ADIÓS A MARÍA MERCEDES CARRANZA
BREVE BIOGRAFÍA
María Mercedes Carranza nació en Bogotá el día 24 de mayo de 1945. Licenciada en Filosofía y Letras por la Universidad de los Andes. Falleció en Bogotá el viernes 11 de julio de 2003.
Periodista. Trabajó en los periódicos EL SIGLO y EL PUEBLO, dirigiendo las páginas literarias Vanguardia y Estravagario, respectivamente.
Se desempeñó durante trece años como jefe de redacción de la revista NUEVA FRONTERA. Escribía la información sobre libros de la revista SEMANA.
Desde 1986 dirigió la Casa de Poesía Silva en Bogotá.
Fue miembro de la Asamblea Nacional Constituyente de 1991.
Libros de poesía publicados: Vainas y otros poemas (1972), Tengo miedo (1983), Hola, soledad (1987), El canto de las moscas (1997), Maneras de desamor (1993).
Otros libros publicados: Estravagario (selección de cuentos) 1976; Nueva poesía colombiana (antología) 1972; Siete cuentistas jóvenes (antología) 1972; Antología de la poesía infantil colombiana (1982); Carranza por Carranza (antología y texto crítico de la poesía de su padre Eduardo Carranza) 1985.
A MAMECA
In Memoriam
LA DUEÑA DE CASA.
La dueña de casa no está
salió en la mañana
pero más tarde volverá
-dice el joven portero-
el mismo que por costumbre
es celador, guía turístico
y crítico de poesía.
La dueña de casa dejó
como siempre el portón abierto
no se preocupó por llaves y candados
pensaba como los antiguos Mayas
que la puerta era un mal invento
producto del miedo, la desconfianza
que habla mal del alma humana.
La casa siempre tiene invitados
en los días, los vivos
acompañados de un canelazo
intentan calentar versos fríos.
En las noches, los fantasmas
hacen banquetes de poesía
en la cabecera de la mesa
el único, el primero:
José Asunción, su sombra larga
su eco de un disparo,
bebe vino con rivales y amigos
Eduardo, Aurelio, León, Gonzalo
etcétera, puntos suspensivos
tantos que han llegado,
cuando el gallo se prepara
para saludar la madrugada
recogen tiestos y trastos
se van a descansar a sus retratos.
Decían que la dueña de casa
dedicaba su tiempo a la poesía
no es cierto, era arquitecta
su mejor obra, este hogar
anclado en La Candelaria
elaborado con encanto y palabras
cemento adosado de versos
dos pizcas de arena
proclamas contra la guerra
metáforas con agua
rimas que delatan el secuestro
la mezcla perfecta
de quien ara en el desierto.
La dueña de casa ya no está
ahora es parte de la morada
tenía razón el vigilante
con su enfática respuesta
ella regresó de madrugada.
Ahora seguirá durante los días
vigilando a los vivos
desde su pared favorita
con su mirada extraña
(tímida, tierna, algo miope)
que esconde tras las gafas.
En las noches quizás
con su vocación de directora
intente poner algo de orden
a las fiestas de Silva y sus amigotes.
Dixon Moya Acosta.
Bogotá, Julio 13 de 2003.
INESPERADO VACÍO
En alguna parte
-suspendida-
como una sombra luctuosa
a la que asustados
le ladran los perros
por las calles
y le maullan acongojados
los gatos sobre los tejados
está sin norte aún
-huérfana-
la poesía colombiana.
Su directora
-la poeta María Mercedes Carranza-
se fue de casa
por la puerta de atrás
a hurtadillas
sin querer ser vista
en busca de su último sueño:
largo y profundo
del que mucho tememos
jamás regresará...
Gerardo Cardona Velasco
Bogotá, Julio 14 de 2003 / 4:03 p.m
Palabras finales:
“Cuando las palabras
ya no son capaces de expresar
todo lo que se quiere
es, entonces, la sangre
la que en su lugar debe
-por fuerza- hablar...” G.C.V
SIN TÍTULO
No sé si cerré la casa
o si dejé la puerta abierta
pero al final muchos se quedaron adentro.
Yo vigilo de noche
los pasos de mi ausencia mientras
José Asunción me mira clavado en la pared
y yo miro el lugar de su antiguo corazón
poblado por el dolor nuevo de mi muerte
que es el eco de la suya
en esta casa
donde ahora
-por fin-
somos amantes.
Sandra Uribe Pérez
Quito, Julio 16 de 2003
Selección de poemas de María Mercedes Carranza