Carlos L󰥺 Dzur y la Generaci󮠦#060;br> del Setenta / Una Antolog
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Introducci󮠡 la Antologde Carlos L󰥺 Dzur / por Juan Romero

La funci󮠤e la poes#060;/a>

Brevma carta abierta a la nueva literatura puertorrique񡦣060;/a>

El libro de la guerra

El libro de la guerra (2)

El libro de la guerra (3)

Brevma carta abierta a la nueva literatura puertorrique񡦣060;/a>

Antolog/ Seleccionada por Juan Romero

Primera parte / de El hombre extendido

Santa Necesidad /
Frag. 58 /
El cuerpo /
Desde un pelda񯠴riste /
Hemos sido gaviotas /
A nadie tengo aqu
Te comprendo cuando chozpas /
Frag. # 63 / La existencia /
Te fundar頬os ojos /
El ᮧel de la grasa /
Los perros /
Los perros se te vuelven amigos /
Funda el hallazgo /
Voy a crear el hombre /
Me gusta (1, 2) /
Me conocen /
Me olvidan /
Mojada la roca y el polvo /
Ahorcada en Tijuana /
Negada fue la Tula verdadera /
De vuelta al campo

Segunda parte / de Tijuana: dolor de parto

Frags. 10 al 14 /
Frag. 13 /
Prosopopeya del Juicio Final /
La gente que me gusta /
Un dse despert󠥬 amor /
Como un barrio desolado /
Ya no quiero mi boca /
Voy a crear al hombre /
La madrugada /
La palabra m᳠sutil /
El anochecer /
En la sombra /
6 de junio /

Tercera parte / de La Casa

A Jacinta /
La palabra amorosa /
El malec󮠯
El fuego /
El s󴡮o y el exilio /
Benavito estᠴriste /
¡Lourdes, nos besamos! /

Cuarta parte / de Tantralia

Erotizaci󮠤el alma /
Me gusta c󭯠te mueves (2) /
Marco Antonio y Cleopatria /
Vibraciones del OM/
Lo idco /
Tus piernas /
¿Por qu頮o te conozco? /
Celos /
A񯲡nza de juventud /
Ella y yo en silencio /
Detalles de amor y deseo /
A las ganikas /
El amor existe /
Fisiologde la excitaci󮠯
Homenaje a Pan /
La muerte de la inocencia /
Amor inmundus (1) /
Amor inmundus (2) /

Quinta parte / de Heideggerianas

La ca /
Temporalidad /
Para meditar el ser /
La salud /
Dolor de parto /
Su clca epidemia /
Heidegger y la orfandad /
Materialidad /
Dopamina /
Ontologdopaminal /
Los salvajes /
Las prostitutas /
Schickung / Destinaci󮠯
La familiaridad

Sexta parte / de Las zonas del carᣴer

Diga yo /
Cingulum /
Kaddish / In memoriam /
Timidez adolescente /
Frags. # 21 al 23 /
En la muerte de Chato /
Infernalis locatio /
El hombre quieto y pobre /
Los fil᮴ropos inaut鮴icos /

S鰴ima parte / de

A los POWs /
La guerra /
La metafca de la guerra /
Romance de Mara /
Obediencia militar /
Los lobos /
La violencia /
Frag. # 7 /
Imploraciones en el 9/11 /
El exorcisador /
Frag. 1 / Himno a Puerto Rico /

Octava parte / de Est鴩cas mostrencas y vitales

Frag. # 46 /
A Narciso L󰥺 /
Ahst᳠pegada a la pared /
Ismael /
La muerte de Sara /
Hosarsiph el Silencioso
Frags. # 15 al 16 /

Frags. # 30 al 32 /
Frag. # 35 al 40 /

Novena parte / de Lope de Aguirre y los paras so񡤯s

Diosas del amor / Ixcuiname /
De Lope de Aguirre a Crupa /
Santa Necesidad
Nitaino, busca el fruto /
Esto escuch鬠Valientes /
El oficio supremo /
Una fea como yo /
Quisiera ser /

Obra personal

Adqui鲡lo

Est鴩cas mostrencas y vitales

Est鴩cas mostrencas y vitales / 2

Est鴩ca prᣴica

Memorias de la caverna

Memorias de la contracultura

Lope de Aguirre y los paras so񡤯s

Las zonas del carᣴer

Elega mi madre

Tantralia (1)

Tantralia (2)

Tantralia (3)

Tantralia (4)

Meditar el ser

A Jan Huss

Amplificaci󮠩ncestuosa

Las reses

Homenaje a Hebe

Marco Antonio y Cleopatra

Las esfinges

Detalles de amor y deseo

Homenaje a Pan

Fluidez del canto

La posibilidad del amor

La gente que me gusta

Para despertar a Leti

Fisiologde la excitaci󮦣060;/a>

Los senos c󳭩cos

El hombre extendido (1)

Jacinta

www.ilustrados.com

Foro

Palavreiros

He visto a los ᮧeles

El ladr󮠯 2

Lo idco / 1 y 2

Behaviorismo

El amor existe

La ni񡠤el deseo

La pasi󮠴errenal

La fruta saboreada

¿D󮤥 estᠬa vida?

