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Carlos Trujillo (Chile)
TODO ES PRÓLOGO
SI HOY ESTUVIERA YO CONMIGO MISMO
A LOS AMIGOS Y PARIENTES COMO SI FUERAN UNO SOLO
URGENCIA
TEXTO SOBRE TEXTO
SI NUNCA HUBIÉSESE ESCRITO
TODO ES PRÓLOGO
Todo es prólogo de un libro que nunca comenzamos
La luz es prólogo del color
y éste prologa las sensaciones que reciben los ojos
Los ojos son prólogo de la mirada
y la mirada
es permanente prólogo del espacio que nos asombra
El asombro es prólogo de lo inesperado
y lo inesperado prologa inevitablemente
lo que todavía habrá de venir
Todo prólogo es prólogo de un libro que nunca comenzamos
Toda primera página es página que existe en la imaginación
La imaginación como el prólogo y las primeras páginas
son la esencia del mundo que habitamos.
SI HOY ESTUVIERA YO CONMIGO MISMO
Si hoy estuviera yo conmigo mismo
y este yo aquí escribiendo fuera yo
el mismo yo que piensa y mira y mide
este papel rayado
¿qué sería el papel y el blanco donde escribo?
Todo es hoja y palabra
Esta letra que inscribe la canción de ser yo
es pila, baptisterio
pura agua transparente cayendo en chorro abierto
es el cielo en su hondura
que recibe la letra
y el ojo que me mira es la letra que escribo
o la otra que borro
que tanto tropezar en el borde carajo de la página
no hay página ni hay nada.
Todo es letra, señor
pura letra que fija sus contornos difusos
y es el alma que canta
y descubre sus pechos de chica de Playboy
y es el alma que tienta
y crea los contornos
de la pobre palabra cenicienta.
Si hoy estuviera yo conmigo mismo
y me dijera a mí
¿qué palabra eres tú que no contestas?
Sólo sería silencio
Tal vez, quizás, silencio.
A LOS AMIGOS Y PARIENTES COMO SI FUERAN UNO SOLO
Porque si pienso en ti
el todo se me vuelve una montaña oscura
un mundo que escalar
vibración sin ni nombre que descubra la cara
Que el amor y el olvido
son gemelos que miran hacia distintos lados
el aquí y el allá, la montaña y su altura
el ojo de la cima apuntando al ayer
el ojo del pulmón apuntando esta letra
y este lápiz de tinta
que mi mano dirige de un lado
hacia otro lado
y que no sabe nada
Su tinta documenta
lo que va de los ojos a la hondura
lo que va del silencio a la montaña
de la gran multitud hacia la feria
donde sólo despojos
se venden y se compran
y eso si hay compradores
y hay feria
y hay montaña.
URGENCIA
En el papel la sombra de la mano
Los dedos encogidos estrujando esta pluma
No paro hasta que pare la última palabra
Ahogada en esa tinta de su vientre de plástico
Sólo sombras de sombras las sombras de esta sombra
Sombra la sombra de la mano sobre el témpano enorme
Sombra la sombra de esta pluma que respira en silencio
Sombra la sombra de la tinta que parece un ayer
Sombra las letras delineadas por la sombra de mano que las guía
Sombra de voz la voz que nunca fue ni trino ni gorjeo
Sombra de ayer el ayer que nos recuerda al verbo sin ropaje
Sombra de trino el trino que llega hasta mi mesa
De la sombra de patio donde apenas gorjea
Esa sombra de pájaro que asombra
A este yo de palabras
Que es sombra de otras sombras
Tal vez la más sombría cuando caen las hojas
y esta sombra con ellas
TEXTO SOBRE TEXTO
1
Texto soy
Sólo texto y su sombra
Me descubro y me pierdo
Me pierdo y me reencuentro
Zozobro en estos signos
En su cábala eterna
Ay de mí que no soy
Más que pobre palabra
Y ver es sólo un verbo
Que se muere de pena
2
Escribo recoveco
Para encontrar la luz
Escribo mano
Ejercito la pluma
En el antiguo oficio
De creerse y crearse
Para volver a creer.
3
Escribo oscuro, oscuro, oscuramente
Sin luz, a solas siempre
Enclaustrado en mí mismo
Escribo para ser
Recreo la escritura
Como parafraseando la palabra palabra
Se me traban la lengua
El lápiz, el lenguaje
Se oscurece de pronto
La ranura de luz
Y ésa es toda la luz
Y es puro el aire.
4
Escribo texto
Base, fondo, pilar
Cemento, promontorio
La ranura de luz
¿Dónde hallar la ranura?
5
Escribo en mi inconsciente
Me escribo sobre mí
Esta pura palabra
Translúcida, invisible
Corro como una abeja sobre el cuerpo del aire
Soy aire y soy abeja.
6
Escribo
Casi siempre
Preguntando por mí.
7
¿Qué hacer con la palabra
Si ella es tu propio rostro en el espejo?
8
¿Qué hacer con la palabra
Si el rostro del espejo
Hace un guiño y se aleja hacia hacia otro cuarto?
9
¿Qué hacer con la palabra
si es lo único que queda en la alcancía
y no acepta las leyes del mercado?
10
Escribo mes, ojo, cruz
Escribo dios
Escribo semana
Negación, pasado
Escribo día, aleteo
Escribo canción
Escribo ahora
Ahora escribo
Que escribo ahora
En este ahora
Escribo cargado de tiempo
Atrapado por las palabras.
