Tormentas oníricas
Soñé disparatadamente
que la Armada Invencible de Felipe II
se impregnaba de pánico y arena.
Quedó detenida en marasmo.
Cegada por la niebla mostrenca,
inefable y tempestuosa.
El oleaje recordó, con su frío,
los rumbos helados de Inglaterra.
Esta vez, la Armada, parecía desarmada.
Naufragó, con torpeza, quedó cautiva.
La gravitó y colapsó el golfo espeso:
la Petrocracia texana victoriosa.
2.
¡Qué ironía que, siendo invencible
la Armada de España en 1588
tras 500 años, o poco más,
parezca tan exangüe, tan lerda,
tan mendaz y tan canalla!
Va, en su mando, otro Duque de Medina-Sidonia.
Le llaman Aznar, a ese pobre gargajo,
borbollón galipavo de las olas.
Asnar es lo que hace en la noria
de corsarios ingleses, que no cejan de envidiar
lo que no es suyo, y mentir con mandíbulas
de farisaico acento y proclamas anglicanas
por cada noticiario, o rincón de los vientos.
¡Pobre de los navíos!
Son 131 buques de lamentos y alaridos
que inútilmente se elevan a los rojizos cielos.
Mueren, al fin de cuentas, en la negra tierra
del humo y el petróleo encendido.
La historia de las noches son
oscuras batallas en el Golfo.
3.
Me asusta menos soñar
que verificar el hecho: ¡la Armada existe!
la invisible y elusiva armada de la Al-Qaida.
¡La armada existe, sin Felipe o el Duque!
Sin Saddam o sin Osama, o los hijos
de sus hijos, o los fedeyines o la Guardia.
Es una caravana de estruendos, uniformes,
vómito calculado desde el USS Milius.
Hidra de las naciones cómplices
(que son 40 votos
al proyecto más innoble del Caos):
impartir democracia con Tomahawks
por clamor, detonar el mensaje:
hágase Tu Voluntad, Gobierno Americano,
en los cielos y en la tierra
y por todos los siglos, amén.
Cumplir la tarea de sangre
desde fauces de modernos lanzallamas
y misiles, alcanzar a 500 millas, por lo menos,
todo lo que se mueva como bestia,
todo lo que se agite o cruja como hoja
del árbol vulnerable de lo humano
(sea el anciano que sueña, la mujer que sufre,
el niño que, en inocencia, se aterroriza o aún sonríe).
Todo lo que aparezca como espectro
entre vientos de arena se ha de llamar enemigo,
todo el que diga Bagdad, te quiero,
Irak, patria mía, será rival, terrorista,
indecente peligro, perjuro, ingrato.
¡La Armada existe, sí!
pero hoy persigue, sin furia católica
por signo, sin bandera de ortodoxia
por razones... la Armada navega
por su gusto gratuito de exterminio.
Y como cómplice Nada de autoexaltamiento
es la perfecta Armada yendo
hacia el desastre global, globalizante...
Es la causa de Aznar, Az-Nada.
4.
Soñé disparatadamente
que la cabeza de María Estuardo rodaba
por las calles, llenándose de fango en las acequias,
hiriéndose con pedruzcos y ortigales en el rostro;
soñe con ella, la Madre de los Escoceses,
deformada, herida, desmembrado
su rostro, su cuerpo, su expediente.
Con diecinueve años en prisión por ser católica,
la ví abdicando su trono,
en medio de la corte impía,
con muchos criminales en trincheras
y voces protestantes en comando
... y de estampia,
como golpes invasores de otras guerras,
ví la cabeza de Hussein, el socialista,
el veterano de su independencia
y ví otros 200,000 iraquíes muertos
en guerras sucesivas, sin sentido, provocadas,
entre dos pueblos islámicos, Irán vs. Irak, 1980...
¡Irak vs. la Alianza Turania!
y, armándose los sauditas kuwaitíes
en las sombras,
marionetas intermediarias de la codicia
de Occidente y vehículos del enriquecimiento,
opresores y vendepatrias, todos ellos...
