10. / Dílo de una vez
Dílo de una vez,
tú que muerdes el secreto,
¿me arrancarás de cuajo de la muerte?
¿O viajará Ella conmigo?
Tú, salvaje beso, inoculador,
¿has impartido razón o vida en mí?
¿A Ella, Muerte, o a las ciegas rutas
de la Luz o la Delicia?
¿Clavaste la Traición en mi mejilla,
tu fiel espina, o has dejado
mis manos limpias de crimen
yendo al gozo?
La inocencia es tu beso tan amargo.
Tú, que organizas la sustancia,
¿me disgregas o dejarás que una plaga
me exilie lejos de tu voluntad lasciva
que explora vida a puras dentelladas?
3-5-1980
Texto 10
El mejor soldado
Chalcis ... was believed to have introduced
the use of bronze weapons: Pierre Grimal
Quien se recluta para el bronce
y se mete en los brazos de esa amante, Cálcis,
(y puede que él no lo sepa
porque nunca requisa la bermeja voluntad,
de lo que emerge debajo del capricho)
suele ser un ser de rúbrica,
una alimaña de bronce,
el curete ruidoso de las cuevas
de Creta; él se replica en el soslayo
de las cosas y la geografía.
Cuida la niñez del Rey del Orden.
Danza como un ser de tradiciones
¡pero ruidosamente, irreverente!
para no delatar desobediencia
ni decretar su riesgo.
El va por el culito que se mueve
como un protector de sombras en la orgía,
como un fantasma más de la chusma
que adora la dulzura de la Nalga Sabrosa.
El quiere su cocol hecho medallas.
Quien se carga el fusil
y en los hombros lo exhíbe
por el placer del Orden Nuevo trabaja:
¡por la patria ajena, metafísica, el Olimpo!
Es un siervo del público acaecer
después de Cronos, un ciudadano medido,
cortado para los paños del Sastre de las Cosas.
El militar fornica con las realidades.
Le promete a la felicidad: su techo.
Le promete la gloria al país de sus fascinaciones.
La protección, al siervo que le pide gobierno.
El amparo, al que no aguanta su propia incertidumbre.
La osadía, al que no sabe caminar y renca.
El equilibrio, al que en la cuerda floja
no haya pies para sus movimientos.
El mejor soldado se pretexta
como el dueño del mensaje público
y, aunque no tenga que decir ni creer
en el espacio, confía en su arte
de obediencia rigurosa y en echar golpes
e ir matando, danzando la champeta
con la Vieja tirana de la adrenalina.
5-5-1980
Gata caprichosa
De seguro, un puñal muy terrible,
escondida traición, epidemia,
estará mirando de reojo
donde escondes tu canción,
donde la herida que más duele está...
y tu voz más voluntaria
y tu secreto de gata caprichosa,
tu sed y tu hambre,
tu agonía sin apremio
por un espacio íntimo y celoso,
el privadísimo amor con que me atraes,
cuando maúllas tu placer alborotado.
Rastrearán tus haldeares, sabuesos.
Pensarán:
Bajo esa falda se entremezclan
las voces y los ecos, tu luz y tu silueta,
tu misterio y tu vulgaridad,
los húmedos suspiros del que por tí
lanza sus perros a la calle
(porque tú forjas los runrunes
con traviezas vocalizaciones
y tienes apetitos absurdos
con los que eres más íntima que el alma
y la honesta cama del que se enamora
de tu cuerpo hermoso y tu placer accesible).
1-2-1980
12. / Llegaste al hilo
Llegaste al hilo, burla dolorosa.
Me adivinaste espontáneamente
cuando dije: Existo
y conmigo, por igual,
las cuatro patas de la mesa
y el animal de ipil
que fabricara el dujo
para que haya cena en cuclillas
y después otros ritos y bostezos:
nuestra cama, mujer, nuestra sangre,
metabolismo, otra voz y dicha...
Otras voces que guisen las palabras
y digan que hay que cazar,
o papar moscas,
y que el hambre se ve todos los días
y con ellos el parto, los hijos y la muerte.
Otras voces tribales que digan
hay moros en la costa, varones,
y huesos desconocido ante la mana
y pintores en Altamira
y un clamor en Lascaux.
¿Podrás con esa carga, burlón del viento,
vomitarás semilla o estarías en silencio
viendo llegar al mamut, al lobo, al león,
o el jacal de los montes,
o harás más simulacros con el Huevo,
gorgorero que mamas, cagabichos?
9-16-1990
Cadáver que flota
Cadáver mío, calavera de la mar
en agua doliente del Mediterráneo,
házte respetar y, si es posible,
infúndeles temor a los rufianes,
agita el agua vinagrera
y a puntapiés chapotea, aférrate en decoro,
dionisíaco y sal a flote...
... que más allá de la heráldica de reyes
y de los prohombres de limpia sangre
y sucio obrar, sepamos sobre tí
auténtica España del amor y la digas, Ganivet,
con tu pasión que desgarra
a los velos que ocultan las ideas.
Hiere las circunstancias de lo oculto
y los cambios exteriores,
transforma la política
con tu sociología de puntapiés indómitos
y circunstancias nuevas.
2.