El Ტol de la vida

Cit y Kali

Ontologdopaminal

Nostalgia del Ტol

La eternidad presente

Los peces

La tea encendida

La orientaci󮠯bjetiva

El nihilista pasivo

Uno es un zorro viejo

No lo dejaron ser

Pelagia en Antioquia

Jacob ante Esa򦣰60;/a>

Vibraciones del OM

Memorias de la caverna

Desocultamiento

Jacinta

Homenaje a Hebe

Nihilismo nocturno

La dicha ardua

La selva oscura

Axona

Prisa

Amor inmundus

La piedra de unci󮦣060;/a>

Fisiologde la excitaci󮦣060;/a>

Monograf

Cabreros

Cartas a la Web de Historia Pepiniana

Foro / 2

Foro / Propuesta

Literatos del Pepino

Indice / Comevacas y Tiznaos

La literatura pepiniana y el folclor

Bibliograf/ La literatura pepiniana y el folclor

Los Tipos folcl󲩣os de Pepino y la cultura popular e hist󲩣a

Tipos Populares / Folclor en Pepino

Listado de maestros

Notas sobre el magisterio en Pepino desde principios del Siglo XIX al XX

Notas sobre el magisterio en Pepino desde principios del Siglo XIX al XX

El Zorro Viejo y sus muchas carlancas

Oriente

Bitᣯra de la Utop#060;/a>

R. L. Card頯 Caminante solitario

Unionismo

Literatos y poetas de San Sebastiᮦ#060;/A>

Pintores de San Sebastiᮠdel Pepino

La esclavitud en PR

Foro / Academia de la Historia Pepiniana

9. Los juegos del gato y el rat󮦣060;/a>
8. La Proclama Miles y las esperanzas
7. El paen la incertidumbre
6. Revanchismo y confrontaci󮦣060;/a>
5. Una oportunidad de romper con el pasado
4. La guerra hispanoamericana
3. La simpatpor Cuba
2. Un tema ignorado y censurado
1. Introducci󮦣060;/a>
Indice / Partidas

Poes#060;/b>

Detalles de amor y deseo

Transformaci󮠩nfantil

Tijuana

Las zonas del carᣴer (2)

Heideggerianas (1)

Heideggerianas (2)

Heideggerianas (3)

Los parᳩtos

La fruta saboreada

¿D󮤥 estᠬa vida?

Cit y Kali

Ontologdopaminal

Nostalgia del Ტol

La eternidad presente

Heideggerianas (4)

Semele

Pajarracos

Lunaridad

Orientaci󮦣060;/a>

La ira

Libro de la Guerra (2)

Libro de la Guerra (3)

Libro de la Guerra (4)

Libro de la Guerra (5)

Semele

Pajarracos

Lunaridad

El mercader

Primac#060;/a>

Las esfinges

Lo idco

Lamentaciones de Agar

A Lord Shelburne

A Enrique Octavo

El amor existe

El diosito

Testimonio de la separaci󮦣060;/a>

Tus piernas

El vac#060;/a>

La casa donde llegas

Esfuerzo

Lᣴame

Endopat#060;/a>

Meditar el ser

¿Qu頥s el ser?

El ser

La familiaridad

Nosotros, los impuros

Eigentlichkeith

Cuesta mucho dolor

La ca

Lupercales

Los salvajes

La posibilidad del amor

La gente que me gusta

Intemerata

Besorge

Para m᳠puro darse

Heideggerianas (1)

Los d

Orientaci󮦣060;/a>

La ira

31 de marzo de 1282

Bendici󮠤e la zorreada

Zorro viejo

3 Poemas en Blinda

Doxolog

El amor existe Zerstreuung / Dispersi󮦣060;/a>

La alegr#060;/a>

Zu-sein / Hab鲳elas

Los ni񯳠de la concha

Numerata pecunia

Fiereza

Echarse al mundo

Las prostitutas

Pertenencia

La tea encendida

La posibilidad del amor

Don Nadie y su modorra

So񡲠despierto

La palabra malvestida

Los mentirosos (1)

Originariedad

El lenguaje como hembra

El qu頤el aqu060;/a>

La pubertad de la palabra

La gente que me gusta

Intemerata

Cuentos

Guill頥l Loro

Mantillita

El guabᦣ060;/a>

Crucito, el Feo

El reportero y la diva

Mi ara񡠰redilecta en el congal

El hombre que hablaba solo

El fil󳯦o machista

Memoria del ultraje de Floris

Lot y el esquizoide

Memoria del ultraje de Floris

Crucito el feo

$365 a la mano

Evaristo

Las goteras

Arnold Schawerzenegger


Carlos L󰥺 Dzur

Crcas a L󰥺 Dzur

La Casa / por Luis Cari񯠐reciado

Interview

Tantralia / Mitopo鴩ca del placer / por Magda del C. I񩧵ez

Tantralia / Mitopo鴩ca del placer / 2

Tantralia / Mitopo鴩ca del placer / 3

El hombre extendido / por David P᥺

El hombre extendido / Libro premiado en el Certamen Literario Chicano / Universidad de California, Irvine

El poeta vendido

Roxane Aristy

Consolaciones para Agar

Fisiologde la excitaci󮦣060;/a>

Putamen

Dopamina

Jarra de cilios

Homenaje a Pan

Homenaje a Hebe

A Jan Huss

Oir

Nihilismo nocturno

Ser᳠luz y dulzura

Infernalis locatio

Gaitiana

Meditar el ser

Homenaje a Hebe

Mimado desde tu vientre

Letralia

El mercader

Jacinta

Las nalgas de Maruxa

La magia del beso

Poessocial

YvᮠSil鮦#060;/a>

El hombre extendido, anᬩsis en torno a L󰥺 Dzur

Se crey󠰡drote al fin

Apartamentos prestados

Crucito el feo

Memoria del ultraje de Floris

Lot y el esquizoide

La violaci󮠤e Eulalia

La ca

La bruja de la torre

La traici󮦣060;/a>

Su clca epidemia

Mi ara񡠰redilecta en el congal

La pianista negra

La marrana

La gente que me gusta

Memoria del ultraje de Floris

Antologde El hombre extendido

Buy my stuff at Lulu!

