Libro de la Guerra / Poemario
de Carlos López Dzur
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Las reses

Antes del surgimiento del Estado nacional,
ganado fuimos, hatos de reses
alcanzadas por el Dueño de Todo,
el Absoluto rey, el propietario,
el Seudo-Príncipe y sus feudos.

Res, bestia sufriente, fue el que siembra
sin lucro para sí, perpetuidad de salario
y después con sudor, cansancio, ingratitudes,
eslabón de un ciclo de carencias.

Cosa y res, la mano laborante, la clase obrera
y esclavos en el conjunto, reses y bestias.
El hombre de las minas, cosa y res, herencia
en los molinos, bajo el polvo.
Res, el hilandero que, con telares,
viste a ricos y pobres y surte mantas
y sombreros a gregarios animales: los pobres.
César Chávez y sus hermanos en la pizca,
se liberan y protestan, pero aún están
entre ganado con sus gritos.

Gajes del oficio, las tareas infames.
Gajos sin oficio, los explotadores.
Cabestreros, artesanos aún,
viejos zorros del establo.

La vox populi, vox Dei
desde el Imperio Romano
fue una Gran Mentira, la palabra vacía.
El instrumento de obispos impuros y tiranos.
La nobleza hereditaria, parásitos de siglos,
vendepatrias con la clase propietaria,
aliados.
Ellos justificaron en Dios, furia vacía,
su autoridad de censura y exterminio:
vox tu es; et nihil praeterea.

El principio de las leyes naturales
(que siempre estuvo ahí, el contrario
en el momento sicológico, Das Momentum,
diciéndonos humanos, sublimes, oportunos)
se escondía, se ultrajaba, se jugaba
con las suertes al Olvido.

Psique, el Alma tan gloriosa,
se fue, vagabunda, de la carne.
Ahora es la bestia, sin el Eros de su Genio.
Su energía, su Providencia grata, fue extinguida.
sin el movimiento eterno de la Causa.
En el cautiverio de Venus, ella es la res,
la nueva bestia que labora, la cosa humana
esclavizada por la Voz vacía, dominada
tan cruelmente por los años, la Historia.
Ahora como la Carne sobre ruedas
es Hollywood, señal de sexo:
Frida Kahlo, la Doña / María Félix, La Monroe,
Madonna, Gloria Trevi, diga usted
cómo desfigura el ideario
de la res más hermosa.

Como con reses, se ha traficado
con la varonía; se han malquerido
a las mujeres y los niños; se ha intentado
la mala auto-evidencia de lo humano.
Quema como el aceite salpicado
sobre el pecho de Cupido, la soledad
y el olvido, la luz de una lámpara señera,
combustible natural de los derechos,
exhausta y reprendida.

Res es el hombre cuya vida el Estado la censura
con cárcel, persecución y condenas a muerte.
Carne de cañón, la juventud lanzada a las batallas
por las guerras de un estado contra otro
y apetencias belicistas de ajenos capitales.
Bestia es la mujer
que ante la ley no tiene protecciones.
Res, la mujer prostituída
para el placer de sus explotadores.
Ganado humano, vivo en las alienaciones
y el subempleo, oprobioso e ingrato;
bestias y reses los enfermos,
que son sin otra opción que la muerte;
res el ciudadano sofocado por las deudas,
el prejuicio y los impuestos.

2.

a Heráclito, Padre de la Dialéctica

¡Ay, Padre mío!, tú que no me has dicho otra cosa
que el que viva por la noción del movimiento,
que fluya como las aguas del río que se transforma
a cada paso, que salte al corazón de los procesos luminosos
... si supieras que vivo entre cerdos y culebras,
que nos niegan los momentos sucesivos,
que nos prohíben que seamos los sensuales
a fin de que vistamos el a priori
y lo que provoca el miedo y el infierno ...

Como bestias estamos, ajustados al yugo.
Como perros hambrientos, somos domesticados.
Nos anticipan que si somos rebeldes... ¿me crees?
el alma, tras la muerte, tendrá eterno tormento.
Que los malignos dioses, sin justicia, nos jalarán
los pies en vida, nos llenarán de locura con temores.
Nos dicen, supongo que con mayor sabiduría
que, como animales, somos máquinas
con músculos y huesos y que el alma
es una mercancía y las ideas
dentro de ésta, carrusel de movimientos,
trapisonda de eventos mecánicos y sueños.
La carne es un pecado tenebroso;
el Eros, un morbo tremebundo.