Degollaban a Saddam, empujaban
a patadas su cabeza y su nombre
por los estercoleros de las informaciones,
derribaban los puentes del Estado-nación,
se orinaban sobre los huesos de la República Islámica...
pero tan sólo soñaba, disparatamente,
con dagas turcas, con paisajes de lodo sanguinario.
3-2003
Guerra del opio, 1840-42
China se cansó de los cristianos
que apoyaron el Imperio, divisor y vicioso.
Un imperio que despreció a todo el mundo
pero buscó al chino manso, cundango,
al más torpe y vichenzo.
A este sí lo civilizó, acorde a sus definiciones.
Lo hizo ... el progresista, occidentalizado.
Bien vestido, perfumado, pendiente al reloj,
cortés, solícito, encumbrado y bendito.
Una delicada encomienda le dieron:
abrir sus puertos al comercio de Europa
cuando el país más detestó al extranjero y al intruso.
Además, quitarían una tajada de su cuerpo.
Fue la China extirpada de sus güevos.
El país que, por milenios, se fajara con calzones,
muy en guardia ya le muerden
sus pudibundas geografías, lamen
en sus murallas la integridad del himen.
Sus ojos con el tumbe los abren a lujuria
y empujan a Hong Kong fuera de la frazada.
¡Qué relación cundanga con camotes!
El vichenzo, occidentalizado,
con voz oficial, arguye: «Así lo quiero».
Desafiará la voluntad de la China recelosa.
Triunfará el contrabando inglés del opio.
Este fue el evangelio de la iglesia pacificadora;
dios inmundo de escapismo, institucionalizado
por los gustos que merecen palos
y los mansos de su mundo entretenido.
El poderoso, emisario del extranjero paraíso,
abrió su tabernáculo entre zarzas
y fuego de dragón: sembró su lucro.
En el corazón colonizado, halló plaza
y rebaño; pero se lita con dioses del Imperio.
4-28-2000
Amplificación incestuosa
You can allow your own internal assumptions to shape what you see. Then you base your actions on that orientation. We have a term for it: incestuous amplification: Comentario de un funcionario del Pentágono
La llamaron,
por interna corazonada, utopía,
apetito a los labios prohibido,
tentación sagrada, falocéntrica,
amasable con piel y vida,
corazón en deliquio.
¡Ciudad de doce puertas, qué hermosa eres!
Como bocado delicioso has crecido.
En residencia del corazón, eres divina.
Te has transformado en hostia, sed de rito,
y te quiero comer, Fruta mía, y abrir tus piernas,
hasta que se amplifique mi mundo con Tu mundo.
En galope cerebral, ya que los años pasan
y la mocedad adultece y, al hacerlo,
aún más hermoso es lo que nació sublime
desde sus raíces, el organizador,
hijo de malicia, especula.
«Te haré Bandera, Libertad.
Te construiré imperios y ciudades de piedra».
2.
Oh Padre Americano, Uncle Sam multiestrellado.
Ya tienes bandera y muchas ciudades.
En Buena Tierra, nació tu florecilla;
y ¡cómo has protegido tú su dulce cuerpo,
cómo la celas y la has mimado.
¡Te lo agradezco!
Oh Libertad, eres cada vez más hermosa.
Ante otras, las tribus de turanios, aprendí
que como tú, no hay una con tu gracia...
Otros pueblos son para sus propias gentes
espinas y cardos, multitud de heridas.
Te haré una Bandera, sé mi bandera.
Te has transformado en hostia, sed de rito,
y te quiero comer, Fruta mía, y abrir tus piernas,
hasta que se amplifique mi mundo con Tu mundo.
3.
Y sucedió que la bandera cosida,
bandera que hice en mi alma, hermana mía,
por amor a tí, arde en las calles de Beirut
y Jordania, en El Cairo, en Bagdad...
Aquí cuando regreso, la veo a media asta,
y no comprendo; pero estoy muy triste,
hermana mía, Amada.
Con la memorabilia de las conquistas
que he luchado como soldado por Tu nombre
al definir lealtad, honor, justicia...
cosiste tus trapillos y te ha sobrado hilo.
Diez tangas escriben sus usalías en Tu trasero
y se impregnan de tus formas
tu encanto en retaguardia.