Mi cuerpo

Para meditar el ser

Heidegger y la orfandad

Los perros

La posibilidad del amor

Intemerata

Pajarracos

A nadie tengo aqu060;/a>

Intemerata

Lunaridad

Intemerata

Semele

Intemerata

Los peces

Intemerata

Te comprendo cuando chozpas

Las esfinges

Lo idco

Tus piernas

El vac#060;/a>

Las siete almas

La casa donde llegas

Diosas del amor / Ixcuiname

El libro de la vida

El verso

El ritmo

El proceso femenino

Detalles de amor y deseo

La sustancia

Carlos L󰥺 Dzurp> Antologdel Erotismo Poetas / Escritores

Escritores y poetas de San Sebastiᮠdel Pepino

Lcdo. Ram󮠅dwin Col󮠐ratts / Estilete

JoaquTorres Feliciano

Ram󮠍. Estrada Linares / Caminos

La literatura en San Sebastiᮠ/ Aportaci󮠤e Ram󮠌uis Card頓errano

Pintores de San Sebastiᮠdel Pepino

Entrevista a Carlos L󰥺 Dzue / por Clotilde Dᶩla

AuthorDen

Obra personal

Meditar el ser

Homenaje a Hebe

Letralia

Jacinta

Las esfinges

Lo idco

Tus piernas

El vac#060;/a>

La casa donde llegas

Elega mi madre

www.ilustrados.com

Palavreiros

Unionismo

He visto a los ᮧeles

El ladr󮠯 2

Lo idco / 1 y 2

Behaviorismo

La ni񡠤el deseo

La pasi󮠴errenal

La fruta saboreada

¿D󮤥 estᠬa vida?

El Ტol de la vida

Cit y Kali

Ontologdopaminal

Nostalgia del Ტol

La eternidad presente

Los peces

La tea encendida

La orientaci󮠯bjetiva

Est鴩ca prᣴica

El nihilista pasivo

Uno es un zorro viejo

No lo dejaron ser

Santa Necesidad

Santa Necesidad

Ven a mMoab

Desde un pelda񯠴riste

Hosarsiph el Silencioso

Pelagia en Antioquia

Jacob ante Esa򦣰60;/a>

Vibraciones del OM

Memorias de la caverna

Desocultamiento

Uni󭙡j

El terrorismo

Jacinta

Nihilismo nocturno

Las nalgas de Maruxa

El fil󳯦o machista

Elega mi madre

El guabᦣ060;/a>

Crucito el Feo

Homenaje a Hebe

Consejos kantianos para el flaco

Tijuana

Heideggerianas (1)

Heideggerianas (2)

Heideggerianas (3)

Heideggerianas (4)

Mantillita

Tantralia (1)

El hombre extendido

Las goteras

Heidegger (6)

Un ni񯠳e devora

La dicha ardua

La selva oscura

Genoma inverso

Nabi Kalu

Es m᳠fiel mi perro

Uno es un zorro viejo

Baila, hombre tristep> La palabra amorosa

Gaitiana

Axona

Prisa

Amor inmundus

La piedra de unci󮦣060;/a>

Los peludos

Tedium vitae

Consejos para la traici󮠰erfecta

Hijificaci󮠤e la nada

El solitario que inventaba el ser

Milicias cristianas

El hombre extendido

A Juan Mari Bras

El pez eo

El obediente

Bitᣯra de la Utop#060;/a>

Fisiologde la excitaci󮦣060;/a>

$365.00 a la mano / cuento

Evaristo y la Trevi

Heidegger (6)

Poemarios

Libro de la Guerra

Libro de la Guerra (2)

Libro de la Guerra (3)

Libro de la Guerra (5)

El hombre extendido (1)

Nabi Kalu

Es m᳠fiel mi perro

Uno es un zorro viejo

Baila, hombre tristep> La palabra amorosa

Gaitiana

Axona

Prisa

Amor inmundus

La piedra de unci󮦣060;/a>

Los peludos

Tedium vitae

Consejos para la traici󮠰erfecta

Hijificaci󮠤e la nada

El solitario que inventaba el ser

Otras crcas

Milicias cristianas

El hombre extendido

A Juan Mari Bras

El pez eo

El obediente

Bitᣯra de la Utop#060;/a>

Fisiologde la excitaci󮦣060;/a>

M᳠cuentos

El rapto charro

Los 15 a񯳠de Patty

La marrana

Mi ara񡠰redilecta en el congal

La diva

Memoria del ultraje de Floris

La violaci󮠤e Eulalia

Evaristo y la Trevi

Mantillita

El reportero y la diva

Mi ara񡠰redilecta en el congal

El hombre que hablaba solo

El guabᦣ060;/A>

Crucito, el Feo

El fil󳯦o machista

Memoria del ultraje de Floris

Lot y el esquizoide

Evaristo

Las goteras

Crucito el feo

$365 a la mano

C. L󰥺 Dzur

Crcas a L󰥺 Dzur

La Casa / por Luis Cari񯠐reciado

Interview

El hombre extendido / por David P᥺

El hombre extendido / Libro premiado en el Certamen Literario Chicano / Universidad de California, Irvine

