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RUTAS POR EL PARQUE NATURAL DE
© José Gómez
Muñoz. Si copias me gustaría saberlo. El contenido de esta página es parte del texto de un pequeño libro titulado: "34 rutas por Huétor Santillán". Si pincha en este enlace puedes verlo en la editorial y tienda online.
Antes de reseñarlas digo que la mayoría de estas rutas no son oficiales. Y entiendo por rutas oficiales las que la Junta de Andalucía ha reseñado sobre paneles. Éstas son seis y hago reseña de ellas. 1- Las Mimbres. 2- Cueva del Agua. 3- Cañada del Sereno. 4- Cerro del Maúllo. 5- De las Aves. 6- Cruz de Víznar. Solo estas son las rutas señaladas y sin embargo son muchos más los rincones que se puede patear y que tienen gran belleza. Voy a ir contando cada uno de estos rincones con todos los detalles que me sean posibles y los caminos o sendas por donde discurren. 1- Sendero de Puerto Lobo al cerro del Maúllo. OPCIÓN DISTINTA A LA SEÑALADA EN EL PANEL Esta es una ruta muy sencilla que se puede hacer desde dos puntos distintos. En la foto del panel se describe la opción oficial y en el texto que sigue la otra opción. Es más corta y sencilla. De la pista forestal de tierra que desde el collado del Lobo, por donde la casa forestal, las alambradas donde encierran ciervos, gamos y cabras monteses en el centro de visitantes, se adentra en el parque y sube para el gran mirador de la Cueva del Gato, se aparta una senda. En la primera curva que da esta pista antes de girar un poco para la izquierda y meterse en el arroyo. Por la derecha se aparta la senda que sube el Cerro del Maúllo. Al comienzo discurre muy cómodamente. Por las tierras llanas de un leve collado y según se aproxima al cerro va subiendo por la ladera norte de éste. Antes de coronar se divide a derecha y a izquierda. La senda buena es la de la derecha. Busca coronar a lo más alto pero cimbreando por el lado del Centro de Visitantes. La senda también es muy buena. Discurre por entre pinares, espliego, tomillo y algunas encinas.
Corona por el lado del poniente y empieza a recorrer la cumbre del cerro en la dirección del levante. Ya aquí la senda va llevando cómodamente desde una trinchera a otra, estrechos pasillos con pequeñas paredes construidas de piedra y algún que otro mirador. Porque el Cerro del Maúllo eso es lo que ofrece de atractivo: las trincheras que sobre esta cumbre construyeron en la época de la guerra para desde aquí tener control de todo lo que pasaba por el valle del río que sube desde el pueblo de Huétor Santillán. Las trincheras todavía están perfectamente conservadas y rodeando la parte alta del cerro tanto por el lado del levante como al sur y el poniente. Recorrer cada una de estas trincheras despacio y gozar las panorámicas hacia las cumbres de Sierra Nevada, el valle del río y el pueblo de Huétor es muy gratificante. En primavera crecen por aquí una bonita especie de narcisos. Son más abundantes sobre las laderas del Cerro del Maúllo. También crecen algunas especies de orquídeas que se dan más por la hondonada que viene recorriendo la senda que desde Puerto Lobo traen al Cerro del Maúllo.
2- Sendero al valle del río, la
Veguilla y Fuente de la Teja, Ir al índice Esta ruta no es oficial. No está reglamentada. Quiero decir que la Administración no la tiene incluida en su grupo de rutas señaladas por estas sierras. Cogiendo la pista forestal de tierra que sube desde el collado del Lobo hacia el “Mirador de la Cueva del Gato”, un poco más adelante de donde se aparta el sendero que sube el Cerro del Maúllo hay una curva. La pista presenta un pequeño ensanche y ahí se puede girar con el coche y también dejarlo aparcado. Por la derecha se aparta una vieja senda que se distingue muy bien. En los primeros metros esta senda baja trazando zigzags por la ladera y buscando la hondonada del arroyo. Lo cruza por el mejor sitio que por eso ha bajado y ahora remonta trazando un par de zigzags más. Llega a un collado no muy grande y se asoma al cauce del río que sube desde Huétor Santillán. Es el río Darro algo más arriba de la fuente donde nace oficialmente. Sigue y por la ladera que cae para el río comienza a irse paralela al río, en la dirección contraria a como corren las aguas y bastante alzada. Mientras avanza va atravesando pinares, encinas, muchas aulagas, espliegos y tomillos y después de superar un paisaje rocoso empieza a bajar.
