Restauración

 Edificio:

Las primeras gestiones que se realizaron para la restauración de la iglesia comenzaron en el mes de enero de 1999. D. José Antonio Encabo, párroco de la iglesia supo ver la grandiosidad de la obra que guardaba esta pequeña iglesia, y requirió los servicios de D. Orlando Yagüe de Miguel, Arquitecto Superior especializado en Patrimonio, con titulación de "Máster en conservación y restauración del patrimonio Arquitectónico y Urbano" para su estudio y posible restauración.

Con el asesoramiento de este profesional y la convicción de que este monumento se perdería inexorablemente por el mal estado en el que se encontraba el edificio, se instó a los diversos agentes sociales a intervenir de forma  urgente en el proceso: Parroquia, Ayuntamiento, Comisión Episcopal, Servicio Territorial de Cultura de la Junta de Cartilla y León, etc.

En octubre de 1999 el "Servicio de Cultura" encarga a D. Javier Casado restaurador del museo Numantino que junto a D. Orlando Yagüe y D. José Antonio Encabo, la elaboración de un informe de mediciones y un reportaje fotográfico con objeto de poder establecer una valoración aproximada de la cuantía económica a la que podía ascender los específicos trabajos de restauración.

Con posterioridad a este informe transcurrieron un largo periodo de varios meses de silencio en los que presumiblemente eran los plazos necesarios para dar solución a las necesidades de este monumento. En el mes de enero de 2000  surgen las primeras noticias por parte de las Delegaciones de Cultura primero y Fomento después que lejos de aclarar la situación, contribuyen a crear mayores dudas sobre la pronta solución.

La buena noticia tardó más de un año en producirse y por fin en marzo de 2001 toda la comunidad de Carazuelo se congratula con la agradable satisfacción de saber que la humilde iglesia de San Justo y Pastor iba a se por fin restaurada.

En este recordatorio de restauración, reproducimos parte del informe que para tal efecto realizo el arquitecto D. Orlando Yagüe. Recoge las deficiencias más significativas y  las actuaciones necesarias para consolidar el edificio y conservar lo más preciado del conjunto arquitectónico que data de los siglos XII y XIII que  es el artesonado.

Foto 1.

VISTA PRINCIPAL. ACCESO Y ENTORNO PRÓXIMO.

· Restos del Perímetro Original.

· Nuevo Muro Oeste de Acceso.

· Campanas originales Embutidas en el murote acceso

 

   El edificio aparece desde el exterior como un sencillo volumen de reducidas dimensiones si lo consideramos en relación con otros casos similares; esta escala que linda con lo doméstico, por sí sola podría hacerle pasar desapercibido de no ser por el contrapunto que le otorga su posición de privilegio en la localidad. No obstante solo se trata de una hipótesis, la posible existencia en épocas pretéritas de un campanario en la zona delantera del templo el cual por causas que desconocemos devino en estado de ruina desapareciendo junto con los pies de la iglesia, presumiblemente le confería una escala más acorde con su función. En el presente carece de este u otros elementos de similar jerarquía (Fot. 1, 7).

Según el dato que hemos podido extraer de fuentes documentales (Libro de Cuentas" de la parroquia), figura una anotación detallada de los gastos que supuso la elevación del nuevo muro de cerramiento a los pies de la nave, fechada en 1886; es posible que la anómala ubicación de las campanas con esta obra paliase lo que pudiera haber sido la pérdida del campanario o de la espadaña original, si bien este extremo no lo hemos podido firmar.

                                   

                                  Foto 2.

                       VISTA DE LA FACHADA SUR

                     · Ligazón entre muros de Presbiterio y la Nave

                     · Desplome del muro del Presbiterio por

                        empujes de la Bóveda Románica

                     · Contrafuerte añadido

 

    En la actualidad el interior de la iglesia se estructura básicamente partiendo de los dos espacios arquetípicos de estas construcciones: Altar o Presbiterio y Nave de los fieles. La nave es única, careciendo de obras laterales o indicios visibles de que pudieran haber existido en el pasado. La zona del presbiterio se configura como un ámbito espacial y constructivo claramente diferenciado del anterior. La unión entre estos dos espacios se articula mediante arco triunfal de ingreso (Fot. 2,8). Por último, aparece la sacristía con acceso directamente desde el presbiterio, concebida conceptualmente como cuerpo yuxtapuesto a la edificación tanto en planta como volumétrica mente.

En coherencia con lo anterior, puedo afirmar que los restos existentes a la entrada del templo  albergan pocas dudas de que la iglesia era diferente y tenía unas dimensiones mayores que las que hoy contemplamos.

 Esta hipótesis daría cumplida respuesta a la incógnita que plantea la anómala geometría del artesonado de madera que cubre la nave principal: por los ejemplos de similares armaduras distribuidas por la geografía nacional podemos presuponer que la que nos ocupa debió tener un trazado básicamente simétrico, fundamentando esta afirmación en razonamientos de índole estructural, constructiva, tipológica, y consiguientemente, de diseño (Fot. 10, 11

                                                                                                                                                                                

Foto 3

 VISTA POSTERIOR. CABECERA Y SACRISTÍA.