El poeta vendido

Fisiologde la excitaci󮦣060;/a>

Putamen

Dopamina

Tallo embri󮩣o

Vayamos al Cingulum

La noche de la maya

Homenaje a Hebe

Mutuamente competitivo

Corinna Harney / Ilustraci󮠦#060;/a>

A Tonina

Conductas incontrolables

Ansiedad anticipatoria

Homenaje a Pan

Homenaje a Hebe

Oir

La sustancia

Nihilismo nocturno

El amor existe

Gaitiana

A Angel Ganivet

Detalles de amor y deseo

Desocultamiento

Arnold Benedict, el traidor

Pascual Cervera

Reverendo William Drake

El trabajo El lᴩgo del tiempo

Antologdel Erotismo

Otros Textos

] Mantillita

El reportero y la diva

Mi ara񡠰redilecta en el congal

El hombre que hablaba solo

El guabᦣ060;/A>

Crucito, el Feo

Las goteras

Consejos kantianos para el flaco

$365 a la mano

El fil󳯦o machista

Memoria del ultraje de Floris

Lot y el esquizoide

Direcciones

Escrme

AuthorDen

Biograf#060;/A>

Del Unionismo al Anexionismo

Unionismo y Anexionismo

Indice / Obra Literaria de Carlos L󰥺 Dzur

Heideggerianas (1) / Libro completo de Carlos L󰥺 Dzur

Tercera parte

Los peces

Carlos L󰥺 Dzur

CAL

Marco Antonio y Cleopatra

Sobre Jaime Sabines

Los parᳩtos

La sustancia

RELIM

Mondo de Kronhela

Listado de autores

Semele

De Heideggerianas

Pajarracos

Lunaridad

Orientaci󮦣060;/a>

La ira

31 de marzo de 1282

Bendici󮠤e la zorreada

Zorro viejo

Zerstreuung / Dispersi󮦣060;/a>

La alegr#060;/a>

Zu-sein / Hab鲳elas

Los ni񯳠de la concha

Numerata pecunia

Fiereza

Echarse al mundo

Las prostitutas

Pertenencia

La tea encendida

La posibilidad del amor

La gente que me gusta

Intemerata

Besorge

Para m᳠puro darse

Ante la seguridad y la expectativa

Autenticidad

El lenguaje nos bautiza

Materialidad / Sachheit

El parto

Desove ontol󧩣o

El parto de la sustancia

Utiles a la mano

Eurce

Temporalidad

Historicidad

Los madrugadores

El Uno que no sirve para nada

Mangelhaftigkeit (1)

Mangelhaftigkeit (2)

Realidades momentᮥas

No lo dejaron ser

Geschreibe

Los d de angustia

Los fanᴩcos

Los entorpecedores

Nᵳea

La violencia

En la sombra

En aguas profundas

A gatas

Don Nadie y su modorra

So񡲠despierto

La palabra malvestida

Los mentirosos (1)

Originariedad

El lenguaje como hembra

El qu頤el aqu060;/a>

La pubertad de la palabra

Para salvar el canto

Los lockeanos

La palabra amorosa

Contrato social

Serse por anticipado

El fondo oscuro del vac#060;/a>

La canci󮠡ngustiada

Schickung / Destinaci󮦣060;/a>

Noveler#060;/a>

Percepci󮠳ntica

Aquelarre

El gorgojo vibrᴩl

El acaecer

Est鴩ca prᣴica

El arte

El poeta que nadie quer#060;/a>

Romance de Mara

Heidegger y la historia

Madre Ibris

Arbol nutricio

La existencia es libertad

El preguntante

Existenzialit䴦#060;/a>

Un-Zunhause / No-en-su-casa

Un-Zunhause / Frag. 9

Verfallen / El Decaer

Ladr󮠤e mis secretos El canto invocativo

El mercader

Primac#060;/a>

Esfuerzo

Lᣴame

Endopat#060;/a>

Meditar el ser

¿Qu頥s el ser?

El ser

La familiaridad

Nosotros, los impuros

Eigentlichkeith

Cuesta mucho dolor

La ca

Lupercales

Los salvajes

La posibilidad del amor

La gente que me gusta

Intemerata

Besorge

Para m᳠puro darse

Heideggerianas (1)

Los d

Obra po鴩ca Voy a crear al hombre

A los POWs

Los condecorados

La ca

Las hienas

Los taimados

Diga yo

La guerra

Terrorismo (2)

Los obedientes

Los lobos

El regreso del h鲯e

Los d

Frags. del 17 al 21

Padre Nuestro

Texto #49

Un cazador silencioso

Solicitud

Los violentos de la Tierra

# 85 / de (EHE)

Terrorismo (1)

# 2 / El ser es asesino (EHE)

# 5 / El asesino revent󠳵 antojo (EHE)

Que en nuestro nombre no vengan

# 3 / D de una vez (EHE)

# 12 / Llegaste al vilo (EHE)

El cazador que cruza

Entre ellos y yo

Se excluyeron del abrazo

Terrorismo (2)

Hombre Extendido

Antolog

No te llamo, Carlos

3 Poemas en Blinda

Doxolog

El amor existe

El hombre extendido

El hombre extendido (2)

El hombre extendido (3)

El hombre extendido (4)

El hombre extendido (5)

El hombre extendido (6)

San Sebastiᮠdel Pepino: Convocatoria al estudio de su historia

Escrme a:

Carlos A. L󰥺 Dzur


Primera parte / El hombre extendido

Santa Necesidad

La necesidad y la casualidad
pueden convertirse la una en la otra:
Afanasiev

Santa Necesidad,
que est᳠en la pelazga pendenciosa,
te rezo porque tienes los huesos
a򮠰rometedores y flexibles.
Te invoco y, con ojos pelones, te venero.
Eres pollancona bajo las enaguas.
Vas con la paz de dios
moviendo las petecas
porque no existe esptu sin carne
y la materia no necesita
de tu veleidoso y caprichudo h᧡se,
menos de tus exageradotas de catrina.

Desde las causalidades de los fen󭥮os
te pido bendiciones.
Estarsobre tus senos
con gusto pastoro, al menos
en la noche tras mi rezo.
Te dir.. acᠨay posada
aunque juntos naufraguemos en la burla,
puestos los dos de patas en la inopia,
en el dolor y el desprecio...

Pero, ¡bendme
en el acto revolucionario!
Abre tus piernas a la libertad.
Yo me acomodo y te cimbro.
Me entregaryo a las purezas
que tengas reservadas o escondidas
por causa de ese miedo:
despertar con otros, generosa,
sudosa de amor, pelandusca.

En el ejercicio de la vida cotidiana
(donde con idealismo se confunde
a la putarraca de los sosos
y a la metafca que nos burla por parejos),
¡oh, sin miedo a los ingratos!
te rezo y te visito
en la Cueva de los Olivos
donde est᳠penitente todav

¡Scomo Pelagia en los montes!
¡Pero, no obstante, te venero
y te rezo!

2-7-1989

*

Desde un pelda񯠴riste

Desde un pelda񯠴riste
de las ansias, te necesito y te llamo.
Soy un yo que olvid󠤥spedirse.
Y te reclamo porque ya tu voz
es cicamente m#060;BR> y conozco al cangrejo menos visible
de las tenues penumbras,
el que entrara tus t򮥬es vulvares
(los tuyos que se escribieron
como engramas en la concha dura
de mi lira y se volvieron m).