«En la vida intelectual, lo pasado,
así como es el centro de resistencia,
es el principio débil de actividad»: Ganivet
¡Muérete, España!
como tus hijos que se tiran en el Dwina,
y allende a lo minoritario y las extranjerías,
rescátales el desconsuelo
en flujo de patadas
como Virato cuando echaba a los romanos
de la Iberia se soñaba al Sol llamado Neto
y los druídas se gozaban en Galicia
y las niñas retozaban entre encinas
y el lamento de Aníbal, derrotado en Tarraco,
¡ay, España de conejos salvajes y olivares!
3-9-1977
* Cita de Angel Ganivet
Los lobos
La guerra es sacerdocio de verdugos:
hampa atávica, tribu en codicia,
la rapiña, el golpe bajo,
la organización de los más viles simulacros,
humanidad rasera, carnaval por el llanto.
El lobo está vestido de cordero
y la traición declarada con trompeta.
Para el oficio más torcido del mundo
se recluta en rebaño,
el ganapán quiere patria,
el mercenario, aplauso.
Pero la guerra es lo que es:
militancia del verdugo matarife,
del censor y pandillero,
condonados por arbitrios del Estado
y sus déspotas del bloque histórico
triunfante.
1-4-99
La despedida
Irte solo me acañona
en este frío de hambre polvorienta.
Me desangra para gránulos de nada,
me aflige con la forma del abrojo
y la raíz que data su flor
sin que perciba su luna en la serpiente
de estos mudos caminos, sin canciones.
Te vas y la espada de tu ausencia
se hunde donde más duele,
el filo del latido.
El corazón, por si acaso, tiene
sus tambores secretos, solidarios.
Irte es tan hostil como una bala
que censura el abrazo de la ola
y el río de un alcoiris de piel
en el futuro y de sonrisa en el presente
tremebundo, intramundano,
aquí y ahora.
Te estorbo y me has pasado
por encima con tus tanques
y mis sámagos brotan sobre el mundo
como un llanto de intemperie
y soledad, ineditados para decir
la raíz desde el lamento.
Has dejado al que te quiere
en carne viva y has quemado
con napalm mi dolor por despedida.
16-4-2000
Las pretensiosidades
¿Para qué discursan sobre virtud y vicio?
¿Para qué nombrar a los Pilares del Liberalismo?
La libertad no aflora del escarnio
cuando estos paraísos son la muerte.
La propiedad está en las manos
de leviatanes y parásitos,
los pocos entre pocos, los atroces.
La ley es una inmundicia
que irrumpe como plagas.
Lo innecesario corrompe.
La violencia es solución privada
llamada a sofocarse;
sin las armas, desprotegidos,
irrepresentados, el pueblo
clama con voz desesperante
de hambre y de fatiga.
16-4-2000
Huele a pudrido
Se aboga por la República y se invocan
las monarquías constitucionales
al estilo de Bodino, que haya tolerancia
... se pide y se escribe por el amor de Francia
el edicto de Beaulieu, pero...
los cadáveres se siguen apilando
y los hugonotes en pedazos
se desangran sobre el lodo.
Los piratas proclamaron la soberanía
de Nueva Albión sobre todas las naciones.
Los territorios, cada rincón de mundo,
son la rapiña de la jauría más brava
e inmisericorde, pero se escribe
con pedantería la civilis doctrinae
y se invoca: ¡Concordia, mundi!
(¡y Enrique IV, una vez más decide!)
Los puritanos discursan sobre el valor
de la pobreza voluntaria, oran y oran
diciendo que la pobreza es vicio,
pero en Lisboa... 150 naves bucaneras,
18,000 ingleses con cuchillo en mano
el árbol de la muerte siembran
y dejan por florecer tan sólo
alimento de amargura.
¿Alguno habrá en Europa que llame
a los portugueses, heroicos,
o dirán... pobres voluntarios y viciosos?
¿Habrá quien cuestione el derecho divino
de los reyes... Basilikon doron?
¿Por qué Enrique IV querrá
el bautizo católico romano?
¿Qué universalidad de pretenciosos emprende?
La sucia guerra como plaga se esparce
y en Londres como moscas mueren
por decenas de miles el inocente
junto al embustero, el oprimido
junto a los opresores,
todos boquean contaminados, inmundos,
los vivos de todas las edades
que, dolor tras dolor, se resignan
los moribundos que lamentan la muerte
y abogan por la esclavitud y no se salvan.
La guerra contra España prosigue.
Enrique es ahora, Rey de Francia
y la historia es trivial, loca, inconmovible:
los cadáveres se siguen juntando
y pelear es un triunfo que lo pintan heroico
porque las trincheras teológicas del Dios absoluto
y su orden de poder terreno lo demandan.
El ritmo en la poesía, ¡ay qué belleza
del discurso poético, qué arte
con sublime melodía!
y aún así las plagas brotan
en el centro del Imperio,
en sus cúpulas y rincones
y las pútridas voces cantan
a los encumbrados de los parlamentos.
Y los cadáveres se siguen apilando
con la voz eterna
y el asco de sus himnos.
17-4-2000
Nacer de esta manera
Yo abriría mis ojos.
Quise abrirlos luminosamente,
pero al cuchillo que me espera
lo presiento. Es como el hambre,
tenebrosa, que vegeta y me hará
que abra la boca como el ansia
por la que se irán los anhelos
cayendo del esófago
hasta algún sumidero.
El sabor de justicia se diluirá
en amagos de peces y yo preguntaré
por qué seré el sedimento
del océano profundo
sin tener respuesta todavía.
