Memorias de la contracultura /
Poemario de Carlos López Dzur
Enlaces

Indice

Indice / España

Blogger / USA

Blogger / Carlos López Dzur

Pequeña Antología y Biografía

My Blogsite en Fortunecity

El Zorro y sus muchas carlancas

Teth mi serpiente

Mis cuentos

Restriction order

La meada

El deseo del reo

La coleguita

Mantillita

Telenovelita de Cristina

El hombre que hablaba solo

Las goteras

$365 a la mano

El reportero y la diva

Lot y el esquizoide

Fulano de Tal

Memoria del ultraje de Floris

Crucito el feo

Mi araña predilecta en el congal

El motín

Teth, mi serpiente

Index / España

Cartas Recibidas

Escríbeme

AuthorDen

Biografía

Introducción a la Antología de Carlos López Dzur / por Juan Romero

Brevísima carta abierta a la nueva literatura puertorriqueña

Poeta de la Generación del '70: Carlos López Dzur

Estéticas mostrencas y vitales / 2

Prefacio / Estéticas mostrencas

Notes on counter culture

El Zorro Viejo y sus muchas carlancas

The Book of War

El hombre extendido (1)

Comevacas y Tiznaos / Partidas Campesinas Armadas en Pepino en 1898

Indice / Comevacas y Tiznaos

Maestros en San Sebastián (1900-1950)

La literatura pepiniana y el folclor

Bibliografía / La literatura pepiniana y el folclor

Los Tipos folclóricos de Pepino y la cultura popular e histórica

Tipos Populares / Folclor en Pepino

San Sebastián del Pepino / poema épico de Carlos López Dzur

Literatos y poetas de San Sebastián

Pintores de San Sebastián del Pepino

Poesía

Tantralia (1)

Tantralia (2)

Tantralia (3)

Tantralia (4)

Tijuana

Heideggerianas (1)

Heideggerianas (2)

Heideggerianas (3)

Heideggerianas (4)

Libro de la Guerra (2)

Libro de la Guerra (3)

Libro de la Guerra (4)

Libro de la Guerra (5)

Cuentos

El Gran Concurso

Guillé el Loro

Mantillita

El Guabá

Crucito, el Feo

El reportero y la diva

Mi araña predilecta en el congal

El hombre que hablaba solo

La casa de los perversos

El Gran Concurso

Memoria del ultraje de Floris

Lot y el esquizoide

Evaristo

Las goteras

Críticas a López Dzur

La Casa / por Luis Cariño Preciado

Interview

El hombre extendido / por David Páez

El hombre extendido / Libro premiado en el Certamen Literario Chicano / Universidad de California, Irvine

El poeta vendido

Memorial Day

Fisiología de la excitación

Putamen

Dopamina

Tallo embriónico

www.ilustrados.com

Palavreiros

Tríptico Editores

Unionismo

He visto a los ángeles

El ladrón / 2

Lo idílico / 1 y 2

Behaviorismo

La niña del deseo

La pasión terrenal

La fruta saboreada

¿Dónde está la vida?

El aábol de la vida

Cit y Kali

Ontología dopaminal

Nostalgia del árbol

La eternidad presente

Los peces

La tea encendida

La orientación objetiva

Estética práctica

El nihilista pasivo

Uno es un zorro viejo

No lo dejaron ser

Santa Necesidad

Santa Necesidad

Ven a mí, Moab

Desde un peldaño triste

Hosarsiph el Silencioso

Pelagia en Antioquia

Jacob ante Esaú

Vibraciones del OM

Memorias de la caverna

Desocultamiento

Unió-Yaj

El terrorismo

Jacinta

Mutuamente competitivo

Homenaje a Pan

Homenaje a Hebe

Oir

Nihilismo nocturno

El amor existe

Gaitiana

A Angel Ganivet

Arnold Benedict, el traidor

Pascual Cervera

Reverendo William Drake

Lamentaciones de Agar

A Lord Shelburne

A Enrique Octavo

A Jan Huss

El amor existe

El diosito

Testimonio de la separación

El trabajo

El látigo del tiempo

Antología del Erotismo

Primera parte

... la madre es la institucionalización de lo sagrado, pero, al mismo tiempo, todas las desobediencias se establecen contra ella: ¡La madre es el rostro del dictador! A ella tiene que enfrentarse el revolucionario. Ella es toda la clase, toda la moral, todo el amparo. La madre es la reacción. La madre es el status quo: Iván Silén, en: El llanto de las ninfómanas

Un beso calculado fue su herencia
y la fría noche del adiós.
Rumbo a la madrugada, las madres
dijeron, a boca de jarro, al unísono:
Tendrás que ser un hombre,
pero en la UFOria uránica
a los pies de la cueva sin soles verdaderos,
con apenas sus juguetes en la fantasía,
él seguía siendo un niño,
el niño sin sustento.

Un beso espartano bendijo su frente;
rodó hasta sus mejillas
como ósculo traidor a las estrellas.
Al final, el abrazo de Minerva
descolgó la despedida.

Quiero que seas frugal, valiente,
autocentrado, heroico, hijo;
perfecciona la estricta disciplina.

Y Minerva / Hera / Dios
y el mundo, ser-social,
pues añadieron: ¡Vete!

Toma este escudo, llévalo a la batalla
y, a tu regreso, tráelo o no vuelvas.

Y obedeció, al parecer,
como perro espartano del reposo,
beatuco, rezandero, inmutable
y lo vieron regresar; él, sí, regresó
(y el escudo goteó sangre a su paso)
sangre de Corea y de Vietnam,
de Camboya y de Laos,
de Panamá y la Dominicana...

Y, a su regreso, se colocó
como pilastra, tiesa, muda,
y en la columna del Templo de Erectón,
como cariátide, él fue lo que pidieran:
sordo ornato, trofeo de Truman,
presea del nixoncidio,
medalla congresional de valentía,
veterano.

Quedó enhiesto y con buena capa
se le cubrieron los hombros,
pero sentía el frío, el beso, la jornada...
y beatón y tuno, todo uno, fue
quien todo lo sufre, lo calla
y lo encubre. Vil matrero,
el definido heroico...
conjurado...

II.

El héroe del Templo de Erectón
es iluso idiota, ilotizado,
esclavo en su semilla, sin futuro.
Un bebedor de luz, ebrio en el alma,
libre por decreto en la razón,
esclavo de facto por indolencia frágil.
Una baya sostuvo su doria externalidad,
burla en las cariátides; pero, adentro...
sí, adentro, muy adentro,
comenzó a sentirse humillado,
escindido,
esquizofrénico.

El héroe fue el hueso del coxal,
misterio saliente de cadera, danzó
cierto progreso acelerado, suicida,
al que no pudo expresar,
sin movimiento,
sin saltar al vacío
y buscar lo perdido.

Un mítopoema que era suyo,
intransferible, absurdo.

Quiso hablar
sobre bellezas y maravillas naturales:
hombres y tierras, óvulo, aguas,
diversidad que es el Todo,
plural y promisorio...
pero él estaba tieso
por causa de obediencia
al pie de las columnas del Imperio.

III.

Los Baby Boomers han crecido.
Ya tienen sus pies muy polvorientos.
El viento estercoló sus uñas con su mugre
y sus manos se van despegando
de los muros, desde grietas de gozos,
y restingas de imparables rebeliones.
A punto de caer ya están sus cuerpos
que cuelgan, o yacen, fermentándose,
tan históricamente en el Soluto
que necesariamente se exorcisan.

Todo comenzó como su juego.
Un inocente juego, una vil alegría...
El misterio saliente de cadera, la ruptura,
fue ligarse a Afrodita, atreverse...
¡Qué imprudencia, erimanto!
Se erizó él bajo un manto de hermosura.