Humed飥te sobre mi cuerpo.
Viaja en mis riesgos, no en l󢲥gas selvas.
D骡me mirarte, iniciar el regreso
que es meta de mi gozo.

En tus h򭥤as tinieblas, pesco
y qu頦ᣩlmente morder᳠mi carnada;
te llamo todavcon lengua de fuego
y nadie te acomoda
en la gloria ma񡮥ra
como yo.

Publicado en Tertulia en Mizar
(N򭥲o: 827, 4 de Diciembre de 2000)

*

Frag. 58.

Voy a ir donde jam᳦#060;BR> me permita olerte de este modo.
Con la curiosidad de una serpiente
morder en lo prohibido.
Me gustarᠳi hay escamas.
Mi tacto serᠣomo otros ojos
en lo desconocido.

Cuando digas ser馣060;BR> te habr頴omado en cuenta.
Fundar᳠mi lenguaje.
Me dar᳠otros solos.
Sabr頭᳠los colores, los sonidos.

Investigaremos tejidos de limo.
Sabr頳i eres de cristal
como las aguas,
si hay t󴥭 que te proh
si te alcanzo,
si eres lo bello
(por mdesconocido).
¡Te sabr頴anto!
Me ser᳠todo
porque tu belleza cimenta
mi ser en t#060;P>

21-3-1980

*

Mi cuerpo

El cuerpo es homicida de caprichos.
Nada quiere que los ojos no vean.
El sonido, inextenso como es,
por el cuerpo y para el cuerpo escucha.
La sensaci󮠰regunta sus ras.
Se olfatea, se vibra en su latido,
se desplaza desde un aqu060;br> hasta su allᠳecuencial
de acervo causativo.

El cuerpo me libera y yo lo amo
porque seg򮠳e yergue desde s060;BR> me desata, me entrega sus banderas
con poderoso mecanismo liberante,
entitativo, soberano, traviezamente hᢩl,
sinceramente tierno desde su biolog

Yo no quiero ser pez,
no anduve con serpientes.
Tan s󬯠soy humano,
hermano de los bronquios,
rey y sacerdote de mis tantas costillas,
hijo del sol varonil en la esperma viajera
que se evifica desde la luna hermosa
de la mujer que amo.

M᳠allᠤel hombre ni me encuentro yo
ni podrᠥncontrarme nadie.
Lo que soy crece hereditariamente
para que yo sea libre, a pesar de la muerte
y me llene de amor, mundanizado.
Mi cuerpo no es la tumba del que soy;
mi cuerpo es la experiencia liberante.

*

Hemos sido gaviotas

Hemos sido gaviotas en pos de reposo.
Giramos volᦵgos, peregrinamente;
pero llega el dque nos falta permanencia
y cuando, por no verte, Reposo, regresamos.

Aparentemente se lo han llevado todo.
Apenas como rastro de vuelta
queda tu recuerdo.

¡Pero volvemos,
cuando f󳩬es somos y de tada se dice
(Reposo que refresca y vivifica)
y en cada distancia dueles y desenterrar
lo que eres, lo que soy, es ya menos t᮴rico,
placentero, optimista!

¡C󭯠ser᳠amada debajo del sedimento!
Como piedras calientes quedan
unas patas escarbantes, Urana,
y el pico y el coraz󮠹 los ri񯮥s.

Tus ras parecen clavadas en los s᭡gos.
A veces llegaste como tentaci󮦣060;BR> y herida abierta, deseosa de sexo
con nuevo amor y tuve celos,
y jalamos la llaga, por m᳠que duela,
volvercontigo porque vale la pena llevar por coraz󮠥sa eleg
Que te perdor los siglos
y nos qued󠭵cho por vivir.

*

Frag. 52

Te comprendo
cuando chozpas como mula.
¡Ay, cabrita mont鳡
cuando alborotas a brincos
sendas de pedregales.

A la ardilla que huye como rayo
la entiendo, la escucho, la entretengo.
Comprender es trillar
y amontonar la parva del alerta
con todos los sentidos que el tim󮦣060;BR> organiza como eventos
para el cuerpo m

El viejo Zorro del tiempo sustanciado
me dio el bosque celular.
Soy el sistema vivo, en cueras y calato,
de pie, con tantos huesos
y manantial de sangre,
techo abajo.

¡Qu頢ien soy
el funcionario de verbales mecanismos!
Comprendo entonces
que soy dios con cuernos levantados
y ganchosos, como el dru
entre picos nevados
y quien se goza en los pinares
y la chozpa del barrujo.

La bestia que me observa
y que como ardilla huye
mi palabra escrutadora no entiende.
Grito caprichosamente.
Juego. Propongo. Verifico.
Ella no me dialoga todav

Estoy incomprendido
gracias al Viejo Zorro,
el tiempo
y al tim󮠥lectroquco
que me alberg󠥮 el ser
con el mundo.

9-1-1979

*

Las prostitutas

a Roc#060;/blockquote>

Cuando saltas delante de mis ojos,
cuando irrumpes, ente manifiesto,
y das en las pupilas,
eres un golpe de la brisa con aroma
y una mariposa y una noche y me encantas.
Por lo general, evocas el perfume
y la tibia forma del muslo
y la armaz󮠤e huesos
relajados y flus.

Tu est󭡧o cubrirᠭi piel
como arcilla que se lava en barranqueras,
o cascada que ba񡠤ulcemente,
aunque huelas a yagrumo a mis espaldas y te pierdas como gacela, apurada
por tu rumbo de malezas o escondrijos.

No me gustas por eso
porque te vas y tu encuentro es m᳠breve
que el silencio y menos duradero que la aurora.

... pero me gustas, zorra,
porque conservas la astucia de vulpeja
y husmeas la madriguera de la calle
en la ciudad mundana y en la plaza del cuidado circunspecto, te temporas.
Te surtes con vestidos de lujo
y de marrana, si te place.
Te engalanas, asqueada
o c󭰬ice, del orgasmo ajeno.
Te obsequias provocante y provocada.
Azuzas con lockeano sensualismo,
te enciendes como motor de sexo, talonera.