Traza varias curvas porque el terreno es muy pendiente hasta que se topa con las tierras llanas de la rivera del río. Justo lo hace en unas tierras llanas que son conocidas como La Veguilla. Enseguida se nota que estas tierras en otros tiempos fueron huertas y por eso todavía se ve por ahí el surco de las acequias por donde corrían las aguas que regaban estas huertas. Ahora son alamedas y pastizales. Siguiendo este curso del río se puede ascender por estas tierras llanas y acompañados del rumor de la corriente hasta llegar a donde se dividen los cauces. La Veguilla es como se le conoce al rincón. Se abre un gran espacio también sembrado de álamos y por la izquierda sube la corriente principal. Es el río Darro que viene de la Umbría de Polvorita y el Collado de los Poyos, 1559 metros. Aquí en este rincón en otros tiempos hubo una zona recreativa que ha sido cerrada. Por la derecha comienza a tomar cuerpo una suave cañada que va remontando poco a poco. Se le conoce por el Barranco de la Tajoneras que baja desde las cumbres de Polvorita y la Mora, 1636 metros. Hay por aquí muchas encinas. En el otoño se pueden coger las bellotas a puñados. También presencia de jabalíes y otra fauna menor.
Ya en este rincón podemos optar por varias posibilidades. Podemos remontar la cañada de la derecha, Barranco de las Tajoneras, hasta encontrarnos con la pista forestal en muy buen estado que baja desde la casa forestal de los Peñoncillos. Si nos vamos por ella pero regresando para la izquierda, primero encontramos el mirador de la Veguilla, luego el cauce del río y aquí otras dos opciones: río arriba para la Fuente de la Teja, Cueva de los Mármoles y Umbría de Polvorita. Para la izquierda una pista de tierra que lleva al final del Barranco de la Umbría y enlaza con la pista forestal que sube desde Puerto Lobo al Mirador de la Cueva del Gato. También podemos volver por el cauce del río desandamos lo recorrido pero en sentido contrario que también presenta su interés. Y si seguimos cañada arriba y continuamos por la pista de tierra que nos sale al paso pero tomando a la derecha saldremos a una casa forestal de los Peñoncillos. Desde aquí se nos ofrecerán otras posibilidades. También podemos descender por el cauce del río hasta su nacimiento y desde ahí a Huétor. En definitiva: la ruta ni es corta ni larga ni tampoco aburrida. Es un recorrido moderado para un par de horas en una tarde cualquiera donde podremos gozar de un paisaje muy variado y bello. Abundan las aulagas, los romeros, las encinas, los pinos y las zarzas. En primavera es muy agradable recorrer esta senda.
3- Desde el Fargue a la Abadía del Sacromonte. Ir al índice Esta sencilla ruta no está dentro del Parque Natural de las Sierras de Huétor pero sí se encuentra muy próximo a ellas y en la misma cuenca del río Darro que es el que nace en el corazón de estas sierras. Es una ruta muy popular y por eso conocida de casi todas las personas que viven en la ciudad de Granada pero me agrada reseñarla en este trabajo mío. Y la voy a describir entrando por la parte alta.