(¡Qué bellas son las niñas que se bañan
en cueras; qué bellos son los ángeles
de carne, las hembras que dejan su uniforme
y se desvisten y se ponen una flor
en sus cabezas, ay, las Niñas de Paz y Amor
que gritan por las calles con el alma
tan desnuda como el cuerpo;
¡Sexo sí, guerra no!).
Vayamos a ese cingulum,
en cinga, cingulemos...

14-2-1990

2.

Yo te abriré, mitopoema,
porque estás más allá
del habla caprichosa.
De estas murallas secas
donde la gente come
vidrio moral y escupe lajas.

Yo sí creo en el Jardín
con manzanas de núcleos medulares e ígneos.
Rehuyo fiambre de tejones y espejismos.
Seré, por tanto, revendón.
Solazaré mis dedos por tus grietas.
Escrutaré los grumos, tus espinas,
o tus colores más bellos,
hasta decir: ¡Existes!
y te encuentro.

A corte de machete,
dividiré las horas del presente
y objetivos que guardaste dentro de la pepa.
Cantaré, cuando el sol se despida,
a la pulpa blanda como el vientre,
como el alma que se echó desnuda
por las calles...

Habrá objetivos ante los que no diga
son míos,
Hortalizas son
prohibidas por ahora.
Las dejaré crecer y madurar para mí,
pues son sustancia para otros ojos
que me llevan ventaja, ojos de Erimanto.
Varones que han sembrado más
(que tu hermosura han visto y permanecen
ávidos, avizadores y no importa
si ciegos; el ciego ve mucho más
que el bizco ilota, idiotizado,
porque no vive en queja y goza en su memoria).

Sus gargantas ya conocieron la amargura,
y ya estabas tú inserta en estrofas del origen,
porque fuíste primitiva, originariamente:
¡Toda deseo, lista para él, pese al miedo,
con voluntad sobreviviente!
Eras el principio desatado del bíos,
forcejeo con los mitocondriones
y desbordamiento, ¡Ibris! de Afrodita.

¡Fruta que vieron ayer, Tu Desnudez,
y ellos queriéndola morder
sin la usanza de golpes de pecho
y lamidas frívolas y ascos y ñáñaras,
fruta del Todo,
y que pocos han conocido!

¡Los pioneros de tus devociones, sí!
Ellos tomaron las bayas
del placer infinito, vainas de la delicia!

II.

En este pedacito de presente te invoco.
Pelaré tu cuerpo, fruta del cosmos,
con mi beso,
con afán,
mordiéndote de tal modo
que, cuando estés desnuda,
sepa yo que eres
la causa de todo lo que existe.
Que vencíste a la formulación arbitraria y opresiva
de los adjetivos y los filosofemas
al mecerte en geotropismos de la aurora...

III.

Ya no son necesarios
ni sistemas ni epitemologías.
Se goza de tu amor al primer bocado
y, como flor entre dientes,
se muerde en tu gruta y tus vísceras
por la ternura precisa.

8-2-97

3. / Behaviorismo

> Yo no sé decir todo lo que quiero,
pero, desde mi bastión de nervios y de células,
me habla un tal vez, que son los hábitos,
que han mordido de mis huesos, su sustancia,
y pregunta a las memorias de mis sensaciones
su por qué que se escapa,
se prohíbe, su cómo
que tiene sus afanes,
tanto como yo los míos.

Estos estímulos privados, los que yo pongo
en códigos de dudas,
en engramas de anhelos infinitos,
¿por qué no se completan?
¿se explica así a la angustia?

II.

¿Cómo funciona la mente
que tengo contenidos
ya apriorísticos y marchas que realizar
y estoy en pausa?
Aquí clavado estoy como cariátide.
¿Qué van a hacer conmigo
ahora que no me dejo predecir
ni controlar, por falta de modestia?

Los que piensan que estoy equivocado
cuando organizo mis caprichos y pregunto...
¿hay raíz en las aguas de lo maravilloso,
o el mundo es este tarro, a mi diestra,
con vómitos y náuseas,
el comportamiento diseñado que deploro?

¿Pedirán que siga siendo el Fidei Defensor
o es, para mí, que se instaura el Servicio Militar
(obligatorio para que sea el mandato
de los war-hawks y comandantes de butaca?

III.

No. La madre no sospecha que actúa de policía. La madre ignora, a pesar de ser ella quien ha dado la orden, que no castiga al niño por haber desobedecido la 'orden', sino porque hay que corregir la ¡personalidad! a tiempo. ¡La madre es el primer siquiatra y el más peligroso, porque hace de la ternura una terapia!: Iván Silén

¿Qué o quiénes compondrán mis tuercas
(si no voy al siquiatra, o el siquiatra es Mr. Hoover)
ni creo en terapias de aversión,
por no temer a nada?

Ni la muerte me bautiza ni me salva,
yo concluyo.
Al contrario, me cura los espantos,
me conmueve.

¿En qué engrama se acostará
el mejor proceso de mi química
para que se descanse mi animal humano,
sea lo que sea, después
que como Erectón, mármol de tiempo,
estuve impropiamente en pie,
dócil, obediente, rigurosamente colocado,
en las cariátides del mundo?

IV.

La madre como instrumento sicológico del Estado. «Te corrijo porque te amo», dice la madre. Pero detrás de la madre están todas las demás instituciones de 'corrección': la escuela, la iglesia, la cárcel, el manicomio, etc.: Iván Silén

La cantidad de inteligencia expresada
se reconstruye, ¿o no? verbalilizado estoy,
sin entender a dónde me llevará la madre
y el abstracto linaje de sus gritos.
Me asaltan y corrigen todavía,
sin que yo lo prefiera, pues no da descripción,
ternura falta, es Viento que azota
sin color, sin forma, sin sustancia...

Hoy, en mudez, rescataré
memorias de sensación,
apenas sin saber cómo
mañana se reprocesarán los estados
de mi cuerpo y la voz con que sueño
y exploro y bendigo.

Los hijos espartanos del Establecimiento
me trajeron de la greefa
y fabrico espirales en mi rincón del Templo.
Los greedy pigs están conformes.
Sus capitales no se pierden en el humo.
La mota es otro artilugio silenciante;
otra cosecha de la Affluent Society,
y sus ganancias están seguras en los bancos.

Las pricks-teasers,
en aras de banging off
me llaman a sus bacanales cuando van
por monkey-hunt a los hoteles
y ven mis güevos en lo alto de mi altar
de veterano, en Esparta, feliz y soñolienta.

Hoy soy más behaviorista que ayer;
pero estoy insatisfecho, sin respuestas.

7-12-93

4. / Cuando estoy enamorado

Cuando yo estoy enamorado
y con mi fe en angustia por quererte,
los rivales se visten de hopalanda
y dicen a mi novia, soy poeta...

... tan sólo por joder, por ver si me la quitan.
Por amendrentar, van y te dicen:
yo trabajo en lo oculto,
tengo secretos de tu sangre
y cultura de tus hímenes;
soy ducho, espartano, mi espada está afilada,
y mis huevos calientes; yo te obedezco
y te conozco más; yo bajaré al ser-social
y haré holocaustos; te daré todo lo que pidas.

II.

La cultura es la máscara de una violencia que posa de novia. Crimen en medio de la fiesta, porque sabemos que el imposible nos llama. El imposible es nuestra fe, porque nuestro absurdo es nuestra hermosura: Ivan Silén

Exactamente, ahí, en-ser-sociales,
es que se equivocan; yo sé la hermosura
que me place, yo sé la fe absurda
que me ata a la niña más bella de Roma;
¡y bien puede que sea la puta de Corinto!

Cuando me enamoro y ésto sucede
cuando canto con voz propia,
yo robo para ella, yo proveo.
Lucho por sus caliópicas delicias.
Entonces, vienen los simplones
con sus flautas y se antojan
de la más bella entre las ninfas
masturbantes, la intertextual,
que todos apetecen
como su ataúd abierto para el gozo,
vulpeja de muslos separados, penetrables,
y aplauso y triunfo ganancioso.

