La máxima expresión de deportividad dentro de la Serie 5 de BMW, es el M5. Un automóvil preparado por la filial deportiva de BMW, Motorsport. El M5 es el coche ideal para aquellos que se denominan “transformistas” del volante, puesto que puede ser una elegante berlina para disfrutar con la familia, o para adentrarse por una sinuosa carretera de montaña disfrutando de la conducción. El M5 posee suficientes argumentos para poder disfrutar de esta “doble vida”

   Si por algo destacan los automóviles preparados por Motorsport, es por una mezcla de lujo y deportividad. A diferencia de anteriores versiones, en las que el exceso de potencia podía jugarnos una mala pasada, en esta versión todo estará bajo control gracias a los controles de estabilidad y antibalanceo (DSC y ASR), gracias a estos controles podremos disfrutar de una conducción agresiva sin el temor a que el vehículo sobrevire.

   Pero la verdadera esencia de esta berlina deportiva la encontramos en su motor. Su motor al igual que el resto del coche ha sido preparado por Motorsport, aprovechando el V8 del 540i, pero incrementándole la

cilindrada hasta los 4941 cc. y dotándole de lo ultimo en distribución, gestión y admisión electrónica. El resultado: 400 Cv. y casi 50 mkg. de par máximo, que hacen “volar” al M5 hasta los 250 Km/h y acelerar de 0-100 en 5,3 segundos, unas prestaciones dignas de un deportivo purasangre.

   Pero ante todo no debemos de olvidar el país de origen, si por algo se caracterizan los vehículos alemanes es por combinar perfectamente la elegancia y el lujo con la deportividad, por ello el interior no iba a ser menos, y entre los muchos lujos que podemos encontrarnos destacan los asientos en cuero negro tipo baquets que se ajustan perfectamente al cuerpo, o un interior en maderas nobles, pero si hay algo que destaca en el M5, es la tecnología, por ello además de las numerosas ayudas a la conducción, incluye un amplio paquete telemático, entre el que podemos encontrar sistema de navegación GPS, televisión o radio CD BMW Bussines. Además de su interior hay que destacar una sorprendente habitabilidad tanto en la parte delantera como en la trasera, esto le hace ganar enteros frente a los incómodos automóviles deportivos de tipo 2+2 donde las plazas traseras en algunos casos son casi inexistentes.

   Si su interior es sorpréndete su exterior no lo es menos, es la radicalización de la Serie 5, en su máximo esplendor, de su exterior destaca sobre todo unas llantas de 18” exclusivas que “calzan” unas 245/40, además destacan también unos faldones laterales y delanteros que acentúan aun mas su carácter deportivo.

   Para finalizar con este reportaje podemos decir que quizás pocos automóviles estén tan bien acabados y dejen tan buen sabor de boca como un BMW M5.

   Fotos:

Su motor V8:

Las tres generaciones... la primera llevaba solo 276 Cv., alla por 1984

El rojo le favorece mucho:

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