11
Rasguño la hoja blanca
La hoja de piedra blanca
Hasta hacerla sangrar.
12
Escribo música, violín, nota, concierto
Escribo armonía
Deletreo coro, cántico, palabra
Escribo hijo
Y se me hace palabra
A punto de nacer.
SI NUNCA HUBIÉSESE ESCRITO
Si nunca hubiésese escrito nada, toda escritura sería nueva, posibilidad inmediata, registro único, aliento iniciático. Si nunca hubiésese escrito nada, ahora mismo estaría inaugurando la escritura de cara al abismo. Las cuatro de la mañana y sus brazos pegados al reloj de la pared sobre el umbral, mientras bebo un sorbo de leche caliente tratando de pegotear el alma. Éstas serían otras cuatro de la mañana y el día que va a ser sería inauguración, aliento, soplo, respiro, privilegio de vida, estreno iniciático de un aire volador con cuerpo de niño eterno y espíritu de niño eterno.
Si nunca hubiésese escrito podrían volar los volantines de papel y el viento silbar versos de sueños y elevar espantadas las montañas como nubes frágiles sobre las nieves eternas de la nada y su cara vacía de juguete roto…
y esa cara vacía se llenaría de palabras como si la escritura fuera todo y la palabra fuera el mundo y la frase, el universo, y Dios, el poema.
Si nunca hubiésese escrito qué fáciles saldrían estas palabras. Felicidad sería aire, aroma sería aire, puerta sería aire, risa sería también un aire airoso y fino como el ojo del mar que se abre después de la última ola y la última ola que apenas abre su ojo ya sin sueño sería el sueño y el ojo sería el horizonte que empieza a pintarse sobre otro horizonte que ya se tiñe del cálido color de la palabra que lo crea.
Si nunca hubiésese escrito, esta palabra que corre sobre la hoja apareciendo y desapareciendo sería la luna entre los matorrales de una niñez imborrable, mostrándose y escondiéndose, turbando al ojo niño que la corre y la sigue y se para y la luna también se detiene con sus ojos de niño que palidece cuando la mira ese otro ojo travieso que descubre que es ojo el ojo y luna la luna.
Si nunca hubiésese escrito, qué descubrimiento, Dios mío, el de esta hora.
Todo nombre sería nombre y sería nuevo. ¿Qué sería Dios, mi Dios? ¿Qué sería yo?
¿Qué sería palabra, frase y verso en esta palabra que se respira sola y es su propio aire?
¿Qué metáfora se colgaría de los árboles para que aquellos florecieran?
¿Cómo madurarían los tomates hasta volverse rojos?
¿Cómo verde su mata?
Y el pájaro con alas de música radiante
¿qué nombre llevaría para volar ligero como su ala?
Si nunca una línea de tren hubiera sido pentagrama
Si nunca la piedra hubiera sido voz
Si nunca el ronco sonido de la noche hubiera sido calma
Si nunca el caballo corredor hubiera soñado con las nubes y el mar
Si nunca el ritmo leve de la hoja que cae
hubiera descubierto el ritmo de otra hoja
Si nunca el ardor y el dolor hubieran golpeado el alma
como una frágil calamina azotada
Si nunca la playa se hubiese escrito
y todos reunidos en la orilla
no supiéramos cómo empezar a nombrarla
Si de pronto el pellejo translúcido del cielo se sacara la máscara.
¡Qué regalo, mi Dios!
Carlos Alberto Trujillo
es poeta y profesor universitario. Doctorado en Literatura por la Universidad de Pensilvania. Desde hace más de una década ejerce la docencia en la Universidad de Villanova, Estados Unidos. Fundador del Taller Literario Aumen y de varias revistas literarias en Chile y Estados Unidos. Entre los numerosos galardones que ha recibido por su poesía, obtuvo el Premio Pablo Neruda otorgado por la fundación homónima en 1991. Ha publicado Palabras, Lima: Alberto Chiri editor, 2005, Aumen: Antología Poética (1975-1988), Valdivia: Aumen, 2001; Todo es prólogo, New Jersey: Ediciones Nuevo Espacio, 2000; No se engañe nadie, no. Antología de sonetos y otros poemas de Lope sin Pega, Santiago: Mosquito, 1999; La hoja de papel, Santiago: Aumen, 1992; Mis límites. Antología personal 1974-1983, Santiago: Aumen, 1992; Los que no vemos debajo del agua, Santiago: Cambio, 1986; Los territorios, Ancud: Aumen/Cóndor, 1982; Escrito sobre un balancín, Ancud: Aumen/Fundechi, 1979, y Las musas desvaídas, Quillota: El Observador, 1977. Coautor de Caguach, Isla de la Devoción, Santiago: LAR, 1986, y Apuntes para un Diccionario de Chiloé, Santiago: Lautaro, 1978. Su poesía ha sido traducida parcialmente al inglés, al italiano, al ruso y al portugués y aparece en numerosas antologías en Chile y en el extranjero. Para su estudio se puede hallar importante información en Sergio Mansilla, El Paraíso Vedado. Ensayos sobre poesía chilena del contragolpe (1975-1995), European Press Acedemia Publishing, 2002; Jorge Torres (ed.) Por el territorio de los límites, Barba de Palo, 1996, y Zelda Brooks, Carlos Alberto Trujillo, un poeta del sur de Sudamérica, Potomac: Scripta Humanistica, 1992.
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