III.

Cuando más quiero callar,
de los árboles sale la golfa más redonda
con su cuerpo de tronco y sus ramajes
y me place besarla en cada hoja
y descubrir las memorias de su clorofila
y ser un poco sol para reverdecerla
hasta que no pueda más con su hermosura.

Por eso, me enamoro de los árboles
y me brotan palabras de sol y lluvia
y busco las raíces por donde el amor
comienza a ser fruto y destino.

IV.

¡Qué húmeda es la gruta
de esa peña abierta sobre el lecho
y ese ombligo de espesas verdolagas
y las pervincas violetas que le forman orillas!
Es el jardín ir e hundirse
bajo el centro de la cama donde habita
en aras de horizonte;
no por otra cosa que sus ríos.

Me apasiona su perfume de retama
y sus rojas ovas de ciclamen.
¡Hasta el fin de las noches
me gusta el fondo oscuro que me oculta
y vivir entre sus muslos como ola!
¡Qué bellas son las ninfas de los ríos!

V.

Tengo un duende
que es su mansa huella
en las ciénagas del alba
y subterráneo corazón adentro
que ella hace latir, con sólo su sonrisa,
y dos palomas que vuelan de su pecho
cuando yo las rescato de su blusa.

¡No sé ni cómo madrugamos!
¡No sé cuál corazón es mío!

VI.

¡Qué belleza más simple tienen los sátiros!
¡Qué estirpe armonizada con su teleología!
¡Cómo interactuán entre sí,
sin ruidoso lenguaje...
por eso, Pan es pánico al intruso,
al que molesta con pausas de fatiga!

Son pilluelos ónticos, intramoleculares.

Los que conmigo han venido
de cierto no arribaron por milagros
ni por mágicos nóumenos
ni espíritu.
Jamás han gritado por asombro:
¡Paracleto!

No. ¡Nunca!
Es claro que vinieron por las ninfas,
por una mujer hecha costilla,
por la señal biogénica del gozo.

Los vecinos que vieron a los sátiros
se imaginaron la cola del Demonio
e invocaron a San Jorge,
San Pol, Santo Marte
porque tienen la desnudez de ámbar
y se frotan con la eléctrica llovizna
de infatuadas luciérnagas, envidiosos;
quieren que las ninfas
los huelan a distancia; pero...
Ellos no son como yo; no las merecen
aunque hayan llegado
con joyas de sus hurtos, con galas
de una ciudad del mar, desconocida,
o desde el ombligo del centro de la tierra.

VII.

La voz no es la vitrina del ser: Iván Silén

Ya están aquí. ¡Es lo que importa!
con suaves cielos de helio,
con gases maravillosos de su oxígeno
y flamas volátiles de argón y flúor
y las gotas del bromo y aún así escaparán.
¡Serán quebradas sus voces de cristalería!

¡Han visto ríos, árboles, prados,
aromas de primavera, silfos de brisa y celo!
¡Y, sobre todo, ninfas de sus propios colores,
pero no a las coquetas inocencias
de la luz y la onda,
ni la empatía de los montes,
alma de los riachuelos, duendecitas
de los prados y los árboles!

VIII.

¡No huyan, son gnomos,
migajitas del Pan todo inclusivo,
no corran, son silfos, no teman
de estas coquetas apariencias del deseo,
no eludan su presencia
porque tiemble la tierra,
o se agiten las aguas!
Son íncubos para el amor y el sueño.
Son larvas de atracción.
Son kobolos.
Son sátiros.
Son amor del cosmos,
sinagogas del proceso natural
de la masa y el fuego.

2-5-89

5. / La Nueva / Vieja Madre / (h)Era

(Hera) is portrayed as jealous, violent, and vindicative, often angry to Zeus, whose infidelities she regarded as insults... Athena, struck by the new-born baby's beauty and his vigour, asked Hera to give him the breast. Hera did so, but Heracles, the baby, sucked with such force that he hurt the goddess. She flung him away from her, but Athena picked him up: Pierre Grimal

El coxis que, sin mucho pensarlo,
vibra con sílabas de mantrams,
pidió leche y vigor para hacer sus estrellas.
¡Como gárgaras de alegría!
Y con la canturria de unos senos vecinos,
aquellos de la diosa caprichosa,
quiso la vivaracha exploración
del cosmos nuevo, su trago dulce
con la Nueva (h)Era.

En la cósmica fanfarria en los cimientos
fue su madre, la Sagrada,
pero sus Senos no eran suyos
y chupó en ellos, dolor mutuo,
imágenes siniestras y caídas.

Empezaron, aquellos, los pocos
(quienes no dieron
su obediencia a los cuchillos)
a cantar por el sol más alto que los soles.
¡Al Acuarius! y Hera vio el desafío,
no hay más Era que Hera,
ni más belleza que la mía;

por lo que quiso matar
al baby-boomer...

Y, a las pilastras llegaron los sonidos,
Let the Sun Shine y, desde 1969,
«Acquarius», aquellas canciones
con olor a incienso; la búsqueda, sí,
de unos pechos siderales, gozos sublimes
para mamar a gusto lo prohibido;
pero aquella dictadura,
la era matricida, la (h)era del recelo
y senos yermos, ¡qué chasco!
estuvo viva aún, prohibiendo
en la forma del chantaje y sus ternuras.
¡Era la Madre Patria, autoritaria todavía!

19-2-1990

6. / a Gandhi

A la India la dividieron en dos Estados,
y te alegraste tú, baby-boomer,
que antes afilaste los cuchillos
y querías llamarte Civilizador
como tu padre; él sí predicó
la Gran Ternura Downy
mientras golpeaba a Gandhi
hasta hambrearlo en las sombras.

La Unión India / Pakistán son dos naciones.
Y tú bebes del viento la alegría.
En la disputa Este-Oeste, la descolonización
te llena de esperanza, te desata
del cerco y de los muros
y Clement Attlee canta junto al pueblo
de los aborígenes; los oscuros de piel,
y Gandhi, en pasiva desobediencia, te bendice.

¿Qué ha pasado contigo, hijo,
que ya no quieres a las Reinas?
preguntaron.

20-2-1990

7. / Cambio de piel

Contigo, aunque seamos distintos,
la humildad se anuda; la garganta suspira
y tu piel se sueña y se antoja
y somos uno-con-otro
y yo que soy distante, me aproximo.

Eres todo lo negro que quiero
en tu presumida militancia de Pantera.

Tu cuerpo es claro, morena,
porque no tiene ese dolor de Malcolm X
o ese anhelo de paz de Martin Luther
y a pesar de tus máscaras, te quiero
y me siento amado por algo de tu psiquis
y mi piel, la que es mía,
se despoja de chamarras, por tí me desnudo,
y bajo mi corazón a tus bragas
y te miro como bestia de la tierra
en quien busco a la niña
que defina mi siglo
y a tu raza y pobreza.

No creo poder vivir
si no te amo, aunque sea una vez
y para siempre.

II. / En el Festival Hippie de Cabo Rojo

Me has servido tu cuerpo y has jugado
con mi aliento, con mi piel exterior.
Me llenaste de calor y alegría,
tú y yo, por vocación elemental y pupilaria,
sin pensar en otra cosa que querernos.
¡Qué daría yo por ser tu camote favorito
y hacerte el sexo cada vez que lo pidas!

Puede que haya sido difícil,
no ya desde hoy; lo digo fácilmente,
-te amo aunque no me entiendas,
me gustas vino tras vino,
cerveza tras cerveza.

Me gustas porque no estás wigged out
ni ida ni vencida por la grifa.
Sólo quieres vivir y dar amor
aunque ninguno te agradezca que te abras
y tus muslos sean un cielo en el infierno.

Con sexo estás soñando amor y te equivocas;
pero yo estoy rendido a tu capricho, sin lamento.

