Estéticas mostrencas y vitales /
Poemario de Carlos López Dzur
Enlaces

Indice

Indice / USA

Index / España

Tantralia 1

Tantralia 2

LS Blogs

Listed in LS Blogs

Cartas Recibidas

Escríbeme

Biografía

Obra personal

Adquiéralo

Introducción a la Antología de Carlos López Dzur / por Juan Romero

Brevísima carta abierta a la nueva literatura puertorriqueña

La función de la poesía

El libro de la guerra

El libro de la guerra (2)

El libro de la guerra (3)

Estéticas mostrencas y vitales

Memorias de la contracultura

Notes on counter culture

Las zonas del carácter

Amplificación incestuosa

Las reses

Marco Antonio y Cleopatra

Las esfinges

Detalles de amor y deseo

Homenaje a Pan

Fluidez del canto

La posibilidad del amor

La gente que me gusta

Para despertar a Leti

Fisiología de la excitación

Los senos cósmicos

El Zorro Viejo y sus muchas carlancas

The Book of War

El hombre extendido (1)

Monografías

Comevacas y Tiznaos / Partidas Campesinas Armadas en Pepino en 1898

Indice / Comevacas y Tiznaos

Maestros en San Sebastián (1900-1950)

La literatura pepiniana y el folclor

Bibliografía / La literatura pepiniana y el folclor

Los Tipos folclóricos de Pepino y la cultura popular e histórica

Tipos Populares / Folclor en Pepino

Literatos y poetas de San Sebastián

Pintores de San Sebastián del Pepino

Poesía

San Sebastián del Pepino / poema épico de Carlos López Dzur

Tantralia (1)

Tantralia (2)

Tantralia (3)

Tantralia (4)

Tijuana

Las zonas del carácter (2)

Heideggerianas (1)

Heideggerianas (2)

Heideggerianas (3)

Heideggerianas (4)

Libro de la Guerra (2)

Libro de la Guerra (3)

Libro de la Guerra (4)

Libro de la Guerra (5)

Cuentos

Guillé el Loro

Mantillita

El Guabá

Crucito, el Feo

El reportero y la diva

Mi araña predilecta en el congal

El hombre que hablaba solo

Memoria del ultraje de Floris

Lot y el esquizoide

Evaristo

Las goteras

Críticas a López Dzur

La Casa / por Luis Cariño Preciado

Interview

El hombre extendido / por David Páez

El hombre extendido / Libro premiado en el Certamen Literario Chicano / Universidad de California, Irvine

El poeta vendido

Fisiología de la excitación

Putamen

Dopamina

Homenaje a Pan

Homenaje a Hebe

Oir

Nihilismo nocturno

El amor existe

Gaitiana

Meditar el ser

Homenaje a Hebe

Letralia

Jacinta

Las esfinges

Lo idílico

Tus piernas

El vacío

La casa donde llegas

Arnold Benedict, el traidor

Pascual Cervera

Reverendo William Drake

El trabajo

Antología del Erotismo

Prefacio

PRIMERA PARTE

Memorias de la caverna

Tuve un hijo en la casa del prójimo
siendo yo, por igual,
prójimo en la casa-caverna de mi hijo.
Le dí el espacio de cueva
de su vida. No pude
darle más en la casa del prójimo
ni en la casa mía.

Y, por amor, quise ubicarlo
en su gruta verdadera, visión
de las estrellas plenas, infinitas,
en la cueva de roca de mí mismo.

Quería amar a ese hijo.
¡Cuánto lo quise!
Y, sobre todas las cosas,
yo dispuse que se enciendan
por él las nuevas luces
en la cueva ahíta aún con simulacros
y dolores suyos y dolores míos.

Lo llevaría a la casa de mi certidumbre
por anhelo, yo lo quería y descubrí
que no pude dar lo que él merece
y sufrí como nadie.

Entonces, vino mi Padre,
padre de todos los prójimos posibles
y me pidió su sangre, las tinieblas mías,
y que lo sacara de la cueva
y que trajera su urna cineraria
y que lo matara en el monte Moriah
oculto en lo más solitario de la cima.

2.

En la cueva parece pequeñarra
la persona; la dulce y suave cría
de aquel a quien se quiere tanto
y se lo llama cuna,
pedacito lunar,
alma mía...

Si el alma es mucho más,
¿cómo saberlo?
¿cómo aducirlo
con estas semejanzas,
metáforas del amor al hijo?

En este oscuro conocer,
todo es mostrenco
y no se conoce el percal;
únicamente la pastrija
y la pastrana
y ese montón de tierra
que son mis huesos cercanos
por sus años, sus achaques,
sus lamentos ante un poco
de sol y de alegría.

4-12-89

3.

Me las paso moradas, pobre,
corito, terebeco, temblando,
a la espera del viento suave,
la esperanza o el céfiro
que sopla hacia el Oeste
más allá de evanescentes lunas.

Si no seré yo, ¿quién hay
que le baje los humos
a este dolor ardiente,
a esta vanagloria externa
que postra mis adentros
con sus crepuscularios?

Me las paso callado
y, a mi lado, está el asco
por los dueños del mundo.

Fiel a la briba,
a sus moños engreídos,
me recitaron de carretilla
sus odios habituales,
sus tinieblas virtuosas que ciegan,
sus asaltos de menosprecio
por mis huesos calatos.

... y yo temblando, corito, terebeco,
porque la mentira decora las paredes
y el piso se forra de moqueta
con gargajos y esputos divinales
que me lanzan los dueños,
farisaicos, engreídos, de la tierra.

Y yo resbalo cuando huye la fe
y virutas va echando en su camino
y me seco los pies sobre el lodo
que encuentro por el monte
y junto leña y chavisca, seguro ya,
que urgiré mi holocausto.

4.

... la intolerable estupidez de la virtud
Nicolai Berdiaev

El bien no es un valor absoluto.
Cállense, moscas placeras,
vayan y posen al carajo,

que las normas farisaicas
me mutilan; y el padre está
cargando su virtud
de pequeñarra estampa
por soledades sin caminos,
por su alma.

Vayan donde yo no les vea.
Que me condene solo
y no por oír a los vecinos
del postín, el antojo y el chantaje.

Yo no puedo orar
en las tinieblas, quiero la luz
más alta que la llama.

A mi dolor lo acostaré
sobre el pedrejón duro y ardiente
donde soy yo mismo el padre
y mi dolor, el hacha
que gritará este mandato descorazonante:
¡mátalo a cuchilladas con tu mala sombra,
sean sin condición las cosas ofrecidas y sagradas!

El oblata no es tutela legítima
(que alguien te ofrezca
por obligación civil
ya admitida y declarada)
ni aventura que allanará
el sendero numinoso
ni fácil consolación
cuando te duela corazón y vida
ni absoluto omniconclusivo,
justificativo del acto
y el campo de batalla.

5-22-89
5.

El nominalismo niega la existencia experimentalmente cognoscible de principios físicos universales que pueden descubrirse más allá del ámbito de la percepción sensorial
El hacha como el viento
que sopla hasta Occidente
y recorre por praderas del vírgen,
tierno cuerpo de muchacha,
saltó al abismo, a la fe
del cimiento más oscuro,
y llevó consigo el puñal desmesurado
y ella, la materia, la nominada del escarnio
estuvo a su merced, cautiva, presta,
con dos palomas que salieron del escote,
con su vulva tibia y anhelante
que fue llamada el alma.

El céfiro se olvidó de todo método
(algunos alegaron que fue su acto
subjetivo, irracional, incomprensible,
in desesperadum).

Con un trapo atrás y otro adelante
tembló de gozo, afiló el nabo
que a cuerpo y afán empírico,
remordimiento y sustancia, escindieron
con prédicas de ruin nominalismo.
El se fue a rescatar la trascendencia,
se fue directo al beso y al orgasmo,
al experimento más allá de las proclamas
sensualistas, cartesianas
de principios a priori.

El hacha incondicional dijo
de pronto a la ofrenda de holocausto:
no es igualdad absoluta que te ultraje;
yo sufro y no lo sabes; soy humano,
pero voy a fundar la libertad
más allá de tu muerte, construída
por rudo y vil nominalismo.

Voy a darte el placer eterno
de la obediencia que trasciende,
el amor de los dioses
fuera de la cueva
egoica, vocinglera;
así la mala sombra
de lo humano
no será ya
capricho.

6-24-89

6.

Están al llegar
los cinco dedos mentirosos
del Manotas, la pícara presencia
de la Mano Invisible que dice a Abram:
Deténte, no tienes que matar tu crío,
al hijo de Tu Risa.

Están al llegar los burlones de la sombra,
gamonales de las cavernas de la historia.
Es mejor que lo dejes en la cueva
en el templo de Pitón,
en la cárcel sin angustia.

Vienen, están al llegar
los ultramontanos, integristas,
martinistas de huesos colorados,
geómetras euclidianos,
admiradores ciegos de Trasímaco,
ciegas larvas que suben las paredes
y cagan la moqueta
y salpican el fango
sobre el mundo plano, tieso, umbroso.
Ellos, que con superficies carcelarias
se confortan y masturban, casqueteantes.

Son ellos los que desprecian las curvaturas
del dominio complejo, los principios reales,
la quántica ciencia de los saltos...

Vienen, están al llegar,
los que no creen en vientos suaves
con placeres intensos, paradójicos,
momentos que limpian el espacio
como hoz segadora, separando
la paja del grano
y son, de ese modo, tan a su saber
dizque divinos, que las varillas
se clavan en la más blanda colleja
de la muerte...

Vienen, están al llegar
antes que la brisa sea en la noche
tu hacha de holocausto, obediencia y salto,
trascendencia purificadora.

7.

Pero el Padre dijo:
Tráelo al fuego aderezado,
al dominio complejo, a las noosferas.
A la luz de tus lágrimas, camina tú
con tu ofrenda, es olor grato.
Sígueme hasta ese monte
donde tiembla y se arma tu brazo,
ven a la silva con el hágase
para que sea el día en que te conozca
el viento suave de mi beso.

Tráeme la pastrija y la pastrana
y yo las quemaré, seré tu nabo
y en su interior de vulva, alma nueva
haré para el alma sensorial, nominalista.
Con el hacha caliente, promisoria,
vaciaré tu salmo, reharé tu sustancia
y a todos lavaré con alegría de nuevos átomos.

Toma el hacha, Abram, abre ese sexo,
dáme tus niñas greñudas
con mejillas cristalinas
como rubíes de Bohemia.
Al hombre espiritual y luminoso
le daré pueblos sin cavernas
de inútil fe ni cuestionable heredad.

La tea que se encienda por tu causa,
las hachas y cuchillos que se blandan
a los aires, por ternura
y por amor infinito.

Todo será recordado aún
en los siglos hermenéuticos
del Decaer.

6-29-89

8.

La Santa Alianza fue concertada en París en 1815 entre Rusia, Austria y Prusia, para sofocar las aspiraciones nacionalistas de las pequeñas naciones subyugadas.
¡Será cosa de ver!
... si ése que viene a ti,
dándote aliento con la virtud
de sus muchas prohibiciones,
si ése que al hacha tuya la conmina
deténte, surte su consuelo.
O convence.