¿Pero d󮤥, mujer, ser᳠t򠭡s amada?
Me gustas, nulra, y no quiero pagarte
porque en tstᠥscondido todo lo que quiero
primariamente m hormonalmente santo,
tus cr con su lenguaje puro
a menos que los vendas,
lo mismo que a tu cuerpo.

Te hallar頣omo el zorro
que no vende ni compra su presa.
La persigue.
Se cerciora si conservas o escindes
tu luz de fe y malicia,
tu fuego-amor e instinto,
tu pez eo de lealtad
en los montes sagrados de los d.

No vayas por fuego fatuo y por ventaja
a los ojos del salvaje, que 鬠no paga;
鬠muerde, acosa, organiza,
desespera, se angustia
y en su mundo no existen las monedas
ni el fascinum ni es el escarnio;
no pagarᠬas deudas no debidas
ni fundamentadas,
menos al nac󮦣060;/i> de las monedas.

Como el salvaje, satisfecho del rito
pezu񡳠clavadas por astucia y por deseo,
soy el preguntante del te quiero.

Que la necesidad carece de ley,
pues me gustas por necesidad y por ella, desde ella, contra t tus pareceres,
voy a zorrearte
con colmillos debajo de tu ombligo,
vencer頬a urdimbrada de tus noches.
Con hocico agudo lamer頤e tus tetas.
Donde tengas un corral, destender馣060;br> tu cama, rasgar頴us m᳣aras,
por olor puro de tu aliento,
por sudor sagrado
de tu sangre, vulpeja.

Que la necesidad tiene cara de hereje.
Que huir᳠de mque no querr᳠aullido
entre los pobres, alarido en soledad de madriguera, ¡pues, pobre de t퍊y tu oropel y tus tesoros de recompensa
en numerata pecunia!
vanas cosas son
si un salvaje te descubre,
que no sea yo,
que voy a preguntarte si me quieres,
que voy a subirme a tus muslos
y tus nalgas hasta que pierdas
el cobre y te delates
salvaje o malnacida
del estero
y el pantano.

13-4-1975

Frag. # 63. / La existencia

El ser se durmi󠰯r un instante
y la voz muda de los ojos
se acerc󠣯mo un quejido
y dijo Existo,
tlanihuic,
hacia abajo
como teja golpeada
y desafa los pu񯳦#060;BR> que escarban todaven cielos
que mi pie no pisa.
Oigo pues la hojarasca y el barrujo.

Y, claro estᬠme voy a los pinares
de la ira, milico del tacto,
ministro defraudado
por los entes perdidos.

Combatirtoda abstracci󮠦#060;BR> de realidad y mundo,
su reducci󮠡 concepto.
¡Soy un puerco matrero con mi vida!

La noci󮠤e existencia
que tenga fundamento.
Y que el tim󮠤el trillo
sean los ojos y el tacto.

2-18-1981

*

Frag. 112

Te fundar頬os ojos
como dos capangos duros
en apariencia de cristal
porque la luz se olvida
y los ciegos taimados y brutales,
por enga񯬠la arrebatan.
La encubren.

Har頴us ojos blandos, por igual.
Y la dulzura insertar頥n ellos,
bellotas diminutas
con estr secretas
por su corteza blanda.

Filtros de luz serᮮ
A veces, en la disparidad biocular
y por informaci󮠩nsuficiente
del fen󭥮o, serᮠcomo quieren,
caprichosos, desafiantes.

Si hay miseria visual en la fovea
no serᠬa culpa de tus ojos.
¡Yo los quise astentadores!

Como blinda serᠴu horizonte.
Con fino material
de oxidasa citocr󭩣a
te har頬as c󲮥as,
sus m򳣵los ciliares y nervios,
¡y tus pesta񡳠largas,
peludicas, bien so񡤡s!

Con lluvia de axonas que proceden
de tu corteza estriada,
con conos y bastonzuelos,
haldearᮠtus gestos de pupilas,
dilatadas en la penumbra,
casi diminutas
y por luz, deslumbradas.

Tus miradas tendrᮠfilos de espadas;
quietos secretos, alfileres de tumba.

9-2-1979

*

Frag. 71

... the third important class of molecules of life: the lipids...:
James Trefill

Mientras buscabas t򦣰60;BR> al Padre C󳭩co
no s頥n qu頡lmiares absolutos
de lo inmanifestado,
me hundn el almizcle de la bestia.

Mi boca lib󠤥l pozo inmundo de la grasa
porque yo creo en hacer redes
y membranas y cortezas
y en acariciar grosuras circulares
del olivo y cavar como topo
hasta encontrarlas.

Entre mis cuatro tribus,
almacenadoras de vida,
tepejuas en las colmenas de la muerte,
el m᳠grasiento soy.
Orde񡤯r del ldo,
autor de los aceites, terrno
que atersa la piel y sus caricias.

Yo soy el que vive sedoso,
ponchado en la manteca, obeso
en mero mole, mofletudo,
sucio en verdad, en galer subterrᮥas,
pero con el cuerpo cilrico
en los ruedos, roedor en tornijas.
Soy el ᮧel de la grasa.

7-13-1980

*

Frag. 75.

Los perros se parecen al hombre.
Ya s󬯠ladran a la campa,
a fantasmas que van,
quejumbrosos,
sin las ninfas,
sin encinos,
sin la caricia de las cosas amadas.

En la campa, sin Ტoles,
no hay quien siegue ni esparza
las canciones de trilla.
El olor del arroz falta en el balay.
El guiso dentro de la olla.
No hay un hueso que roer
ni le񡠤escocada por el fuego baladrero.
Falta todo, ente y ser,
la esencia y el hallarse.
Madriguera y callejones faltan.

Como al hombre,
que la chavisca arda y cruja
a los perros les gusta, lo demandan.

El perro que asoma su cabeza
sobre el barandal en La Habana
se irgui󠥮 sus dos patas
A mi nombre es que ladra.
Cotejo entre la balaustrada
que me espera.
Que su cola me llama.
Que no quiere peinar canas
y verse solo,
carcamal de sus a񯳦#060;BR> y nostalgia.

