Origen y Evolución
El Boxer,
sinónimo de nobleza, inteligencia y fidelidad a su amo, es una raza
relativamente joven. Es en 1895, en una exposición celebrada en Múnich,
cuando se pudo contemplar al primer ejemplar de la raza semejante a como lo
conocemos en la actualidad. Este perro, cuyo nombre -«Muhlbaurs Flocki»-
ha pasado a la historia, nació debido a la vocación de modernidad
y funcionalidad característica de la Alemania de la época.
Los criadores de ese país europeo perseguían fundamentalmente
dos cosas: por un lado, crear una raza unificada para toda la nación
-en contraposición con las tendencias regionalistas de la cría
en países como España o Francia-, por otro, responder a las
demandas reales de la sociedad.
Si nos remontamos más lejos en la historia, encontramos varias razas
que han contribuido genéticamente a configurar el Boxer. Ya en el siglo
XVI, en Francia, aparecen retratados unos perros muy parecidos a él
llamados Bouledogue du Midi. Sin embargo, el paso definitivo es el cruce del
Brabante -variedad del Bullenbeisser- y el Bulldog, que dio lugar a un Boxer
primitivo que fue mejorándose progresivamente con el tiempo.
El 17 de enero de 1896 se funda el Klub Sitz München, primer club de
la raza. Éste se une en 1904 a un nuevo club, momento en que se crea
la Boxer Blatter, primera revista especializada en el Boxer, y el primer estándar
de la raza (Stammbuch). Al principio se planteó la discusión
acerca de cómo debían ser los ejemplares de Boxer, si debían
mantenerse en la línea de sus antecesores o diferenciarse y evolucionar
individualmente. La decisión final se inclinó hacia esta segunda
opción, para apostar por la armonía y elegancia de perros bien
proporcionados y de tamaño mediano, a diferencia del Bulldog y del
Bullenbeisser.
La raza fue extendiéndose por Europa durante la década de 1920-1930;
en Estados Unidos, en cambio, no fue reconocida oficialmente por el American
Kennel Club hasta 1938.
Aunque las características del Boxer hayan variado poco en lo básico
durante los últimos cien años, sí han conocido una evolución
en el tiempo. Curiosamente, en un principio, la mayoría de los ejemplares
que se presentaban en las exposiciones eran blancos, a diferencia de lo que
ocurre hoy día, debido a que este color no está admitido por
el estándar desde hace décadas. En cuanto a su función,
ha pasado de ser un perro de guerra, utilizado durante la II Guerra Mundial,
a ser un perro más versátil, que puede servir de protección
o simplemente de compañía.