En la sombra de la cueva te retuvo
y todavía él mismo obedece
a cinco dedos que son cinco sentidos
impuramente honestos,
consoladoramente adquiridos
en miopía y tradición de rebenque
y azote sinarquista
con placer escabroso.

¡Será cosa de ver
su Santa Alianza con la Mano Invisible
que te ahoga! Ahí está
con la ruleta rusa en París
y el gatillo, dispuesto a disparar
a las núbiles sienes, inocentes
y en congoja.

Con la prusiana disciplina
de cinco dedos puñeteros, frota el pene.
Con austríaca vanagloria
se vacía y echa sus mecos
en el decoro ajeno.

Será cosa de ver cuando digas tú
quiero naciones soberanas
y a mis hijos con poder sobre las llamas.

7-09-89

9.

¿En nombre de qué amor
hablaste de las verdades, Montano,
si sacaste el tuétano a la vida,
si en árbol carcomido
transformaste esta siembra humana
que me asedia zurriendo
broncamente
con su homicida alarde?

A las ramas y semillas
sobran los tuecos, agujeros,
y un viento del siglo, sin oriente,
el tronco de mis árboles maldice
y, más allá, a las sombras de reposo.

Los sinarcas, armados con sus lesnas,
me han cercado, me han quitado
esta raíz que eludió dar sus votos de reata
(ya piensa, ya bendice, este corazón
tan ultrajado y prohibido).

Estoy con el vetarro de mis huesos,
añorante de días
y propias cuentas y hecho un mico
con espíritu noctívago.

Busqué el monte, sin temor,
la piedra para extender el alma
y alargar la razón de mi ser
y aceitar la mañana.

Pero, ¿quién eres,
hijo de montanada, con qué amor,
si alguno, se escribieron días del fin
del hombre sobre el mundo,
con qué carcoma santa
rechazaron las nupcias de la sustancia
con sus cielos, de qué verdad
o torpe vademécum leyeron su mentira
y me echaron de mis montes trascendentes?

Absolutas y mortales
son tus desgracias, tus blasfemias,
me predican, tu Hacha
es la que hiere geometrías.
Tu voz es la que mata
al Cristo ultramontano.

El hombre extendido | Texto 10 | Segarra / Genealogía

10.

Rescataron el poder
con cada mando simultáneo.
La autoridad absoluta fue del Papa
y vino él, al llegar estuvo
cuando cargué mi niño como ofrenda.

En su nombre, me dijeron:
¡Déten el hacha, hijo de la reala!
¡No lo mates, no regreses al seno
del Dios puro, no dés un paso más
que no mereces tú la trascendencia!

Lope de Aguirre | Indice

11.

Yo dí el salto al abismo
cuando ví la luz que me invitaba
a dejar la caverna del mutatis mutandi.
Del salcocho de cerdos no quise mi alimento.
En rehalas de rebaños ovejunos,
dicté: soy soberano y con sinarcas
que desprecian a mis hijos
y les dan sus sobrantes,
no quiero mi banquete.
Innecesario exordio son
sus prolegómenos,
predicantes de miseria.

Yo dí el salto de fe
y mi alma era una risa,
la gloria de mi fruto
más amado, el vetarro vencido
en el deslinde, la gruta del deleite
por rutas de movimiento eterno.

Libro de la guerra |

12.

Yo soy un padre en fuga
y el titipuchal de críos me solaza.
Ni tolondro ni aturdido me organizo;
les doy lo suyo. Les ví nacer con gusto
y les juzgo y soy severamente dulce
cuando amo.

Les veo, les busco en la casa
de la madre que gritaba en los templos.
Con hembras del frenesí,
en plazas y bares, comulgué
y tuve críos. A una mozcorra
de materialismo atributivo,
yo dí una niña, nuestra amada.

Con santurronas, legalistas,
de lógica formal o moral judeo-cristiana,
me acosté en bandidaje;
pero ví el porvenir, yo ví
los hijos perfectos que ya no entran
a revolcarse en el limo
ni en desajustes de identidad
se dan cimientos; yo los bendigo
y les cuento el pasado
(la hora del Hacha
y la cima de Moriah)
con un poco de futuro.

13.

a las ménades

A mí, porque soy varón
y quiero serlo
y es hermoso el dolor en rijo,
explorar las raíces,
oler a la mujer y abundarse
en semillas, verse en el reto del azar
como pez-espermajo,
el primer amor dijo:
Voy a ser como el gozo,
echada originaria, abandonarse
al salto cuántico,
y querré a tus hijos y besaré
sus huesos antes que tú
quieras besarlos
y por ellos amarme.

Entonces, con su primer amor,
me lamieron los pómulos,
cerraron mis ojos y eran felices,
las apasionadas
y con alardes secretos, intersubjetivos,
me amaron y yo las quise.
Quiera yo, o no, vino la fe,
o de ella el vino,
el cachondo trago
y lo desconocido.

Mi boca bendijo los muslos abiertos
y el vientre que a mi sangre acunara
y a mi pasión y apellido
que llamaron, no fui yo quien lo hizo,
identidad y orgullo; nuestra familia,
Carlos, tu ser-con posibilidades,
julepe dionisíaco, Tu látigo,
tu salida de tí mismo,
tu noche y mi escándalo.

14.

A mí, porque soy varón
y quise serlo antes que llegara
la noche con sus hijos, las estrellas,
antes que se apresurara la mostración
a seducir todo lo oculto,
me dieron amor en su espejo circular
los astros y yo especulaba,
sin oir a las ménades del mundo
y me sabía padre de imágenes
no devueltas por sílice,
acaso sólo promisorias todavía.

Las voces soterradas de las ménades
aprendieron a mentir
y eran sólo miradas, indocumentadas,
palabras, en aparente desfasaje,
vidrios simulados en interrogatorios,
espejos chuecos, donde otros
distorsionados, mentidos, quedaban
con chumbas extremidades
y chata credulidad,
barrigón que no tenían semblante
y con información deshonesta
se permitieron certidumbre.

Yo no. Yo era padre antes del menstruo
y escapé de la luna volátil
y sus correspondencia de aséptica lujuria
y del rumbo de penumbra
y a esos espejos, mentirosos,
tolvaneras cognitivas de lo impuro,
dejé como a Sara en la sal
de la hecatombe
y fuí el rejego que pulsa
los mecanismos transgresores.

En los espacios unívocos, lineales,
que la Razón instrumental supuso únicos,
antes de que nacieran los que me llaman,
Carlos, Abram, padre mío,
me armé del hacha divisoria
y ví al hijo glorioso y deseado.
Yo ví más allá que el espejo
de los días.

3-1-1990

15.

...It is the investigator, investigating,
how he is investigating what is being investigated.
Or, as for Apollo, who sings in Shelley's Hymn,
«I am the eye wh which the Universe beholds
itself and knows itself divine»:

Bruce Director

Cuando se rompan con señal de luz
los cielos y en las grutas se filtre,
inesperadamente, el ojo
de ese rayo de conciencia,
rayo que habla al que escucha
y le dice que la pasión es activa
(y controla el movimiento
y no se esconde en letargo),
salgan, enanos,
e investiguen lo que,
por el ojo de Apolo,
se anuncia.

A prisa, a lo vivo,
ahítos de ambición,
aunque hayan tragado
las penas del submundo.
Dejen las cuevas.
Escudríñenlo todo.

Crezcan teutónicamente
sus mínimos, corazones en escala
y serán abrigados con lana caprina.
No se subcobijen otra vez
en las tinieblas bajo tierra,
topos con porvenir,
gnomos escandinavos.

Si la escasez de sol
los puso en sombras,
salgan, quiten la nieve,
derrítanla con suspiros y vaho.
Que el futuro aguarda
y las fronteras requieren
sus cuerpecillos tiernos
de ratas, duendecitos.

3-1-1987

16.

a Schiller

Sál, Alberich,
pizca de nibelungo.
Que te exhiban en Londres,
Lucy Wanmer, con tus dos
punto seis migajas de estatura.
Madame Teresia, corsa insignificancia,
no vuelvas a decir: Me escondo.
El rayo a todos va llamando
como hacha del No
y del Deténgase.

La línea que no tuvo movimento
ahora se dispara hasta encontrar
el sendero de los cambios
y escarba las transformaciones
y el porvenir y el estremecimiento.

Salgan, gusanitos de Jacob,
la luz, ojo del investigador,
les necesita afuera
de las angustia cavernaria
para comenzar
la canción
de la alegría.

1-6-1987

17.

... as for all humans not self-degraded into
Aristotelean / Kant bestialilty, experience
is not sense perception; it is the active interaction
of the mind with the universe, of which it is part:
Bruce Director En los ciclos de penumbra
se degradan los pueblos.
Los silvícolas, con su monte
de estrellas fijas, se conforman.
Con filosas segurejas golpean
la sien ajena, hieren al hermano
y se esconden en sus casas
de madera amarilla, moralona.

Como el duro pijojo son
los timoratos de la timocracia
y se van empedernidos
por su virtud de cómplices.

Se disculpan y hacen la seráfica
en sicosis colectiva
junto a duendes transhumantes,
amarillos, escépticos, como Hume,
animalescos, y son objetos pertinentes
a penumbras, a cavernas,
entes sensoperceptuales
por engaño, discontínuos.

18.

Con 5,000 años de presencia,
o poco menos, el sol egipcio se formó
entre los hombres, se detuvo
en el pueblo, caminó sus andurriales.
En sus sentimientos de aprobación,
en sus valles multitudinarios,
produjo larvas con el viento Solano.
En su cuarta esfera, fiestó
el sol tunificado, populacheante,
y, en saragüetas del regocijo,
se lo creyó, deificado, cuando dijo:
Tengo comunidad, Sol y pueblo,
estoy completo, me aman.
No conozco miseria.

Un absoluto omniconclusivo
fue la penumbra,
con su poco de luna y su cosecha.

En las memorias de la arcilla
y su cetro de lodo resolado, según leyendas,
también nació el que no tuvo sexo,
el dios lunar, infrasexuado,
y la fe bisexualoide que eristica:
uno en todos soy
y de los cancos de nadie vivo.

Como irregularidad inexplicable
que origina cambio en Todo,
aún en la muerte espacio-temporal
del estar vivo con el deber que muerde,
que ahoga y falsifica, los dioses
del timócrata trajeron el capricho.

19.

Pero también, con 5,000 años
de presencia, estaba la cuna de varones
con hacha, transgresores
que dijeron, sapo soy de otro pozo,
de casquilucios, me aparto,

soy el investigador, la mansa factura
de las niñas, gemido más melódico
del arpa y lo más noble del deseo
y digo lo que desagrada al mundo,
a las mayorías,
al Orden,
al espejo.

22-6-1985

20.

Como obseso demonio
del sol y, por soles dementidos,
se aupó el hombre de gran vitalidad,
el héroe que rechaza la muerte
y las tristezas, el varón aprobado,
el que dice pirámides
y dioses inmortales,
el que no ve a ninguno
sino yéndose al traste, pero...
se ve a sí mismo, eternizado...

Bravo en la cuencas del Tigris,
dijo: La mujer no existe.
En Nínive, fue gestor de reyes
y por ello hizo alardes babilónicos.

