Crianza de Cachorros de
American Pit Bull Terrier
Recomendaciones
y comentarios
El cachorro esta muy
acostumbrado a dormir con su Madre y Hermanos, y solo reconoce olores de su
actual casa. La primera noche en un nuevo hogar puede extrañar y llorar (algunos cachorros
sufren tal stress por el cambio de hogar, que pueden desarrollar una diarrea).
Cuidar la alimentación, no
cambiar el alimento para cachorros en los primeros días, hasta que se
acostumbre a su nuevo hogar.
Les gusta el calor. A la
noche deben dormir en un ambiente tibio (nunca afuera en invierno, pues pueden
morir de frío). Es bueno armarle una “canasta” con trapos o mantas
(con algo de su hogar original, que mantenga el olor).
Como está acostumbrado a
dormir con sus hermanos (apilados o muy juntos), puede ser conveniente en
las primeras noches en su nuevo hogar, hacerlo dormir con una bolsa de agua
caliente (bien envuelta en una manta para no quemarlo).
Aprenden rápido a dormir
solos, y en su lugar del hogar, sin mayores problemas. De noche no molestan
para nada (se acuestan y levantan con sus dueños, especialmente cuando ya son
adultos).

En los primeros días en su
nuevo hogar, y para disminuir el stress, conviene darle muchos cariños y mimos.
Pero atención ..... “son como bebes” ... si le toman el tiempo a algo o a
alguien ... generan costumbres
que luego es muy difícil sacarles.
Si se pretende que no hagan algo
(como subirse a un sillón, o morder las cortinas).... no hay que permitirles
hacerlo ni siquiera una vez, (si
lo hacen, retarlos con voz fuerte y tono de reproche, no pegarles).
Obedecen a todas las personas,
pero solo reconocen un “amo”, a quien obedecerán y respetarán más
que a nadie.
El American Pit Bull Terrier,
es el perro más fuerte que existe, (fue
originalmente desarrollado hace
cientos de años como perro de pelea), y
su crianza debe considerar esto siempre
en primer lugar, buscando mantenerlo
dócil y sociable.
Son
de muy buen carácter con las personas, conviene que de cachorro conozca a
la mayor cantidad de gente posible, y que todas las personas le hagan caricias y
le hablen con cariño, eso se llama “socializar”, y ayuda a que nunca
muerdan a nadie cuando ya son grandes.
Les gusta mucho estar con las
personas, y especialmente jugar con ellas. Nunca jugar tipo “lucha o
pelea” (para mantenerlos sociables).
De cachorros, no jugar
“hasta agotarlos”, puede ser demasiado para ellos. Sin embargo, es buena
costumbre jugar antes de hacerlos dormir a la noche, para que duerman
bien toda la noche (actualmente duermen sin problemas desde las 22 hs a las 7
hs).
Luego de unos meses pueden
resistir y gozar casi cualquier ejercicio (les gusta hacer ejercicio, pero
también son muy tranquilos, y se adaptan perfectamente a la vida en una casa o
en un departamento, y ladran muy poco)
Debe enseñarseles ( aprenderán
rápido), a “morder jugando sin apretar”, mantenerse permanentemente en esa línea de
acostumbrarlos a no morder fuerte durante sus juegos (retarlos fuerte si
comienzan a hacerlo).
Sus dientes a las 5 o 6
semanas son muy
filosos, y en cuanto tocan la piel pueden provocan un rasguño. Los dientes
a esa edad son “de leche”, y los cambian como los niños.
El “juguete” ideal a esta
altura, es una botella plástica. Son tan fuertes, que los juguetes para
cachorros suelen durarles muy poco.
Les gusta jugar con
palos,
(lo que es bueno, pues contribuye a gastar sus dientes, pero atención
con las astillas que les sacan, que si las tragan los pueden lastimar), o
pelotas (pero las pinchan si no son sólidas).
El juego que más les gusta
es que se les tire un palo, así ellos lo van a buscar y lo traen para que
luego uno trate de sacárselos.