¡Ay, Padre dialéctico! hermano de mi cosmos,
enséname a saber si no soy bestia, o si lo que soy
es ángel en prueba de los cielos;
a investigar las cosas, sus procesos internos,
pues la Tierra no está inmóvil, como decía Aristóteles,
díme lo que soy,
ya que el mundo existe también fuera del pensamiento.
Las bestias están sueltas y alboratadas sobre el mundo.

3.

La Eternidad inmóvil, la Dicha dulce, el reposo
que no ha costado luchas ni pasiones
ni cambios, el Sábado sin príncipe,
esa es la mentira que heredamos.
Es el precio que se pide que paguemos
al decir Somos humanos, democráticos,
evolucionarios, progresistas...
En reposo y sin cambio, formamos
la bestia que sigue siendo bestia,
el gobierno que conjura el movimiento,
y endiosa a los que anhelan
privilegios eternos en las pasividades.

¡Ay, Padre dialéctico del cosmos,
heraclitiano mar de los ríos transitorios
y las aguas, llenas de cantos y misterios,
flúyenos en vida verdadera,
háznos humanos
con el originario Sábado, glorioso!

4.

Sin principio de identidad, ¿a qué llamaremos derechos naturales?
¡Primero, que se acaben las cadenas!
Un perverso modelo de Soldado, macho alado,
y el Estado, colonia de invasores en la casa,
carcomerá el Bien Común, el bienestar general
de cada pueblo, de cada ciudadano.
Las cucarachas dictarán lo que no somos,
egoístas aberrantes, bestias, bacterias y gusanos, ácaros y rebaños.

Si es verdad que somos hombres,
cambiantes para poder ser libres,
seres concretos, rumbo a la identidad definitiva,
seamos seres-advinientes a la certidumbre,
seamos con el flujo de los cambios.
¡Que venga pronto nuestro renacimiento!
¡Sí, primero que se acaben los reposos!

No hemos de ser cucarachas por el miedo, no,
ni pecado ni capricho tenebroso.
Ni miasmas ni estanque microbiano.
¡Yo no lo quiero así, padre dialéctico, fecundo!

¿Quién ha dicho que preferimos la identidad al movimiento?
... pero la identidad no es esclavitud con el pasado.
¿Quién ha dicho que el universo se mantiene inmóvil
y que los dioses manejan el Reposo?
Los fraudulentos, sí,
los voceros del espíritu de hordas,
cucarrones de Venecia con prusianos,
Napoleón, primero entre los Césares autoproclamados,
Metternich en el Congreso de Viena,
Jeremy Bentham, el benefactor colincho,
los sobrinos de Eduardo, los hijos
del microbio y el parásito,
en esta América que produjo
a Van Buren, Jackson, Polk, Pierce,
Buchanan y otras garrapatas del escarnio.

5.

Sí, no son las bestias, sino los hombres,
los que reclaman ya la vida, el Digno fruto
con interna dirección, con propios cantos.
Establezcamos el derecho a resistir la tiranía,
a poseer seguridad, alimento,
el vestido, la vivienda, el trabajo;
no son las bestias, no,
son los hombres que corrompen
en la práctica y la fe con sus doctrinas
el pensar y las futuras ilusiones.

6.

En las siete estrellas de la carne,
cielos del músculo, chispas de luz
que laten y vibran, veo la bandera y la filopatría.
Seremos un poco más que bestias.
Vimos la dialéctica del porvenir humano.
En apuros; desde su rincón,
centro de toda lucha,
en carne y sentimiento,
vimos la verdad del movimiento.
Pero aún calla
la troyana más fiel de la aurora.

Es Mariana Bracetti,
hilandera de la gloria, que aún cose
su lamento como pléyade perdida
y madre de patriotas; ¿quién es sino ella?
¡María de las Mercedes Barbudo!
Siempre son vientres piadosos
como Electra que protesta
la dispersión natal, la emoción asesina,
los exilios, la guerra, pero aman...
y el futuro las llama, luz añorada
y pléyade perdida..

3-12-1987

7.

Cuando ya no hay hermanos de los suyos,
codueños de raíces y alboradas,
cuando el ombligo del mundo se revienta
y el Cuzco es sólo un quipu,
censado de ambiciones,
... los chacales se acercan...
Huáscar muere; por la mano de Atahualpa,
por la mano de Pizarro,
se asesina a Atahualpa.