El varón se extendió desde el Cáucaso.
Rebasó el Caspio y echó de manga
a las niñas de los campos.
Sacó ventaja de ellas y ahora existen,
pavitontas, en riesgo,
y son como la ramera de Judá,
nueras para la guasca,
a la puerta, esperan su infamia
lo mismo que su gozo)
y con Asarhaddón e hijos,
corruptores al mando,
invadieron a Egipto
e imitaron los látigos
de Asiria.

21.

En el guiso de las horas
varones del imperio han sido
y van para el conteo
y aman el pillaje
en el rodaje de los días.

Desde el nuevo alfolí
(donde no descansa la codicia)
se mide la riqueza y el lucro
de hombres que huelen todavía
como sus cuevas y lo saben:
Dios, si es fe, no embellece nada.
El sol es enemigo de tu casa.
No hay fácil consolación
si al enemigo hay que amarlo.

27-6-1985

22.

Tienen el sol de su parte
estos verdugos,
varones de la medianía.
En sus hornos, en pocas horas,
las armas se fabrican.

Fundaron el tiempo nuevo
que apresura las horas.
Domestican a perros todavía
y se mueven en carros
y, ad nutum, con multitud
de utensilios sobreabundan.

En este tiempo sin mitos
(¿saben ellos de estructuras eternas?)
tienen su tiempo histórico de muerte;
aún así, por sus nombres nuevos,
el varón que a-luz-sina
el fin de la guerra,
el dolor y el bandidaje,
los conoce y desprecia.

23.

Los sumerios del cobre
que compiten por el oro derretido,
el otro Nilo, y sus valores
de cambio, lo inauténtico,
y el río que eufratiza sus caminos
son el mismo artificio estatizado
que abre sus espadas al espacio,
al corazón ético, fecundo,
tu corazón, Kierkegaard,
ese yo ético que irrumpe
en trascendencia.
Contra tí echan sus fueros,
porque dijo el YO NO
y dio un salto a la fe
trémulo y velando.

24.

Dejó su lícuo polvorín,
sangre protestataria.
El fue profeta y habló
entre jonios, griegos y carios.
Dijo un NO a los timócratas
con cultos dizque iluminados,
un NO a jerarcas de señal y pandereta
y a vende-dogmas hedientes
en barajas y consultas y libracos,
en oráculos, cábalas, sesiones
de lujuria y mercado organizado
para genocidio intelectual
o más rodillas
siglo tras siglo.

Un NO a los martinistas,
a sociedades secretas, a masones;
éstos invocan muertos y se asustan
con sus propios ritos y cantos de sirena.
Un NO al esoterismo de aspermia cósmica
y a las maruga y sonajas y supositorios
que a los pálidos santos sirven
para místicos julepes en el culo.

Un NO a la purificación moral
que es casi el crimen y flagelo
provisto por los inquisidores,
sabelotodos embaucadores,
agarrapendejos, blasfemos.
Un NO que proteja de la burla
el misterio
y lo santo
y lo puro.

25.

Dio ese NO que viene
de las Tablas Divinas escritas
con la punta de la guasca
y la repulsa al casquete
y el rito anal del puto dionisíaco.

Un NO que no gana para sustos
el Lobo viene y morderá a corderillos.
El frigio Montano bien que insiste:
el Reino viene y su Terror en chinga,
el Señor de la Siega se apresura.

Entre los pobres de Haití
y el vudú quebranta-muertos,
un NO a punto caramelo
asalta a Tertuliano
y dice a Martínez Pascual,
judío y mentiroso, su adiós
y Port-au-Prince apesta demasiado
porque él es la pestilencia en bruto
y la ausencia de lamento
y de vela del temor honesto.

26.

Una visión angustia al carpintero
y al ollero estremece.
Avanzó el sol, varón de latigazos,
sol apantrópico que maldice
y quema lo extenso de su lecho.
Sol fiero a la vista
de las aldizas y el junquero.

Entró en la calle
donde las vasijas se exhíben
y no llenó a ninguna, más bien,
él ausentó la llovizna,
alejó la mejilla de ese niño
tan dulce que se esconde frágil
y temerosamente.
El agua, palabra original del consuelo,
el contento y la alegría, enlutecen
como un charco seco.

Del transeúnte, el semblante
(que había sido la tarde,
la mañana se agotó, sin descanso),
se nutrió de penumbras;
ya nadie perdonará las faltas,
ya no vale la gracia
ni la cruz ni las obras.

Vasijas de deshonra son los hombres
y el barro de la carne, su pecado
en los días, Dios-Hijo
ha muerto y el Reino viene
con su rigor, buscando al justo.

Entró el sol piadoso
sin justicia, sol de higuera,
sol maldito, sol estéril de Montano
a las tiendas del alcadén,
a los mercados de pulgas,
a los bazares
y predicó su ascetismo y amargura
y los enfermos se orinaban de miedo
y se cortaban las manos
y se sacaban los ojos; el místico decía:
Presérvate en la sed
y sea tu sed, fe y castigo.
Ya no hagas ollas, pues no
habrá quien beba y añore el agua
como en antiguos días.

Pasó por los lagares del molino
donde jamás faltó aceite
para la noche oscura.
... pero el frío tan ofensivo era
después de haber pasado la banda
de ermitaños, la gleba montanista,
que lloró el harapo y el mendigo
y el martillo del herrero,
pordiosero se dijo
y nada santificador quedó en pie
por causa de ese sol
y su afán de acabar con el mundo.

27.

Tampoco hay Diosa Madre
que nos salve, sino 7,000 años
de armas de bronce y utensilios
y 900 torres que delatan
la esclavitud en Uruk,
su Gran Muralla,
y el dolor que, con antepaga,
regresa antes que el sol
que ajora en cobro
de sus deudas
con documentos
de alcahuetería.

13-6-1990

28.

... No soy enviado sino a
las ovejas perdidas de Israel:

Mateo 15: 24

Hijo de Israel, voz
de carne cavernaria, pero
anticipo de promesa y esplendores,
vas a pasito, con luz propia,
lento y cansado, camino de sandalias.

Los ciegos por tí claman
y de Tiro a Sidón te llaman Enviado
y tienes tú más sed que todos,
la injusticia persiste
y hay tinieblas que jalan
y forjarás el sol justo
con tus solas pupilas como lámpara.

Una niña cananea está enferma.
Como demente llora, como perra ladra
y, en un oscuro paisaje de camino,
cada hora es posesa del recuerdo
la madre persistente que clama:
Ayúdala, las contigencias del futuro
la fatigan; la inocencia de su cuerpo,
la aminora; no repitas como tu grey,
es una perra, foránea...
aún los perrillos comen las migajas
que de la mesa del amo saltan...
¿Caerá alguna migaja
de la mesa de Tu Amor?

Lo que sobre de tu pan, lo que tires
que sea tu ofrenda, Rabino,
échale a perrillos cananeos
lo que tú quieras, pero cura mi hija
que padece, consuélanos
en medio de la xenofobia
y la misantropía.

El libro de la guerra / 7 [ Tantralia [ Tantralia /2 [ Tijuana / poemario

29.

A esta perra Ana, le llamé Tolía.
Como turra y cosa se metió
en las cuencas de mis ojos
y en lo salaz de mis manos.

Con el pozo de su gozo
nos despertó y luego, por la poza
de sus placeres ... padecía
y fue perra flaca y todo pulgas,
pero yo la quise.

Es linda, porque no hay rosa sin espina
ni espinas sin rosas; es linda
esta perra hembra de los ojos,
grandes, rasgados y sabrosos.

Ella inventó más que el ver.
Más que el puro percibir y su risa.
Con ella, el mundo me observaba
y el mundo fue observado
y descrito para el alma mía.

Con ella nació la historia como ciencia;
la observación y el experimento,
la ley, el valor de serse en mayoría,
la república, la noción de pueblo,
confederación y enemigo.

2-5-1988

30.

Cuando Ana se tendió
sobre el mar de Mármara
en los tiempos de Pérgamo y Bitinia,
yo estaba enamorado de su cuerpo
y no le decía perra negra,
ramera, inmundicia.

Ella era una griega con rostro perfilado,
una estatua de carne que asentía
porque el cuerpo no es ilusión
sino un camino húmedo de labios.

Me acuñó sus monedas,
me dio besos
y la pasión se fue a una curva
con la forma de asíntota,
y yo separaba sus muslos,
para que fueran tangentes arqueadas,
abiertas e idas al encuentro del Egeo
y sí, la amé porque me amaba
antes que a los romanos.

9-5-1988

31.

... asentar la unidad nacional sobre legislación arbitraria y única, tal como lo prefiere el autócrata y el asimilista; así, la intención es que se echan las bases para la supresión de peculiaridades forales o coloniales y hasta las de origen étnico y lingüístico:
Pedro J. Asín

Yo le digo: Ana-Jonia-Tolía:
Abrete más, centro geográfico del gozo,
ven a mi isla; en asalto, sin remugo,
iré a las pulpas intravulvares de tu canto.
Bendeciré tu occidente si hacia mí
penetraras, o asimilas.
Ni la nórdica Eolia se asignó
tanta intimidad como tú bajo los puentes
ni el Sur dórico tan fascinador
me dio tus agachadas y tu mitología
y el efeso que te esmirna
y la focea en mileto que samos.

Este fue el comienzo del amor
y la hermosura en pleno
y con ojo de amo y, por zorruno olfato,
te engordé cada esperanza, yegua mía.
Hablamos para el ser puente
entre el Asia occidental y Europa
Y te esperé en un punto de la curva
situado en el infinito.

Cartas al poeta [ Las zonas del carácter [ Foro

32.

A esa perra-potra-yegua-puta
la adoré como a mi propio
reflejo defensivo
y asíntota de Lidia y le dije:
Enséñame todo lo que traes
bajo el vestido; el que menos corre,
vuela por su encanto
y la busqué, celosamente,
debajo del ombligo y supe así,
que otros la entregaron a los medos
y lo persas y más tarde,
el rival fue Alejandro Magno
y la tatuó encima de sus nalgas.

Yo exploré los canales del Bósforo.
De hecho, la tatuaron los salteadores
de Capadocia, los mercaderes de Ponto,
todo escribieron encima de su canco.

Yo hundí el primum mobile
en el estrecho conducto de los Dardanelos
y descansé sobre sus senos y, aún así,
confesó: No soy sagrada ya,
sino la Viuda rica,
con un ojo lloro penas
y con el otro repico tu alegría.
Después que vienes y, poco a poco,
me achatas, surte tu polea
en mi vagina remota y das amor
como abundancia
aunque estés en purita chilla.

Tú eres sagrada, Ana,
y el orgullo de mis confederaciones;
serás jónica porque lo que abunda,
siendo bueno, no lastima.

17-5-1988

33.

Estás a tiempo aún, Amante mío.
El ciclo de penumbas perdura.
La caverna es esta casa
de la infiel lujuria.

Llámame perra y casa-vulva
del Asia proconsular de los tiranos.
Como tres y dos son cinco,
me cayó el chahuistle
y me cagó la changa.

Como botín, han tomado
mi cuerpo los árabes y turcos
y no acertan a dar conmigo
sus últimas boqueadas.
Me recuerdan las espinas
cada uno de ellos, menos tú;
yo, para tí, fui una rosa.

En las hebras de plata,
se derriten mis lunas
y, contra los años, tuyos-míos,
han surgido sinfín de satrapías
y sus nuevos relojes
y exorcismos.

