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CARILDA OLIVER LABRA
(Cuba, 1924) TE BORRARE Te borraré con una esponja de vinagre, con un poco de asco. Te borraré con una lágrima importante o con un gesto de descaro. Te borraré leyendo metafísica, con un telefonazo o los saludos que doy a la ceniza; con una tos o un cárdeno minuto. Te borraré con el vino de los locos, sacándome estos ojos; con un varón metido aquí en mi tumba. Te borraré con juegos inocentes, con la vida o la muerte; ¡aunque me vuelva monja o me haga puta! HALLAZGO Desnuda y adherida a tu desnudez. Mis pechos como hielos recién cortados, en el agua plana de tu pecho. Mis hombros abiertos bajo tus hombros. Y tú, flotante en mi desnudez. Alzaré los brazos y sostendré tu aire. Podrás desceñir mi sueño porque el cielo descansará en mi frente. Afluentes de tus ríos serán mis ríos. Navegaremos juntos, tú serás mi vela y yo te llevaré por mares escondidos. ¡Qué suprema efusión de geografías! Tus manos sobre mis manos. Tus ojos, aves de mi árbol, en la yerba de mi cabeza. ME DESORDENO, AMOR, ME DESORDENO Me desordeno, amor, me desordeno cuando voy en tu boca, demorada, y casi sin por qué, casi por nada, te toco con la punta de mi seno. Te toco con la punta de mi seno y con mi soledad desamparada; y acaso sin estar enamorada me desordeno, amor, me desordeno; y mi suerte de fruta respetada arde en tu mano lúbrica y turbada como una mal promesa de veneno; y aunque quiero besarte arrodillada, cuando voy en tu boca, demorada, me desordeno, amor, me desordeno. MUCHACHO LOCO Muchacho loco: cuando me miras solemnemente de arriba a abajo siento que arrancas tiras y tiras v de mi refajo... Muchacho cuerdo: cuando me tocas como al descuido la mano, a veces, siento que creces que en la carne te sobran bocas. Y yo: tan seria, tan formalita, tan buena joven, tan señorita, para ocultarme también mi sed te hablo de libros que no leemos, de cosas tristes, del mar con remos, te digo: usted. RECADO Amor, amor de aquí: pásame el brazo por la cintura. Amor, toca esta frente, di una frase vulgar, casi inocente, ríe, ríe después... Tengo un retazo de sol bajo la tela de mi hombro. Arráncalo de ahí, dáselo a un nido. Llora como si ya te hubieras ido, y cállate en el punto en que te nombro. Amor, amor, ¡sujétame esta gota! ( ¿Verdad que se parece a la mar rota? ) Mi corazón para la luz se cierra. Al sur de todo vengo abandonada. Deténme: estoy muriéndome por nada, arrepentida de mirar la tierra. ESTO Un corazón que nubla sus señales, una mirada azul velando rosas, un pie para morir, y muchas cosas tranquilas en amor, elementales. Sin lágrimas que pudra sus cristales, sobre un montón de fiebres dolorosas, una muchacha así: con mariposas, quedándose entre músicas cordiales. Y con esa piedad casi de nube por todo lo pequeño que no sube, deteniendo la luz frente a su nombre. Una muchacha así, en cualquier lugar, o preferiblemente junto al mar. Una muchacha así queriendo a un hombre. UNA MUJER ESCRIBE ESTE POEMA Una mujer escribe este poema donde pueda a cualquier hora de un día que no importa en el siglo de la avitaminosis y la cosmonáutica tristeza deseo no sabe qué esperando la bayoneta o el bús una mujer escribe este poema sin atributos a desverguenza y dentellada fogosa inalterable arrepentida pudriéndose caemos por turno frente a las estrellas todos tenemos que morir no hay nada más ilustre que la sangre una mujer escribe este poema qué estúpida la vida que divide sol de sombra el crepúsculo pasa acumulándose al final de las azoteas supimos de pronto de una trombosis coronaria existes soledad sonó una bomba vean si se han roto los lentes de contacto una mujer escribe este poema separa quince pesos para el alquiler mi amigo viejo se desprende del mediodía por la próstata bailamos sigue la preparación combativa no pasarán una mujer escribe este poema como quien ha perdido el tiempo para siempre creo en el corazón de Denise Darval hemos ganado porque morimos muchas veces parece que tengo un derrame de sinovia no hay tiempo para la poesía de veras que los frijoles se han demorado en hervir te juro que mañana presentaré el divorcio una mujer escribe este poema como hay fantasmas a las siete en mi pecho v entablillé una rama a la areca que está triste mamá tú no sabes la falta que me haces si suena la alarma áerea recojan a los niños que duermen en la cuna voy a guardar este retrato del Ché como calló el canario traje un tenor a casa una mujer escribe este poema cargada de ultimátums de pólvora de rimmel verde contemporánea lela entre el uranio y el cobalto trébol de la esperanza convalesciente de amor tramposa hasta el éxtasis tonta como balada neurótica metiendo sueños en una alcancía ninfa del trauma jugando a no perder la luz en el último tute una mujer escribe este poema CARILDA Traigo el cabello rubio; de noche se me riza. Beso la sed del agua, pinto el temblor del loto. Guardo una cinta inútil y un abanico roto. Encuentro ángeles sucios saliendo en la ceniza. Cualquier música sube de pronto a mi garganta. Soy casi una burguesa con un poco de suerte: mirando para arriba el sol se me convierte en una luz redonda y celestial que canta... Uso la frente recta, color de leche pura, y una esperanza grande, y un lápiz que me dura; y tengo un novio triste, lejano como el mar. En esta casa hay flores, y pájaros, y huevos, y hasta una enciclopedia y dos vestidos nuevos; y sin embargo, a veces... iqué ganas de llorar LA LAGRIMA Como agua pequeñita, como aurora resplandeciendo así sobre la cara, como un signo de Dios que se secara para borrar su marca ya incolora; como un cristal alegre que demora sobre mi piel su transparencia rara, como un hilo de mar que me tocara o un rocío sin fin en cada hora. Como espejo que siempre me mirara, como una estrella diluida y clara, como gota de lluvia no sonora, como un brillante pálido que amara este dolor que tapo con la cara se me cae una lágrima que llora. ELEGIA POR MERCEDES Se llama Mercedes, Y era buena. Dicen que todo el mundo la quería. Con su sonrisa ajena una estatua de niebla parecía. Se llamaba Mercedes. Y no existe sin su sol capullo de alegría. Señor, claro es triste este tanto quererla todavía.... Pero nunca sabré dejarla sola: aquí bajo la luz sigo con ella, me saluda la piel en cada ola y se asoma a mirarme en toda estrella... Hasta el llanto que baja a mis rodillas es casi necesario... Tú sabes: he crecido en sus rodillas, y tambien me enseño el abecedario... Lo que duele quizá en esta aurora, lo que sangra mi voz, lo que me aterra, es esto de sentir que a cada hora se está volviendo un poco más de tierra. La recuerdo dormida en su sillón el último verano; todavía tenía corazón a veces suspiraba con la mano... Su mirada venía desde el mar, y no sé, a cada rato, miraba como mira el azahar: con un poco de miedo y recato... Se llamaba Mercedes, Y era pura como el blanco cansado de su pelo. Andará por Allá con su dulzura, saliéndose del cielo... Aquí está su reloj, está su armario, su vestido de lana para el frío; aquí sobra un dedal, sobra un rosario. Señor, el tercer cuarto está vacío. ![]() Arriba |