4-11-1983

*

Frag. 77.

Los perros se te vuelven amigos
con s󬯠su agitar de cola.
Uno los imagina en su pasado
de carcunda y se estremece;
pero irrumpen dulcemente
y se echan a tus pies y los perdonas.
Te olfatean el coraz󮬠tan d󣩬es
y sin raz󮠡lguna.

Por eso se les ama
porque el pasado de sus pulgas
ya no importa.
Han vencido por el hueso que tiras
su karma de mordiscos atroces.
Se conforman hoy con lamer
el silencio de tu mano extendida.

Cosas hay que los dedos desatan
y que se caen de suyo para quien
olfatea el coraz󮠡jeno
y sus cinco dtos de mundo.

¡Nadie es tan sensual!
lamiendo al vilo, ¡qu頭iseria!
sin dar sus cabezadas como uno.

Los perros aceptan lo que das.
Ni m᳠ni menos.
Quiere ser obediente a su modo.
Haya paz o tengas una guerra
en el bandullo, estᮠcontigo.
Se echan sobre tu vientre
y te escuchan el hambre
con que amas.
O los enojos.

Se acurrucan a tus pies
y sue񡮠al unno que puedes irte,
o vas a desafiar la vida huracanada.
Entonces te lloran como nadie.

Es que los perros
se te vuelven amigos
y se les caen las babas
cuando vas con los ojos
bravos y carde񯳠
como dos piedrecillas en llamas
y el pelo crespo de calungo.

Los perros, m᳠que un rabo
y un hocico y unos ojos
(que se parezcan a los tuyos)
tienen una antena.
Son tu propia sombra que te clama.

14-7-1980

*

Funda el hallazgo

La sustancia m᳠propia del mundo
es que te quedes junto a m#060;BR> Si has caminado triste, sin saber
que te amo, si no vo
todo lo bien que amaste, b򳣡me.

Amor y rumbos son hallazgos.
Rompe la sombra; yo, el silencio.
¡Hall魯nos porque hay
una entidad que nos invoca!

Seamos en el encuentro
que es posible:
uno, el triste de ayer
con el feliz de ma񡮡;
otro, el triste de hoy
con el amor fugado.
Esta es la sesis m᳠plena:
¡el hallazgo aqusiendo finitos!

9-2-1979

*

Frag. 102.

Voy a crear al hombre
como al riachuelo cerca de la riba,
con la piel jam᳠latigada con rebenque.
Con mirada por ning򮠭otivo
cansada y revejida.
El hombre de ranacido para el gozo
por entero, romeriego en la senda
de la libertad y la alegr
bienquistado por su mujer,
sus hijos, mi pueblo.

1980

*

Me gusta (1, 2)

Me gusta saltar,
aunque no lo quiera,
sobre esta mejana de la angustia
y dejar el fango, chapotear
en desquite y contra la agon
ir densamente hasta el r#060;BR> y lavar mi reposo
y cantar mi salmo.

(2)

Me gusta ser el hombre
que se extiende
una frontera mᳬ
allende la tristeza.
La sinceridad es el canto
m᳠puro, el perd󮠤e los r.
La savia del sublime Ტol,
la ram᳠valiente,
el heroo callado.

*

Me conocen

Me conocen los que me llaman
y se arman de amor en las costillas
para ser la redenci󮠤el abrazo que me salva.
Me conocen, si conocer es
tener aztlanes en la sangre,
como un filero con gritos emergentes,
los madrugadores de El Paso y la Mesa de Otay
y en refritos de temblores y fuego y fr#060;BR> tiritan y sobrepujan lo que el sol
tras la frontera, a medio cruce, pone.

Me conocen.
En le񡠥scriben mi nombre.
Llevan agua; pero falta a mitad de camino.
Elevan mis silencios en alturas
de cᣴus y nopales
y se r de las pi񡴡s invisibles
que dejan mis olores y reciben
mis dulces agradecimientos.

Me conocen y me sepultan
(porque no les queda otra cuando muero).
Les duele el coyote que me explota.
Saben que me voy, ilusionado y pobre,
fracasado, al final, mas ya no hambriento.
Mis ojos se comieron las ganas
de salirse del rancho de los solos,
heridos, oprimidos y chingados.

Me conocen y es tan lindo,
tan conmovedor que nos entiendan
que yo invento un coraz󮠤esde la muerte
y echo aguas al que viene tras m060;BR> y le canto y divierto, espanto al tecolote,
para que nada chueco y cobarde
finja sus ganas de humillarlo.

1986. Tijuana

*

Me olvidan

Me olvidan, si es que olvidar es
dejar la raque estuvo a flote
y pasaron de largo, traidoramente,
quien si te veo o no te conozco...
Soy un viajero con documentos
de Nadie, de Olvido, de Temores.

Hoy no tengo una tumba
que yo diga que es m
Ni nada tengo que, por una c餵la
de amor, sepa que quedarᠣonmigo.
Me olvidan.

Mi dolor es para ellos, in򴩬.
Okay, no importa tanto.
Un nombre es lo de menos.
La green-card, the bus-pass,
una tarjeta ID, chueca o verdadera,
verga me vale a򮬠si desando mis pasos.

1986. San Diego

*

Mojada la roca y su polvo

Y es mojada la roca y su polvo,
moles cocidos de cal o de mis huesos.
Y gotas sudas, criadas f󲭵las
de creencias que a todos dan el gataso
de pobladas costumbres de los signos
cuando las huellas de Aztlᮠsalen al paso.

Tijuas puede ser lo mismo
y las burbujas son como escenas
de agon o de esperanza.
Viento indocumentado que revienta
los ojos y escarcea en nuestra carne.