Ellos han marcado mis pasos
de cadáveres, se inventaron
discursos de poder para ultrajarme.
En vehículos de ruedas
irrumpieron los romanos
y ya se han ido, me olvidaron.
Las cavernas también son
los lupanares, objetos sin memoria,
rincones de otros perros flacos,
pulgosos turbios, físico-perceptuales.

Tantralia 2 [ Roxane Aristy [ El libro de la guerra [ Pobladores de San Sebastián del Pepino

34.

... fue dado aviso a Judá, diciendo:
Tamar tu nuera ha fornicado,
y ciertamente está encinta a causa
de fornicación. Y Judá dijo:
Sacadla, y sea quemada:

Génesis 38: 24

A él lo han llamado ilustre y santo.
A él, con Hira, su compinche,
se les vio muchas veces
a la entrada de Enaim,
ojo avizor, baba en pecho
por las perras y rameras
con hombros descubiertos, juveniles,
y siluetas de aromas de olor grato.

Cuando las ve y las juzga,
ya no escupe, sál de tu vestido, ordena
y las toma y con cabrito o menudencia
(de lo que sobre de su hacienda, él paga)
y el favor de las pellejas es su dicha,
aunque con un penco de vieja se desfogue.

Sobre los muslos de Tamar
vio el pan comido, junto al camino
de Timnat, y dijo: ¿Dónde está
la ramera de Enaim?

35.

Memoria de las caverna de Judá
son este sello, su cinto, su báculo.
Se la comió y él dijo: no sé
ni con qué pulgas comparto mi petate;
al reir fue mi sufrir
y al pagar he llorado.

Tamar da memoria del misógino ingrato,
pero nadie la evidencia reclama:
el sello, el cordón, el báculo.
Asunto olvidado.

36.

El opresor del minuto
con mensaje en papiro organizó
la mecida de su cuerpo
colgado a la península
y con jueces del amor que nunca duerme
la perra se acostaba, gratamente;
pero ahora se cobra,
noche y día, con las cifras exactas.

En el luto predecible de las deudas
es la perra del gozo, con sus pulgas
y aúlla entre herreros y cabreros
y reclama las monedas y la paga.

25-5-1988

37.

Un tic tac de la muerte
(que es vivirse en tinieblas)
la cobranza a tiempo reclama.
El tañido de la Ley de lo Alto viene,
de un sol aerobio del espacio,
el dios banquero y relojero,
el Tesoro celeste que a todos
ha convertido en tributarios.

38.

Es una de las minorías étnicas más grandes del mundo sin territorio propio. En Turquía, país donde residen más de 15 millones de kurdos, no se le reconoce el derecho a tener un idioma propio ni su identidad cultural.

Como perros realengos
por cuatro rincones de tu geografía,
están más de 15 millones de tus hijos.
A sus poblaciones civiles las atacan,
a los que hablan su idioma los persiguen.
Kurdo es una mala palabra,
objeto de censura, terrorismo definido
por extraños, por eso me alejé,
ya no es la misma meseta
la Anatolia, ni la mismas
islillas del Egeo, donde soñamos
en griego, los poemas homéricos
y el sistema republicano
sin voluntades ajenas
a tu cuerpo.

39.

El primer hachazo será
para una Vieja corpulenta y grave
que ya estorba. El filo del arma
ha pedido sus apéndices carnosos.
Punzante, meterse quiere
(ese cuchillo, hoz, daga, sable)
en su pescuezo de mamella.
Tirará su cabeza como lonco.
Bajará al cuello donde la sangre
fluye como galachos
desde su altura de palmera
por cañas resistentes,
arteras y nudosas.

Ya estoy armado, Matronaza,
para tirar tu cabeza y reirme,
matabuey, de tu amargura.

Ninguno dirá: ¡Deténte!
Todos son venales, mamalones.
En tus barrios, se dan cuchillerías
y la venganza y el luto se intercambian.
En fiestas de mamarrachos,
te hablarán con caretas,
cómplices de algazara
y homicidas.
¡No ha de quererte nadie, vieja zorra!

2-12-1990

40.

Mama Juanita, se acabaron
los collares contra el coto.
Vieja Jonia, ya la voluntad
no tiene mayoría; desbravados
serán los animales cerriles
del conuco; prohibirán
nuestros cantos desde la piel;
nos cortarán las lenguas.

Mama Ocllo, no hiles más.
No siembres a la luz del Sol.
Maldita fue la yuca y la malanga.
No seas maestra del ternero.

Hablan con lengua de piratería.
Que el haragán, mamoso,
no agradece, es lo que dicen,
y con su dedo te acusan,
te venden en los días de tiniebla
y desamparo anglófilo y mentira.

Con el pene en arrecho,
el anacoreta más virtuoso
desgraciará a tus hijas
en los montes de tu celo
y tu alegría.

41.

Ya no resucita ni la guaja.
El vivo al que el hachazo dio en el lonco,
su cabeza pierde con el alma.
El pillete mamujea en la sangre y no vive.

Con el filo de la espada, ya se dijo:
Malditas sean las zorras con dos rabos.
Descreídos, los Oráculos de la Divina Botella.
El gigante se aupará sobre las catedrales.
Los virtuosos andarán a gatas
y masticarán el anamú y comerán
dulzainos yerbajos, serán como las bestias.

Al guabá litarán sus escrotos,
homicidas como Garín, hipócritas
con suerte de perdón,
como fray Juan Anacoreta.

No, ya no resucitará
la bella zorra de Monserrat,
Riquelme, la posesa, y pobre sea
en su homicidio y sin regreso.
Con el filo de la espada
ya no es posible la piedad ni la gracia.
El vivo en las cuevas del iluminismo,
si se pierde, no tendrá su regreso.

42.

Tú no eres kantiana, Riquelme.
Eres una araña peluda, el beso
del guabá, fruta tronchada.
Proclamaste: la sustancia es sujeto
y el sujeto es sustancia

y se avalanzó contra tí,
llamándote posesa, matraco
del demonio, el juicio del poder
que cela su orden sacralizado
de infortunios.

Eres la zorra, adolescente hembra,
vírgen eras, curiosita, destemplada
como la bella sustancia
de la piedra preciosa que brillaba
y los muslos abiertos y la rosa.
Hablaste de las cosas en sí
(que son tu herencia hegeliana,
tu idealismo absoluto, el movimiento)
y eras demasiado graciosa
para que orejas de burro te oyeran
y los Midas de esos mundo cortesanos
de murria, ni percibieran tu gloria.

Eras una ninfa que decora
los jardines de Wilfrido, en Barcelona,
pese a que por tí nacía
la leyenda feminista, tu canto,
y los juglares por tu causa, dijeron:
Vuelve a nacer, Hermosura,
vuelve a ser vengada, zorra-niña.

7-12-1990

43.

Antes que la boca de la cueva
y los pasotismos de sus noches
su mala hostia me exhiban,
antes que yo acepte el pan
de los hurguetes y su agua sucia
que murmura, oh fuchi muerte,
recordaré con orgullo la mejana,
tu isla, Narciso López,
la Gran Rosa cubana
allá en La Mina.

Clara memoria fue para los siglos.
Hay hijos, como yo, que no olvidan
el Hacha Patria y la voz sagrada
del Todavía-No, que fue promesa.
Cuando ondeó la bandera de libertad
y alegría, hicíste luz y madrugada
y la persistencia fue tu voz:
Vive, hijo mío, todas las causas
de amor, a tierra llegan
como marinos del fondo
de lo oscuro, com grumetes
que hallarán tus costas
y en el monte, su amparo.

De tu Tizona me entregaste
su empuñadura heroica
para el Moriah del mundo,
defenderme, crecer, sobrevivirme
y es más vieja que una palma tu esperanza.

Yo te cantaré desde La Mina
con Maceo, con Gómez, con Betances.
¡Ya no importan las voces carvernarias
y fúnebres, Narciso, ni la asaz lepemanía.

3-16-1979

44.

¿Quién mató al Comendador?
¡Fuente Obejuna, señor!

Lope de Vega y Carpio

Fuente zorruna, ovejuna mejana,
isla en el río, dulce aldea,
el inquisidor llegó, dijo tu nombre,
Laurencia, te nombró, Juan Lloréns,
pidió tus credenciales, Junta
de los Trece zorros de Valencia,
preguntó por los pobres de Córdoba,
por las manos negras,
por los anarquistas
en Jerez de la Frontera.

¿Por qué no preguntaron
por los nobles engreídos,
fornicarios bellacones, por girones
del partido de la Beltraneja,
por Pedro Madruga, el chantajista,
por qué no por ladrones
y acumuladores, chupasangres?

45.

... Alarido de pelea hay en el campamento...
y aconteció que cuando él llegó al campamento,
y vio el becerro y las danzas, ardió la ira de
Moisés y arrojó las tablas de sus manos
y las quebró al pie del monte:

Exodo 32: 17, 18, 19

Ráeme ahora de Tu Libro.
Quita mi verso, tuerce mi lengua
de por si, torpe y gangosa.
Como harina de otro costal
se conmueve mi canto.

Ya no puedo con tanto excomulgado;
ya no puedo con las hembras
que no danzan ni escriben sus estrellas
en espejos de alegría, ¿por qué las callas?

Tú quieres un mundarro de silencio.
Vuelve al monte entonces.
Apártate de la farra del cansado.
Que te digan como Fatum
las palabras irrevocables
del Dios ignoto, impredecible,
impaciente ante el mínimo pecado.
Que las repita sólo para tí,
pero no jodas...

3-11-81

46.

a Federico Nietszche

Todo lo que poseo,
poco o mucho,
para la eternidad lo dispongo,
para el ágape de la posteridad
lo quiero.

En el presente la vida es sólo talento
que se pierde, afectada virtud,
modestia atormentada, probihición
de danza, exterminio de escándalo.

El empirismo degrada,
año tras año, todo se va olvidando
con arrítmicos días
y obediencia
y rodillas peladas.

En el pasado, su poder y autoridad
(el principio universal que contuvo
la voz de la conciencia), las apropiaron
ladrones, en medio de mártires
y guerras y, en calles de capricho,
tras esfuerzos de inútiles rescates.

Al final, los corazones vivos
quedaron sepultados
y el bien común, ese tesoro,
fue la piedra de tropiezo
y el escándalo histórico.

Todo lo que poseo,
poco o mucho, ¿estará escrito
en las Tablas que echaste de tus manos?
Entre pizcas del Becerro de Oro,
demolido, buscaré mi tesoro,
entre residuos de la Ley,
examinaré mi parte;
entre cadáveres de los desobedientes,
hurgaré como perro mi mendrugo.

A la espada que quiera eliminarme,
diré Todavía No, sacaré el hacha
con que fui a la muerte,
siendo niño y la voz
a mí debida detendrá la agresión
con gesto existenciario.
Detén tu mano, Abram.
Déjalo ir por las rutas
del Nosotros.

8-11-81

47.

Ese yo nietzscheano
que ha sido asociado a las rapiñas,
a las águilas mosaicas y los gallinazos
es voluntad, es mi mano; hurgo
en los campamentos de Israel,
releo las viejas tablas hechas añicos,
busco aún mi cuerpo y mi fe,
la voz del que te oye.

No es pues la quimba
del que no es Quién por tanto hartazgo
de No-Ser y qualia hediente
de cadáveres, no es ínfula de ser
y no estar en el camino de Ser
por sólo ser un eco ultramontano
y caníbal dimensión
de la desidia.

