Inicio *poetas: menú * poema para hoy * poesía amorosa * poesía erótica * nueva poesía * contacto



  FRANCISCO CASABAL SASTRE (Argentina)




Poesías del nuevo siglo. 241
HECHIZO MALEVO.

Bajo la sombra fresca
de los robles centenarios
te saludo.
Con un trote atlético,
constante y seguro,
continúo siendo el mismo niño
que arrojándose por la barranca
ensuciaba sus rodillas
con el polvo de margaritas.
A lo lejos un joven
sigue de cerca a un grupo de perros
que en desorden tiran de su nombre.
En la aurora un puente blanco
coronado por columnas y guirnaldas
de rosas rojas hacen mimos
con perfume a esta mañana.
Un viejo sin dientes
conduce con orgullo
un carrito desvencijado,
casi enclenque,
mientras en un combate
con unos niños de barrio
les ofrece cucuruchos de sorpresas frías.
Me detengo y me descalzo.
Un pie primero, luego el otro,
juntos los dos dentro del lago.
Me volteo mientras un tango
pronuncia mi nombre desde una radio portátil.
Una familia sentada
sobre un mantel a cuadros verde manzana
ahoga sus sonrisas en un mate caliente,
y un papá, en su valentía de porteño antiguo,
apoyado sobre una panza blanca
gana una estoqueada
contra una carne asada.
Bajo la sombra fresca
de los robles centenarios
...me siento tuyo.
Tus bosques,
entre chismes criollos
me recuerdan tu nombre de reina plateada,
mientras unos gorriones apurados
picotean mi nostalgia.

Bs.As. 21 Oct. 03




Poesías del nuevo siglo 101
DOS COSAS IMPORTANTES

Dos cosas importantes
guían hoy mi olografía.
Ciento uno y cientos más
hoy les dedico
a mis dos nuevos amigos.
Que de nuevos nada,
viejos desde una primer alborada.
Ciento uno en la porteña,
colectivo en la barriada.
Ella, canela india apasionada,
El, germano enamorado
de una selva entrerriana.
Dos caminos juntos
una sola encrucijada,
dos destinos esa mañana.
Se juntaron de la mano
prometiendo una danzada.
Largas pistas bajo bailes
del ocaso a la mañana.
Una noche con orquesta,
valsecito y zapateada.
Trás burbujas en velada
un anillo, una promesa
para siempre recordada.
Compromiso eterno
de ave fénix enamorada.
Hoy se tienen con apoyo
sobre un mango solidario
contra vientos y mareas
juntos siguen en remate
hasta la última jornada.

Dallas Junio 11, 02




Poesías del nuevo siglo. 100
CARDO AZUL DE MI PRADERA

Moviendo piedras
te asomaste.
Brote fresco,
verde, vírgen
se una primavera
traída por una ráfaga
de esperanza
al compás soneto
de música cósmica
danzaste.

De las lágrimas de un Chac
te alimentaste,
te hinchaste de futuro,
visionero de Oaxaca.
Contra pisadas despiadadas
bajo cruces luchaste.
Esquivando en equilibrios
rápidos y nobles
granizos penetrantes,
erguido en la planicie
te elevaste.

Tallo brillante, carnoso,
ogulloso de sabor dulce.
Contra el viento
mostraste descidido
tu elección noble.
Alzando la copa sacra
pura de Zaachila,
sabia, dura, omnipotente,
te ofreciste.

Fuerte, intrépido
bajo el recio sol
iracundo luchaste.
Hercúleo carácter
cosechaste.
Tu bandera de tierra noble
bajo la cruz de quicunce
en tu centro sagrado
enarbolaste.

En meses de sequía
sobre hojas fuertes,
filosas armas contra
un invasor hipócrita,
noble voluntad del ser
demostraste.
Susurro Divino
de un Quetzalcóatl
sobre escalones de oro
tu ganaste.

Con tu flor este verano
te mostraste por el llano.
Terciopelo esplendoroso,
azul como tus sueños
de aristócrata resignado
pero nunca jamás vencido...
Sobre un monte Albán
orgullosa y esplendorosa
tu flor mostraste.

En batalla florida
hacia praderas lejanas,
nuevas de Teotihuacán,
semilla nueva de sol y luna
en los bronces garfios
de un águila dorada,
trás el último cénit,
por siempre al viento
te embarcaste.

Dallas Junio 17, 01




Poesías del nuevo siglo. 115
NIÑO AZUL

Niño azul de la mirada triste
que te pierdes en suspiros
rn algún cuento de hadas.
Díme tu secreto alma perdida
para que te ayude esta mañana.

Niño azul de los ojos grandes
miras al cielo sin mirar
solo sintiendo, extendiendo
tus manos abiertas a tu destino.
En tus lágrimas hoy derramas
tu pasado al olvido.

Niño azul de risa pícara
gorgojeas travesuras
mientras corres por el patio
al compás de una aventura.
Entre juegos de soldados,
escondidas y carreras,
con mil tintas de colores
estampando ya tu vida.

Niño azul tan solitario
con tu ángel de la mano
corre pronto a tu aventura
con coraje y más bravura
deja atrás tu soledad perdida.