De la carretera que sube desde el barrio Haza Grande, al este de Granada y por donde el Albaizín, en cuanto se remonta el cerro y se deja atrás la estación eléctrica, por la derecha se aparta una carretera. Un letrero lo indica: “A la Abadía”. Es la conocida abadía del Sacromonte. Pues tomando por esta carretera se recorre una llanura en todo lo alto de este monte. Enseguida se mete por entre unos pinares y comienza a bajar vertiginosamente. Se acopla al cauce de un arroyuelo y después de cruzarlo sigue ladera abajo como si quisiera hundirse en el mismo barranco del río Darro. Un poco antes de encontrarse con este barranco, a media altura entre el río y el cerro que venimos descendiendo se encuentra la abadía. Un edificio antiguo, muy deteriorado y por eso con los techos caído y muchas paredes y jardines.
Desde este punto hay una vista muy bella y completa sobre el río Darro cuando éste aun no se ha encontrado con las primeras casas de la ciudad de Granada. Se ve la Alhambra y la gran umbría que desde la Alhambra sube por donde la Fuente del Avellano y más al fondo la gran Sierra Nevada. Por detrás de la abadía hay un paisaje muy bonito. Los pinos se tupen y las viejas encinas, algunas centenarias, sobresalen en la ladera. En primavera por aquí se refugian las palomas torcaces y otros muchos pajarillos. Yo he visto conejos, perdices, mochuelos, arrendajos y también he cogido espárragos y collejas. Un paseo a pie por la cumbre que corona al la abadía es muy agradable y entretenido. Por esta zona crece una especie de orquídea pequeña pero muy bonita.
4- Desde la Abadía, río Darro arriba hasta Jesús del Valle. Ir al índice Esta ruta puede ser la continuación de la anterior a una distinta. Si la seguimos desde la anterior solo tenemos que bajar desde la Abadía y continuar río Darro arriba por entre las casas. Si la trazamos separada tenemos que entrar por la Cuesta de Chapi, barrio del Albaizín y sobre la mita coger el “Camino del Sacromonte”. Pasamos la Abadía, recorremos la carretera que por entre las casas sube en dirección contraria a como corren las aguas hasta que llegamos al final de las casas y del asfalto en la carretera. El camino se torna de tierra. Continuamos por él y al poco se encuentra con un arroyo. Es el que baja desde el Fargue. Lo cruzamos y al frente aparece una cancela cortando la pista. Pude pasar siguiendo una senda y continúe por el carril. Aparece una construcción por donde hay acequias y muchos árboles. La senda sigue y al poco cruza otro arroyo. Una llanura saluda y luego el cauce del río. Yo lo crucé por entre las ramas de unos árboles y luego seguí por el lado derecho. Remonta, sale a otra llanura con olivos y otra vez el carril de tierra vuelve a encontrarse con el cauce del río.
Remonté por el lado derecho y algo más arriba y por entre olivares me encontré con un carril de tierra que viene desde el lado de Quéntar. A este rincón de Jesús del Valle se puede venir por este carril de tierra que se encuentra en muy buen estado. Donde yo me lo encontré, por entre olivares, lo cogí y bajé para el río. Crucé el puente y enseguida me tropecé con el edificio de Jesús del Valle. Es una vieja construcción, hoy bastante en ruinas, donde en otros tiempos los Jesuitas pasaban sus días de verano. De esto hace ya mucho pero el edificio aun sigue ahí al final o comienzo de una preciosa llanura que es la que da el nombre al rincón. Las tierras ahora están sembradas de olivos y en primavera crece a su aire la hierba.
Desde las partes altas de esta llanura viene una acequia. Toma el agua en el río Darro pero mucho más arriba y antes de que a éste se le junte el río que viene de Beas de Granada. Por el lado izquierdo de esta llanura avanza una pista de tierra que lleva hasta la misma presa donde la acequia toma el agua. Este es el agua que riega los jardines de la Alhambra y la acequia es la que desde este Jesús del Valle arranca y recorre la gran ladera hasta el punto llamado Silla del Moro, el Generalife y luego la alhambra.