Tener cuidado con las cosas
que están a su alcance y revisar bien el ambiente en el cual estarán, son
muy curiosos y tienden a “probar” mordiendo, por esa razón los cables de
electricidad, tomas de corriente, agujas o artefactos cortantes les pueden
resultar muy peligrosos.

Si se les enseña bien, no
suelen romper cosas (aunque de cachorros pueden llegar a morder muebles de
madera o elementos por el estilo). De adultos se mueven por el hogar sin ningún
problema (aun en departamentos chicos, aunque los espacios reducidos no les
gustan) y no son revoltosos.
De cachorros, si se los deja
solos mucho tiempo, se sienten abandonados, pueden llegar a hacer alguna
“diablura”, ya sea mordiendo o tirando algo que normalmente no tocan, o
haciendo sus necesidades en algún lugar donde no acostumbran (es su forma de
decir “me tienen que prestar atención”, esta característica puede darse
hasta aproximadamente el año).
Viajan muy bien en auto
(también de adultos), aun en viajes largos, están tranquilos, no molestan y
duermen la mayor parte del viaje.
Hay que cortarles periódicamente
las uñas, que crecen rápidamente, y pueden lastimar durante sus juegos (o
lastimar a la madre cuando maman), pero solo la parte blanca (la parte rosada tiene sangre y si
se corta sangran y se pueden infectar), especialmente si están siempre adentro,
ya que no tienen una superficie sobre la que se desgasten.
A los aprox. 50 días deben
comenzar a vacunarse. Solo después de completar las vacunas
pueden salir a la
calle o estar con otros perros.
Pueden comer casi cualquier cosa
(pollo, carne, papa, arroz, pescado, pastas, etc.. Todo cocido), aunque
es mejor, mas equilibrado, y más fácil, el alimento balanceado. Nunca
darle carne cruda o algo con sangre (por si en alguna ocasión se
pelean con otro perro o atacan a alguien).
Nunca darle huesos de ningún tipo (especialmente de
aves), ya que con sus mandíbulas tan fuertes los destrozan (aun los muy grandes
de vaca), y se pueden lastimar internamente.
Toman mucho liquido (agua,
especialmente si es fresca y esta bien limpia), nunca debe faltarles.
Nunca dar leche de vaca pura
(aunque les gusta mucho, tiene mucha lactosa que no toleran, y les
causa diarrea y otros problemas). Siempre diluir con agua (25 a 50 % de
leche). Entibiar un poco.
Atención: si una vez se
les da comida mientras uno come .... luego “pedirán siempre”, lo que
puede llegar a incomodar a sus visitas.
Mientras son cachorros conviene
darles
de comer como mínimo tres veces por día (cuatro o cinco veces por día es
mejor). Cuando son adultos, dos
veces por día esta bien.
En caso de diarrea se los debe
alimentar con una mezcla de arroz y pollo, y consultar en seguida al
veterinario.
Darles de comer desde la mano, y
desde cachorros jugarles a comerles su comida, o a sacársela de la boca,
esta práctica es muy importante: deben entender que su amo, o las personas en
general, pueden sacarle su comida sin que eso los enoje (si gruñen al sacarles
la comida, retarlos bien fuerte).
Lo contrario también es valido, de cachorros deben
aprender a no tocar la comida de las personas o de otros animales. Retarlos
fuerte si lo hacen, o castigarlos de alguna manera, sin pegarles.
Son poco
territoriales y posesivos, y generalmente se puede ocupar su lugar, o sacar sus
juguetes sin problemas (esa es otra práctica importante para enseñarles de
cachorro), sin embargo si no se les enseña bien de cachorros, pueden
tener problemas con otros perros, por territorio o comida.
El APBT es una de las pocas
razas que, imitando a los humanos, aprende a “sonreír”: haciendo un
gran esfuerzo, cuando una persona a la que quieren mucho se acerca a ellos,
saltan, mueven la cola, ladran (de cachorros pueden llegar a orinarse), y
hacen una mueca mostrando sus dientes en una “sonrisa”.
Aunque ladran cuando sienten algún ruido o algo extraño,
e intimidan mucho por su presencia (especialmente con las orejas cortadas),
no se recomiendan como perros guardianes, ya que socializan tanto
con las personas, que en cuanto los extraños le juegan un poco, se hacen
“amigos”.