Dallas 8, Agosto, 02




Poesías del nuevo siglo. 99
AÚN FALTA TU BESO

Observo tu descanso
sostenido por mi hombro.
Tus mechas negras de la noche
esconden sin notarlo
una mirada atrevida.
Tus labios fecundos
vírgenes de agonía
entre susurros me espían
prometiendo su venida.
Una brisa cómplice
trae secretos marinos
de una aventura perdida.
En un muelle de esperanza
el espejo muy tranquilo
nos refleja nuestra vida.
En festejo con un brindis,
un secreto y una uva,
el atardecer morado
nos regala campanadas,
bailando notas perdidas
de una canción olvidada.
Luciérnagas iluminadas
son testigos de un voto
que empapa en compromiso
nuestros cuerpos sudados,
ya pegados en sublíme armonía.
Mi mano acaricia tu sonrisa,
mis dedos curan tus llagas,
una lágrima se ahoga
en mi mejilla enamorada.
Tu nombre salpicado
por gaviotas en volada
es guardado por un cisne
y una tortuga acorazada.
Mientras vampiros
celosos y envidiosos,
ladrones de momentos,
en vano espían.
A lo lejos nuestra diosa
blanca, imperiosa
se presenta entregando
tu sonrisa iluminada.

Dallas 8 junio, 02




UN EXTRAÑO OLVIDADO
Tiempo nuevo, tiempo de cambios, de duros cambios.
Por cierto, ¿de qué otra forma si no? Si no, no serían cambios.
Cambios que la vida pone en nuestra puerta para que hospedándolos, los invitemos a conocernos y, por qué no, a amarlos. El enamorarse siempre nos hace seguir hacia delante, triunfar. Tener ganas de saborear una tirada en picada desde lo alto de un abismo, nuestro abismo, el que teniendo tan dentro ni siquiera hemos llegado a conocer. Somos indiferentes a lo diario, al cotidiano paisaje. Ver sin mirar.
Cambios que de una vez por todas nos hacen mandar todo al demonio y respirar, respirar hondo y profundo a las orillas de un lago saboreamos una espléndida tarde de otoño mirando pasar a remo unas colegialas inmersas en su mundo de héroes plásticos y faldas nuevas. Mientras a su lado una garza en su desesperada glotonería se atraganta con un pez amarillo, dorado en escamas lastimadas. Saboreándolo como si fuera el último día. Sabia garza. Es nuestro último día. Todos ellos son nuestros últimos días, los primeros y últimos días, divino regalo de un generoso y poderoso existir. "Nosotros", somos nosotros los que existimos aunque a veces lo olvidemos. Somos y tenemos un sublíme existir.
Cambios, situaciones, momentos, gente nueva. Personajes que por capricho del destino conocemos en un tren con rumbo a una puesta de sol, ocaso de un instante infinito de confianza, de brillo eterno en un par de ojos desconocidos, compañeros de aventuras hasta la próxima estación sin nombre. Un histérico momento que nos deja sentados en un asiento vacío, junto a álguien que hasta entonces no conocíamos. Un extraño con nuestro mismo rostro reflejado sobre una ventanilla marcada por dedos sucios coronando nuestro nombre escrito en un desprolijo grafiti.
Personajes indefensos, perdidos en su miseria que con un acto bruto e inconsiente de vulgaridad no hacen mas que vomitar un último desesperado grito de ayuda y, sin saberlo, tomando entre sus manos nuestro rostro se acercan y nos besan con labios muertos.
Acciones, reacciones tontas, vulgarmente humanas. Corazones embebidos en sal de mármol,casi ágrios.
Miedos infestados de desconfianza e ignorancia por lo que nunca aprendimos, por el escapar de lo mediocre. Lo nuevo, lo verdadero, lo diferente a los cánones obtusos de nuestra historia. "No hablar con extraños".
Los libros son extraños hasta que nos masajean la nuca con deliciosos suspiros, despues de largas noches desnudándose sin decoro para alimentar nuestro espíritu.
Ser libre para animarnos a desconectar un teléfono y acordarnos de que existimos.
Libres, solos. ¡Al fin!
Terminar un importante cuadro, para una no tan importante exposición. Ver un trípode vacío, mojado por lágrimas de cien historias, manchado de mil colores con tonos de vida, de un pasado vibrante y de un futuro que no existe. Ganas de seguir, de engendrar otra vida plasmada a un sentimiento eterno, otro esperma en tela vírgen. La pintura esta noche sola en una galería por primera vez, te extraña. La soledad en esta noche de ensueño dormida en un vacío se abraza al alma.
Comenzar una nueva obra ignorada en un mundo ignorante, indiferente a la vida.
Firma fiel de lo que gritan tus ganas, aquellas que te olvidaste de niño en un parque zoológico donde con manos tímidas alimentabas espejismos de ojos llorosos protegidos, por gruesos y siniestros barrotes, de nosotros mismos.
Entender dónde estamos y sobre todo, saber a dónde dirigimos la nueva mirada. Darnos cuenta de que queremos ir a descubrir otros planetas. Ser nuevos Colones para una y otra vez, ser criticados y golpeados por una apatía sorda a nuestra locura.
Ser nuestros propios modelos. El único. Hace tiempo que nos conocemos pero aún tememos, y sin hablar morimos quedando mudos e indiferentes a una realidad que nos desgasta.
Escapemos, corramos tomados de la mano de nuestro nuevo ser.
Despeguemos el figurín predilecto de la colección de héroes y heroínas y sosteniendola sobre nuestro pecho, apretémosla hasta que la sangre manche las palmas.
Abramos nuestra puerta plateada y dejemos entrar el alma. Volemos, volemos alto sobre praderas de olvido y en un instante secreto engendremos una divina esperanza.

Dallas, 3 Oct. 02






Regálanos tu opinión * Envía tus poemas * Firma el Libro de visitas


Arriba
1