes.  No podemos concretar el preciso momento en que algún directivo de la Academia se interesó por la lengua internacional, pero lo que sí es cierto es que entre 1920 y 1923 la Academia, quizá a instancias del propio Francisco SERRANO OLMO, comenzó la adquisición de una pequeña colección de libros en y sobre el esperanto.  Asimismo, el Boletín de la institución publicó en estos años artículos sobre el esperanto y reseñaba a menudo las últimas novedades bibliográficas aparecidas en esperanto.  La Real Academia fue también una de las pocas instituciones culturales españolas que envió representantes a diversos congresos y seminarios internacionales de esperanto[11].

            El interés de la Real Academia por la nueva lengua daría como resultado que la totalidad de la intelectualidad cordobesa de los años ’20 tuviera un exacto conocimiento de lo que representaba el nuevo idioma y el que la mayoría de ellos sintieran simpatías o incluso practicara el esperanto.  Entre las figuras más destacadas del mundo de las letras y de las ciencias que en Córdoba hablaban esperanto en estos años podemos encontrar a D. Ignacio AUÑÓN, comandante del ejército: D. Rafael CASTEJÓN Y MARTÍNEZ DE ARÍZALA, ilustre historiador; D. Antonio CARBONELL TRILLO-FIGUEROA, ingeniero de minas que llegaría a redactar en esperanto unas notas geológicas de la provincia de Córdoba[12]; D. Rogelio LUQUE, editor y librero cordobés y D. Francisco AZORÍN IZQUIERDO, arquitecto municipal y protagonista de este estudio.


 

[1] Los datos completos de esta primera agrupación esperantista en Córdoba aparecen en el nº 2 de la revista GAZETO HISPANA (Revista Española) del año 1911 y editada en San Fernando (Cádiz).

 

[2] GAZETO ANDALUZIA se editaba en San Fernando (Cádiz) a finales de la primera década del siglo XX. Su director José GARZÓN RUÍZ, abogado gaditano, editó la revista con una periodicidad mensual y consiguió la colaboración de prestigiosos esperantistas.  En 1911 la Hispana Societo por la Propagando de Esperanto (Sociedad Española para la Propaganda del Esperanto) adoptó esta revista como órgano oficial, pasando desde entonces a denominarse GAZETO HISPANA (Revista Española).

 

[3] En el año 1909 el movimiento esperantista español consiguió la organización del congreso universal que desde 1905 se celebra anualmente. Tres fueron las ciudades que presentaron su candidatura: Burgos, San Sebastián y Barcelona.  Finalmente se eligió la capital catalana por ser la que disponía de una infraestructura más importante para recibir a los participantes y también por contar con un gran número de esperantistas.

 

[4] Vd. MARCO BOTELLA, Antonio “Analoj de la Esperanta Movado en  Hispanujo”, Ed. Frateco, Zaragoza 1987, pg. 45.  Se llegó a considerar seriamente la celebración del Congreso en otra ciudad que no fuera Barcelona.  Sin embargo la intervención directa del Ministro de la Gobernación, asegurando su colaboración, hizo posible la celebración del Congreso.

 

[5] Vd. GAZETO HISPANA, nº 10, Octubre 1911, pg. 15.

 

[6] Vd. DE OBREGON, Enrique “Córdoba a través de las postales”, La Voz de Córdoba, 12-11-82.

[7] GACETA DE MADRID, 15-08-1911.

 

[8] Vd. MARCO BOTELLA, Antonio. “Analoj de la Esperanta Movado en Hispanujo”. Ed. Frateco. Zaragoza 1987, pg. 122.

 

[9] Vd. DE OBREGÓN, Enrique “Serrano y Obregón, pioneros en el trance de la guerra civil”, Diario CÓRDOBA, 23-02-1986, pg. 23. En el artículo citado parece reproducida la portada de la revista CÓRDOBA COMERCIAL, en la que parece claramente la recomendación para el uso comercial del esperanto.

 

[10] Vd. MARCO BOTELLA, Antonio. op.cit. pg. 122.

[11]  Sin duda alguna el seminario esperantista más importante en el que estuvo representada la Academia fue el celebrado en París en 1925 sobre el tema “Utilización del Esperanto en las Ciencias”, al que asistió el inventor español, y esperantista, Leopoldo TORRES QUEVEDO.  Las actas de ese seminario fueron publicadas posteriormente en el Boletín de la Academia.

 

[12] Vd. BOLETÍN DE LA ACADEMIA DE CÓRDOBA, Abril-Septiembre, 1926.

 


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