No caeré, queriéndolo,
del pezón y el monte lácteo
donde la dulzura medita con su árbol
de destino manifiesto; yo no quiero
nacer de este modo, aunque me gustan
las formas del ombligo
y la maleza púbica de esa gruta
que brota dulcemente su esperanza
en el dolor de parto
del todavía señero...
pero me están pujando
y tendré que abrir los ojos.
Quisiera abrirlos luminosamente
a pesar de la oscuridad y el llanto
que acuchilla mi latido.
Mi madre gime como un presentimento.
5-15-2000
Como una rosa
Y pensar que cada criatura
tuvo un tejido de rosa
y un tallo de cimiento
y pensar que los dedos fueron tenues,
suaves, cariciosos,
que las orejitas del bebé
radiaron las nanas y el susurro,
que de una voz más dulce que la brisa
se aprendería a estar vivo
y definir la medida de las vibraciones...
la voz se ha marchitado
y hoy es como una larva que mastica
y a dentelladas vocifera el tambor
del paisaje óntico y alaridos...
y pensar que todo comenzó
como una rosa
o una humedad de beso
parecida al rocío.
5-15-2000
Búsqueda / Cuando eras tan pequeña
El alma es una mariposa
... The goddess of love (Venus) was enraged
when she saw how Pysche had supplanted her
in the affections of the people...
Max S. Herzberg
Contra el alma,
breve mariposa del Soluto,
el mundo conspira, los dioses
se apertrechan con encono.
El alma es la heredad hermosa
que en la acridulce metamorfosis de la carne,
la humanidad osifica para el gozo.
El alma es un riachuelo con dulces tentaciones;
un credo de palabras, su ideario.
El alma está tendida en el Jardín de Venus.
Es mente que escarba en lo secreto
por la edificación cimera,
su victoria contra los sequedales.
El alma es virgen
y su rostro en la mejana de los días
es la curiosidad creativa, divina tal vez
porque pertenece al lagar del éxtasis fecundo.
El más allá de Venus, o de Apolo,
es una charca, detención, rémora
de los abismos y el pasado.
Pero el alma es un querer social,
humano juego, asomo terco,
aceite del candelero que quema
el pecho del amor y la belleza
y condena al porvenir, mundanizado.
El alma solve, rescata, desoculta.
Por su causa, Cupido se hiere con sus flechas.
La sangre se derrama, bautiza el aquí
en lo oscuro, redime el ahora del mañana...
Sobre el Valle del Aroma, el Zéfiro
es redentor del polen y el alma va
donde nadie la llama, a los palacios de oro
y a las voces del amor que sangra.
Desde los sueños tan paradójicamente
prohibidos, escondidos, negados,
se eleva a la cumbre, se desciende al fondo
de la psiquis, ¡oh, el alma natural,
tal vez divina y breve, siempre amada!
5-16-1990
La loca de la casa
Contra el alma,
breve mariposa del Soluto,
la duda ha de grabar sus cicatrices,
el celo ingrato dirá, enloquece, duerme,
escapa, endrógate, muere, desespera...
Lo más bello que existe que se defina
por su opuesto, que se niegue
hasta que lo eterno se fije en lo precario.
Así el querer se descree, la fe no resucita.
El milagro es locura, el placer empobrece.
El privilegio desfigura toda democracia
y la razón más profunda se vuelve
las cadenas del esclavo
y las sombras de la caverna:
metafísica de la subjetividad,
claudicación ante lo autoritario.
Y tú, la pobre loca de la casa,
Psiquis, exploras brutamente
en el fuego quemante
y el dolor de la hoguera/
Desapareces el cuerpo de tu dicha
en la censura y el castigo.
La belleza del Sí Afirmador eres.
¡No te rindas, ay fea sin amor,
niña abandonada, breve,
eres la mariposa
del más angustiador Soluto!
5-16-1990
Terrorismo (1) y (2)
Cuando nací
Cuando nací
el héroe fue llamado
desde el fangal sangriento
y el destino se fluyó lejanamente.
Para que yo fuera un testigo aproximado
y sintiera las fauces del horizonte que desprecio:
los homicidas me dieron compañía
y se dijeron la raza de mi gozo.
Y no era cierto.
De por sí supe que es heroico,
o acaso un masoquismo,
asomarse al esqueleto, amanecer urbano
y aprender del utensilio, su cuchillo
a dar nombres curiosos,
o acaso evolutivos,
al sobrevivir.
Yo respiro el prestigio, soy costumbre
que deja cadáveres sobre el mundo
y no lo quiero y digo, acaso con mentira,
que no es cierto y es cierto
y me duelo heroicamente y sufro.
5-17-2000
Cuando se es niño / Tus dedos / Crecimiento
Cobardía
No me gusta estar aquí
con los ojos abiertos
ni me gusta cómo empieza lo que narro:
ser cobardemente y ganar
la medalla y apretar los puños
de este modo
para atenuar el conflicto.
Han de pensar que soy cobarde
como una maldición de las rodillas;
han de burlarse de mí
que soy la castidad temprana del pellejo.
Así se postra la lozanía vulnerable
de los pétalos por sólo estar aquí
con los ojos abiertos.
5-17-2000
A Angel Ganivet
Ahora que tu cadáver navega
y pudre sus memorias
con heridas sobre algas
y con orgullos en minerales de marisma,
en caracoles de lapacha, queda
tu limpio nombre.