Bebo por tu sabihondez rancia, casi me obligas;
en aras de tu vulgar inocencia
el placer a la mano
y ambición destrampada, yo bebo.
A otras obediencias he servido,
sin un mínimo de gozo.
Bastante premio es ya tu cuerpo.

Estás llena de mundo, de sexo, Niuyorican;
con hermosura y juventud, gracia y desparpajo,
hoy te conozco sobre la arena de la noche.

Serás la luna abierta, desde hoy,
Das Momentum
en mis días tristes, rutinarios,
despersonalizados y oscuros...
¡Yo he sido vírgen y tonto
y creo que te merezco y me gustaste!

¡Te surtes en carne en estos días
en que creo en el Acuarius y en las luchas,
en ser parte de algo, nuevo y puro!
Y he aprendido de tí, el primer beso
y la última tristeza porque sufriré con tu mundo,
¡lleno de secretos y otros hombres!

Así tan deseada eres que confundí
tu límite con prudencias posibles
¡ah, sin que supieras!
pero eres lo que eres:
una desvergonzada estrella del deseo,
la pública deidad sobre la arena de la playa.

Si no te vuelvo a ver te haré un poema.

Gracias por la música y la noche,
por tus besos y el sexo.
Gracias por todo y regresa a Nueva York.
Yo no puedo irme de casa todavía.

1973 / Cabo Rojo (Puerto Rico)

8. / Introduce Charley!

Espectáculo de mafiosillos que vienen por tí.
¡Tú sí tienes azúcar, de verdad, sí, chula!
Tiviri-tiviri, panchanguera, pompi loca,
festejo social, llamas lujuria.

Eres el mejor trofeo, noche con hembra,
la panocha y, con dólares, se te compra
o se te elude, pero... ¿te vendes?

Y de tu boca rota, sapos, ¡zape, zopilotes!
... cómo echarles, ¿lo sabes? ... te pregunto.
Yo por sexo no voy a pagar nunca, te lo advierto.
Yo creo en el amor como un pendejo.

Desde lo más hondo del ser y tus mariscos,
bajo tu nalgatorio, en tí y dentro,
hallé una niña, triste y violenta,
¡llena de máscaras!
y me acordé de aquel grito del '70
que sorprendió mi virtud como un reproche:
Munch my bunch, introduce Charley!

1982 / San Diego

9. / De vuelta a casa

Sobre mis pies el viento trajo
el polvo y el olor nausebundo.
El aire es frío.
Se parece al beso que díste en mi frente.
Estoy clavado hieráticamente al espejismo,
a punto de caer de estos cimientos.
Ya conozco la fe con que soñaba.

¿Cuál es el pedestal donde te puse?
... ya ni el nombre de mi nombre recuerdo.
Yo veo tus ojos y parecen dos círculos
con fuego, son dos cuervos
que chupan mis pestañas y mis párpados,
pero si yo los cierro, no quiero verte
pero ya sé que son tus ojos,
tus ojos que recelan a ese fantasma de Erimanto
que se escurrió hasta las playas
que te vieran bañar, desnuda y pura,
cuando aún lo fuíste, yo soy quien aún
te pide que lo seas; ¡ay, tonto yo!
Soy el niño que besó con fuerza tus pezones
y de un tirón me echaste al olvido y al fracaso.

¿Qué haré con mi fuerza de espartano
ahora que no la quiero vencida por tus ojos?

10.

Tiresias sided with Zeus, saying that if the pleasures of love were divided into ten parts, the man felt only one of those parts, while the woman felt the other nine. Hera was so annoyed at being contradicted in this way that she deprived Tiresias of his sight: Pierre Grimal

Yo no quiero que muerdas
y te traigas mis pupilas en pedazos.
Aún no, pues ante debo
decirte lo que siento:
el placer es más creador que las banderas.
Es más profundo que el esqueleto vil
de tus instituciones; es más maravilloso
que los textos de toda ideología.

Voy a fallar con mi juicio de condena
contra tí, voy a fundar al ciego Teresías
y decir que las mujeres son abismos
con infinitos tesoros muy guardados.
Son monstruos que se replican
como fractals,
universos insondables para el hombre puro
y aún el torpe de besos lo comprende.

Eres el orgasmo del secreto
y en nueve partes de tu cuerpo está
el placer encadenado y, aún negando tu alma,
volverá el niño a buscarte,
regresará a tus pechos.
Te quitará de los tronos horrendos
de los patriarcados, derribará
las cariátides profanas del Establecimiento
aunque ellos mismos caigan mutilados.

12-2-1990

11. / The poofy poppers

A mis pies vencido está el reposo.
La guerra que comienza es otra
de tus invenciones, la peor de ellas
porque ahora los enemigos los buscas
en tu casa y les llamas tus acogidos,
tus inmigrantes peligrosos,
tus ingratos, tus traidores,
la Amenaza Roja en tus habitaciones.

Ahora me espías con esos ojos
que son cuervos que han comido
mis ojos que a tí sólo miraban
clamando por tu falta de ternura.
A tu escote se iban extasiados,
a tus curvas y silueta llamaban
la Hermosura, a tu pelo tuvieron
como un manto recortado
de los cielos claros, a veces de la noche.

Tú eras la estrella del Norte.
Hoy: el luto
y la rabia que persigue,
al inventarse comunistas en el monte,
anarcos en las calles, delincuentes
que circulan en tu axila porque son,
por tí llamados,
poofy poppers.

17-2-1990

12.

I have here in my hand a list of 205, a list of names that were know to the Secretary of State as being members of the Comunist Party and who nevertheless are still working and shaping policy: Joseph R. McCarthy, 1950

Al amanecer ya no estabas.
¿Dónde te fuíste?
Escuché por largo tiempo
aquella urraca, ebria de puñales
y quebrantos, que se lució en la tele
diciendo I was a hero, I am Tail Gunner,
uno que alegó bombardear mil enemigos,
en una Guerra en la que no fue
sino un cobarde,
bah, tail gunner joe
de mierda de Wisconsin.

Lo escuché dar nombres y avisos
de gente indeseable; pero la copia
de sus inuendos fue el petardo inventado
por sus miedos, cobardía infame
surgida de sus cobardías;
no había copia de nada, ni evidencia;
sólo alarde del corazón corrupto.

Mucho ruido y pocas nueces,
chismes que a tí te gustan, Madre,
porque pasan por honestos e informados
esos senadores de la guifa y la pose,
con más poder que méritos,
con más maldad que razones.

Un verdadero pueblo sufrió
por causas del escándalo que hizo,
su paranoia tan logrera.
¡La guerra más sucia hasta entonces
del Pueblo Americano!
Gente real, más pura y sana, vecinos,
acá y allá,
en los mundos oprimidos por tu mundo,
todos sufrimos, todos...

Lo debí imaginar: fuíste a aplaudirlo
a Wheeling, West Virginia, y me dejaste
en la noche solitaria. Yo, el plantado.
En el club de las mujeres del Republican Party,
se despachó el microbio que te importa
y habló sobre la Bestia Roja
y pérdidas de información clasificada;
acusaba a tus hijos, a tu gobierno,
a tus clubes, a tus mismos cocineros
y a los que tienden tu cama
y te lavan la ropa y te cortan el césped.

Tú, crédula y bochinchosa,
le creíste a Don Nadie y así llenaste,
poco a poco,
de más sangre a Tu Pueblo.

II.

¿Dónde estará la alegría y la célebre epopeya?
Por causa del payaso que aplaudíste
la gaceta está llena de luto y en los clubes
donde vas y donde vamos, en las iglesias
de la esquina, en bares del suburbio,
la pregunta es siempre la misma:
¿Cuál es la evidencia del delito?
¿Qué harán con Morton Sobell?