-Grietas vistas en la línea de Sutura de Abside

  Original.

-Desplome en cabeza de Muros Laterales

-Patología de la sacristía

 

   Las causas que en su momento pudieron provocar el derrumbe de la zona de los pies de la iglesia, se desconocen , pero a la luz de la solución adoptada para resolver el problema del nuevo cierre de la iglesia y la reintegración de las campanas al templo, si puedo afirmar que parece haber sido mas bien una solución de compromiso, en la que podemos pensar que se pudieron reutilizar los materiales caídos de la propia construcción, ejecutada con una baja calidad constructiva y habiendo dejado sin resolver la nueva situación creada con la descompensación estructural del artesonado (Fot. 1 y 11). De hecho la defectuosa traba de este último muro con los que se mantenían en pie ha provocado una de las patologías importantes que en el presente sufre la construcción, como son las profundas grietas que aparecen en dicha unión, más que perceptibles tanto desde el interior como al exterior del templo (Fot. 6 y 7). Por otra parte la inclusión de las campanas en este nuevo paño ilustra a las claras que la solución adoptada no era apropiada, puesto que otra causas de deterioro viene de que hoy las campanas aparecen separadas del interior de la nave exclusivamente por dos portones de madera: podemos imaginar las fuertes vibraciones que su tañido emite transmitidas directamente al interior, provocan el desajuste generalizado de las uniones, empalmes y entalladuras de las maderas de artesonado, colaborando a su ruina (Fot. 1 y 11).

 Del estudio de las patologías que hoy sufre la iglesia, puedo concluir que una de las causas que en mayor grado están provocando la ruina del artesonado es, sin lugar a dudas su desestructuración geométrica que origina el Remado de la armadura, o por explicarlo en otros términos, la aparición, por "efecto dominó", de movimientos de traslación en cabeza de pares y nudillos hacia los pies del templo, con efectos diferidos de desajuste de las uniones y entalladuras en las piezas de madera (Fot. 11-13).

Foto 4 y 5

SELLADO (3) GRIETAS VIVAS

 -  Sellado reciente y posterior reapertura

           - Desplome en la cabecera del muro

 


Foto 6 y 7

VISTA LATERAL ZONA DE ACCESO

                    -Restos del muro Norte Original

                    -Nuevo Muro Oeste de Ingreso. Desplome

  Con todas las salvedades necesarias y siempre asumiendo un alto grado de error, se puede aventurar la hipótesis que originalmente el presbiterio se remataría con el auxilio de un ábside de muy diferente ejecución del que ahora tenemos, en línea con los ejemplos coetáneos existentes que se pueden contemplar tanto por la provincia como por el resto de Castilla-León (Fot. 3).

    Toda esta zona aparece en la actualidad cubierta con diversas capas de cal que permiten intuir las partes descritas así como indicios de otros elementos. En el muro donde hoy se apoya el altar, se aprecia una decoración mural de escaso valor, debajo de la cual se vislumbra otra decoración similar anterior No obstante, fundamentado en paralelismos felices con otros templos similares de la región donde se han producido la aparición de restos o vestigios de diversos elementos murales de sumo interés, se me antoja obligado llamar la atención sobre que estos sucesivos encalados podrian albergar el posible ocultamiento de vestigios de relevancia (Fot. 9).

    Ya comentado, el acceso a este ámbito desde la nave se soluciona con el recurso de un arco triunfal, muy extendido por multitud de ejemplos de similares características con el que nos ocupa. Este arco triunfal de medio punto ligeramente apuntado cuyas dobelas se hallan recubiertas con pinturas de escaso interés, rampaba directamente a partir de dos pilastras semicirculares, las cuales se organizan compositivamente según esquemas de arquitectura románica con basa y capitel historiado con clásicos motivos vegetales simplificados su factura lo emparenta con una versión muy abstracta del capitel corintio. La colocación de un púlpito de nula calidad directamente sobre la pilastra izquierda provocó sin embargo la destrucción de dicha pilastra, al igual que en multitud de casos extendidos por toda la geografía nacional, así como la del capitel que la coronaba, quedando a día de hoy totalmente desfigurado (Fot. 8).

DETALLE GRIETA (Foto 6)

PRESBITERIO

 

      Presumiblemente la parte más antigua del templo, donde partiendo de muros de carga laterales de gran sección, el espacio se delimita superiormente mediante bóveda de cañón, explicitándose la articulación del arranque de esta última por medio de líneas corridas de imposta. Reseñar por último, la existencia de arcos ciegos existentes sobre ambos muros laterales del presbiterio(Fot.8 y16).   