En este punto podemos dar por finalizada la ruta. Aunque también podemos continuar y hacer algunas de las dos opciones que propongo y que he hecho yo. Siguiendo el carril de tierra se recorre todo el cauce del río hasta llegar al pueblo de Huétor Santillán. Es un paseo algo más largo pero muy gratificante. No olvido que este río nace en las mismas entrañas del que es Parque Natural Sierras de Huétor. Por eso incluyo esta ruta en este trabajo. La otra posibilidad que desde la represa de la acequia se ofrece es seguir por el lado izquierdo, remontar un buen trecho por el río que llega desde el lado del pueblo de Beas de Granada y luego tomar un carril de tierra que por la ladera de enfrente avanza. Sale este carril justo al que ya dije antes entra a Jesús del Valle desde la loma de los olivos. Por aquí podemos bajar y regresar luego por el mismo sitio que hemos llegado.
En hacer este recorrido podemos emplear una tarde entera. Si es en primavera la abundante vegetación y las aguas del río nos recrearán colmadamente. Por las laderas que acogen la acequia que lleva el agua a la Alhambra crecen narcisos, orquídeas y otras flores. Hay buena representación de aves por entre los bosques de encinas y algún que otro ejemplar de encina casi centenario.
5- Desde Huétor, río Darro arriba hasta el nacimiento. Ir al índice Distancia: unos tres kilómetros Tiempo : unas dos horas en ida y vuelta Dificulta: ninguna. La ruta discurre casi llana
Esta ruta no es oficial. No está reglamentada. Quiero decir que la Administración no la tiene incluida en su grupo de rutas señaladas por estas sierras. Se le conoce a este rincón por el nombre de Fuente Grande o nacimiento del río Darro. También por la Fuente de los Porqueros. Se llega al lugar siguiendo una carretera asfaltada que sale por el lado de arriba del mismo pueblo de Huétor Santillán. Pasa esta carretera por debajo del puente de la autovía A-92 y por entre unas casas y huertos engancha con la acequia que baja desde el nacimiento. Muchas personas utilizan este camino como paseo para ir hasta el nacimiento y para volver. Pero otra posibilidad, con coche, es seguir la carretera que lleva al polideportivo del pueblo. Antes de llegar a este rincón se pierde el asfalto y lo que sigue es un carril de tierra. Gira por encima del polideportivo y sube hasta un rellano. Aquí se puede dejar el coche y continuar andando por el carril que ahora baja desde el cerro hasta enganchar con el camino que va por donde discurre la acequia. Algunas personas avanzan con el coche hasta la mitad de este camino pero entiendo que el rincón debe conservarse todo lo que se pueda.
El rincón en sí es una pequeña vega donde el río se remansa y las aguas brotan tanto del centro como de la derecha y de la izquierda. Se forman varias balsas y de aquí se toma el agua que baja por la acequia que va al pueblo. Por el lado opuesto sale la acequia de la Haza del Rey que va dando agua a los huertos junto al río. Se juntan aquí varios arroyos y por el lado izquierdo corona el Cerro del Maúllo. En arroyo que por ahí desciende se llama Barranco de la Umbría. A la derecha queda del Tajo de Garraspichi, el Cerro de la Cruz y algo más arriba el Cerro de la Casa Fuerte. En el mismo cauce del río y algo más arriba nace la Fuente de los Porqueros y más arriba la Fuente de los Balones y de la Teja. En las aguas limpias de este precioso manantial crecen los berros. Son estas plantas comestibles en forma de ensalada y con buenas propiedades para la salud. También a lo largo del camino aparecen los tomillos y la mejorana. Plantas olorosas que se utilizan para infusiones y para aliñar las aceitunas.
6- Desde la cumbre a la Cueva del Agua. Ir al índice La pista forestal de tierra sube desde Puerto Lobo y al llegar a la cumbre del Cerro de las Calaveras, por la izquierda se aparta otra pista de tierra. Es más secundaria y está cortada con cadena. Un panel de información, foto que acompaña a este texto, nos orienta hacia la Cueva del Agua. Siguiendo el trazado el recorrido no se hace pesado ni tiene pérdida. Se atraviesan espesos pinares que en los meses de invierno los cubren las nieblas y por entre ellos crecen narcisos, orquídeas y el musgo. Es un paisaje muy hermoso. También crecen por aquí varias especies de setas como la colmenilla y los níscalos. En primavera recorrer esta ruta para irla gozando despacio es mucho más emocionante que incluso descubrir la misma Cueva del Agua y los rincones que la envuelven.