Cómplices de rapiña van surgiendo.
Los hombres de dos voces, híbridos, canallas.
Intérpretes del amo.
Correveidiles de mitiac,
advenedizos de traiciones.

Felipillo fue el primero entre los incas.
Pizarro lo fascinó en Cajamarca
donde tuvo a Atahualpa, sujeto a las cadenas.
En las voces ambiciosas e inútiles,
el porvenir con mucha sangre se estercola
se pubre.

Vendrán intermediarios
con lealtad impredecible,
confusos signos de lenguaje,
incoherentes caminos y doctrinas
y, en los montes, el andamiaje que sigue
al desamparo, pueblos sufridos,
y la guerra que sojuzga
hasta formar la bestia..

2-11-1979

8.

a Antonio José de Sucre (1795-1830)

Veo al héroe, asesinado y tendido
en un 4 de junio, atardecido
de grises lastimeros
(veinticinco años de vida sólo tiene)
y ¡qué mucha virtud en sus huesos tuvo
y qué mucha soledad, tras luchas
junto a otros valientes de su estirpe:
Miranda, Bermúdez, Bolívar...
Nacen y adolescentes se integran
al mismo sueño que proclama resistencia
en Cumaná.
Son indios de la costa
que ante Jácome Castellón dan alaridos.

¡Cómo resisten, siglo a siglo, quienes
no quieren intrusos alemanes
ni hábitos negros, eclesiales, y te abrazan, Sucre,
con la muerte de Guaicaipuro, dolidos contigo;
cómo se encadenan, destino a destino,
las almas que forjan libertades,
aunque mueran como mariches,
en cruel traición, ejecutados!

Tal como tú has muerto, Sucre,
héroe de la Batalla de Pichincha,
la nación ecuatoriana muere lentamente,
muere Bolivia, mueren otras estrellas
de la misma bandera libertaria,
al traicionarse la esperanza con la espada.
Héroe de Ayacucho que sella
con gesto libertario todo el Continente,
te mataron los agentes divisorios,
los que no visualizan como pueblo sublime
la extensión de los Andes
ni las sabanas arropadas de alcoiris
ni las pampas trenzadas de unidad y justicia.
Ellos son otros fulah, fulanos del oprobio.

9.

Los Machos Alados se han asomado
como cáfila de ojos en las sombras
y han invocado los escarabajos
de la Muerte, han bajado
a la tierra de los fulah
con el Fuego y sus corvos falceños
de filos cortantes y vil empuñadura.
Han lanzado su aliento, su condena
y a las bocas, con sensuales labios,
dieron a beber la sambumbia de ají,
su atole con el dedo, el caldo amargo.

Ahora son híbridos en fayanca,
inestables insectos, moscas
en la plaza, cucarachas en rincones.
Escurrajos beben, en fuácata miseria
se estercolan, en criaderos de mosquitos
fundan sus colmenas, sus imperios.
Subordinados están los individuos al Estado.
El macho fascista les llama, da su encargo
y el felah se presenta, tan sumiso,
hunde su aguijón.
Es chupasangre.

10.

Al fellata, en cuatro patas, se le antoja el fellatio.
El fulbé bebe la frucanga.
El fulano es un híbrido en redoble de tambores.
A todo dice Sí, obedezco, como fulastre,
hijo de impostor y postinero, Gran Matarife,
cuya labor es que la Cosa nunca se transforme
aunque dentro contenga su propia negación.

11.

Para quitar del corazón del hombre
ese chospe que aterra con la muerte,
ese golpe del hacha contra el espeso tronco,
esa herida mutilante que señala
a salvaciones imposibles, o al perdón inútil,
para dar esperanza al vivir
y aceptar alegre y libremente el acto
de vivirse y sonreir y llorar y más amarse,
sin temor a la guerra y al infierno,
al celo cruel y al egoísmo embruteciente,
nació el rebelde, la bestia que se niega
a ser acorralada.
¡La res que descubre
que en la Historia van cambios!

12.

Los machos alados metidos están
a faroleros, son los globalizadores imperiales.
Paz y Orden: su gran mentira.
Negadores del Disolvente, custodios de la antítesis.
Donde se les llama y donde no, dejan sus larvas.
El Huevo Perpetuante, lo eterno del Deténte.
La comunidad de principios debe ser edificada, pero se yerguen divisiones, se multiplican
las guerrillas del fulah, el felah y el fulano.
El fauno reaccionario-mercenario se inventó
la Arcadia del Oriente, copia de Albión,
hipócrita utopía del máximo beneficio,
con su esplendor presuntuoso
y Verdad Absoluta, flor de las Sanguijuelas
del alarde globalizante.