Corres de allá para acá, casi semidesnuda,
pero te adoro así, porque eres Arduizur
y sur ardiente y gritas, desde tu vientre de loto,
sálvame de mi belleza y mi arrogancia,
¡este hartazgo mata más que el mongol!
Acaríciame ya, házlo de prisa y corriendo
amplifícame, pon mi mundo en tu mundo.
Te has transformado en hostia, sed de rito,
y te quiero comer, Fruta mía, y abrir tus piernas,
hasta que se amplifique mi mundo con Tu mundo.
4.
En la calle, Ahrimán ubicó a gente vichenza,
pachuchos de largas uñas, ladrones,
todos avanzaron sobre tu cuerpo,
todos querían tu rito callejero,
monedas de Tu Orgasmo inmenso,
chispas de tu paraíso peculiario.
Comida de ácaros te hicíste sin saberlo,
cena de piojosos salteadores que, en anonimia,
dan sus esquinazos, te difaman.
Te gritan putarraca por el mundo,
después que se detienen a chupar tus pezones.
Besan tus genitales y tus muslos, golosamente;
pero a tus pies, no; tus pies que son el fundamento.
Todos los turanios, como uzbegos de Amu Daria,
son así, ingratos, trocaleros;
todos glorifican la tecnología, apetecen tu Ciencia,
tu American Way, tus métodos empíricos,
pero a tus oídos murmuran: dáme, es muy poco,
cuídame, respáldame, surte, enriquéceme.
Todos los turanios compiten salvajemente
por la foto contigo, por su turno en tu cama,
todos los turanios juran que Dios hizo al hombre
su califa, nombre y precio a todo objeto puso,
incluyendo la Vida, las virtudes, la belleza,
lo que eres, Reina de los Arios, fuente de sol...
Has adquirido un precio, Hermana mía.
¡Ay, Libertad! si hubieras vestido el Sadre,
la blusilla con que se cubren los puros y los fuertes,
los que van a la muerte y se acuestan en torres de silencio,
si no te hubieras lanzado a cautivar,
con la nariz de Druj donde no se te llama,
contigo no habría bronca ni tristeza...
Pero te has transformado en hostia, sed de rito,
y te quiero comer, Fruta mía, y abrir tus piernas,
hasta que se amplifique mi mundo con Tu mundo.
5.
Ella se inventó una falda más corta
que su pelo, se ofreció a todos,
con orgiástica apetencia de capricho.
Cualquier mamarracho se condonó en la noche.
A todos obserquió su bikini con 50 estrellas
olorosAS a pólvora, abonadas con sangre del orgasmo.
En azul celeste y franjas rojas sobre el blanco
cosieron su embeleco, el espectáculo.
Urdieron el pretexto de la Democracia.
Cincuenta veces la violaron esa noche.
Sí, la violaron
y América lo quiso desde el alma.
En cadávares de iraquíes, escupió
sobre sus propios huesos,
se prostituyó con la violencia innecesario.
El respeto al cuerpo propio lo dejó
entre escombros de lejanías virtuales.
Entonces, por las calles se vendieron camisetas;
los criminales compraban la que dice Te amo.
En la madrugada criminal de la inmundicia,
hasta el más pendejo fue guerrero preclaro.
Los patriotas, ultrajantes, reditaron
veteranías, con medallas y pezuñas criminales
y aún las madres, ay las lacrimosas madres,
hicieron aspavientos.
La vieron, así tan llena de colores,
con muslos suaves, con rodillas rosadas y perfectas,
tan choteada de obvia hermosura
que no la amaron mas dijeron, por míseros,
nadie la toque, Zohak la quiere.
La Libertad es ya cartel, cruzacalles,
solemnidad manipulada, adefesio del promter,
con muy poco de utopía,
sin historia, sin símbolo.
Su desnudez, su fuerza, su encanto,
es el cartel del pobre y el grito de las calles.
She is a celebrity, a divine sign, a sacred-cow.
Año tras año, se desencubre y cosifica más,
por ésto oscurece, después de refulgir
cachondamente y apelar al morbo vivo.
Ella echaba porras y vivas a la patria
(pero olvidó que la patria misma,
no algo ajeno, se encarnaba en ella.
Y sus ojos lujuriosamente fogosos, atentos,
miraban a los míos y los míos a los suyos).
