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ANTONIO FERNANDEZ SPENCER Datos Biográficos ASI LA VIDA ES HOY He amanecido. ¡Qué raro estar vivo otra vez! Se lo pregunto con ternura a mi mesa de trabajo. Ella no sabe nada. ¿Estoy vivo, por qué? Y es raro sentir el hueso que te besa un poco bajo mis fuertes labios de varón. ¡Qué raro tengo el mismo peso de otros días amargos! El camino es muy largo y la vida muy corta. Ella no sabe nada. ¡La pobre vida a golpes va pasando! Me enamoré una vez; en el bolsillo tuve su retrato lleno de primavera y de jamás todos los días me asomo a la ventana y veo que la vida está muy bella, que es imposible estar en otra primavera. Al sur daré mi corazón; será alondra cada gota de sangre de su voz. Está tranquilo. Calla bajo el sol. He amanecido. ¡Qué raro que mis ojos vean, llenos de amanecer que estoy ya vivo! La primavera, ¿dónde está? Tal vez la tenga en el retrato aquél Lleno de tiempo. Así la vida es hoy... LA MUERTE La muerte viene, sí, con resplandores, con el hueso del hombre de la esquina; trae las discusiones del periódico, la política y el nudo aquél del vino que ahogaba, a voces, al gendarme. La muerte viene hoy, ejemplar, enérgica en el desgarrón de este mi solo traje; se le cayó un botón a la dulce camisa de mi amigo y en él la muerte estaba, sudorosa, con su cálculo máximo, matemática, comiéndose al botón, las coles, las manzanas de esta venta. Y las pobres mujeres, los soldados, la vieron tercamente pararse en las esquinas y decirles: “No hay paso para ustedes”, enseñando su cuerpo de hojas secas, sus huesos sin milagros, su alma seca. ![]() Arriba |