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Imágenes: © El
Carro Colombiano, 2005. Derechos Reservados.
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ÓSCAR JULIÁN RESTREPO
MANTILLA / Septiembre 5 de 2005.
Para conocer más de cerca los secretos, cualidades y defectos del nuevo
Renault Logan, Sofasa S. A. por medio de su oficina de prensa invitó a 40
periodistas de Colombia, Venezuela y Ecuador a conducir y viajar en el vehículo en un
tramo de aproximadamente 150 kilómetros durante dos días, a lo largo del eje
cafetero, partiendo del aeropuerto "La Nubia" de Manizales y finalizando en
la hacienda "El Delirio" en Quimbaya, Quindío. Para éste fin,
tenían a disposición de la prensa 30 Renault Logan, 15 de la versión 1.4
Dynamique y 15 de la versión 1.6 Dynamique, de modo que pudimos probar las
dos motorizaciones del vehículo.
El comportamiento del carro en general dejó muy buen sabor de boca en los
periodistas invitados, en especial por su gran habilidad para transitar
caminos difíciles sin que siquiera se sienta dentro, además de que la
experiencia de recorrer ésta zona tan hermosa de Colombia, siempre es
agradable para el visitante. Hay de todo para mirar y toda clase de caminos
para exigirle al máximo al Logan.
Para El Carro
Colombiano, el carro fue probado por Roberto Nigrinis, reconocido periodista
del automóvil y experto en dicha temática, quien nos cuenta a continuación
su experiencia.
Comportamiento
del Carro: "El Renault Logan pinta bien"
ROBERTO NIGRINIS
/ Test driver Revista Car and Driver Colombia-Venezuela, Autos de El
Espectador y
www.carrosyclasicos.com.
"Como dicen los astrólogos, el Logan “está bien aspectado”, y recurrimos a
este término, por que estamos seguros que la nueva propuesta de Renault será
todo un éxito, que sin duda lo convertirá en el nuevo “Carro Colombiano”,
como lo fue su antepasado el Renault 4.
Es un automóvil
sencillo, muy fuerte y cómodo. Con un gran espacio interior y un baúl
grandísimo, en el cual caben todas las cosas que carga el colombiano
promedio cuando viaja.
Su carrocería
sobresale por un diseño muy homogéneo y limpio en todo sentido, que ofrece
un sorprendente ajuste, lo que pudimos comprobar fuera del asfalto durante
unos cuantos kilómetros que recorrimos cerca de Armenia Quindío. A esta
marcha confortable también contribuye el buen aislamiento acústico del auto,
que impide que pasen a la cabina los ruidos de marcha o del funcionamiento
mecánico y la cuidada aerodinámica, que elimina silbidos molestos, al
conducir con las ventanas abajo. Además en terreno destapado, su gran altura
al piso, nos permitió superar enormes piedras sin temor alguno.
Adicionalmente
sus suspensiones logran filtrar de manera eficiente este tipo de topografía.
El diseño de este importante conjunto también resulta acertado en el
asfalto, donde se destaca especialmente al tomar curvas cerradas a gran
velocidad, con mínima inclinación de la carrocería. Lo que nos resume que el
Logan es muy estable a cualquier velocidad.
El sistema de
frenos. Con disco adelante y campana atrás resulta muy acertado, además
cuando el auto cuenta con ABS, las cosas mejoran aún más.
Manejamos el
automóvil con sus dos opciones de motorización, la básica de cuatro
cilindros, 8 válvulas y 1.390 c. c., que produce 75 HP/ 5.500 rpm y un
torque de 11,4 Kgm/ 3.000 rpm. Mientras que la segunda o superior, de 1.600
c. c., también
tiene cuatro cilindros y 8 válvulas, pero produce 90 HP/5.500 rpm y un
torque de 13,0 Kgm/ 3.000. Las dos motorizaciones trabajan en perfecta
armonía con las relaciones de caja y final de eje, relaciones más que
acertadas “magistrales” algo que no sorprende, ya que los vehículos Renault
ensamblados en Colombia, siempre han sobresalido por sus estupendos tendidos
de caja, que a la par de un relación final de eje picada, le han hecho
merecedora a la marca del rombo de un prestigio ya legendario en este
importante aspecto y bien merecido en todo sentido.