He ordenado por tí
que las manos del agua te saquen
pero que no te toquen
los mustios de cante jondo,
murrios cascabeleros de zarzuelas.
Que no te toquen
porque todavía estás muerto y mojado.
Háganse respetar en tí
y, si es posible,
que por tí lo hagan en luto
aunque teman,
echad a puntapiés, digo en tu nombre,
a los tahures, a las falsas consignas
que valen menos que el instinto,
a puntapiés expulsen al que reza
la esclavitud de labios,
la embriaguez de pasiones,
el anarquismo rancio,
la aristocracia añeja,
la envidia europeizada,
a puntapiés al militar de marras
que declama y gesticula
con versos inexactos
de patria, amor, concordia, orgullo,
y es el espíritu del mapiango uniformado
que con manos torcidas y feas
se coloca los guantes de maneca,
mátalas callando y se enchufa
para tapar al sol
la España española
bien soñada.
8-12-1978
Cuando eras tan pequeña
El regreso del héroe
... Quiero decir adiós a los muchachos,
porque pronto me voy para la guerra...
¿Quién me consolará de mi amagura,
si yo vuelvo y no encuentro a mi mamá?
(canción popular: Daniel Santos
Para hacer héroe de él,
le tomaron siendo niño de la madrugada.
Le hicieron decir adiós a la familia.
La madre lo bendijo.
Le vieron partir lejos
de su calle,
de su barrio y amigos.
Después lo vistieron de músculos,
de trainings, predicándole
el evangelio de las causas patrióticas del mundo.
Le enseñaron a callar y a obedecer,
vestido y lustrado, de pies a cabeza, como majo.
Le dijeron que la muerte es una perra malparida.
Y le enseñaron a morder tan cruelmente
como todas la jaurías y lobos de exterminio.
Le transformaron en navegante.
Nuevo Aqueronte a bordo de su barca
y la Estigia, asignada geografía, fue Kosovo.
Ayer sería Iraq, antes Siria.
El navegante derramó la Copa del Ajenjo
y, como todos los ángeles en riesgo,
tuvo la vida en su boca
y echó tiros y bombas
creyendo que eran rayos de justicia,
zarzas ardientes de bendición
para los montes.
Y quizás tuvo miedo
y habló sobre amor y paz
desde el más solo resquicio de sus ansias.
Con consigna de Libertad y Democracia,
obedeció al clamor del orden y la jerarquía
hasta que no vio tras sí piedra sobre piedra
ni escombro tras escombro.
Después volvió al cuartel
con Gran Recibimiento.
Todavía, con fauces húmedas de sangre.
La prensa tomó fotos e hizo acotaciones.
Los sacerdotes más altos de la muerte
le prendieron al pecho la medalla.
En fin, como amargo pan de su progenitura
entre escuadrones vencedores de otras tribus,
se lavó en la seguridad de paredes conocidas
como hijo predilecto del regreso.
¿Pero olvidará las hazañas en la Estigia
aquel que estuvo como soldado del Averno?
Se espera que olvidará. Es cómplice.
De algún modo, lo quieren los gendarmes
de la matanza organizada,
aunque el vea distorsionado en sombras
el decoro.
Jacinta
Padre Nuestro
Bájanos a la central pupila de una torta.
Dános la visión de la lluvia...
lágrimas dulces y felices del ojo de Zeus.
Muévenos a matar, a dentelladas,
al malandro de la tenia,
a las guerrillas de trichulis,
a la infernal uncinariacis que nos diezma.
¡Tenemos ganas de matar, hambre santa
de morir y morder la hostia, el pan prometido!
Verbo del iris,
zarza ardiente de los montes,
calienta nuestra sangre con lucidez caníbal,
háznos tolerar la bacinada en que traes tus tortas,
¡tú que te vacías en las hornillas de nuestra sangre
y nos tienes impotentes en canilleras de frío!
Háznos asesinos
porque somos los reos de la Muerte
(que hoy malditos)
pervivimos en barathrum...
... ¡Alégranos para matar,
o que se nos asesíne con otra muerte
y no entristeceremos!
Publicado en la Revista Argos, Núm. 16
(Octubre-Diciembre de 2000), México
Consolaciones
Bajo el ojo de Zeus,
¡échale crema a estos tacos!
hoy pobres, desgarbados...
famélicos, placeros.
Estamos en el centro de Anatolia,
en lúgubres estepas sin tortillas,
en praderas umbrías donde pan de nobles
no ha comido el hombre ni chiles verdes
los niños ni los ancianos.
A veces y todas las veces,
nos paseamos
y nos preguntamos,
fascinados por espejismos,
dónde está Tu ira hecha pan,
dónde se muerde tu dulzura,
que es trigo en el viento,
torta voladora, ubre celestial de sílfides,
sofaldadas a soslayo
por estos míseros podrigorios
del desierto y, a la caza de palabras,
nos acobardamos
con la poesía en los huesos;
pero sin pan en la sangre.
Ahora, dános en la boca
paliza de rostrillos,
tortillones de morronga,
si no tulangas,
al menos fritangas de vieja sartén.
Estamos sin otro consuelo que el coraje.
Vale la torta un pan
y torta y pan repartes
cuando se arma el verso y pide
justicia en las trincheras
de los más hambrientos.
Mira la valiente sed
y el hambre de los más canijos
porque algunos tienen manos hurtadoras,
boca maldecidora, con feroz verso
que espera hacerse torta.