Se miran a las caras los comensales
de tus restaurantes y, aún los que puro viento
y fiambre comen en las calles y los metros
y no saben si aplaudir o maldecirte.
Ejecutaron ya a Julius y Ethel Rosenberg.

Van a limpiar a Hollywood
de su roja pesadilla, es lo que dicen.
Van a sacar de los estudios
a comunista infiltrados;
los Hollywood Ten están temblando.
Prohibirán las películas de espías,
o sobre gente que con la guerra sufre;
van a inventar que los rusos acabarán el mundo
y que los chinos se comen a los niños.
Que es pecado llorar el Holocausto
y que el negro se bese con las rubias.

Van a decir que cada boricua es spic
y malagradecido, potencial ladrón
y terrorista y que Truman debe fumigarlos
como a moscas y que otros FBI,
al estilo de J. E. Hoover, se crearán
con facultades omnímodas
y muchos pedos de atributos especiales
para acabar con el jotismo de los Gays
que en California se han organizado
y así por cada beatnik, un sanbenito,
la camisa de fuerza, golpes con cachiporras...
Que se abran más prisiones y reformatorios.
Esto será un acto imprescindible
y necesario, según se ha comentado.

III.

There is no right to strike against the public safety by anybody, anywhere, anytime: Calvin Coolidge, al justificar el envío de la Guardia Nacional para suprimir la Huelga de Policías de Boston en 1919

Saluda, América, la Gran Mano amiga
de tus protecciones, el ojo avizor
que irá en Tu Amparo, el dios omniauditivo
que escucha tus suspiros, y no temas
si nada debes, si nada hicíste chueco.
O apurado.
No sufras aquí ni allá,
ni en ningún lugar del cosmos
donde azote el peligro o su amenaza.
¡Estamos contigo!

El Huston Plan es un alarde del '70.
Eso no sirve; yo sí tengo mil ojos,
mil orejas y mil pies y mil manos
(que han sabido y sabrán cómo darte
seguridad interna, domestic intelligence,
espionaje preciso, eficaz, riguroso).

Yo sí sé interceptar las cartas y ejecutar
the break-ins, sin que ninguno sepa;
yo sí preparo Listas Negras y Rojas.
Grabo hasta el ronquido de los radicales,
ya cansados de gritar en sus desiertos,
o en las zonas de bravata de sus actos.
Yo sí expongo al diplomático siniestro.
Investigo sus cáscaras amargas,
sus pasadas credenciales, sus deudas,
sus amoríos, sus indiscresiones...
Yo lo acuso, lo difamo, lo suspendo
y lo mando a matar, si es necesario.

¿Más listo que yo? te juro, América,
ni el Diablo ni el hambre ni el bostezo.
Yo sé quién elude los impuestos,
quién es loco y quién sano, del que estuvo
en las prisiones, o en terapias, tengo su nombre;
yo sé las maniobras de los mariquitas
y el nombre de lesbianas de renombre
y las agendas de poetas
y celebs las conozco
y al que escribe canciones de protesta
lo fichamos, lo mismo que al ecologista,
al que organiza, al ateo y al terrorista,
sin importar colores ni nacionalidades.

De los llamados anti-imperialistas, ah
he investigado a todos, desde Mark Twain
a Samuel Gompers, fichamos al presidente
de la Universidad de Harvard, Charles Eliot,
y aún entre los jet-setters millonarios,
Andrew Carnagie está fichado;
de Anna Eleonor Roosevelt,
sin importar el rango del marido,
añadimos su nombre, porque escribe
en periódicos columnas de tinte indeseable
y se codeó en la ONU con extraños.

Todos los que predicaron New Deal
tuvieron que ser reexaminados;
fontanar de izquierdismo venenoso
fue el '30, su decenio rooseveliano,
y las sit-down strikes del '39
fue musa para universitarios.

Es un trabajo sucio, ha dicho Rockefeller
a un comité; ah sí, ahora no le gusta
lo que llamara El Estado Policíaco;
pues voy a poner su nombre
junto al de Hoffa y le diré a Allen Dulles
que investigue si nexos tiene
con la mafia de New York y Chicago.
Quien discuta está bajo sospecha.
En armar las redes es que se pesca,
se formula el candidato al exterminio,
se atanca el río revuelto.

2-4-1990

IV.

Wherever chronic wrongdoing, or an impotence which results in general loosening of the ties of civilized society... ultimately require intervention by some civilized nation... The United States has every right to act as an international police power: Theodor Roosevelt

Si camarón pelao tú quieres,
camarón pelao te doy.

Yo fluyo en la corriente con muchos colores;
soy camaleón, sediento de secretos.
La regularidad predecible de Tu Bien
lo demanda; el Departamento de Estado
vela, como dijo Coolidge, por la seguridad tuya,
y busca a tu enemigo y lo confronta.
¡Por tí, malagradecido, hacemos muchas cosas!
Tú ni sabes ni agradeces las cautelas.

Desde el 1950, soy Tu Protector celoso.
Toda actividad anti-americana va a mis archivos,
al comité que autorizó Tu Congreso.
¿Te imaginas que vuelvan otros descabellados
a matar Tu Presidente, que volvamos
a tiempos anarquistas de rudos magnicidios?

Tenemos un programa muy bueno.
Si lo comprendieras, besarías nuestras manos:
Socialist Worker Disruption Program.
Juntos con el FBI lo elaboramos y, desde 1961,
infiltramos a 300,000 personas y grupos,
dizque que pacifistas, dizque humanitarios.
Un panel de cinta azul de Rockefeller
obligó a hacerlo público; no debió,
pero ya los peores tiempos pasaron.
El trabajo que hicimos está bien hecho.
¡Ya nadie se dice comunista!
Hay tanto miedo; al criminal echamos
contra espada y pared, lo acorralamos.

El National Security Council
nos premió muchas veces.
La verdadera guerra
se gana con quehaceres sigilosos,
con pisadas en cuclillas, con preavisos;
así puede sorprenderse al delincuente
con las manos en la masa y chotearlo.
El mejor ejército es el supremo voyerista
del Estado, una Oreja a la que vengan confidencias, detallitos, unos ojos
que se metan en las sombras
y sean bugs, con cámaras ocultas.

Cierto es, casi siempre se ve el culo,
los güevotes, la intimidad del conspirador
o del berraco, o del loco de marras;
pero no nos preocupa; la nación demanda
de sacrificio y de una gente especial
como nosotros, cumplidores, agentes
sabiamente infiltrados, expertos,
policiales, maliciosos, incrédulos,
ratas, vampiros disfrazados,
esbirros en ropa de civil, o en uniforme,
impecables seudos canallas
debidamente acreditados,
inteligencia zafia, cultos historiadores,
abogados, médicos, científicos,
ingenieros, asalta-bancos, karatecas,
cantantes, actores, niños, lolitas
con lindos cuerpos, tentadoras.
¡Solo así se vencerá al enemigo!

12-4-1990

13. / Unexamined lives

¿Acerca de quiénes hablan
estas pericas del Viejo Orden,
de la (H)era del Olimpo?
¿Con qué latido de urraca
y cerebro de pollo
nos sirven sus guisos de frases huecas?
¿Por qué despotrican contra los rebeldes
definidos as the worthless herd
of sods and mockers?

Nunca los invitaron a su mesa.
Apenas los dejaron probar la cena
con todas las viandas exquisitas.
El banquete lo efectuaban en secreto
como simposio de ranas y alacranes.
Nada fue más hediondo
que su ética lutero-calvinista;
nada más autoritario que su lema:
Work or Starve!, toma el escudo,
batalla, mata y dispara,
sin hacerte un hombre,
no vuelvas.

II.