48.

Yo no hice un Becerro de Oro,
no aporté un quinto.
Cuando estuvíste ausente, Moisés,
y el mundo entero pensó que no vendrías,
yo propuse a mi Sublime Zorra
(esa que nunca sería lumia,
mangaza o lagartera,
esa que no arrastra tras si
a las monda vividoras)
ni necesita Edad de Oro
ni sexo con turistas
en las Saturnalias.

Yo la propuse, mea culpa,
porque no es la Durga feroz de la carne
ni la cara engañosamente dulzona
de la bota marcial y las fasces
y las banderas del que oprime
y sirve a la sinergia
y la gesta prusiana del injusto.

Yo creía en Ella y me temo
que la amo todavía.

49.

There Romulus and Remus were found
by a she-wolf, which had just given birth.
She took pity on the two children:

Pierre Grimmal

Con mi zorrita al lado,
yo nunca tuve miedo.
Apegado a su seno, estivándome,
supe que no existe el chamuco.
El dolor es medio sabio,
no sabio entero; la virtud
en el saber se origina.

Si ella evitaba la expansión
de cada mirada astuta echada
sobre el mundo, sus crías,
su madriguera, yo me adaptaba.
Entendía que escasea el alimento,
pero el amor compensa.
La piedad del animal es misterio.

Yo nunca tuve miedo.
Era impasible, como el amor requiere;
era bravo también, ante el depredador
que violenta y te quita el territorio
y el lenguaje y te persigue.

Aún en las casas embrujadas
de la historia, la infancia de las cuevas
y del conocimiento, la noción
de astucia y autodefensa,
con bendición me nutrían.

9-12-1990

50.

One of the King' shepherd, Faustolus,
appeared and saw the children being fed
in this miraclous way, took pity on them:

Pierre Grimmal

Uno no puede apropiarse
de la realidad sin salir de la cesta
en que navega por los ríos
de inciertos rumbos
y palatinas sensaciones del caos.

¿Qué mano me sacará del calabacín,
si es que vivo, qué pezón
se meterá en mi boca?
¿Qué garganta paladea lo que soy,
me revive con besos?

El higo se escurre al fondo
de mi boca gracias a los pájaros
y la carne que oye abre sus agujeros
y admite su pedazo de pan
con brote de suspiros
y vocación de aliento.

Tú, Faustolo, zorro bueno,
enséñame a agradecer
el fruto de la higuera.
(¿A quién diré primera madre,
al río que baja a las colinas,
a la zorra de ubres anchas y peludas?)

51.

a doña Monsa

Yo soy tu hijo también,
Monsa zorruna, benefactora
de los primeros arrullos.
Cortaste mi ombligo, recibí tu nalgada,
me amarraste el ser con la vida.

¿Qué importa quién fue mi padre,
si él sedujo a Rea Silvia
en el monte sagrado
del poder en bandidaje,
o festejó el asalto
desde un sueño menos turbio
que la ira?

Lo que importa es que nací
y navegué en su vientre
y en mí distribuyeron su realidad
con fecunda alegría?

Ahora estoy en el suelo
y tengo el propio y el ajeno sustrato
y Doña Monsa ha filtrado
bendición a mi semilla.

Mi presencia está en la casa;
lloro en los espacios,
aún con ojos cerrados,
y sigo vivo, con el olor a Lupa
en el recuerdo, y la gemela batalla
con serpientes de mi ecolgía.

9-12-1990

52.

El lugar de la verdad no es el juicio:
Martin Heidegger

Bendita sea la zorra-madre que me parió
y la cautela zorreada que me salva.
Del pantano nutricio me dio su lenguaje.
De sus pisadas de vulpeja, sus verdades
y pezuñas; arcilla de lícuos pezones,
fue mi sustento hasta que mordí
al crecer, pan del Soluto.

A su gruta en el desfiladero,
su cueva entre malezas, llamé mi casa;
al olor de su pelambre, mi refugio.

Bendito sea el ser salvaje
que me da naturaleza.
Echado en ser mundano me porfío,
me descubro aún lamido por sus besos
y por su lenguaje
doy mis alaridos.

La bicha que me lacta
con rugidos me cuida.
Con zarpacillos sin dolama
me reprende según crezco.

Grande como el cosmos
es la dependencia nutricia
y lo que la madre instruye
por su hallazgo:
Dasein es
la posibilidad junto al peligro.

Esta verdad es cimera como cumbre.
Grande porque no cabe en el juicio
y porque la dice la zorra de mis días:
madre-vida-en su totalidad.

3-2-1976

*

SEGUNDA PARTE

*

Nos cayó la macacoa

1.

El optimismo ha muerto:
entes sin ser, la Nada, se procuran
(piden que seas aquel, Das Man
sin trascendencia, satánico)
que ni busca ni pregunta
por el fundamento de todo fundamento.

Por eso, en este luto, Hume
es la bestia que azuza su desaire,
él es la indiferencia y el cinismo.

Sobre la nóumena escupe sacrilegios.
La puerta cierra; al corazón
quitó los cantos de alegría
y de propósito.

2.

... no es mundo quimérico, sino un mundo de existencia bruta ya elaborado y organizado en posibilidades rutinarias por la elaboración de otros: H. S. Blackham

Sin teleología, ¿qué puerta
entre lo sensible y cognoscente
queda abierta como estética,
qué co-existencia yo hallaré
para el Fürsorge, a quién
solicitaré la esencia
de cada momento,
lo que puede-ser,
la posibilidad echada
en la frágil posición
que me tocó en el mundo?

3.

... these are characters, who have a quality
we rightly call Satanic... A Satanic quality,
the man who lives to be evil, who thinks
of himself as evil; who intends to subject
the world to evil, by means so ugly, crimes
so horrible, that nobody else thinks they
could do it:
Katherine Notley

Sepan que Satán es el Caos
sin verdad, el Ente inexistente,
vacío, ininteligible vaho,
ausencia de palabra,
jeta del Nadie,
espectro caprichoso
sin lumen naturale.

Sepan que Satán ni estructura
ni sentido sustenta; Satán
es macacoa, mierda de changa,
ausencia de proyecto.

Sepan que la Nada existe
en la forma del gamberro insidioso,
sin amigos, sin libertad, atrapado
en su caducidad amarga.

4.

a Marsilio de Padua (1290-1343)

Todo fundamento procede de la Existencia,
todo sentido depende de ella:

Martin Heidegger

¡Pero se nos caga en Su Nombre!
con lo que no tiene esencia,
sino su abismo, tan crédulamente
internalizado en nosotros,
por ausencia de amor
y ser-para-sí profundo!

Nos cayó la macacoa, hermano mío,
Marsilio, la changa viene y caga
y funda el pesimismo
y su tristeza lacerante:
el miedo extramundano.

Y la causa de los tories y oligarcas
hijos del Don Nadie y de la Nada,
satura en majadal de estiércol
nuestras vidas y el falso Consolador
se asoma a pervivirse.

En posesión y avaricia, Satán
engordó como ácaro, ciego
a todo amor y solo.

Vida auténtica no ha de ser
esta rasquiña en la piel
y la peste de infiernos
y el miedo, quitasueños
y las figuras sintéticas del eco.

¡Cómo nos adormecen, hermano mío!
Tan tempranamente acusaste la tiniebla
del no-Yo y olvidamos: los satanes
son ácaros, bestias, chupasangres
sin mundo, artificios de las sabandijas,
discretos bichos raros de lo oscuro.

5.

Quienes esquilman
la soberanía del pueblo,
ladrones de autoridad civil
y placer, demonios son,
dijo Marsilio.

Satánicos son y merecen
ser nombrados por sus nombres,
porque son el abismo sin fondo
de la muerte y el dolor
que disuelve el fundamento.

6.

Tú no eres un ente, Satán,
no eres un ser y no tienes
más esencia que el desprecio.
Entraste en la temporalidad
como el invento caprichoso
de los hombres groseros y brutales
en aras de caudillo
para darse en él devociones...
por eso te confunden
con la Gran Bancarrota
de los siglos
los pueblos oprimidos
por la Muerte.

7.

... the case of the Dark Age of the 14th Century,
created by Venece, with this great bankrupcy
which ocurred then, which destroyed one third,
at least, of the population of Europe:

Paul Gallagher

Los leprosos han entrado a Europa.
Son cruzados de la Fe, intrusos,
penitentes, ermitaños, soldadesca,
y más celosos que la Inquisición
de Tolosa han sido
al haber prometido más...
Que lo serán hasta que mueran
todos los chipriotas infidentes.
... porque no hincaron sus rodillas
ante los Caballeros de
la Orden de San Juan y Jerusalén.

Los leprosos hundieron en su pecho
sus manos; se probaron más rudos
que con espadas en combate
contra la morería.

Por fin, hedientes y carcomidos
de pústulas descubrieron
sus cinco dedos de porfía
y han callado su llanto
y vagan
y aún cantan y bailan
junto a derviches persas.

8.

Un Gran Aleluya vagabundea
en el norte itálico y al sur,
donde abundan los hijos mixtos
de Lombardía, atribulado, alguno dice:
Oh, Dios de Sión,
¿qué hicíste con mi mano;
por qué pagas con lepra
mi alegría, si te he servido?

Con la pluma de ganso se decreta
tortura, la Inquisición la autoriza.
Por ahora, no hay lamento en Italia.
Otra Mano hay, consoladora,
la Invisible.

Este es el boom mercantil-industrial
de sus ciudades y del noreste al centro,
llueven florines de oro, certeza sensorial
no necesariamente caída
desde el cielo o los dominios complejos
de la verdad real, humanitaria y segura.

Los gibelinos de Florencia matan
a güelfos enemigos, impíamente,
y ls aristotélicos de Aquino cantan
y cantan: Credo ut intelligan.

13-9-95

9.

Hijo mío, nacíste en el tiempo
más cruel del sinarquismo
como ganado salvaje que se caza,
como redil que el Mal Pastor
conduce a sus aramios.

Esta es la tradición pro-bestial,
ultramontana, que la Roma imperial
impuso, para utilizar la voz
como público adorno
de libertad cautiva.

El pueblo cruje, carente de catharsis;
pero el Estado usurpa y blasfema
tu poesía, tus bucólicos escondrijos
en el llanto de la Nada.

Tu corazón es diario pan insuficiente;
no sabroso; los demonios
de cartel te asedian y a ellos crees tú,
pobre Isaac, hijo de risa,
y en las penumbras del mercado
sueñas musarañas, crees saber
y nada sabes; los que te muestran
promesas salvadoras
son ladrones-hienas-buitres
que comen tus entrañas.

10.

El Dasein tiene una tendencia inherente
a aniquilar el espacio, a extender los sentidos
y ampliar el mundo y a determinar y organizar
el mundo, física y sicológicamente,
en términos de preocupación:

Martin Heidegger

El Hacha que Carlos Abram propuso
como útil, preparada a-la-mano,
presente, como su objeto dado,
Carlos sabrá retirarla de tu lonco
cuando seas-en-común,
el hijo de mi sueño,
el Deseado.

¡Tú me preocupas, pedacito
de mi alma, te solicito
y Radamanto, juez del infierno,
no te arrebatará por siempre!
¡No importa su prudencia,
eres mío, no de los espacios
geométricos y abstractos!