Zohak, vestido de piel de lince, venció.
Ella es espectáculo, al fin.
No intimidad profunda,
Los discursos asesinan el rito
de energía y sentimiento.
6.
¡Qué esplendor visual dan con sus cuerpos
las hermanas de los jóvenes obreros,
las militantes que defienden sus luchas,
las transparentes hembras que rehusan
las triviales pantomimas del protagonismo,
los desfile de modas con banderas
de los politicones!
¡Tú, Libertad, tú que danzas, seductora!
tampoco necesitas a solemnes matones jubilados,
veteranos con fusiles de recuerdo,
o medallas o uniformes: su memorabilia.
Seguro que no abrazaron tu cuerpo.
Quedaron sin tus noches.
Sólo organizaron miles matanzas.
Se orinaron y excretaron en Tu nombre.
Si la gente te observara como eres, oh, Fruta sabrosa,
comprenderían qué incestuosamente te amplificas.
Qué quieres de tu padre y de tu madre,
de tu hermano y tu primo, lo sabrían.
Aún de mí, disidente, distinto, sabes todo
y me lo dices cuando escribo
las Gathas de Tus algarabías.
Te has transformado en hostia, sed de rito,
y te quiero comer, Fruta mía, y abrir tus piernas,
hasta que se amplifique mi mundo con Tu mundo.
7.
Los que contigo más lucran son los que describen
con sus producciones noticiosas,
en radio y televisión, tus entornos,
tus zonas sagradas, erógenas, tus íntimas
interacciones con la vida y la muerte.
Sin de veras sentirte ni amarte, ya sobre tí
lo saben todo, te explotan hasta lo indecible.
Festejan tus simulacros, protegen al más canalla
de tus criminales.
Otros en la cúpula de tus complicidades,
son los presidentes, congresistas
y jefes de corporaciones.
Ellos creen que saben todo
sobre tu extensa geografía...
¡Lo que ignoran es saber amarte!
¡Qué triste es que no puedan morder
en tí, gozar tu sabor de fruta!
¡Son como tu mentira, bandera en bandidaje,
algazara de muchos himnos criminales
y aspavientos, hijos de celebraciones vacías!
Por eso dicen en Tu Nombre que eres justicia
cuando muestras tu alegre estampa,
tu sensual nalgatorio y el mundo aplaude.
Algo que no es amor de tí desean,
que seas su cómplice,
que en Tu Nombre se venda, se negocie, todo asalto,
los asesinatos y las conspiraciones, las alianzas
con secretividades, el tráfico de poder,
el complot con lo ilícito, lo criminal
de los odios personales y las componendas.
Querrán la Universal Putarraca, la democracia
de mentirijillas, el voto cada 4 años
que no resuelve nada, sino el status quo
con clamores de la Babilonia mercenaria,
hacerte soberana en cada muerte,
llenar de asesinatos tu Memoria
y darse el traspatio de traidores, vendepatrias.
Ha de ser muy triste cada 4 de Julio
cuando ya no queda un sólo amante
que te quiera en la tradición originaria.
Cada vez es más hueca la palabra
independencia, democracia, soberanía,
derechos civiles, lo humano,
cada vez más amargos, los frutos.
Yo te imaginaba tan fértil en el abrazo,
cálida como el sexo, tan sabrosa.
Ahora con un beso estremeces, clavas
un puñal en la carne, detonas un misil en las collejas;
con otro beso, el peor de tus besos, esclavizas
porque das el discurso democratizador
(totalmente demagógico y vacío).
Así engañas a las bandas escolares,
a las niñas danzantes, las porristas,
a ilusos colegiales, a marines y reclutas
de otros pueblos, a mercenarios
de todos los colores y rincones de la tierra,
a jóvenes y viejos que aplauden desde orillas
y rincones, a las ratas de semblantes serios,
a los criminales escondidos y amargados,
a duros de corazón y a torpes codos,
a soñadores de fratricidio
y pesimistas de hueso colorado.
A todos apelas cuando te llenas la boca
con la palabra Justicia y otras niñas
tan dulces, animosas, gráciles, como la que fuíste,
asesinas serán por tí en otros pueblos,
Echar miedo con la maldad ajena
y clavar tus cuchillos y autojustificarte,
es el contenido que te quesda, tu ideario.