En la Gran Sociedad de Lyndon Johnson,
creyeron que sus vidas no tenían sentido.
Que bastaba guerrear con la pobreza
de Appalachia, Ozarks, en fin, la ruralía,
pero los pobres estaban a montones,
cucarachas en las urbes metropolitanas.
Todo está bien acá, dijeron:
aquí la tele existe, el cine no descansa.
Noche y día, los trenes se disparan
velozmente, las tiendas venden
toda mercancía, las putas se ajetrean,
la moda aquí se dicta, las huelgas
las tenemos controladas y las escuelas,
todas tienen policías.

III.

Una cortina de humo se colgó
en el horizonte, velo del menosprecio
bien izado; era el gen gap
flotando al viento, el poder vertical
como objetivo, perpetuarse ellos
en lo más alto, cándamo seco
del vil politicismo, la gloria de posguerra.
Ellos, privilegiados en la vara,
amos en el Olimpo; los otros,
el rebaño plural, nosotros,
desclasados.

Eisenhower dio un grito de alarma.
Los niños del futuro ya están organizados;
ya no quieren ser como espartanos
obedientes y disciplinados
ni creer las Doctrinas de este siglo.
Estudiantes en la Resistencia No-Violenta,
han integrado a su discurso
los negros y los blancos.

Estamos a punto de perderlo todo.
Nixon ante Kennedy es el fracaso.
¡Republicanos, apretémonos el cinto!
Los muchachos, con melenas y con afros
en las calles, son la desgracia americana,
el Gran Derrumbe. En vano
les envíamos a Corea, en vano
he sido Comandante Supremo de la NATO
y Presidente del Olimpo USA.

IV.

This age of moaning youth in despair:
Elizabeth Manners

No se quejen ahora.
Casi diez años de gobierno
(1961-1969, JFK-LBJ)
por liberaloides roosevelianos
y el país está lleno de rum coves,
bichos raros, caracoletes, queer fishes.
Lleno de asesinos y de magnicidas.

Yo, Dwight David, tengo que morir.
No quiero ver lo que vendrá en el decenio.
Quiero cerrar mis ojos mientras,
de seguro, Kruschev los abre como gato.
Ahí les dejo el legado: los sit-ins
de mi periodo, las tropas federales
en Little Rocks, Arkansas,
la sombra de Algier Hiss siguiendo
a Nixon, su derrota, el tiro en la cabeza
de John Kennedy, Cuba haciéndonos
mollero, desafiándonos, los misiles rusos
a las puertas de la nación, ejemplo
de los pueblos y abundancia,
la Guerra de Vietnam que nos divide
y esos niños, sí, the Baby Boomers,
metidos a faroleros, con la izquierda
que tanto condenamos,
¿quién les podrá controlar?
ahora que hablan políticamente
y saben cantar y danzar en las calles
y los rockeros les dan sus bendiciones
y los poetas los enaltecen para siempre...

V. / Condolencias de Orval Faubus

Yo estoy aquí, Mr. Dwight David,
yo, que soy eisenhoweriano,
espartano y prusiano cual Von Clausewitz
y creo en la Guerra Total y en fumigar
las moscas; no te mueras así,
no seas hipercardíaco.

No creas que yo desobezco.
Yo envié la Guardia Nacional a Little Rock,
¿recuerdas? en el fondo, como tú,
yo digo ¡Sea la nación primero!
No que yo odiara a nueve niños negros,
pero no me gustan que jueguen en mi casa,
que hagan ruido, que molesten al blanco.
Que se eduquen, sí, pero junto a los suyos,
no en los barrios del anglo y el judaico.

Yo soy republicano de los buenos.
Me duele verte enfermo, casi muerto.
Estoy pendiente a todo lo que haces.
¡No me gusta esta Era de junkies,
wackos,
maníacos y rockeros!

Yo te envié una carta, aquella que decía
¡Vamos a invadir a Egipto!
El Canal de Suez fue tomado.

Tendríamos que habérselos quitado
y tú no hicíste caso; Inglaterra, Francia
e Israel nos convocaron a poner vergüenza
a esos negros de Egipto, sarracenos;
yo te escribí, no cedas a los rusos.
Se quedarán con Hungría y eso no es bueno;
es que ya estás viejo, me parece,
y te pareces a Truman, el demócrata blando.

VI. Condolencias de Donald Davidson

Don't bluster. Don't flourish a revolver, and never draw unless you intend to shoot: Theodore Roosevelt, 1900.

Yo estoy aquí,Ike,
más veloz que el Sputnik de los rusos,
sin ningún chantaje de palabras,
yo soy como vaquero, arma en mano,
y te prometo acabar a esos salvajes
con un Gran No al masón,
a los bígamos promiscuos,
a los que posan como sindicalistas
y se oponen al progreso,
a los que piden actas anti-injuctions.

Yo sí creo como tú:
Lyndon Johnson is a small man.
He hasn't got the depth of mind
nor the breath of vision to carry
great responsability. He's superficial
and opportunistic.

Hagamos caso al hustler Malcolm X,
¿no dice él que somos los hijos del demonio
y que la integración es error legal
y falso fundamento?, pues sí, jamás.
Le tomo la palabra. No viviremos en paz
los ángeles y diablos.

Yo aprendí de Francis Parkman
muchas cosas: Indians are untrustworthy savages
and Catholics by nature undemocratic;

los árabes me llenan de piedritas el hígado.
En la cárcel por vida se regocija un asesino
que habría ejecutado yo, con propias manos.
Sirhan Sirhan mató a Bob Kennedy
y tú estabas en cama, pensando si morirte
y si es justo dar apoyo a Israel,
o si es moral hacerlo; por simples cosas
un árabe en América viene y mata.
¿No es absurdo?

Vamos a buscar la Mano Dura,
un águila de veras que tenga tus arrojos.
Vamos a traer la Guerra en Grande
y no ha de quedar salvaje vivo.

VII. Caínes

... to give way to every lust and make a trial of every thing...

Desde el celo de una penumbra,
aún sin perdón atravesado,
los caínes asaltan al ser que va en camino.
La ley es su alegato de impune prevalencia.
Chingaqueditos, te besan la mejilla;
siquitrillados, te roban tu alimento.
Te asesinan al lado de tus frutos.

Los caínes edifican a Don Nadie.
Al desorden lo llaman su gobierno;
a tus espaldas, sobre el Orden vomitan
y escarnecen; pero, sólo por monedas,
te sacan el cuchillo, cara a cara,
o prometen la gloria del Sublime.

4-11-1986

VIII.

Cuando nací el héroe fue llamado.
Para que yo fuera testigo aproximado
y sintiera las fauces de lodazal sangriento
los homicidas me dieron compañía
y se dijeron la raza de mi gozo.
Y no era cierto.

No supe que es heroico,
o acaso es masoquismo,
asomarse al esqueleto, amanecer urbano
y aprender el utensilio del cuchillo
por sus nombres curiosos,
o acaso evolutivos, y sobrevivir.

Yo respiré el prestigio de las viles costumbres,
obsceno aprendizaje, ver de plano
cadáveres y mundo y es todavía
el día que no lo quiero y digo, acaso con mentira,
que no es cierto y es cierto
y me duelo heroicamente en el silencio.

5-17-2000

IX.

No me gusta estar aquí
con los ojos abiertos.
Cómo empieza todo lo que narro:
ser cobardemente y ganar
la medalla y apretar los puños
de este modo;
evadir el conflicto
que el miedo y el remordimiento
no me atenúa ni solve.

Han de pensar que soy cobarde
como maldición que gritan las rodillas
y han de burlarse de mí que creí
a causa de la castidad temprana del pellejo.
Aquí estoy con los ojos abiertos, pero amenazado.

5-17-2000

X.

El hombre es realmente libre cuando su libertad, completamente reconocida por los demás, y reflejada en ella, encuentra su confirmación y su expresión en la libertad de los demás:
Mijhail Bakunin

Muchas han sido las vírgenes torturadas,
quemadas en hogueras, ultrajadas
por santos de puros vivalismos,
y las definen así, vaginas demoníacas,
como este puerco tertuliano advenedizo...