En espacios cualitativos te guardo.
Con amor, te doy mi situación originaria
y te saco del SE DICE que te entierra
en el Uno y te llora desde el Moriah
como si fuera tu fatus
la tumba de Don Nadie
y tu verdadera dicha
y reposo.

11.

Un destino más hermoso
que el presente, solicité
a tu existencia; que junto a mí
como de rayo hurtado al Olimpo
traigas fuego, tu piadoso canto.

Que repartas la luz
a los pueblos rurales de la sombra,
a las cavernas dormidas
en resquicios de puro simulacro.

Que seas el héroe, sin rendirte
cuando vengan los buitres
a comer de tus hígados
y a pedir la gabela
y la fumazga.

12.

a Tonina

... neurotransmisora de placer...

Esto también solicito,
amados míos, que el fuego
sea placer y bien sentido.
No tengan miedo.
Satán no es ser; no existe
y el Hacha que yo entrego
es el último recurso estetizado.

Que no escuchen la gallunga
y su gente que asesina,
que a martinistas digan NO
y otro NO a la caterva ultramontana.

No ilumines demasiado,
estrellita de arroz, cuando tengas
a espiones de Tu danza, sigue
y baila conmigo a tu lado.

Los fuguillas bestialistas,
al servicio de cautividad rutinaria,
no son dioses; son sarna,
son ácaros.

Lunita crujiente de maíz tostado,
tén ovarios limpios, no cedas
a populismos sentimentaloides.
No dejes que te silben
como a perra, quienes sólo
a la obediencia llaman
y pretextan su refugio
en sus dioses.

Tén la piel como la leche,
niña amada, y como madeja de seda
ata tu visión al alborozo,
el queso es así aún más sabroso
que la baba de los cerdos
en tu plato.

Sera del panal que sean tus labios
y el beso siempre, un conjuro,
contraseñales del hacha
para el Gran peligro.

¡Ay, Toña, tonina, jamoncito
de mujer, cómo cautivas,
tú neurotransas del pajar
mutua alegría, tú eres mitosis,
me das células-hijas!

13.

La invención de los espectáculos data
del año 1290 y en 1300, los Jongleurs fueron
los primeros entretenedores profesionales.

Te sacarán de auténticos contextos.
De lo ontológico, del ser-para-sí
que al Yo fundara, ser- ahí
con Sorge armada, cautelosa,
a pesar de la angustia
de tus madrigueras.

Te impondrán un
que no es lo sido en libertad,
tu ser-anticipado y su proyecto;
un de auditorios interpretativos.

Utilizarán tu voz como sordina.
Los sordos imitarán tus voces.
Los ciegos creerán que han podido
ver por tus pupilas.
Los mancos te copiarán por truhanería.
Te exhibirán entre avariciosos
de Don Nadie; te llamarán
estrella, ídolo, ente orquestado,
divo, garganta, adorno del tinglado.

Tomarán tus silencios por fantasmas.
Y lo que digas lo equivaldrán
a principios a priori, verdades
«de suyo evidentes»,
axiomas fraudulentos,
utopías arbitrarias con consistencia
lineal, allá fuera y más allá, nominalista.

14.

El hombre emplea y modifica, extiende
y mejora sus útiles en la lucha por realizar
sus proyectos y de este modo usa
activamente el tiempo para la realización
de sus posibilidades:
H. S. Blackham

Díme, en desprecio profundo
por los artificios del payaso,
Satán ha muerto, el divino ser
en publicidades y farandulería
no se esconde, en cábalas de escarnio
no fornica; en la fe de pasarela
no prevalece.

Díme que no admites
un aplauso rencoroso en las esferas
que sustentan la condición jurídica
de reses y ganado para aquellos
que solicitaron tu voz y coexistencia.

Yo todavía soy Abraham, tu padre,
con el Hacha en las séptimas esferas.

15.

... (There) are groups of bankers, financial interests
dating back from 14th-Century fondi of the famous
Lombard bankers, that caused the crisis of that period
or the so-called New Dark Age of the 14th century:

Dr. Debra Freeman

¿Cómo pudo esa lepra
apoderarse de los huesos
del mundo, herir a todos,
penetrar las casas bancarias
de Peruzzi y Bardi, el dinero
que jamás se asomó por las ventanas,
derramarse en bancarrota
con el rostro revejido, nauseabundo;
los cádáveres yendo a contarse
por millones, desde entonces,
tiempos de la Nanita
y la Duquesa Fea.

¿Qué cobras del pueblo mío?
te pregunto, cuál es su Fatum
y karma / culpa / deuda de tormento
después de la Unam sanctan
y las bulas del Papa Bonifacio?
¿Que el Parlamento inglés
se resiste a ser tributario del Papado?
¡Ah, bien! ... pues algo se hará
pero que pare la matanza,
el Vil Hacha segadora.

16.

Ni la razón ni la intuición
pueden captar cabalmente el ser
de lo que se encuentra:

Martin Heidegger

Porque, en oscuros corrales de mentira
y, en guaridas del monte, mi rival
hizo ciudades y perjuró:
¡a la zorra, candilazo!
yo persisto con mi cabeza ancha
y con mi hocico agudo.
Soy un perro salvaje,
aún dueño de mi olfato.

Los entes manifiestos vienen-ante mis ojos
y yo no los persigo; pero a las aves de corral,
con cluecas mañas de Bezug
e hipócritas ardides, referencialidades,
yo sí las cazo, voy por ellas, las espanto,
las muerdo y que se vayan, digo.
Su humo incomoda mis zorreras.

Habitan cerca de mí
y a su aroma nauseabundo
yo detesto.

Tengo las orejas empinadas:
¡soy todo oídos! y desnudo
me deslizo con sigiloso paso
y me sigue la cola
más larga que mis patas.
Largo y abundante, mi pelo y con él,
nazareo, nazco, crezco, muero,
¡pero ya son muchos
los zorros desollados!

¿Y qué será? que me duele por instinto.
¡Pues que no soy intuitivo, entre otras cosas!
¡Que con dolor y con angustia aprendo!
Y a la gruta del desfiladero llamo geografía
y serme-anticipado en mi avanzar, astucia,
mi gramática parda, lo aprendido...

Porque, en oscuros corrales de mentiras,
me exigieron que sea yo su buen vecino
y adormecieron la zorra del sí mismo,
mi soluto, ellos yendo
a desollarla a mis espaldas,
aprendí a desconfiar
de los entes a la mano.

El arte circunspeco del rechazo, a ver
en torno al zabulón de los corrales
y andar por el Umwelt
de su Matoco, he aprendido.

El mundo circundante
de estos invasores del estero
es mi peligro: falsos e inconstantes
son como el yagrumo.

Necios quieren mis zorrillos,
mansa, mi hembra,
crédulas las niñas de mis ojos.
Van a zorrear mi madriguera
con sus corrales,
van a canjear mi astucia por razones
y yo persisto con mi cabeza ancha
y con mi hocico agudo.

12-1-1976

17.

La peor changa,
la que dio los cimbronazos
más violentos a mi vida, fuíste tú.
Me sorprendiste, Maruga,
con las armas caídas,
con pies fríos,
con alas heridas y nerviosas,
serotonina abajo.

Yo fui el chiflado que soñó
tu cuerpazo, machota garrida,
gallaruza; yo fui la espina clavada
a tu piel de légamo, tu lodo,
flor de fango.

Vapuleado me hallé cuando te quise.
Me amarraste con cuerdas de esparto.
Me interrogaste; en Lista Negra
escribiste mi nombre, burlona:
sólo el etrusco puede darme lujos,
sólo el Lictor,

ministro del terror, hoy llamado
Justicia y Orden, ensaliva mis senos
y me toma y me place.

Yo fui el que creyó en pájaros azules
y, al conocerte, bebí
en vasos libatorios de Don Nadie.

En cámaras de escarnio torturaste
mi fe y sus simulacros.
Me hicíste un valepoco tragándose
su mónada, con los güevos
a mordiscos, sangrantes.
Los chispos de mi alma,
mi conciencia, ya no volvieron
a ser tuyos como antes.

18.

¿Por qué me tratas así?
te pregunté, Changa-Lumia,
yo, Demofonte, sujeto a tus desplantes,
yo, que pregunté, changa-maruga,
ese por qué del ayer,
este cuándo y cómo, tu NO de ahora,
yo, que tuve tu maco tan peludo
y lo chupé como al molusco
que, por mis dedos, juguetones
se excitaba chorrosamente y, al fin,
dejaba sus humedades en mi boca...

19.

Vamos a acomodarnos en la cama,
a echar un palo, sea el último recurso.
Hagámoslo sobre el lodo pegajoso.
Una lichera encima que nos cubra.
Escondámonos con los ojos cerrados.

El Líctor viene, el monstruo
lebrón que no perdona,
¿qué haremos, Lumia,
si este placer tan nuestro
él nos los quita, qué hará
con tu changa, putaza,
pues tu changa es mi maco?

Con sus fasces de muerte
exije tanto y tenemos tan poco,
este morir de vulva,
hambre brava de mojica,
mi rico hartazgo, tu crica.

En tus muslos de légamo
mis huesos escondía, temblando,
sacrificamos a las doncellas,
éramos cómplices, yo pedí
que muera una, no tú...
otra que no sea mía.

Cada vez que apareció Megilo,
el espartano,
o Euristeo, quien avanzó
a destruirnos, fuimos homicidas
y tú, hoy maruga que no jalas,
malpagas y desprecias, te engrandeces.
Como gran ramera, posmoderna tusa.
Ayer tan santa zorra fuíste.

Obedecías, venías entonces
y me dabas la concha y lumiábamos,
escondidos y en penumbras
sobre el barro, no cobrabas.
Te entregabas. hediondamente
entera, golosa y sabia.

20.

Sepa el mundo sobre la Gran Ramera.
Me cagó la changa (y por eso son
mis versos, odio por la Fata,
maldición de mi Fatus).

La conocí junto a vándalos altivos,
entre humildes herejes del estrago,
acechada de mártires, espectros
de varón, malparida al fin
de la Edad Media.

Se aupó como una zorra-lumia
entre salvajes y fue lobuna.
Echó sus morros como dientes afilados.
Me buscó en la mejana
como hurguete que averigua lo escondido
y mala hostia que ensarmentó mi boca
y yo fui amargo, cada vez más amargo.

Ella me dolía como el mal beso
que traiciona; era la cama
un cúmulo de arena y el agua
no llegó a refrescar las costillas.
La marea no bendijo la playa.

Humo y paja la pasión, su esperanza.
Ya no había en el julepe, sino la bestia
con alforjas vacías y el cielo que nos dijo:
'Pues allá se las hayan'.

Ofrecí como colonia mi cuerpo
y proyectos locos y lógica afectiva;
no fue suficiente, todo se lo llevó
y pidió más la mercachifla,
lóbrega buhonera de caprichos,
síntesis magra de mi amada zorra
en el estero y la nueva lumia
del descaro.

21.

Por descubrimiento desfigurado,
a toda cosa se ha fijado un precio.
Las pérdidas se lloran con lágrimas
constantes y sonantes.

Las bellas zorras venden
el placer y todo encanto
con monedas que pagan
su estrellato. La verdad
comienza por serle arrebatada.