Del amor adolescente
Agradecimientos
Ya que las penas con pan son menos,
el doliente por la cruz
de cada horror y desventura,
pedirá lo concreto:
divinidad hecha avena,
Dios en la enchilada engrandecido,
Cristo en el plato cotidiano de frijoles,
el Padre en carne y hueso y su Cordero
guisado de la misma manera.
La iglesia del creyente,
donde haya anemia, famélicos
hijos de exilio, huérfanos en masa
sin herejes ni profetas en los montes,
que vaya al restaurant de Dios,
a la fonda del Supremo,
a los alambiques, donde se destila
vino fresco y leche de vírgenes
y pida su evangelio de mole
y tarros de mofongo
y que haya rezos antes de catar el atole
y ánimo de devorar patas de puerco.
Que el catecismo se diga
a los que no han recibido la promesa
de un platico de mojo y sus botanas
porque la última cena, sin buen desayuno,
son cantos de sirena y muina teologal,
pinche Cuaresma.
Quien no haya visto la Tierra de Leche
y Miel, pierda cuidado...
¡La fe es un río de leche hervida
y el salmo una mamila
para quien chupar es lo que quiere!
Dios es el paladar de los sedientos.
En los cantos del desierto,
los que andan de acá para allá,
vestidos de andrajos y descalzos,
a Dios que lo busquen en los puestos de carnitas.
¡Ellos los necesitan de la boca al estómago,
sin otras cátedras de sotanudos a sueldo,
moraloide civismo de los sábados
donde el reposo es falso porque es hambre
y la frailuna mojigatería, muy dominguera,
nada compadece y consolida
que no sean palabras
huecas y triviales,
discursos del montón, tirria!
¡Despierten los hambrientos,
que es hora de los sopes,
despierten ya que los chorizos danzan en la lumbre
y aroma grato son al Padre de abundancia!
¡A Dios dan aleluya, más que las rodillas!
Griten, con fervor subversivo
y pasión de locos de remate,
por el Dios concreto que salva,
que redime, bendice y honra,
a su iglesia en el estómago lleno
y el corazón contento.
¡Que viva el festín del Templo Torta,
el tabernáculo del niño sin hambre,
el altar de la salud
entre aquellos que padecieron
por las culpas de cuantos han comido bien
en sus mansiones y les sobra
para el lujo y el capricho!
Que ya no sufren más quienes han sido
miserables sin culpa,
los inocentes del oprobio,
los olvidados del progreso,
porque Dios se hizo íntimo, personal, biológico
en sabrosa barbacoa de chivo y albóndigas
con queso parmesano.
Dios, si no es concreto,
¿para qué sirve?
En vano, se lo llamará el justo y el consolador,
en vano, se nombrarán sus formas de milagro.
Alégrate, multitud del hambre,
Dios te observa con cara de pescado frito.
Suéñalo en la birria y en blando guachinango.
Pruébalo en la taza de garbanzos
y en tu plato de calabacitas y congrí.
Los que anduvimos de acá para allá
(buscando la mezquita)
detuvimos el peregrinaje
porque el Santo hizo señal en la panocha.
Dulce fue a nuestros labios.
Se manifestó tan ricamente
que la oración se hizo profunda,
agradecida,
y hablamos en lenguas de bello cagar
y echando pedos de amor,
tripas en salmos de contentamiento.
¡Señor del maíz y las bananas,
hojuelita de miel de cada mañana,
bendito seas cuando te desayuno
y en la sublime tortilla con chilitos,
te dispensas y me dialogas
tan tiernamente que te quiero!
Tu espíritu se confirma en mis tripitas
porque soy tu creación,
tu poema, tu texto
en carne y hueso
y por eso, me honras
cuando el pudín me das de postre
o crema de huevo, o tulangas, o batidos
de papaya, o jugo de limón o de naranjas.
Dulces son tus mandamientos
cuando sabes a ajonjolí y pasta de guayaba.
Noblemente me enriqueces cuando no faltas
a quienes amo y a quienes odio,
porque yo sé que el hambre es injusticia
que tú no perdonas y que haces milagros
en el agua del bautismo para que no haya
secos cuerpos, con sedientas almas...
Amén.
Publicado en la Revista Argos, Núm. 16
(Octubre-Diciembre de 2000), México
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El hambre
Y les dio trigo de los cielos.
Pan de nobles comió el hombre:
Salmos 78: 14, 25
Ninguna mística es mayor que el hambre,
sacerdocio del pan y el vino,
oscurecimiento del deseo,
el afán de morir y vivir al mismo tiempo.
¡La experiencia del incierto bocado,
el pan de dolores con que se nos maldice!
La muerte es la vecina de la vianda.
Entre la boca y el recto:
¡el reino de la angustia es tan divino:
el espacio del ser se vuelve templo!
Dios y el pan son el mismo consuelo.
Si falta el pan, Dios muere para el hombre.
Dios es la cena y el reposo.
En la boca comienza y en el culo termina.
Dios con misteriosa bioquímica se jacta.
Si falta Dios, por no comer, muere
por completo la plegaria, la honestidad
del salmo: Tengo hambre.
El sacerdote hambriento de las calles
el pan de la vida predica.
Hoy más que nunca, Castigador del bazo,
terrorista del arcano de las tripas, te conozco.
Le sé los cuatro principales nombres a Tu Rostro.