¡Qué triste que sea de esta manera!
Un Amo dizque Eterno, Piadoso y Absoluto,
el Tirano en el sexo cobijado, nos condena
y esparce por esperanza concreta de vivirse...
nacer de mujer, Portal del Diablo...
¿Por qué lo permites, Creador?
¿Cuándo comenzará a prohijarse
el hombre que yo aspiro?
¿En qué consiste, en rigor, el Ser Primario?
Si el primario ser, ser hombre,
es ya semilla de condena,
¿a dónde vamos?
¿a qué portal me arrimo?

X1.

Ha dicho Tertuliano que las vaginas
son portales del Demonio
¿y qué son demonios? yo pregunto...
Gente como él, almas pobres
que desprecian a los otros
que, a fin de sentirse virtuosos,
ofenden y envilecen a las hembras...
¡Qué triste que sea de manera!

Relaciona a ángeles y ninfas con la Arcadia,
a invenciones del Espíritu Puro.
¡Qué triste: que no sepa mirarlas en la Tierra!
Ni darles su lugar, noble y humano...

Así son estos infrasexuales
de lo Ideal, adoradores desenfrenados
de otros mundos,
sacerdotes de fuego fatuo
y abstracciones, númenes de Luz Impía,
censores del movimiento progresivo
y del instinto que, en cotidiano evento,
en libertad manifiesta declara
lo que existe, su sustrato.

Quieren lo Sublime, lo inorgánico,
esencia a qué llamar Lo Divino,
¡Puercos! no saben que la historia
con sus teología acumuló voces como la suya
en basurales más tristes que sus moralismos.
¡Ay, si eres tonto, Tertuliano!

23-8-1987

XII.

Entonces volvió Jefté a Mizpa, a su casa, y he aquí a su hija que salía a recibirle con panderos y danza, y ella era sola, su única hija; ni tenía fuera de ella hijo ni hija... Y cuando él la vio, rompió sus vestidos, diciendo: ¡Ay, hija mía! en verdad me has abatido; y tú misma has venido a ser la causa de mi dolor; porque le he dado palabra a Jehová y no podré retractarme... cualquier que saliere de las puertas de mi casa a recibirme, cuando regrese victorioso de los amonitas, será de Jehová; y los entrego en su mano: Jueces: 11, 31, 35

No hagas promesas a Israel
porque hacerlo es dolor y desconcierto.
¡Ay, hija mía! en verdad me has abatido
y tú misma has venido
a ser la causa de mi dolor...

Caudillo de la guerra, Jefté
de adúltera fue nacido...
Como ofrenda quemada a la Muerte
ya han muerto las vírgenes en tí, tu hija del amor.
Te has aupado en trámites de horror,
tú, padre sin virtud, Gran Traidor,
tú, juez burócrata y cruel,
artífice de angustia.

Jefté, galaadita, traicionaste a Lot,
a las hijas del amor profundo,
al incesto divino, a la hija de tu piel.
Has herido a Moab.
Has burlado el Ven a mí.
Has matado el anarquismo en la raíz.

Boca de falso amonita,
¡burócrata, juez, sátrapa innoble!
En el paso de Mizpa hasta Galaad,
¡maldijiste a Canaán!

¿Qué tienes tú conmigo, que has venido
a mí para hacer guerra contra mi tierra?

Y los amonitas dieron su respuesta:
Desde Arnón hasta Jaboc y el Jordán,
¡Israel tomó mi tierra!
¡Qué intrusa es la traición e impiadosa la Muerte!
¡Devuélvela en paz!
Y se hizo costumbre de Israel
que, de año en año.
fueran las doncellas de Israel
a endechar a la hija de Jefté...

9-18-1980

XIII.

Painfully hot temperatures activated not only areas long associated with pain in the brain. but also areas previously believed to involve 'reward circuitry': Dr. David Borsook

La recompensa profunda
(la que muestra el Tesoro más allá del capricho,
la que estuvo con la sed de la raíz, sustentándola,
y fluyó como río con rumor ontológico),
la alegría que no viene por dinero
ni por sexo ni por la boca llena de alimento
ni por el circuito excitatorio
ni por las mafias del poder-ser-suficiente,
las compensatorias calidades del ser
son afán en la llama, lucha sofocadora,
éter que se hijifica por engendros
del Erebo y la Noche.

Dichosa la tiniebla misma
que se pervive complejamente
y se vuelve placer en su momento,
dolor en su memoria.

Por el mismo camino que llegan los cíclopes,
la angustia, la ira, la mentira,
el Tenebroso Caos duele,
pero también se consuela.

Uno cree que luchando se conquista el olvido,
se disocian los pasados, ¡pero no es cierto!

Placer y dolor se vinculan
y se abrazan en el fondo.
Las reacciones a guerra y amor
se queman juntas sobre la misma pira.
La experiencia emocional son, al fin,
soluto, los bienes más profundos.

9-9-1990

XIV.

Ayer llegaste con el golpe del Eter
porque murió en el puerto
el contramaestre de muralla.
Mi pueblo fue feliz.
Bebieron y bailaron en la noche
y sacaron un coral lleno de ojos
que parecía tu esqueleto
o el árbol de la muerte.

Habría jurado que eras tú,
calcáreo pájaro del fondo del olvido,
tú, animal de corajina que te secaste
como un reptil del Erebo,
deformado por el Caos y las Tinieblas.

Pero no eras tú.
Fue el censor que dijo al navegante:
Echate a las aguas del cenote
y muere con las manos vacías.

¡No eras tú, sino la mano mucílaga
en el lagar, el trago amargo
de tantas lunas tristes en Usumacinta.

Yo estuve allí viéndolo todo,
uno más con la tristeza de su pueblo.
Quería morir ebrio de plenilunio.

9-16-1979

XV.

Por sed de escrúpulos infinitos
(para explorar el agua y bautizar
ante riesgos dispuestos
por el dogma oficial
del abismo, ¡ay! los infiernos)
la liberación trepida
con el rostro del secularismo.
Dios / Zeus / deidades todas,
Minerva / Hera / lo sagrado,
despojándose de caracteres misteriosos
bajaron, se muestraron in situ.

Lo incomprensible de los super-Entes,
los miedos naturales, las adoraciones
(disfrazado el amor, presuntamente
ultramundano y místico)
el anhelo de las salvaciones
se derramó en las calles y los parques.
Fue crucificado en lo objetivo
y de la sombra salió como cadáveres
de los diablos azules.

Y eso que naciera como inconforme tránsito
de la curiosidad a los anhelos, fue apropiándose
de ímpetus y nuevas emociones hasta la hora crucial
en que, al fin, se dejara lo absoluto
y falsamente trascendente
por el simple chapotear,
estar en las aguas que la piel redescubre,
que los ojos abren y al tacto magnifica.

Por explorar el agua y bautizarse
en riesgos, secularizándose,
ya no hay despotismo
ni transmundanería.
El guerrero Baby Boomer jugó
en los senos fluyentes de sus categorías.

2-7-1989

XVI.

Me pasa que soy el rompegalas
en estas adoraciones del Sublime absoluto
y el sol recóndito
que no cabe en mis ojos
y no trago en la noche.

Voy muriendo a plazos
y no rezo
(aunque tengo sed del tiempo sustanciado)
y ganas de beber de alguna fuente.

Huyo del bozal que tira del asno
y del molino,
sin remediar dolor
ni causalizar la sed contínua
que yo siento.

Mi mundo teja abajo es lo que quiero,
seco y amargo mi mundo:
la masa de reposo, mi fuente,
nexos de gravedad, mi amparo,
campos de electrogénesis,
reserva de mi ira,
y la energía, que es medida
de mis físicos impulsos.

¡Que ni postre ni narices:
los dioses que se queden,
teja arriba
y que no me sofoquen
teja abajo!

8-11-1979

XVII.

