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FRANCISCO DE QUEVEDO Datos Biográficos AMOR CONSTANTE MAS ALLA DE LA MUERTE Cerrar podrá mis ojos la postrera sombra que me llevare el blanco día, y podrá desatar esta alma mía hora a su afán ansioso lisonjera; más no de esotra parte en la ribera, dejará la memoria, en donde ardía: nadar sabe mi llama el agua fría, y perder el respeto a ley severa. Alma a quien todo un dios prisión ha sido, venas que humor a tanto fuego han dado, médulas que han gloriosamente ardido, su cuerpo dejará, no su cuidado; serán ceniza más tendrá sentido; polvo serán, más polvo enamorado. QUÉ IMAGEN DE LA MUERTE RIGUROSA ¿Qué imagen de la muerte rigurosa, qué sombra del infierno me maltrata? ¿Qué tirano cruel me sigue y mata con vengativa mano licenciosa? ¿Qué fantasma en la noche temerosa, el corazón del sueño me desata? ¿Quién te venga de mí, divina ingrata mas por mi mal que por tu bien hermosa? ¿Quién, cuando, con dudoso pie y incierto, piso la soledad de aquesta arena, me puebla de cuidados el desierto? ¿Quién el antiguo son de mi cadena a mis orejas vuelve, si es tan cierto, que aún no te acuerdas tú de darme pena? FILOSOFÍA CON QUE INTENTA PROBAR QUE A UN MISMO TIEMPO PUEDE UN SUJETO AMAR A DOS. Si de cosas diversas la memoria se acuerda, y lo presente y lo pasado juntos la alivian y la dan cuidado, y en ella son confines pena y gloria; y si al entendimiento igual victoria concede inteligible lo criado, y a nuestra libre voluntad es dado numerosa elección, y transitoria, Amor, que no es potencia solamente, sino la omnipotencia padecida de cuanto sobre el suelo vive y siente, ¿por qué con dos incendios una vida no podrá fulminar su luz ardiente en dos diversos astros encendida? REPRESÉNTASE LA BREVEDAD DE LO QUE SE VIVE Y CUÁN NADA PARECE LO QUE SE VIVIÓ "¡Ah de la vida!"... ¿Nadie me responde? ¡Aquí de los antaños que he vivido! La fortuna mis tiempos ha mordido; las horas mis locuras las esconde. ¡Que sin poder saber cómo ni a dónde la salud y la edad se hayan huido! Falta la vida, asiste lo vivido, y no hay calamidad que no me ronde. Ayer se fue; mañana no ha llegado; hoy se está yendo sin parar un punto: soy un fue, y un será, y un es cansado. En el hoy y mañana y ayer, junto pañales y mortaja, y he quedado presentes sucesiones de difunto. NACÍ DESNUDO Y SOLOS MIS DOS OJOS... Nací desnudo y solos mis dos ojos cubiertos los saqué, más fue de llanto. Volver como nací quiero a la tierra. El camino sembrado está de abrojos; enmudezca mi lira, sece el canto, suenen sólo clarines de mi guerra y sepan todos que por bienes sigo los que no han de poder morir conmigo, pues mi mayor tesoro es no envidiar la púrpura ni el oro, que en mortajas convierte la trágica guadaña de la muerte. Rehúso de gozallo, por ahorrar la pena que recibe el hombre que lo tiene mientras vive, cuando es llegado el tiempo de dejallo; que el mayor tropezón de la caida en el humano ser es la subida. De nada hace tesoros, Indias hace quien, como yo, de nada está contento y con frágil sustento la hambre ayuna y flaca satisface. Pretenda el que quisiera para vivir riquezas, mientras muere pretendiendo alcanzallas, que los más, cuando llegan a gozallas, en la cumbre más alta alegre vida que vivir les falta. ![]() Arriba |