Accidentes ambientales
Existe un amplio número
de patologías producidas por la exposición del perro a factores
ambientales perjudiciales para su salud: las quemaduras, la hipotermia, la congelación,
las inhalaciones, entre otros.
Quemaduras
Pueden ser producidas por corrientes eléctricas, por fricción,
por llamas, por calor directo, por agua hirviendo, así como por productos
químicos con poder corrosivo. Las quemaduras eléctricas suelen
producirse en la lengua o en la boca en general. Las que se producen por calor
directo normalmente son por radiadores, mantas eléctricas, etc. Unas
quemaduras especialmente graves son las producidas por agua hirviendo puesto
que suelen lesionar gran parte de la piel del animal.
Según su intensidad son divididas en quemaduras superficiales (sólo
el pelo y parte de la epidermis), parciales (afectan a la totalidad de la epidermis
y a parte de la dermis) y de espesor total (afectan a todas las capas de la
piel).
Hipotermia
La hipotermia es la disminución profunda de la temperatura corporal.
Las causas de la hipotermia pueden ser patológicas, es decir, que el
animal está afectado por alguna enfermedad que provoca este síntoma.
En cambio, aquí se van a tratar exclusivamente la hipotermias porducidas
por una exposición prolongada a un ambiente frío. No es muy frecuente
porque los perros tienen una mayor resistencia al frío que los seres
humanos, pero sí pueden sufrir una hipotermia aquellos que hayan sido
inmobilizados, en ejemplares jóvenes o en los enfermos, cuya termorregulación
puede verse alterada.
Una vez que la temperatura del perro ha bajado, lo más importante es
subirla con calor externo (radiadores, mantas eléctricas...) y con la
administración intravenosa de suero previamente calentado.
Congelación
El tejido animal puede congelarse por exposición intensa y prolongada
al frío extremo; en ese caso la zona congelada debe tratarse como una
herida profunda una vez que se ha descongelado la zona. Es importantísimo
no retirar el tejido afectado ya que protege la parte interior. El uso de antibiótico
es obligatorio para evitar posibles infecciones bacterianas secundarias.
Inhalaciones
No tienen una incidencia muy destacada pero cuando se producen suelen presentar
un cuadro clínico grave. Una inhalación prolongada de humo, por
ejemplo, de una barbacoa, puede producir afecciones de las vías superiores
del aparato respiratorio, del tipo faringitis/laringitis, o en las medias e
interiores, como traqueítis/bronquitis.
Ante los casos de inhalaciones lo más importante es restituir cuanto
antes las condiciones aptas para las funciones de ventilación y circulación
sanguínea.
Intoxicaciones
Dado que algunas personas prefieren medicar a su mascota sin prescripción
facultativa, se corre el riesgo de que se le administre algún medicamento
apto para curar patologías humanas pero que pueden resultar dañinos
para los canes. Este es el caso del ácido acetilsalicílico (retrasa
la función coagulatoria de la sangre y produce toxicidad en el hígado)
y el paracetamol (una dosis elevada puede ocasionar daños en el hígado
y en los glóbulos rojos).
Orugas
Propias de la primavera, las orugas segregan unas sustancias a las que el perro
puede resultar alérgico, por ello la intervención veterinaria
debe ser urgente para evitar consecuencias fatales. La especie más común
y peligrosa es la procesionaria (parásito de los pinos), que segrega
una sustancia cáustica como medida defensiva. Al entrar en contacto con
el veneno el organismo segrega una sustancia llamada histamina, que es la causante
de la inflamación. Si el perro llega a ingerir alguna oruga y se produce
una reacción alérgica que inflame la faringe, puede morir asfixiado.
Plantas
Con la llegada del buen tiempo se produce el resurgir de multitud de especies
vegetales que pueden ocasionar algún tipo de intoxicación en caso
de que el perro las ingiera en ese afán que tienen algunos por comer
sustancias vegetales, actitud, por otra parte, innecesaria e insaludable. Como
la gravedad de la lesión varía en función de la sustancia
tóxica ingerida y de su cantidad, lo mejor es impedir que el perro coma
materia vegetal en la falsa creencia de que se está purgando.
Espigas
Una vez que ciertas plantas estacionales se secan se producen las espigas. Éstas
pueden alojarse en la zona axilar del animal, entre los dedos o en el interior
de las orejas. Por su estructura, cuando el perro intenta quitárselas,
lo que consigue es clavarlas en la piel, lo que puede ocasionar otitis o infecciones
cutáneas de carácter local que deben ser tratadas convenientemente.
Alergias
Las alergias son una afección cada vez más frecuente y se diferencian
dos tipos básicos: la atopía (inhalación de ciertos alergenos,
como pólenes y ácaros del polvo) y la alergia por contacto (exposición
continua de ciertos agentes sobre la piel, por ejemplo, pegamentos, pinturas
y telas). La edad en la que se presenta la atopía oscila entre uno y
cinco años y suele tener una incidencia estacional.
En lesiones como quemaduras, hipotermia e inhalaciones hay que tener en cuenta
que cuanto mayor haya sido el tiempo de duración a la exposición
de los factores ambientales mayores serán las lesiones que éstos
puedan causar; por ello se consideran desde leves hasta mortales. En este apartado
es muy importante que la intervención para solucionar el problema se
lleve a cabo en el menor tiempo posible. El paracetamol y el ácido acetilsalicílico
pueden producir intoxicación, en el caso del primero la cantidad tóxica
es de 163 miligramos por kilo de peso, y en el caso del segundo, de 50 miligramos
por kilo de peso. El chocolate posee una sustancia llamada teobromina que en
cantidades superiores a 100 miligramos por kilo de peso puede ocasionar serios
trastornos en la salud canina. Si se tiene en cuenta que en 30 gramos de chocolate
se concentran 45 miligramos de teobromina se aprecia claramente la poca cantidad
de chocolate que puede resultar peligrosa para el perro.