8.
Se ha vestido la injusticia
con la gran bandera que sacas
en desfiles, que usas por camiseta
y por braguero.
Con ella se marcha por las viles mentiras.
Con ella los fratricidas se sientan a la mesa,
se reparten el mundo, planifican
los destinos con las propagandas,
urden mientras oramos, bendecimos,
chistamos, vemos tele...
Cuidamos el salario, pagamos los impuestos
y queremos Todo con Orden y Progreso
y, obedientemente, callamos, agradecemos
y extendemos la mano para acumular más
y exigir otro tanto.
9.
Yo, como tú, Padre, la alimenté, la hice gatear,
le presté mis juguetes y a dondequiera
que conmigo fue la bendije, la protegí,
y tú anunciaste que eres hija
y hermana y vecina bondadosa.
Que yo, el Poder, hijo de tus economías,
soy su hermano; pero sólo ella es tan hermosa
como para ser mi desvelo, hermana de mi alma,
Libertad, te quiero...
Eres la madre de mis temeridades,
gozo prohibido...
¿Y qué me has dado?
El fraude.
Por eso hay que rendirte y probarte, tender
una celada de control, por ella y para ella,
por tí, por lo que fuiste.
Hacerlo más con cariño que con mala voluntad;
hay que enseñarte a ser orgiástica,
solemne, jaladora, unificante,
porque ya anda, casquivaneando,
¡ay, Libertad hermosa, invocas el individualismo
y entregas, de pronto, sin quererlo,
al exterminio al talibán, al comunista,
al hereje, al poeta,
al inconoclasta, al puto, al hippie, al egomaníaco,
al artista, al drogo, a la lesbiana, al hare krsna,
al karateca, al punk, al rockero, a la salsera,
a la Negra Tomasa, a las poquianchis,
a Toño Bicicleta y al Macho Camacho!
Tienes dos millones de Tus Hijos en prisiones.
10.
La indujeron al poder-ser que a todos satisface:
Del pueblo y para el pueblo y por el pueblo
y bajo las frazadas, ella y la nación en cueras,
la esencia del julepe se comparten.
Se defenderán a morir ya que, por querendona gracia,
la vanidad les revuelca por los rincones de lo grato
y Libertad, según ha sido concebida,
es la niña mimada, la reina del escándalo.
Antes fue discreta la noche de su mitología.
Se dijo: ¡Es animosa, alegre, risueña,
inocente, libre! No es mala, no es peligrosa,
no traiciona.
Es obediente, seducible, mansa...
Fue una zorrita, tal como la quiso
su prole de parientes en la casa,
el poder y la codicias.
Gata de los jardines, lúbrica y sensual, caprichosa,
lujo de las miradas y hoy, con orgullo,
Gran Ramera, que dice:
por el pueblo y para el pueblo, me doy.
Ella sube a los templos, putarraca.
El sostén se lo quita delante de su padre.
Y sus bragas, el hermano, las desliza.
La ligan los tíos, los primitos, toda Coalición
de las naciones que lucran
con palabras, imágenes,
carteles, internet, hoteles, bulevares, cantinas,
parafernalia mentirosa.
En las benevolencias de la anonimia convenida,
grata y duradera son las intimidades,
excitantes los límites del consenso.
11.
Al fin, que la llamaron Libertad, en carne y hueso
y asco y vómito, proyecto
de la cama empírica del mundo,
cuando más linda se puso la chiquilla de la casa.
Tenía, desde pequeña, labios rojos,
más dulces y jugosos que la magra tiranía
y los huesos tan estratégicamente ubicados
que cada espacio de esqueleto fue silueta,
exuberancia, convocación, encanto.
¡Ay, la hermana Libertad sí que está linda!
se dijo en Boston y el padre, desde la Casa Blanca,
dijo igual: «Con ella me amplifico, tendré frutos
y así me vendré en gloria,
es la flor que he creado,
y su perfume no será arrebatado
porque sólo yo con mis besos la desfloro
acostándola en los prostíbulos del mundo».
Mirando a Oriente