Cuando se los deja hacer algo
una vez ... lo hacen para siempre. Así que la “instrucción inicial” es
critica. Nunca dejar que hagan algo, que no se quiere que hagan en adelante,
retarlos inmediatamente, comprenden en seguida, son muy inteligentes.
Duermen y descansan mucho
(de cachorros, como el 75 % del tiempo). Cuando duermen tiemblan con frecuencia
(parecen tener pequeñas convulsiones), se mueven y pueden llegar a llorar o dar
ladridos (sueñan).
Es conveniente que tengan
“tres ambientes” cercanos uno del otro: uno donde duermen, otro donde
comen, otro donde hacen sus necesidades. Esta bastante acostumbrado a hacer sus
necesidades sobre diarios.
Bajo
ningún concepto enseñar a atacar (ni a personas, ni a otros animales). Esto es extremadamente importante, pues son muy
fuertes y ágiles, y pueden llegar a causar mucho daño si se descontrolan.
Deben aprender, y hay que enseñarles, a no atacar a otros perros y
socializar con ellos.
Retar
cuando ladran o gruñen a otros perros o por otras causas.
Esto es muy importante pues si
pelean con otros perros pueden dañarlos mucho. Independientemente del tamaño
relativo, dominan a casi cualquier otro perro, de cualquier otra raza.
Por la forma de su hocico
pueden mantener la mordida y respirar, lo que les permite por ej. sujetar un
palo o correa y ser levantados en el aire durante varios minutos (no hacer esto
cuando aun son cachorros, ya que se
les pueden dañar los dientes de leche).
Nunca pegarles por ninguna
razón (para mantenerlo dócil: deben entender que nunca recibirán daño de
un ser humano). Solo retar con voz fuerte o “castigar” (por ejemplo dejándolo
encerrado un rato).
Retar o castigar solo “en
el acto” o inmediatamente después, no tienen ningún entendimiento de
algo que hayan hecho hace unos pocos minutos. Castigar 5 minutos después del
hecho, no sirve para nada y solo
los desconcierta.
Pese a su buena disposición con
las personas, y a que se le haya enseñado bien a socializar con otros perros, y
como medida preventiva, conviene sacarlos siempre con correa.
Si se les enseña de cachorros,
aprenden
sin dificultades a andar “junto” a su dueño, caminando mansamente a su
costado. Si no se les enseña bien, pueden tirar con mucha fuerza de su
correa para ir o llegar rápido a algún lugar (la plaza por ej.).
Si se les enseña de cachorros,
aprenden
sin dificultades a “esperar” en las esquinas, y comenzar a caminar o
cruzar cuando su dueño se lo indique. Atención: esto tiende a hacerles
creer que los autos no son un peligro para ellos.
Si se les enseña a hacer sus
necesidades afuera, lo aprenden con rapidez y luego “piden” salir cuando
lo necesitan.
Pierden muy poco pelo, y
como tienen pelo corto, esto no es ningún problema (aun en un departamento).
Bañar (no de cachorros)
utilizando solo agua y jabón blanco o para perros. No bañar demasiado
seguido ya que les puede irritar la piel (cada 15 días o un mes no les causa
ningún problema).
Alguna gente prefiere
cortarles
las orejas, pero eso es optativo, y no plantea ninguna diferencia en cuanto al
estándar de la raza. Si se decide a hacerlo, hay que contar con un
veterinario experimentado, y debe hacerse siendo cachorro.
Son excelentes madres, y
están en condiciones de parir desde el primer celo (a los 7 meses), aunque es
mejor esperar al segundo celo. Suelen tener entre 5 y 10 cachorros por parto
(generalmente sin ninguna dificultad).
En caso de desear
esterilizarla, conviene hacerlo al primer celo (esterilizarlas, que es
totalmente optativo, contribuye a disminuir la chance de que desarrollen cáncer
de mamas).
Bien alimentados y cuidados,
son muy sanos, y las visitas obligadas al veterinario son muy pocas (si es
que existen). No obstante,
conviene que el veterinario los revise de tanto en tanto.