13.

a Juana de Arco, Madre de la Nación

En la fayanca, donde la res y la bestia
se columpian, por inestable posición
de incertudumbre, en el Estado-nación
donde el Bienestar General y el Bien Común
se bambolean como fantasmas en la cuerda floja,
volvió el canto de la Niña de la Hoguera.
Viene a sanear de insectos la Montaña y la Fronda.
Juana / Psique en el Arco Mañanero
va al encuentro de millones de hambrientos y enfermos en París y en toda aldea.
Los reos le esperan en las Tullerías,
los perseguidos con ella dan sus confesiones.
Y los golpeados, pordioseros de generaciones,
con el alma de Cupido por estrella,
desde el puro cimiento de lo erótico,
agitan bendiciones:

Libertad, por la boca de una campesina,
nos hablaste sobre el derecho natural a poseerte;
pero somos esclavos del suelo en que nacimos
y la soberanía popular está dormida.

14.

Los campesinos de Lyon, Troyes y Challon,
destruyeron murallas y fortificaciones;
prendieron fuego a mansiones y palacios,
destruyeron archivos y cosechas,
ajusticiaron a dueños de ganado
y comieron como reses de las reses.

Para que el Marqués de Lafayette
no triunfara con su Declaración de los Derechos
del Hombre,
el Rey cobarde huyó antes
que proclamarla; pero, fallido fue su empeño,
la Revolución siguió adelante.
Las alianzas traicioneras en alarde
permiten que los prusianos y austríacos contraataquen.
Francisco II de Austria envió sus ejércitos
a París; el ejército prusiano quedó en Valmy.

Deténte, perro muerto, abajo el pueblo pobre,
los abarroteros, artesanos, operarios,
jacobinos de la Baja Burguesía,
que vamos a enviar los señoritos
a reestablecer la monarquía.

15.

Peace and order were purchased by the subject at the heavy price in cash and lives: Charles G. Staar

Una mujer oferente
sobre un alto del Cerro de los Santos
lo invocó en Albacete: ¡Desmiéntelos,
haz tu condena, Cerinto Milenario!

Escuchó el canto del Cisne
y vio palomas y sangre en su suelo.
Santiago a Iberia no llegaba todavía.

Yo sí ví cómo rodara la cabeza del Bautista.
Ví las tropas de Alarico sobre Roma.
Ví demonios que dieron cerrajazos al congreso.
Los progresos del espíritu son la escoria
que avanza sobre el mundo.
Escuché los clarineros de la selva oscura.
Castillos en el aire escritos en ceniza.
El desplome seguido del quejido.
A Mesalina, la cruel, amante
del Tiberio Nerón Druso Germánico,
la bestia del orgasmo, envilecida, la ví
y, a ratos, sustituída, asesinada,
y a los godos vencidos en Servia los supe
y a la peste de penurias que matara
a Marco Aurelio, el Gótico.

Allá, en pulcritud de forma y reflejada
en clarucho de sustancias, irrumpió
la muerte, soberana, amenazante,
diciendo que forjará naciones, cosiendo
sus despojos y lenguajes, diluyendo sus etnias
con cadáveres, y en común: la dictadura
del tributo, la obediencia al temor;
aún la renovada monarquía que amaga
con la Ley de los ejércitos,
sus mil años de reino y destrucciones...
y el Bello Cisne, su canto
en equilibrio, dio cuando ninguno creyó
ni esperaba: el Cisne ha muerto
y con él, la paz y la alegría...

Han comenzado a caer como soles
en los lagos de quebrantos, ojos de viejos dioses,
subirán por el cenit de la ira
con sus almas vaporosas, nauseabundas
... y he aquí que vendrán dioses nuevos con espadas
le beauté du diable,
Von Kriege, de labios fementidos,
que huelen a petróleo derramado
y verás, mujer, al Cid Campeador y sus honores
. aún después yo ví al Gran Capitán
y a los Reyes Católicos, hienas con sus dientes
en Granada y a Gonzalo Fernández de Córdoba
que afilará el cuchillo y repartirá como experto
las espadas sí los ví
y aún serán los dolores
que vivirás en tu tiempo
mayores que los látigos de Asiria,
el primer Imperio.