La vida debe infundir confianza:
la tarea así pensada es enorme:
Federico Nietzsche

Hay que ser un poeta definitivamente
para llevar esta idea
a sus últimas consecuencias:
la intuición existe.

Es un tesoro escondido.
Para meterse en esos vericuetos,
hoy todavía dolorosos, casi inútiles,
provisorios, por extraviarnos
en la totalidad de lo real,
hay que ser un poeta,
desbrujar el camino,
desbrujar la tierra.

El sueño de la sustancia última
se ha vuelto lo inerme,
lo inhóspitamente inconquistable.
Sólo el poeta, ese terco, busca
y busca y echa sus fieros.

Como espesa selva la sustancia
al mutilador devora y enloquece,
pero el poeta aún cree.
¡En sus delicias aún cree!

Al que más prisa tiene
da por fruto la finalidad, una mentira,
como en locura de cosecha,
pobres semillas, fatídica cosecha.

Hay que ser poeta
definitivamente para resistir
con paciencia y quedar inocente
como en el primer día de espera
y de siembra y decir en canciones
la unidad de cosecha y sacar raja
de algo más profundo, sospechado,
que no es misterio, no,
ni simulacro del intelecto,
sólo paciencia, el intuitivo grano
del comienzo y el final
abrazándonos...

6-17-1989

14. Memorias del hippismo

La eternización de lo inmóvil es una lápida,
pero esta cama es sudor, olor a semen,
entrega, bija del hibisco,
telares estambrados vulva adentro
por lo infinito temporalizado.
Vivir y pensar se han trenzado
con el lenguaje de la orgía
y con pasos de ménades, el dolor filosofa.
Afirmar el gozo y el dolor es querer
la eternidad con revolcones, se repudia
la trunca linfa, éxtasis de promesa,
la espera que es más fría que los polos
y fraternales sermones o consejas paulinas.
El acto de volver a comenzar está desnudo
y el pene no es una idea, sino un córrele...
y las piernas, aún no cansadas, se agitan
y ese vientre abierto
y sus caderas
son la vida.

II.

Que con peplos abiertos,
bragas en las rodillas,
se abran las blusas
las colegialas, las meseras,
las libres y las esclavas,
las dejadas, las viudas
las casadas y solteras...
Que el broche de una promesa
nada oculte.
Que el cierre de cremallera
nada esconda porque hoy
la eternidad presente como loba aúlla.
La eternidad alborota como gata los tejados.
Su movimiento inestable es uno de pezuñas.
El movimiento del ser quiere su ausencia
y bajo las cobijas se ha vuelto
el coito más cachondo,
la presencia del sexo más caliente:
la afrodisia, la ausencia de nostalgia.

III.

¡Qué rico que, por afirmación,
revienten el sostén, a besos, los hijos terrenales
de Semele, los guerrilleros de la Gran Madrugada!
Que el escote se prohíba de los senos
y que las manos democraticen sus tersuras
y las repartan a las bocacalles
bajo túneles y sobre las rampas
de las perspectivas...

IV.

El afirmador no cesa de llegar a ser él mismo.
El beso que recién ha nacido
el retorno del instante idéntico reclama
y moverse como lengua, golosamente enloquecida.
Y crecido, el beso quiere, yendo al plexo
de los senos calientes, los pezones
y aún más sudarse en el carmín,
lamer en grande y si las manos del deseo
lo permitieran, apretar debajo de las nalgas,
jalar el clotis, salarse con chupetes
y caricias, vivo julepe
con dedos en lo incógnito.

17-3-1990

V.

¿Qué es el gozo?
¿Una promesa verbalizada meramente?
¿Un discurso en los labios del Hacedor Sublime?
¡Pues linda miseria que hicieron de los gozos,
promesas y promesas y promesas!

Que no haya sublimes labios ni hacedores.
Que se forme la boca.
Que el beso retoñe.
Que las raíces crezcan...
¡A chupar venimos!
a absorber,
a rastrear el camino
vestidos de piel,
desnudos e inmersos
dentro de las charcas de escozores.
Vulvarmente nutricios estamos.
Obesesos por el olor de Démeter...
VII.

Que la mujer que ríe
redefina la eternidad con su presencia.
Que el niño hambriento clame por la teta
y chupe y se lacte.
Que el gozo baje de la altura ultramundana.
Que el tedio se quite los calzones.
Que la promesa sea como el rayo que fulmina
y Semele ruede por los suelos
como atrabancada indígena de Cadmos
que pija quiere y un caldo a la clueca
encuentra por sus rumbo.
Que en mil pedazos queden destrozadas
las continuidades contínuas y sistematizadas
por el Uno de lo incógnito.

5-9-1990

VII.

¡Mal rayo nos porta, una y mil veces!
Y que la Majestad cósmica
también se colapse, que se arreche
el berraco nabo del Vigía
en presencia de legisladores morales
y rateros y rajputas y lesbianas.

VIII.

La guerra llama
a ojos cargados de deseo.
Se van a fornicar los instantes
uno a uno y la fe será un brinco
(casi un leptón, o un quark
visible por el éxtasis y ser cabeciduro,
acostado sobre el poema
o una canción de silva)
y a la mujer se verá
directamente en su ombligo
se irá a besarla.
Quiere él, el baby boomer
que salió de la cariátide,
hallar una mujer y echarla al agua
y con ella, ser pez otra vez, volver a serlo
y secarse las mejillas con su volcán
y lanzar piedras de amor
a sus nalgas, porque el Acuarius
la accede con retornos
y el aquí es libro abierto
y una toalla
y el allá sigue vírgen, in situ,
y ella llora, pero, ¿quién es
sino él? ... quien tendrá que ver tus lágrimas,
y ceder y esquivar y volver y entregar
y recoger el misterio y las maravillas;
y nacer para tí; ella, penosa, hostil, azorada,
se va y luego vuelve,
pero siempre juntos, buscándose.

IX.

Los hombros ya al fin se han esparcido
(que venga la Magestad de lo Divino)
y haya abrazos y retornos y derrames.
El fin no es la detención del movimiento.

Todo entra y se va
con la forma de pinga
al fondo del secreto y el enigma, dionisíaco;
todo regresa eclosivamente,
con espasmos y los pelos mojados,
la evidencia,
y salpicados los glúteos,
la hembra llora, al mismo tiempo canta.

Los hombres terrenales se dicen
somos míos, somos tuyos, eternidad.

Se van como rodines, se van
hasta las nalgas, se endurecen
como pernos, las perforan
y como globos se hincharon los senos
y los pezoncillos son tapachines
de los besos, pirulíes, pilones rojos,
tapaderas, mamilas...
y se van y se regresan a las manos
y la boca y las costillas se erotizan
y escuchan el corazón dando tumbos
y a veces, cómo silva o se arritmia
endemoniado porque olvidó
la delicia de su danza
y prefiere subir a los muslos
y ponerlos en alto y señalar al tobillo
de la niña pernialta, a sus talones
como si fuera una luna o un árbol.

17-3-1990

X.

La sed de ser que eternamente se edifica
cuando se arquea el espinazo,
la verifica el hombre al quebrar la muchacha
y que encima o abajo empuja
con la polla, inflada o muerta a veces
y ella que vuelve
para ser la cima y, en el fondo, el zumo.
El himen vulnerable, botín
y campo de batalla, los dos
y el amor un camastrón,
un zorro pingo que cinga, aquí y ahora,
y de la carne se desfleca el futuro,
sin terminar su presente todavía,
pero el eterno retorno de Dioniso
es la presencia eterna
y el niño que apetece
la charca del sustento
y la identidad femenina y misteriosa
de la diosa madre bajo tierra
orgásmica, lujuriosa,
que vuelve
y se va
y se viene.

3-9-1990

Continúa

Brevísima carta abierta a la nueva literatura puertorriqueña


Motor de búsqueda en Español

1