Te veo en la desnudez
cuando a la zapa como chucha te descubres
y exhíbes sobre periódicos sucios
de Skid Row y Los Angeles
y enciendes fogatas en suburbios
para calentar tu aliento.
No eres otra cosa que lo que se urge de alimento:
(1) azúcar: bloques de carborihidratos
(2) aminos: desfile y cadenas de elegantes proteínas
(3) eficientes almacenes de lípido
(4) y nucleótidos.
Cuando te veo comiéndole las entrañas al mundo,
muero en el trigo de los cielos
y en el pan de nobles y te odio.
Cuando te dispensas,
con urgencia embriagante de energía,
feliz como abundancia de placer y asueto,
servido en cada estómago del ansia, te amo.
El hombre extendido (3)
Generalidad condicional
... pain and pleasure are linked in the brain...
The responses to pain and pleasure are similar.
Pain is not just a sensory experience. (I felt it here,
so and just this much!) but it is also an emotional
experience that has been hard to capture and define...
Dr. David Borsook
Thirds invoke references to the future...
Charles Pierce
Los Terceros de Pierce
se consuelan, invocan el futuro,
se esperanzan en hallarse vivos
aquí, donde nunca se quiso
y menos de lo que se tiene obsede
de tal modo, que moriremos
y lo buscamos...
Donde tantas veces
lo que no necesitamos sobra
y se codicia con supremo desvarío,
luchar es un afán desesperante.
Creer es un pugilato paradójico.
Del riesgo se alimenta el porvenir.
Muriendo es que la semilla
forja el fruto.
Creer y luchar, placer y dolor,
se aman en secreto.
Por eso estoy en paz con el futuro.
Por eso, a la tercera, yo voy
por la vencida...
5-22-2000
Enredadera
¿Qué busca la enredadera
cuando abraza y trepa así con sus bejucos?
¿Quiere tejerlo todo
como un cesto de futuro?
5-19-2000
Niñez
De mi niñez recuerdo la ventana
y el bejucal que subió
para hallar mi morada y mis rincones.
Yo no tenía lenguaje,
sólo este fardo de huesos
que no sabían de patria ni de exilio.
Al musgo y la hojarasca las quería
y al verano que recicla el frío
de tiernas manos lo amaba.
¿Que me diría un montecillo
que bordeó nuestra casa, qué
la culebra vegetal del viento
que bebió atemporalmente
de mis ojos y que nunca fue alcanzada
hasta que subió a mi tacto de inocencia
y avisó que vendría por amor
y sin palabras y llenaría mis horas
como lóbrega disciplicencia de una araña
y el asueto escupido por el orden?
Esa urdimbre en lo alto de mi techo,
esa hilachenta conexión con blanco cosmos
y secretos de rata me han divertido.
¡Me gustaba mirar mi telaraña!
¿Qué se dirá del paisaje a mi alcance
y que no tuvo territorios? ¡sólo infancia!
Mi lenguaje carecía de pasado
porque todo fue nuevo y curiosamente
abierto como una ventana.
Un bejuco, flexible, resistente,
era el habitante que venía a conocerme;
una rata en la sombra, su amistad me brindaba
y yo, quien quería unirlos, al que estuvo fuera
de mi casa lo convoqué a mi adentro.
Al que, dentro se escondía de una cornisa,
a mecidas de un arco de la tarde,
lo invitaba; ¿con qué ligadura de gratitud
me recordarán? ¡ya me ido!
Los recuerdos a todos nos separan.
5-21-2000
Es más fiel mi perro
Harmony is more as real and immortal
as in music. Discord is unreal and mortal:
Mary Baker Body
Es más fiel mi perro que mi ángel.
Por lo menos, él juega con las mariposas.
Su cola es un abanico de alegrías.
Sus fulgores son la verdad que resplandece.
Hay quien promete la Armonía
con estrellas eternas e invisibles
y juega a las escondidas
cuando cae la tarde.
Mi ángel es el espejo triste
de las meditaciones.
Su anhelo en cuita yace
en algún resquicio de la noche.
Yo daría mil ladridos de mi carne
por tener otras mariposas en mis manos.
Yo que no me pego al ser
por cuenta propia, sino que soy
la echada, poder-ser,
y que empujo mi andanza
estremecido con mi piedra de congoja.
¡No estés triste, costal del ser
y de palabras, incrédulo expectante!
Queda tu perro fiel.
También es sisifesco
y se divierte con las mariposas.
13-7-1986
El hombre extendido (4)
43. / Al golpe del éter
Ayer llegaste con el golpe del Eter
porque murió en el puerto
el contramaestre de muralla.
Mi pueblo fue feliz.
Bebieron y bailaron en la noche
y sacaron un coral lleno de ojos
que parecía tu esqueleto
o el árbol de la muerte.
Habría jurado que eras tú,
calcáreo pájaro del fondo del olvido,
tú, animal de corajina que te secaste
como un reptil del Erebo,
deformado por el Caos y las Tinieblas.
Pero no eras tú.
Fue el censor que dijo al navegante:
Echate a las aguas del cenote
y muere con las manos vacías.
¡No eras tú, sino la mano mucílaga
en el lagar, el trago amargo
de tantas lunas tristes en Usumacinta.
Yo estuve allí viéndolo todo,
uno más con la tristeza de su pueblo.
Quería morir ebrio de plenilunio.