Es esta una preciosa ruta para hacer sobre todo en los meses de invierno o en la primavera. Por la zona crecen los narcisos, algunas orquídeas, níscalos y otras setas comestibles. Hay cabra montés, jabalíes y variedad de aves por entre los espesos pinares. Las bellas panorámicas en todas las direcciones es uno de los atractivos de esta ruta. Advierto que la Cueva del Agua está cerrada con una enorme reja para que las personas no puedan pasar dentro. Creo que el motivo de cerrarla fue para evitar que se rompiera más. Todo el paisaje que rodea es realmente curioso y bello. Está formado por rocas calizas muy erosinadas. La misma Cueva del Agua se ha ido formando en lo que se conoce como dolina. Nombre dado a uno de los muchas formas de erosión en las rocas calizas.
7- A la Cañada del Sereno y Umbría de Polvorite. Ir al índice Se toma esta ruta en la misma casa Forestal de los Peñoncillos. Y hasta este punto se llega por la autovía A-92 y saliéndose de ella un poco antes del kilómetro 264 dirección Granada-Baza. Por la izquierda de la autovía discurre una carretera asfalta que da salida a un carril de tierra que es el que lleva a la casa forestal que ya dije antes. Se toma por este carril y enseguida por la derecha aparece el panel informativo que acompaña a este texto.
Toda esta ruta discurre por una vereda perfectamente acondicionada. El recorrido se hace muy ameno y sin problemas. El mejor tiempo para recorrerlo es en primavera o en los meses de invierno. A lo largo de todo el trazado se van sucediendo las hermosas panorámicas hacia las profundidades del río Darro y las sierras que conforman su cuenca. Varios miradores como el del Jardín, no acondicionado, el de la Zarraca, el de los Mármoles y el de la Umbría del Polvorita nos van saliendo al paso. Son miradores construidos por la Administración y aunque realmente están en puntos estratégicos, tengo que decir que toda la ruta en sí es un puro mirador. Los señalados y acondicionados no ofrecen más belleza que cualquier otro tramo del recorrido.
Dos de los alicientes más significativos de esta ruta son la Cueva de los Mármoles, visible desde el mirador de los Mármoles y la Umbría de Polvorite por la bonita planta endémica que por aquí crece. Es la Adonis Vernalis Granatensis. Florece al llegar la primera y se puede observar sin dificulta alguna. Su precioso color oro y derramada por entre la hierba de la umbría llama mucho la atención.
A la Cueva de los Mármoles, no señalada ni incluida en ninguna de las rutas propuestas por la Administración, se puede llegar desde dos puntos concretos. Desde el Mirador de los Mármoles se desciende campo a través buscando el arroyuelo que baja desde la Umbría de Polvorita y al llegar a la llanura por entre los pinos se van viendo las veredillas de los animales. Siguiéndolas se llega a la cueva. La otra entrada está desde el cauce del río Darro. Desde la pista de tierra que lo recorre se aparta una senda que sube hasta descansar en la misma llanura que antes dije. Siguiendo las veredillas de los animales se llega a la Cueva sin ninguna dificultad. Es esta una cavidad muy curiosa. Bastante estropeada porque siempre estuvo al alcance de todos pero bonita por las formaciones que las rocas calizas han ido esculpiendo a lo largo de los siglos. Todo el entorno por donde se abre esta curiosa cueva es de un gran encanto.