Con el motor de
1.390 c. c., se logra una buena velocidad en plano, incluso en ascenso,
donde se desenvuelve mejor de lo esperado. Resulta obvio que toca pisar un
poco más el pedal del acelerador, para llevar muy alegre de revoluciones el
motor y así poder superar nuestra exigente topografía montañosa. El motor en
este tipo de conducción y exigencia, no acusa signos de fatiga, ni tampoco
resiente mucho el consumo de combustible que es bastante bajo. Resumiendo,
gracias a sus bien calculadas relaciones, Renault saca provecho en el Logan
de un motor sencillo, pero muy fuerte y durable, como lo atestiguan miles de
estos propulsores, montados en años anteriores en los modelos Clío I, Symbol
I, Renault 9 Energy, Renault 19 1.4 y Taxi Metrópoli.
En el 1.600, con
las mismas relaciones de caja y final de eje que el motor básico, muestra un
comportamiento brillante. El consumo de este propulsor es muy similar al de
el motor básico, con las ventajas de un poco más de torque, que se sentirá
en ascensos más rápidos con cupo completo y en una mayor velocidad punta.
El interior
ofrece buena comodidad y gran ergonomía. Peca por la ubicación del botón que
gradúa la altura de los faros delanteros, el cual se encuentra ubicado muy
abajo del panel de instrumentos, lo que no facilita su utilización y camufla
su presencia. Otro defecto lo constituye la generosa altura del baúl, que
exige gran pericia en el manejo de los espejos, al momento de parquear o de
simplemente retroceder. Algo en lo que desafortunadamente no peca solamente
el Logan, sino la mayoría de los vehículos actuales de todo tipo, segmento y
precio.
Un tercer
defecto, perfectamente solucionable, lo constituye la carencia de guaya para
la apertura remota del baúl. Dispositivo cada vez más útil en nuestro país,
donde estamos sometidos a permanentes requisas.
El Renault
Logan, mezcla la fortaleza tradicional de los productos de la marca, con la
dosis justa de modernismo y electrónica que requieren los automóviles
modernos, lo que sin duda se debe traducir en un vehículo durable, y
apetecido por el consumidor colombiano y de los países andinos".
La ruta del café
El tramo en el
cual se realizó la prueba del Renault Logan comprendía, como se menciona
anteriormente, una longitud de aproximadamente 150 kilómetros enmarcados por
un hermoso paisaje lleno de cafetales, haciendas ganaderas, palma de cera
del Quindío, gente amable y un clima muy agradable.
Partimos del
aeropuerto "La Nubia" de Manizales hacia las 9:30 am del martes 30 de
agosto. Desde allí, partimos hacia el casco urbano de dicha ciudad, luego a
Chinchiná (Caldas) y a Pereira, donde vale la pena destacar la
espectacularidad que representa para el visitante conocer una obra de
infraestructura como el Viaducto. De Pereira salimos por la vía a Armenia,
desviándonos para el municipio de Salento (Quindío) y siguiendo hacia el
Valle del Cocora, por un camino destapado de más de 10 kilómetros, donde el
Logan mostró una de sus principales virtudes: la estabilidad y precisión de
su marcha. Desde allí salimos hacia el parque de Salento, y pasando por
Circasia y Montenegro, llegamos al Hotel Las Heliconias.
Al segundo día,
salimos del Hotel, ubicado en Quimbaya (Quindío) para llegar al Parque del
Café, y desde allí hacia la casa de campo "El Delirio", en el mismo
municipio.
Agradecimientos
Especiales:
Ana María Cano
(Comunicaciones Sofasa), Roberto Nigrinis (web
www.carrosyclasicos.com), Nidia Medina (El
Heraldo), Claudia Guerrero, Carlos Jiménez (El
Tiempo Vehículos, Cali), Rubén González (Revista Car and Driver Colombia-Venezuela),
Fabio Arévalo (Revista Automotores).
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