9-16-1979
El hombre extendido (5)
El malecón
El malecón es testigo.
Treparon los bejucales, las hormigas,
la ortiga entre uverillos, los besos del musgo
por la espalda de mi casa
como historia, hicieron tiempo,
se inventaron horas y trucos
y abajo están todavía, porque me fui
sin bendecirlos con palabras,
sólo con vainilla y nostalgia de mar
los adoro.
¡Pobre de mi rata que no se fue conmigo,
triste araña, que no baja de esa tristeza
alta de llanto y escupido, telaraña!
Pobre viudas y negras sabandijas
que quedaron del sótano, prendadas,
en una vieja casa de La Habana.
5-21-2000
Gabrielle
Pascual Cervera
La libertad la tenemos dentro de nosotros mismos,
no son graciosas concesiones de las leyes:
Angel Ganivet
Pascual Cervera con su pluma
sella el naufragio.
Es el último barco de la flota
y, escuadra hundida a gringos cañonazos
en la Costa de Santiago.
Es de mi asfixia vieja, otra cruz
estrangulándome, en este año del '98,
cuando todo muere aquí,
por enésima vez,
como si todos nos estuviésemos matando
vestidos de soldados y almirantes,
de marqueses heroicos en la burla
del siglo que madruga al Nuevo Imperio,
el Aguila de Cleveland,
Harrison, McKinley, Norte América.
Esta es la historia final y somos responsables
y, si bien nos han rendido, somos ella.
¿Sobre cuál fundamento miro
en tus llagas y heridas abiertas, España?
El horizonte está en los ojos y no en la realidad.
Siempre farsantes hablaron por tí
y nosotros, tus muertos malvestidos.
Por gusto de llevarnos la contraria,
¡tantos peleamos! ¿y qué sacamos?
Autoritarias cortes
de Trastamaras, Habsburgos y Saboyas
y nos dieron sólo sus voces exquisitas,
sóis plebeyos, gañanes, mirad al cielo,
esperad en rodillas,
y así olvidamos, como pueblo,
que más vale saber lo que conviene
que hallar belleza intelectual de sabihondos
y de cortesanos que escriben en latín
sus idioteces y el hatajo de sus vanidades
en neoclásicas rimas, o manifiestos babiecas...
12-3-1977
El hombre extendido
Diga yo...
¿Quién habitará el canto
que dobla su meta melodiosa,
sobresaltado por lo incierto
sin sustancia?
¿Quién que sepa bifurcarse,
transformar la voz
y hacerla carne y llenarla
de ternura todavía?
Donde se urjan más que palabras
exquisitas, semioscuras, decadentes,
caiga como rayo que nos parta,
renovándonos,
sin la maldición que abre el lamento
de contínuo, día tras día...
¿Quién? Diga yo
como el ángel prometido
que se espacia en la sangre por nobleza
contra su gusto más puro y transmundano.
¡Diga, diga yo hasta la presencia disoluta
de los glóbulos; diga yo
sin hablar bajo el rebozo de la carne
ni con la niebla sideral de las ausencias.
¡Que no manipule el vuelo!
Somos el carajo de la carne
y los siglos nos cuestan siglos en el tiempo
y, en conspiración de tierra estéril,
todo es una verdad de angustia eterna
y no un orgasmo de mierda de los santos.
Diga yo por la sed que abre bocas ajadas,
hambrientas, secas y golpeadas
y diga que sanemos,
por los ángeles de lepra,
y los renuevos que han de ser benditos
en cada herida perpetuada por palabras
de gendarmes de fe, tan soterrados,
que duelen en los proyectos del futuro
y que tan sólo mortifican y confunden.
3-1-1985
Un niño se devora
Un niño se devora corazón adentro.
Dejaste su garganta seca
y sedienta su boca.
Y tu sombra, tu ilusión, están vivas todavía
para que lo tortures con memorias
de combates inútiles y guerrillas prohibidas.
Han sido tan necesarios tus besos
que escribí la historia de tus labios
en Micenas, Siria y Egipto...
Cada león que revela tu cuerpo
tiene mi olor, aunque tu rostro
ya no lo reconstruya
y yo siga creyendo
que las bocas se olvidan
y se callan
y se mueren.
3-1-1985
El obediente
Yo soy el inocente que siempre obedezco,
el soldado de plomo, la cicatriz del pecho ajeno;
yo soy el ciudadano, el moscamuerta honesto,
el aguafiestas santo, el que inventó la fe
para iniciar la cruzada de los que minan puertos
y envenenan ríos, o queman pastizales.
Yo soy el que reparto mendrugos,
el que pasea por las tumbas con estómago
de hierro y una frente alta
por deber cumplido;
yo soy el héroe de la pata chueca,
quien de las greñas levanto calaveras
de niñas decapitadas, carne de cañón
de My Lai y Song Me entre bambúes,
y a mi tierra regreso
como un cupido alado,
ángel bochornosamente desnudo
de homicidio y rencor sublimizado.
Yo soy el Sacro Imperio
y la espada romana,
el que quiere al bizantino
con rodillas peladas
y una cultura de eunucos que aran la mar
de bitumul y azóe y sementeras ardientes,
aquellos sin sal en la mollera,
sin cánticos de placer,
sin aventura y sin curiosidad,
sin nada que ganar en el paisaje.
Yo soy el rajputa de Kana Uj
y el que doy la ley antes que Moisés
y desfiguro mandalas
para que los arios vocalicen
sus gárgaras de gathas
mientras la negra piel se revienta.