8- Puerto de la Mora, barranco y Fuente de la Mora, Collado de los Poyos, Umbría de Polvorite. Ir al índice Esta ruta no es oficial. No está reglamentada. Quiero decir que la Administración no la tiene incluida en su grupo de rutas señaladas por estas sierras. En la autovía A-92, por el Puerto de la Mora y viniendo desde Almería a Granada, al pasar el kilómetro 262, por la derecha una llanura y una salida en forma de área de descanso. Justo aquí hay unas casas, Casas del Puerto, entre los barrancos de los Poyos y de la Mora. Dos barrancos muy similares en forma y recorrido que nacen al norte y sur del Cerro de los Poyos, 1651 m. Por el Barranco de la Mora arriba asciende la ruta siguiendo pequeñas sendas de animales y como a un kilómetro se llega a una preciosa llanura. Brota aquí una fuente a la que le han constraído unos pilares y por el lado de arriba una valla cierra la preciosa llanura. Es la famosa Fuente de la Mora. Por este mismo lado de arriba llega la pista de tierra. Siguiéndola se remonta hasta el Collado de los Poyos. Justo al volcar nace uno de los arroyuelos que comienza a darle aguas al río Darro. Se le conoce por el Barranco de Polvorite. Y aquí mismo comienza la Umbría de Polvorite. A la izquierda de este collado según hemos remontado desde la fuente queda el cerro de los Poyos con 1651 metros, Majada del Arroyo, Polvorite y la Mora, El Mirador y Cerro del Muerto. Justo por aquí va naciendo el Arroyo de los Mármoles. Y a la derecha queda el Puntal de la Mora, 1550 m. Collado de la Mora, La Mora con 1517 m. y el Cerro del Pino con 1503 m.
En recorrer esta ruta se puede tardar una tarde entera que se hará muy agradable si se hace en primavera. Por la zona crecen las peonías, la Adonis Vernalis granatensis, planta endémica en estos montes, los botoncitos de oro y otras plantas. La fauna está representada por la cabra montés, el jabalís, palomas, tórtolas, cucos, mirlos y otras aves. Nota del autor: La palabra “Poyos” aparece por el lugar varias veces. En los mapas la he encontrado escrita con “Ll”. Creo que no es correcto puesto que “Pollo” se refiera a un ave doméstica y “Poyo” es precisamente un accidente geográfico. Un trozo de tierra más o menos llano a mitad de la ladera o sobre las cumbres. Así es como precisamente se presenta por aquí el terreno.
9- Casa forestal
Los Peñoncillos,
Mirador de las Veguillas.
Ir al índice
Se llega por la autovía A-92. Si la hemos cogido desde Granada para Baza, un poco antes del kilómetro 264, encontramos una salida al Parque Natural de las Sierras de Huétor. Pasamos a la izquierda siguiendo una carretera asfaltada y enseguida por la derecha se aparta un carril de tierra. Lleva a la Casa Forestal de los Peñoncillos y a más rincones pero enseguida veremos que el paso con coches está cortado con cadenas. Aquí en estas cadenas tenemos que dejar el coche. Desde este punto salen dos pistas forestales. Tomamos la de la derecha siguiendo el letrero que nos indica al Mirador de las Veguillas. Se indica que se tarde una hora en llegar a este rincón y no es exacto. Bajando a un paso cómodo no se tarde más de veinte minutos.
Pero desde donde hemos dejado el coche la pista desciende cómodamente y en muy buen estado. Se adentra poco a poco en el barranco de las Tajoneras y luego sigue descendiendo por él con mucha más comodidad. Cuando ya casi hemos terminado de bajar por la izquierda veremos que se aparta otro carril de tierra no tan bueno. Se pega al surco del arroyo y lleva a la misma junta de los cauces. Nosotros seguimos por el que continua al frente y que se empieza a despegar del barranco. En solo unos metros nos encontramos con el anunciado mirador. Se abre por la izquierda y muestra las tierras del rincón por donde se juntan los cauces. Cubierto el rincón por álamos y pinos y centrado por una vieja alberca. En el mirador encontramos el panel informativo que no informa demasiado.