11-9-1980

16.

La traición a la Patria estuvo contemplada
cuando la Convención se estableció en septiembre.
El Tribunal Revolucionario lo organizó Robespierre
y las cabezas rodaban, una cada minuto,
una tras otra,
2,600 cayeron en París, con la hecatombe.
Todo era muerte; los jacobinos se crecieron
por el odio, porque las naciones invasoras,
Prusia, Austria y España, perjudicaron el proceso
y mataban a lo suyos.

Esto se ocasiona cuando
el crimen se organiza, como epidemia intrusa
y retardaria, en el juego de cómputo homicida.

El ministro británico de Asuntos Extranjeros
fue Jeremy Bentham y él maquinó desde Londres
cinco años de Terror jacobino.
¡Este es el juego matemático del crimen!
El verdadero mentís al humanismo.
Turgot, Ministro de Hacienda de Luis XVI,
asustaba a los nobles cuando suprimía sus pensiones
y sus gastos superfluos;
contra él intrigaron de suyo los parásitos,
las bestias regordetas, chupasangres.

Se va, se ha ido de la Montaña y la Fronda
Juana / Psique en el Arco de la Tarde;
la soberanía popular se fue, a paso callado.
El Papa Pío VII metió sus manos santas
y puso la Corona Imperial al puerco matarife.
Mil años atrás, Carlomagno hizo lo mismo.
Se puso la Corona que da el Papa.
Se designó el Macho Alado por generaciones.
Otra vez renació la Monarquía.
Un César moderno, autoproclamado,
inaugura con Napoleón la primera tiranía
del fascismo, el Hombre Fuerte y Duro,
que con sus sinrazones todo lo protege o lo maldice.
El Imperialismo hará de Francia
una potencia, dueña de todos los mercados,
y Bentham estuvo allí,
para aplaudirlo y Juana, la doncella,
allí para violarse.

17.

En ausencia de historia, por Fato recurrente,
te dirán que la Historia tiene un fin
y ya no existe, que el movimiento es espectro
de caprichos perpetuos y rudo mecanismo:
Dios se repite, sin mutarse
y se pervive en los años para siempre.
El decide, el manda, el dispone
y harán de tí la bestia
surgida del dominio.
Con esos cuentos te van a embrutecer,
hijo del cambio.

Te van a malograr sin juicio de dialéctica.
Los conspiradores te harán dócil,
sumiso, fatalista y dirán a su cuenta,
que eres pecador, pagano, salvaje,
irredimible, pazguato, violento, empedernido.
Te quitarán el apriori de esperanza,
te quitarán tu antítesis de cambio,
tu síntesis de proyecto en lo divino,
lo sublime, lo expectante, lo temido.
Es que quieren que seas un gorgojo baconiano,
aún aplicado el método inductivo.

Van a invocar a Hobbes,
you're so nasty as life itself
and the brutish Fate of all- inclusiveness

y esta vida es cruel, corta y precaria,
que no basta un carajo.
Tu cimiento, cuando no miedo y dolor,
es la Muerte.

Entonces, se querrá tu obediencia,
al amparo de las leyes del rebaño.
Van a decirte que eres un espíritu finito.
Que tengas la paciencia por conciencia
Que es tu esencia esperar la mísera
mismidad de tus órganos sensorios.

Confórmate, oh pobre bestia,
con el olor de la hembra que labora
a tu lado, con el color de la noche
que aproxima el fin de tus tareas
tras el ocaso; trabaja, buey,
trabaja por un poco de agua y el mendrugo
y obedece al Techo / Cielo que dispensa
tu Patrón y tu dios, el Todopoderoso.

18.

¿Quién manipula el Caos y el mal aliento?
¿Quién se vomita sobre los derechos naturales
y esparce el cloro, 168,000 toneladas
de hálito de asfixia sobre Ypres
para tener a Bélgica en sus manos?
¿Quiénes son los violadores
de las Pactos de la Haya, quiénes
100,000 toneladas de tóxicos químicos
lanzaron sobre el mundo para que no haya
comunistas, anarquistas, disidentes,
poetas, soñadores, pacifistas,
quiénes sino, con su millón de muertos,
dejaron los nazis nauseabundos,
sacerdotes dedicados
a la Gran Tarea del exterminio?
Un millón de muertos acostaron sobre el mundo.
Cuatro años les tomó, cuatro años
de crimen perdonado.
A Norteamérica les importamos
como a genios de la Ciencia, impostores.