Lo expresado por Don Nadie
es oír decir lo dicho:
querer es ya ir pagando
a numerata pecunia la deuda,
la demanda,
el fundamento.

Por descubrimiento desfigurado,
somos cómplices
y los objetos saltan a la mano
y los útiles cohechos,
¡oh, del sensualismo vano!
tramitan la billetera soberana
y la usura crediticia.

Los cómplices, de la necesidad,
forjan virtud, compran a navajadas
y su corazón queda abierto
y vicioso por consumo.

Por ambición se desfigura todo descubrir
que requiera que escarbes con pezuñas
y tengas garras y un ¡no! del estero.
Basta el salario y que seas una pieza
del sistema, una tuerca,
un rasero,
un copartícipe
de lo aceptado y repetido.

21-2-1974

22.

... La libertad ha de ser el fundamento
del conocimiento científico y la vida moral:

Jules Lequier

Yo soy el cráneo de Olduvai,
el aprendiz que hizo herramientas
y aún pervive, el homo faber,
y no pedí leche a los cabrillos.
Yo heredé el mundo como es
sin llevar leña al monte.

Yo nunca ayuno, ¿para qué?
Ni rezo ni mortifico mi cuerpo
ni busco anagogías
ni áncoras salvadoras
por causa de Otro Mundo
y la senda de Anubis
y cada hijo de puta
con corazón de chacal.

Yo sólo quiero mi pan
y aluzar mi trabajo.

2-2-1982

23.

Entonces hablaron las sibilas
y las parcas y las moiras,
moscas placeras de tormento
y dijeron a los cráneos que laboran:
Dáme lija y tén sustancia,
muchacho, ven al templo,
extranjero, y te doy vulva, concha
y maco, Templo de Luna tengo
en el Collado de Aventura...

Me sacaron de madre
aquellas voces; yo era tan práctico,
burdo, sencillo, y no sabía
del limen y ese dolor,
magnitudes de estímulos
ni de esa linfa espiritual
con menos proteínas que mi sangre.
Te voy a dar la gracia y la mollera
y la bestia abisal de los santos.

Desde entonces estoy triste,
mecanche y lobeo al acecho
de las hembras del templo, pero soy
como malva, dócil y chiflado,
y mi trabajo me lo roban
los buitres y mis reses,
el chacal estatizado.

24.

Cuando saltas delante de mis ojos,
cuando irrumpes, ente manifiesto,
y das en las pupilas,
eres un golpe de la brisa con aroma
y una mariposa
y una noche
y me encantas.

Por lo general, evocas el perfume
y la tibia forma del muslo
y la armazón de huesos
relajados y fluídos.

Tu estómago cubrirá mi piel
como arcilla que se lava
en barranqueras, o cascada que baña
dulcemente, aunque huelas
a yagrumo a mis espaldas
y te pierdas como gacela, apurada
por tu rumbo de malezas o escondrijos.

No me gustas por eso
porque te vas y tu encuentro
es más breve que el silencio
y menos duradero que la aurora.

... pero me gustas, zorra,
porque conservas la astucia de vulpeja
y husmeas la madriguera de la calle
en la ciudad mundana y en la plaza
del cuidado circunspecto, te temporas.
Te surtes con vestidos de lujo
y de marrana, si te place.
Te engalanas, asqueada o cómplice,
del orgasmo ajeno.

Te obsequias
provocante y provocada.
Azuzas con lockeano sensualismo,
te enciendes
como un motor de sexo, talonera.

25.

Huiré de Ti para poder
hallarte en un sueño poderoso;
tú no hablabas de memoria
ni a humo de pajas
como hoy lo haces, expositiva,
tú, la Maruga mercantiva,
la zorra que enriquece al Estado
y a la mano acariciante
que la aviva, vacía deja,
infecunda.

Me has traicionado
con tus saldos pagaderos
al erario, con los monopolios
a los que vendes placer;
odio a tus marinos, amantes
que despojan las colonias
y trafican con mis besos
que se pierden
en distancia ultramarina.

26.

Uno tiene la zorra originaria
a los huesos alojada como su madriguera.
Uno sabe que ese corazón cató prudencia
desde su fondo de batallas y lunas.
El hombre es bueno
como el árbol de higo;
la mujer como el pan, sabroso.
El deseo de aportar al almacén cooperativo
fundó el economato y leyes naturales
que el corazón entiende
a pesar del medio patógeno
y la muerte, con su ecología de tinieblas.

Unico paraíso: el manantial del movimiento,
la lluvia que desata la adaptación
al canto, al desafío, la esperanza
como mito de sobrevivencia.
La función permanente, la realidad,
el ser, transformar la madriguera.

27.

¿Pero dónde, mujer, serás tú más amada?
Me gustas, nulípara, y no quiero pagarte
porque en tí está escondido todo lo que quiero
primariamente mío, hormonalmente santo,
tus críos con su lenguaje puro
a menos que los vendas,
lo mismo que a tu cuerpo.

Te hallaré como el zorro
que no vende ni compra
su presa, la persigue.
Se cerciora si conservas o escindes
tu luz de fe y malicia,
tu fuego de amor e instinto,
tu pez ígneo de lealtad
en los montes sagrados de los días.

No vayas por fuego fatuo y por ventaja
a los ojos del salvaje, que él no paga;
él muerde, acosa, organiza,
desespera, se angustia
y en su mundo no existen las monedas
ni el fascinum ni escarnio;
no pagará las deudas no debidas
ni fundamentadas,
menos al nacón de las monedas.

Como el salvaje, satisfecho del rito
de pezuñas clavadas por astucia y por deseo,
soy el preguntante del te quiero.

13-4-1975

28.

Que la necesidad carece de ley,
pues me gustas por necesidad y por ella,
desde ella, contra tí y tus pareceres,
voy a zorrearte con colmillos
debajo de tu ombligo,
venceré la urdimbrada de tus noches.

Con hocico agudo lameré tus tetas.
Donde tengas un corral, destenderé
tu cama, rasgaré tus máscaras,
por olor puro de tu aliento,
por sudor sagrado
de tu sangre, vulpeja.

29.

Que la necesidad tiene cara de hereje.
Que huirás de mí, que no querrás aullido
entre los pobres, alarido en soledad
de madriguera, ¡pues, pobre de tí
y tu oropel y tus tesoros de recompensa
en numerata pecunia!
... vanas cosas son
si un salvaje te descubre,
que no sea yo,
que voy a preguntarte si me quieres,
que voy a subirme a tus muslos
y tus nalgas hasta que pierdas
el cobre y te delates
salvaje o malnacida
del estero
y el pantano.

13-4-1975

30.

... the fallacy of the misplaced concretnss:
A. M. Whitehead

A las cavernas de la creencia,
de la abstracción, de lo no concreto,
el silencio ha llegado, cómplice
desde los pasadizos del Erebo,
ente apenas sin encarnar al hombre,
ente apenas que, en la bestialidad
de la Noche temible, sin reposo,
gato por liebre ofrece
al animal nocturno.

El silencio ha llegado, fecundo
de fealdad y descaro, sin intuición
de oportuna concreación,
sin fundamento en determinaciones
que sean su necesaria racionalización
y completa percepción sensible.

El silencio comienza
en el fermento de todo dinamismo;
diciendo al Ser eres Nada,
diciendo al hombre estás sin acaecer,
no eres potencia, no eres acto.

El silencio escinde y atropella
cuando avanza con su carruaje
tirado de dragones, fantasmas
de plenitudes de ser desactivadas
en taciturna inercia, el reposo
sin hombre, la existencia
sin acto de su esencia,
MACACOA.

9-12-1981

31.

Como Nergal que plantara
su imperio en el Erebo babilónico,
el león alado sus cielos de creencia
quiso en nuestro mundo.

A su cabeza humana la resiste,
al hacha del degüello iluminante.
En el infierno es rey, autoproclamado
en la Historia, tirano armado,
el sinarca perfecto en su palacio.

Pero el ser en otro ser se busca,
en accidentes dialécticos transforma
el «en sí» de su sustancia.
La potencia con el acto se afana
por sus formas nuevas,
sus determinaciones
y debe ser humilde con su lonco
y morirse y renacer de nuevo.

... pero la guerra es la venganza
de la Noche, el hijo del Caos
que a todo niega su unidad orgánica,
su gloria y movimiento,
la estética armoniosa.

Atándose a tieniebla, predicándola,
contra el miedo y el descanso
sin causas supremas junto a otros,
es cuando surge un Hades por conciencia.

Nergal / Hades, abismo para las causas
liberantes, humanamente activas,
perpetuador de las cavernas humillantes.
Nergal, dios bestia, Venganza de dragones
y de tiranosaurios, eres
y aún existes en el mundo
macacoante.

32.

a Juan de Sámano, ejecutor de La Poli Salavarrieta
y de su novio Alejo Sabaraín

Policarpa, víste tú al hombre
que combatió a Nariño,
le supíste su nombre y apellidos,
Virrey de Santa Fe, tú lo conoces,
prófugo en Panamá, bien que supíste
sus crueldades, su presencia
en el carruaje de dragones
después de su derrota en Boyacá
donde cayó su fama de jerarca.

Huyen, gente como él,
porque deben sus crímenes
y la infamia se averguenza
de la infamia, huyen estos hombres,
hijos del Erebo, paridos para venganza
y mayor Némesis, hijos de Nergal
y las cavernas, hijos del ser trunco
que en la Plaza brindara,
no holocausto grato, linda Poli,
sino niños inocentes a Moloch.

Son amonitas que se han comido
de miseria en los infiernos
como incensarios de la oblata
de lo injusto; tú los conoces,
maestra y heroína colombiana,
y los víste, galopantes, mistagógicos,
llevando a lo Oculto su porción,
macacoas como su miel.

Leña echan a sus erebos doctrinarios
y un haz de sambumbia y desecho,
a las dolamas y a las macacoas.
A sus nichos, oratorios en las sombras,
ofrendan cuerpos santos como el tuyo;
a seis héroes de la causa libertaria
los sumieron en la noche castrense,
en el fusilamiento, en paredones,
en mihrab de la escena del disparo.

Tú advertiste a esa caterva de asesinos,
y lo víste a él, cara a cara
(Juan de Sámano le llaman);
tú sabes quienes son los sargentos
que mataron a tu futuro esposo;
tú conoces sus carruajes dragontescos,
a matarifes que a tu complot
de libertad volvieron simulacro
de rareza y mirlos blancos;
tú sabes sobre el Vientre que traga
cadáveres y los conduce al Hades;
tú fuíste fusilada por el Virrey
de Sámano, tú sabes del silencio
que la muerte acumula
y de sordos oídos que son cómplices.
Tú sabes lo que Bogotá hizo
fe santa y muere y muere
en las manos de asesinos
como él, hijos del Nergal
y el Gran Imperio.