Como fondo de este recinto, o cabecera de la iglesia propiamente dicha, se remata hoy con muro recto de mampostería que sirve de apoyo al altar; la factura de este último elemento además del enjarje constructivo con los muros laterales y el cañón no parece responder a una situación originaria de la edificación, por el contrario opino que pudiera corresponder a una factura posterior de cara a resolver el posible fallo estructural o arruinamiento de algún elemento arquitectónico que hubo en esta parte y que pudo suceder a lo largo de la vida del edificio ( foto.9)

 

Foto 8

ARCO TRIUNFAL DE INGRESO AL PRESBITERIO. ALTAR

        -Inserción del Púlpito. Negativos de Pilastra y Capitel

                                                        

                                          Figura 9

ALTAR: ENCUENTRO DE BÓVEDA CON MURO

                 -Sillería de Bóveda e Imposta Ocultas

                 -Pintura existentes bajo Repintes Actuales

                 -Patología por Traba Defectuosa entre Muros de

                   Etapas   diferentes

 

      A modo de conclusión  podemos hablar de que esta parte del inmueble está resuelta constructiva y figurativamente con estilo románico, aunque la datación sea absolutamente  impredecible a la luz de lo existente ya que aparecen por doquier secuelas anacrónicas de dicho estilo hasta épocas muy posteriores. Una investigación más a fondo extraería conclusiones sin duda mucho más acertadas que esta aproximación que propongo, pero obviamente ese no es el objetivo del encargo de este informe.

 El suelo de esta zona se ha cambiado en épocas recientes, encontrándonos en la actualidad con un solado absolutamente descontextualizado de baldosas de terrazo, elemento que desvirtúa el carácter del edificio y produce un impacto negativo de cara a una correcta comprensión y disfrute del conjunto.

Para concluir con la descripción del recinto presbiteral, deseo indicar el altar policromado de estilo herreriano, historiado con tablas pintadas de cierto interés y cuyo mal estado de conservación demanda una apropiada actuación restauradora (Fot. 8).

 

Foto 10     

 VISTA PANORÁMICA DE LA ARMADURA SOBRE LA NAVE

     - Desestructuración Geométrica y estructural por pérdida

            del  Octavo a los pies del Templo

        -Patologías Diversas Existentes . Pérdida de piezas

 

         NAVE DE LA IGLESIA

Como segundo gran elemento espacial que compone la iglesia tenemos la nave, en este caso única y que constituye el mayor espacio del templo. Dispone de planta rectangular de la que emergen los muros de carga y cerramiento en mamposteria de piedra, siendo estos de sección muy inferior a los descritos al hablar de la zona de presbiterio.

 Este ámbito se cubre con un artesonado de madera sin policromar con labores de lacería cuya excelente factura le convierte indudablemente en la pieza de mayor relevancia en el templo, y a escala provincial ciertamente en uno de sus ejemplos más sobresalientes (Fot. 10 - 15). Sobre este último se levanta la cubierta tosca propiamente dicha, ya que como es usual en estos casos las funciones de cubrición de las aguas o protección, y la de acabado interior o decoración, son encomendadas a dos unidades constructivas diferenciadas; ciertamente esto era así en su origen, ahora bien, por las razones que detalladamente expondré al hablar de las patologías, en el presente la cubierta ha sufrido un aumento de las cargas muertas con origen en la última reparación que en ella se produjo, y se apoya o apea de forma anómala en varios puntos del artesonado junto con lo que parece una cierta acumulación de escombros y otros materiales, motivos que han provocado una aceleración en el estado de ruina del artesonado.

 El suelo de la nave se encuentra también muy deteriorado, dándose la situación de no haberse producido arreglos o reformas en mucho tiempo. Aparece organizado según disposición reticular de dimensiones antropométricas compuesta por paños rectangulares de baldosas rústicas de barro cocido flanqueadas por entrecalles de tablones de pino, clásica estructuración de sepulturas que pervive de épocas pretéritas cuando los enterramientos se producían en el interior de los templos y anterior a las disposiciones que obligaban a realizarlos extramuros de la iglesia.

En la actualidad dispone de coro elevado, ubicado a los pies de la iglesia y sobre el acceso único. Todo él está resuelto en madera, donde

haberse reutilizado buen número de piezas cuyo origen sería restos de la parte destruida del artesonado que hemos comentado en concreto los paños que estuvieron a los pies de la iglesia original-, ya que su factura y motivos tallados parecen idénticos. Aún no siendo el componente más dañado, al igual que otras partes, se encuentra en mal estado de conservación.

Incluyo en este epígrafe la referencia a las campanas de la iglesia por encontrarse en la práctica ligadas a la nave principal, ya que como comenté, al albergarse dentro del actual muro oeste y poderse acceder directamente a ellas desde el coro, entiendo que se deben considerar como un elemento constitutivo más de la nave; de hecho, posicionados en el interior del templo, se ven desde cualquier punto, es imposible sustraerse a las fuertes vibraciones que emiten y se accionan físicamente desde el coro (Fol. 1, 10 y 11).

 Por último haré referencia a la existencia de la pareja de altares enfrentados de madera policromada, adyacentes al arco triunfal y adosados a los muros norte y sur, de escasa calidad y cuyo estado de conservación es malo

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