Las ilusiones mueren muchas veces
en franjas de frontera, muros o alambradas,
En el RGrande, tormentoso, se ahogan.
La faena del pollero es el primer
pu񡬠que abre la carne, que es cartera
de fe, de pi񡴡s gozosas, tan cateadas
por el lenguaje gabacho del lujo
y las lujurias cres al ensue񯮦#060;BR> Al EnSue񯠁mericano.

1986. Tijuana

*

Ahorcada en Tijuana

Toda la m鮤iga noche te esperaba.
Un parque que la chota lleva al asco
fue testigo: vorrachos de pocas,
prostitutas, transas
de todos los calibres y colores
y la jaina, la reina de mi barrio,
fue a Los Angeles.

Un sue񯠤e Hollywood la enamoraba.
Su coraz󮠳e perdi󠰯r esa filfa
y ase la torcieron, churuvuscos de ventaja.

La pocha volvi󠡬 nido.
Tijuas no la condena.
Mugrosa y derrotada, ¡qu頢ien!
la aceptarcuando llegara.
Y la esper頮i modo
porque amamos
y hora tras hora me cost󦣰60;br> saber qu頳upe: en la prisi󮠌a Mesa
se hizo un vilo, se colg󠤥 una soga
y qued󠭵erta.
Y nadie la reclam󮦣060;br> Ni yo.
Nadie.

1986. Tijuana.

(Cal󠵴lilizado: Tijuas, diminutivo de Tijuana; chota: polic de pocas: ; la jaina: la honey, la novia; transas: tretas; la torcieron: la apresaron, la mataron).

*

Negada fue la Tula verdadera

Levantaron su huipil porque lloraba.
Ella buscaba la Tula verdadera.
Un lugar sin hambre y sin congoja.
Un para con los suyos, sin traidores.
Pero el pochteca estuvo all#060;BR> La vendi󠧡cho
despu鳠de coyotearla por los montes,
trazᮤole la ruta del escarnio.

En la casa de Calm飡c,
el tarado del ᴬatl dio su golpe.
Un cafre fayuquero, por dinero, la entregaba.
La rob󮠌a dej󠳯la. La cedi󦣰60;BR> a un monte oscuro de salvajes, sin patrullas.
Un migra mexicano, deseᮤola,
comenz󠡠chupar su piel como una fruta.
Y aquel huipil cay󠣯n la deshonra
y del polvo naci󠵮 escarabajo.

En la casa de Calm飡c,
su sangre inspira el luto.
Bajo la tierra de un patio la enterraron.
Ahorita ya hasta un macegual canta.
Un azad󮠤e sangre en su hombro gime.
Y en la tierra donde la calaca virginal
se irᠳecando, ya nadie tiene hambre
ni congoja ni ilusiona un para
con los suyos: ¡la olvidarᮡ

1986. Tijuana

*

De vuelta al campo

Dice los viejos del rancho
que el futuro es de j󶥮es
y como a dioses se les recibe,
La rurallos espera
... a estos chaparros que se fueron,
¡y que enviarᮠremesas!
su 󢯬o de gracia,
h鲯es son que vencieron la muerte
agazapada en cruces
y, vestida de coyote en los cerros.

Como miel de las ferias
se nombra a los migrantes.
En los palenques
son cumbiangos y gallones
y las chavas los buscan
como al oro perdido y la esperanza
y por el Santo Patr󮠹 el Ni񯠃risto,
son flor y venero y se les busca.

Y la esposa lo sabe y la madre y la hija,
y les gusta escucharlos, deslumbrᮤose
porque bien que se jactan
los que oyeron campanas
y no supieron d󮤥... que TSam
les hizo los mandados
y que al Norte, vencida la cruzada
y el riesgo del coyote, han metido en cintura
(¡ay, sue son chingones!)

Con la pizca en fields de Utah,
Oreg󮬠Washington State, California,
se aprende un resto y un poco m᳠
y ya son americanos,
triunfadores y poco menos,
suerte mal restada,
cadᶥres y pasto de los buitres
y sin la Mitad de M鸩co,
historia en el suspenso.

Pero llegaron, obsequiosos,
con ricas galas, a򮠥l panz󮦣060;BR> de p󭵬os oaxaque񯳬 a򮠥l flaco,
cabez󮬠yucateco, el de ojitos chinos
y el pito, morrongudo.

¡Qu頢ien! duro trabajan
los espaldas mojadas y deslumbradas
las chicas les persiguen... y serᮠdue񡳦#060;BR> de su parcela y madres al fin...
Al bracero que cumple, tiene para el regreso
y cumplirᠭuchos sue񯳦#060;BR> como el Rey del Tomate
(¡ay, pero que no se sepa
sobre las noches parranderas con los jotos
y las hembras de los bares,
y la semilla mala que se meti󠥮 su sangre...
ay, que no sepa, del SIDA de la muerte,

*

Negada fue la Tula verdadera Ella buscaba la Tula verdadera.
Un lugar sin hambre y sin congoja.
Un para con los suyos, sin traidores.
Pero el pochteca estuvo all#060;BR> La vendi󠧡cho
despu鳠de coyotearla por los montes,
trazᮤole la ruta del escarnio.

En la casa de Calm飡c,
el tarado del ᴬatl dio su golpe.
Un cafre fayuquero, por dinero, la entregaba.
La rob󮠌a dej󠳯la. La cedi󦣰60;BR> a un monte oscuro de salvajes, sin patrullas.
Un migra mexicano, deseᮤola,
comenz󠡠chupar su piel como una fruta.
Y aquel huipil cay󠣯n la deshonra
y del polvo naci󠵮 escarabajo.

En la casa de Calm飡c,
su sangre inspira el luto.
Bajo la tierra de un patio la enterraron.
Ahorita ya hasta un macegual canta.
Un azad󮠤e sangre en su hombro gime.
Y en la tierra donde la calaca virginal
se irᠳecando, ya nadie tiene hambre
ni congoja ni ilusiona un para
con los suyos: ¡la olvidarᮡ

1986. Tijuana

Contin򡠯 Segunda parte

Tijuana: dolor de parto

_______________

Direcciones

Escrme

Carlos A. L󰥺 Dzur

Correo

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