Yo soy el franco que invade
la Bohemia,
el que abrió la Gran Cantina
y juega sus naipes
a las suertes con la gitanada y los tahures;
yo soy la Europa de la Edad de las Tinieblas
y el que trajo la plaga que carcome
y las sarnas y las viruelas y la sífilis.
Yo soy el consolado
con comenzón virilicente
que exorcizo a puro coito a los demonios
que me burlan en la Danza de la Muerte;
yo soy Eric el Rojo en la colonia vikinga
y Olaf de Noruega en el cerco de Londres
y Swey de Dinamarca que busca lo mismo
y soy el inglés sobre el celta,
el godo sobre el romano.
Yo soy la tribu eslava
que Alemania aturde
y el judaismo mesopotámico
filtrado hasta Navarra,
yo soy el danés
que escapa a Normandía...
Yo soy el veterano, hijo del batallón
de los que nada debo,
sino mi comando de humanitarismo,
echar entre bocas del hambre
estas limosnas federales de pan,
toques de queda, refugios y alambradas,
yo soy el que diseño el Destino Manifiesto
y el que abro los mercados,
la voz de la deténte...
Los obedientes
Por obediencia, ¿se habrá de renunciar
a valores reales, a principios?
Por disciplina y deber:
¿tendrá cualquier horda en uniforme
que ladrar rumbo a villas, a su paso,
ruidosos zancos de falsos inocentes.
Para mí, son perros que masacran civiles
antes de dar veinte mil dentelladas a sus iguales.
Nada ha sido más retrógrado
(ni aún Nimrod)
que estos tiempos
que armarn el rostro humano
con rangos de rencor indefinido
y marchan a matar, organizadamente,
con ciego impulso
en aras de ofrenda amarga
tras sus ritos censurantes y sangrientos.
1-4-1999
Reverendo Wiley Drake
We believe in being activists,
not pacifists: Wiley Drake
Como un perro de caza de la Milicia Urbana,
con ojos sanguinolentos,
con ágil salto de hiena, aulló en la noche.
Es el bautista sin bautizo,
el ungido con fe en el desafecto.
Alguien a quien morder es su meta.
El quiere un enemigo permanente,
cautivo, indefenso, sangrante.
Ladrar de noche, herir a dentelladas
la cruel visión nocturna del mendigo
que duerme, su victoria.
Quien está sin frazada, cubierto
por cartones, pero todavía
friolentamente desarropado,
en la miseria, su objetivo.
Huele al ilegal, su piel morena
olisca en vecindarios, la iconografía
es sacrilegio y no perdona, gruñe
a ellos porque hay obreros
que hurgan como ratas la basura,
latas y botellas y residuos del tarro
en las esquinas, ¡ay no puede perdonarlos
ni quererlos ni darles un mendrugo!
Unos centavos más que ayer quieren
y él no cree en el aumento
del salario mínimo.
El pastor de Buena Park se llama
Wiley... ¡y es un corsario en la Gran Tradición
de la rapiña y el desprecio... por tal razón,
él organiza a los cristianos, destituye
a los pobres de la gloria y la redención.
6-7-2000
Milicias cristianas
Con los dientes y colmillos,
el miliciano de la fe convoca su jauría,
responsabilidad civil, según él dice.
Hoy está hablando sobre higiene,
el pobre huele feo; hoy define el desastre
y recauda fondos y diezmos.
El pobre no tiene patria ni valores
ni sabe de lo bello y lo sublime.
El pobre es un delincuente lleno
de tatuajes y un barril de vicios.
Hoy elucida metafísica por esa boca
dichosa de palabras y rimas sublimes,
shakespereanas, prestas a citar del clasicismo.
El Don Nadie está hablando del Caos,
del Diablo, de intrusos terroristas
en forma de chamacos, hijos de inmigrantes
que piscan en los campos y se hacinan
en sus caseríos, hasta destartalarlos
y llenarlos de grafittis y antiamericanismo.
Su mirada está clavada en un letrero
mientras su cerebro discurre
al ritmo de las estadísticas.
El asesor de impuestos que explica
en español cómo deducir los beneficios
y esperar un reembolso,
se ha vuelto su enemigo.
La oficina de migración es un chiscón
donde conspiran los nuevos ciudadanos.
Toda visa es chueca, toda licencia de manejo.
Chueca e inmunda es la casa de los pobres.
Gente de segunda y de tercera, casi negros,
los mexicanos y los salvadoreños.
Sucia y caníbal la boca de los vietnamitas
que comen perros y sapos y cagan
hendiodísimamente, nauseabundos.
El que empuja un carrito de paletas
en la zona urbanas de Santa Ana
es un salteador y un puerco
que enferma los estómagos
a expensas del sistema de salud
y los impuestos.
La ranchera y los corridos,
contaminación sonora, Unvisión
y las radios, ultraje al English Only,
los niños monolingües, tontos, inasimilables,
retardados... todo para él es un crimen
que inspira César Chávez y la mugre bola
de chicanos, metidos a políticos
por votos y prebendas y distritos.
La gesta del gobierno que proteje
los derechos de los desgraciados
es la Nueva Agenda
de la milicia blanca, tradicionalista...
¡armáos, jauría, cristianos,
porque unidos venceremos!
6-8-2000
Previo / Libro de la guerra