19.

A las tres hermanas, 1904

Como hienas a la caza de su presa,
las hermanas de la Entente Cordiale se pelean.
La Triple Alianza es voraz, lo quiere todo.
Y estas niñas, con pálido semblante, son altivas,
viles y ambiciosas; tienen hambre.
Celan del mendrugo en el Tirol,
la harina rancia, carroña de sus márgenes.
Morderían el litoral adriático
con dientes filosos de pantera.

Las hermanas pactan
el reparto calculado del bocado.
Parecen gentiles, diplomáticas, arteras
y son hienas desde el fondo de sus huesos
y son hienas con lo más agresvo del colmillo.
Su proyecto imperialista es predatorio.
Que se reprima al Africa rebelde, el objetivo.
Que el Cercano y Oriente Medio se pongan de rodillas.
En confabulación anglo-francesa, se fragua
la rapiña y el despojo.

Al bloque de la saña estructurada,
se han unido los rusos con su ademán zarista
y reclaman en mar negro su bósforo
de sangre, sus islas de matanza.

Ahí están dizque que generosas,
civilizadoras, las naciones: en bloques
de rapiña, dispersadas: Luis Felipe
de Francia, en el comando,
y la Reina Victoria, la sabuesa británica,
en su cerco de asecho, bramando.

La Triple Alianza avanzó
sobre pueblos del Oriente africano,
Alemania se unió a los coros de rapiña
y las hermanas olfatearon la sangre
de prisioneros degollados
y aún se asomaron
a husmear cadáveres apilados
tras los muros de Omdurman,
trofeos de vencedores, galas de genocidio,
y dijeron: ¡Ahmed está vencido, vayamos!
Quedémonos con todo.

y se alegraron porque nómadas y esclavos,
los antes insurrectos ya han cedido:
¡Sudán, has muerto!
Orange y Transvaal ya son también
añicos; pero generalifes perversos
de la Triple no se cansan y van por más.
Quieren a Egipto, India, Togo, Camerún,
Zanzíbar y los bóers, querrán a China,
a Filipinas, el Pacífico, lo quieren todo.

Venga, pues, la Paz Imperialista.
¡Dejen algo! a Luis Felipe y a Victoria
y Eduardo, su hijo, primogéenito,
antes que comencemos a mordernos
entre todos... ¡dejen algo!

2-3-1981

Oriente

20.

A Osama bin Laden
tú lo creaste, George Bush, padre,
Frankenstein es de Tu Quehacer innoble.
Tú que moraste en la CIA como tu cielo,
tú que a los israelíes los sentaste a tu diestra
y con luzbeles británicos te alíaste,
recíbelo en Tu Seno.

¡Ojalá que tu nombre y sus nombres
desaparezcan de los libros, por decencia,
duerman en los silencios para no recordarte!
¡Que estériles sean, ovas inmundas,
que no se formen los fetos en sus madres!
Estos viejos mistongos, sin luz, captores
del espacio y de la vida, malnacen
para dañar su mundo...
pero aún se engendran, se multiplican,
reclaman la obediencia de otro seres
y vienen y engañan y torturan y destruyen.

El poder está con ellos como monstruo.
Sus voces triunfan, obscenamente articuladas
en aras de sacred balance.
Con oprobio y mentira desfiguran
decoro y patriotismo.
Se suben a la parra, vanagloriados
por la sangre que derraman,
a sus héroes los describen como libertadores.
¡Y dueños del mundo, imperialistas,
son obreros falsos, asesinos!

En las horas de la Gran Tentación
forman alianzas, no van solos.
El criminal compromete a su hijo.
Lo encumbra en Casa Blanca;
triunfa sobre Gore mediocre y lastimero.

Como a torpedo del genoma, se pujó al clon,
lector del promster, culo de pollo,
trenzado por lo inesperado y fortuito.
La Inteligencia del Crimen
a nadie engaña y en el rancho del retiro
no descansa, conspira
con la cobarde anonimia del fascismo.

Trinidad del gran escándalo
son en conjunto los diseñadores
del Gran Juego,
oculta tarea, Irán vs. Iraq como su parto,
la Contra, petrocracia texana, narcotráfico.

A Saddam lo sacó del barro del petróleo.
El es tu creación, George Bush,
Padre siniestro, fantasma de tus sámagos.

2-2-2003

Oriente

1