33.

a Vasco Nuñez de Balboa,
descubridor del Oceano Pacífico,
asesinado en el umbral de gloria

A esos niños nemorales,
indios del bosque, él ofreció
los mares de sus ojos, el Sur
de las aguas ambiciosas y una costa
en Darién, granjas del comienzo del ser
en sus andares, rutas de otros pueblos
en ser-con-otros, ríos ya conocidos,
manantiales taínos, el Cibao,
ventanas pupilarias, nada en demasía
una vez conquistado el párpado sudoso,
el iris tan profundo de las niñas,
miradas desnudas, caprichosas de sus ojos;
pero la miseria tenía forma en el sí
y en la sustancia de aquel golfo
que a su alma dijo, ne quid nimis,
en presencia de Pedrairas...
En cambio, el indio dijo:
Nuñez, hermano, ya conocemos
la bardoma y el Darién,
las islas de las Perlas, lo soñado,
ya, ¿qué prometes tú que no lo conozca
en Tierra Firme, este pueblo del bosque
al que cantas el ocaso de cavernas,
la Conquista, el valor, el León ibero?

Entonces, medio huía del celo de su pueblo.
... porque allí estuvo Pedrairas y sus dragones
y le dijeron sedicioso y ocultador
y mentiroso;
y, al final, mandaron
por sus ojos que observaron
las costas, así como los indios
desvelados, curiosos, encantados,
y lo decapitaron con envidia venenosa
y Vasco ya era pobre, ne quid nimis,
con nada en demasía, sino el aliento
y los indios que, azorados,
lo lloraban y el Mar de Sur
que navegó en sus ojos.

7-12-1984

34.

Metaphorically, El Dorado's name is applied
to any place which offers opportunities of
getting rich quickly or acquiring wealth easily:

Dr. Ebenezer Cobham Brewer

Dondequiera que exista
un paraíso, un sueño de abundancia
que al corazón encante, inspire
la oración profunda de noosferas,
no lleves la mofa que se aprende,
la semilla de sangre, traicionera,
la lujuria del sentido egoísta
que navega con su pulsión de olas.

La Ciudad de Oro es un sol
del paisaje que no arde
para la carne bestia;
es Amazonas que fluye
al interior y no a lo externo.

Dondequiera que Manoa se vista
con delicia y frutos inagotables...
sé humilde, bríndate en ágape
a todas las estrellas, no a la codicia,
corazón pirata, haragán sediento
entre botines de quebranto
porque el Bien Común se externa
en evidencia, está en acecho y no bendice
por siempre a los ladrones.

5-30-1979

35.

A Antonio de Ojeda, represor de los taínos,
primer torturador del Caribe

Hay que soñar, por eso salíste a la luz,
dejaste la caverna; en puntal de lanza
víste el sueño de habitación sublime
y madriguera sana y salud
de tus huesos... soñar es
la ética práctica, la voluntad
de ágape y futuro;
pero las mimes cayeron
de la sata oclocracia de los desalientos
y, para poca salud, más vale morirse.

Te dejaste matar y en comerte
la miseria sucumbíste.
Dejaste de soñar al comulgar
con ruedas de molino: el invasor
y el perverso y el que incensa
la oblata con decoro de linajes
de jaurías y mirlos blancos y elefantes
de colores y zorras con dos rabos.

En Majaguana y Urabó,
dejaste de soñar porque se fue
Caonabó, cacique de tu alma
y sol preclaro, y no supíste
comprender que fue cadenas,
torturado, por los demonios blancos.

8-21-1988

36.

a Eliut González Vélez

Estos fueron los dioses de Nuestra Tierra,
Eliut, ángeles nemorales, ninfas
de bosques y riachuelos, taínos
que echaron sus campanas al vuelo
y armaron con sus güiras y tambores
su risueño regocijo, Ceres-omnias
de areito entre espesos matorrales.

En mis bosques litaban sus salmos
y su dios, húmedo fue como el beso;
desataba la lluvia, avisaba
el temporal de Barlovento
en rutas del Caribe
porque sabía ser Capitán
de navegantes al ritmo
de piraguas y sambucos.

Ellas, las adorables, tenían el pelo largo
y en inocencia primitiva de mis trópicos,
yo las hallé desnudas, olorosas a yuca,
a culén, a poleo, hábiles con sus uñas,
tejedoras, pacientes, dueñas de lo suyo.
Y tenían dioses-hombres y dioses-invisibles
que, como ellas, danzaban en las aguas,
flotaban en los cielos y, en vertical faena,
entregaban la lluvia sobre campos,
echaban bendiciones a la tierra,
conjuraban el fracaso
al perpetuar su dulce ecología.

Bendijeron sus dioses con cemíes
y con flautas de cañutillo
nació su sincera melodía,
salmo y aliento con que vibra
la geografía misma del Caribe.

¡Oh soles genealógicos!
ustedes bendijeron los ojos
que tienen multitud de conexos,
compartieon el pan-casabe
y el ágape y el bienestar general,
lo colectivo, tribalidad del gozo.

Aún pequeños en el universo inmenso
en lunas se reciclan
por esperanza procreativa,
¡ay de heredarse! y en nuevos cielos
pervivir en la arcilla...

37.

a Charles Darwin

Un día se fue por rumbos de peligro
(¡ay, ese dios que se va y viene!
pero siempre regresa más divino)
hacia los sequedales y vio el dolor
del cáctus y las ortigas y el tormento
y, aún cuando supo sobre el éxodo ingrato,
bendijo su partida, su huyilanga ad nútum
y, al regresar, aprendió a paso de tortuga
que lo bueno es más agradable que lo malo
y se hizo duro como piedra y terco
y a la condición del suelo
llamó cimiento del sustento
y levantó las bellotas del camino
y supo que hay cosas dulces
en el fango y lo amó más
y el dios y el hombre comprendieron
porque hay, por el contrario,
los que no aman y maldicen
y pagan su dolor en karma
con cuchillos y aguijón
y son ellos, los mimes,
sangüijuelas, ácaros
del Erebo.

38.

El taíno vio las veloces lagartijas
(aquellas que antes fueron
gigantes alosaurios) y su dios
se hizo piedra debajo de las piedras
y lo adoraron artesanos de huesos
y predicadores de ciencia
y de cadáveres y fósiles;
pero el taíno dijo:
en el fondo de las fosas
dios sigue vivo y por el ombligo
canta y en el eco entre lomas
se escucha y pide areito.

Reconciliado con la muerte
y con sus ritos, el alma vuelve
y el indio sigue eterno
y sin llanto volvió a la faena,
cazador de peces
como antes de bisontes,
pizcador de ovas, algas,
careyes, burequenas,
conchas, aves, jigües
con presencia en los ríos
y reposó así, dios y el indio,
junto a las ondinas de Su Imagen
... porque somos del agua
y para el agua...
dijo.

Y se hizo así preguntante cimero
de su Ser; se bautizó
en lo secreto de su alma
por el porvenir que nunca se devela
por completo y es el misterio permanente
de sus días, su espejo humeante,
la Otredad que trasciende.

39.

Mientras tanto hizo adobes,
buscó el cobre y el oro
que el amo impuso
como encomienda ingrata;
se meció en hamacas de henequén
(quizás lloraba, o tenía la ira sensible
como el moriviví o la mimosa púdica).
E hizo literas para que sean otros
Juan Ponce, Ojeda, Cerón,
quienes duerman
como él, y no despierten,
ojalá nunca y no se enojen...
pues, con minga parada al despertar
ultrajan a las indias, desnudas
e inocentes doncellas de los campos.
A la sombra de las ceibas
y algarrobos, los vieron llegar
en bergantines y empezaron
a dudar y a sufrir
los hijos cobrizos de los dioses.

8-24-1988

40.

... an hecatomb of broken hearts:
P. Shelly

Oubao moin, isla de sangre,
Caribe turbulento,
en cuevas de rojos ríos
me alcanzó el desamparo.
¡Más pobre que la rata
está mi geografía en regolaje
de quemón y chasco!

Con espada se atravesó mi pecho.
El imperio de ácaros, ciegos
por su maldad, sin decoro, gordos,
impetuosos, predecibles
como tupíes y caraibas traicionan.
Visitan este rincón donde la dicha
estuvo y la abundancia y el reposo;
ahora todo es rebujo y botín,
hecatombe, olor a muerte.

Isla mía, los mimes llueven
como lloros de almas ajadas,
vencidas, impotentes,
y el cielo ya no es claro.

Nos cayó la macacoa, Yukiyú.
En cáncano de mar, en escapada,
ancianos y niños palidecen,
se desmayan, y los golpean arrecifes.

Del caney secuestraron mis caciques.
En cadenas, a brujos de cálida poesía,
ví y quedé yerto; con espadas
y sabuesos a mis valientes se mata.

En carrandanga nuestro dolor
se apila y como a bobos de Coria
a esclavitud y burla, a trabajo,
a látigo, a inquina, forzaron
a mujeres y pequeños,
a los débiles por años.

¿Qué vestido queda a la esperanza
si la belleza huye, qué harapo
describe al generoso ágape
si el espíritu se apaga
como en espejo opaco?

A ésto es lo que llaman
la Hecatombe.

41.

La guerra hace los ladrones
y la paz los ahorca:

George Herbert

Para un pueblo que alcanzado un alto grado
de civilización o de bondad moral, la guerra,
para que sea honrosa, debe ser defensiva:

De Bonald

Como tres jaurías, olorosas a brea
y sorgo, a olivo, a vendavales lejanos,
se acercaron a las playas y ladraron;
desde la islita de Tortuga
les vieron los caribes;
en las cercanías de Maisí,
Puerto de Palma, Hatuey se puso
a la cabeza de valientes
y les cortaba el paso,
pero eran muchos perros infernales
y espadas de acero muy filosas
y por los visos de sus cuerpos
se numeran a los muertos y perdidos.
En Yara, con llagas y cenizas,
les vio el Guabá y Hatuey
que ya es un mártir cubierto por las llamas
y el árbol, su cruz en el naciente infierno.

Entonces, hicieron otros viajes
y llamaron a Cuba, Fernandina
y el Puerto de Carenas atrajo
a los virreyes y estos subieron
con trajes de metal, calzados
con botines de macizo cuero.
Entraron al viejo paraíso, Boriken,
Guaniguanico, avanzaron
los hijos de la Noche y el Erebo,
con perros que son lobos
de sanguinario hocico,
con asesinos que son leones alados
con cabezas humanas y que se llaman
iberos-castellanos, hidalgos,
conquistadores de cristianismo rancio,
súbditos de Fernando el Católico.

Entraron y con ellos... el alma
de sacerdotes belonarios,
el bayú de su indecencia codiciosa,
el bagazal de los ingenios
como hacienda, el atracón de sangre,
el culto a la rodilla y la obediencia;
entraron y en 75 días cayó Tenochtitlán
y treinta años desapareció
la etnia dulce y cantarina del Caribe,
se quedaron caraibas, por esquivos,
y tapuyas, nómadas, intrigosos
ya teñidos con óleo de carapa;
se quedaron piratas sin ley ni rey,
otros que bien bailan, hijos de batuque
y embelequería, los benthianos,
hombres con huesos de baracoa,
indios ladinos, bizcos, cómplices
ante gendarmes y funcionarios
de Gran Bonete y gesto petulante,
hijos de hazaña oscura...

... pero los valientes se fueron a la muerte;
cantaron sus últimos areitos,
dieron su adiós al río, subieron
al monte santo de Yukiyú,
se fueron porque ni aún la guerra
es más infame que la esclavitud
y la ausencia de gracia y reposo;
se fueron pero quedaron
las huellas de sus pasos,
fetiches de su iconografía.

3-5-1983

42.

*

TERCERA PARTE

Continuación

TraficoViral.Net

1