Desde este punto como la pista continua también nosotros podemos hacerlo siguiendo las indicaciones que en los paneles encontramos. Pretenden que se haga todo el recorrido hasta la Umbría de Polvorita pasando por la Fuente de la Teja sin incluir la Cueva de los Mármoles. Lleva esta ruta hasta la Umbría de Polvorita, según lo que dicen los paneles pero lleva a más lugares y rincones bellos. Río arriba asciende el carril y en algunos momentos, para los que conozcan el río Borosa en el Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas, el cauce con su chorro de agua se parece a este hermoso río llamado Borosa. Crece en su rivera la preciosa florecilla color oro llamada primavera. También las zarzas, algunos álamos y pinos. No tardaremos en ver el rellano por donde se encuentra la Fuente de la Teja. Este rincón fue zona de esparcimiento en otros. Lo han prohibido cortando la pista por donde Los Peñoncillos.
El rincón de la Fuente de la Teja es muy bonito y realmente curioso. Y lo digo porque en este Parque Natural no abundan los parajes como el que conforma la Fuente de la Teja. Hay aquí varias construcciones, crecen algunos árboles frondosos y grandes y los pinos dan frescas sombras. Desde aquí, ya lo he dicho en otras rutas, podemos seguir según las ganas que tengamos de andar y completar el recorrido al modo en que la Administración lo ha configurado. Yo lo dejo en este punto porque tengo mis razones.
10- Cumbre de la Cruz de Víznar. Ir al índice Esta es una de las rutas de las que la Administración tiene catalogadas y señaladas. En el punto en que decidieron que comenzara esta ruta pusieron el panel de la foto que acompaña este trabajo. Y decidieron que comenzara justo en el área recreativa de Puerto Lobo, por debajo de la casa forestal con el mismo nombre. Por el lado derecho de la carretera que desde este Puerto Lobo baja hasta el pueblo de Viznar. Entre los pinares está clavado el panel y ahí mismo sale una senda repecho arriba.
Quiero decir que el arranque de esta ruta es algo anormal porque lo hace ladera arriba cortando las curvas de nivel frontalmente. Por esto enseguida se nota que este trozo de senda es artificial. No es una senda trazada con lógica. Quizá lo hicieron así para alejar a los turistas tanto de la cerca que encierran a las cabras monteses como también de la casa forestal y demás. El caso es que la senda arranca repentinamente ladera arriba y en los primeros metros resulta algo dura. En cuando remonta la casa forestal y la cerca de las cabras monteses se encuentra con la que sí es una verdadera vereda. Mucho mejor preparada y ascendiendo con más lógica: yéndose casi paralelo a las curvas de nivel para ir remontando con la menor inclinación posible. Es una ladera con un fuerte desnivel y por eso la senda la va remontando poco a poco, trazando curvas y elevándose hacia el collado para escalar a la cumbre.
Arranca la senda sobre la curva de nivel de los 1200 metros y cuando termina de coronar hay 1559 metros. En un principio la vereda se viene un poco para el lado de Puerto Lobo, luego remonta y comienza a venirse para el lado del pueblo de Alfacar. Desde puerto Lobo para Alfacar pero sin dejar de subir y cortar curvas de nivel. Poco a poco se va metiendo en una ladera bastante poblada de pinos por donde sigue remontando hasta que se encuentra con la un leve hondonada. Es por donde vendrían las aguas al caer desde el mismo collado de la Cruz de Víznar. Por esta leve hondonada sigue subiendo para entrarle la cumbre justo por el collado que se forma entre dos picos: Cruz de Víznar a la derecha con 1559 m y su gemelo a la izquierda con 1553 metros.
Al llegar a este collado se abren amplías panorámicas en todas las direcciones. Un pilar de piedra y cemento saluda con cuatro caras donde pusieron tablas indicando las distintas direcciones. A la derecha Cruz de Víznar, a la izquierda para la Cueva del Agua pasando por el bosque de pinsapos y al frente bajando por el barranco de la Umbría para la pista de tierra que sube hacia el Mirador de la Cueva del Gato. Si nos venimos para la derecha en poco rato coronaremos a lo más alto de la roca donde clavaron la cruz. Un tablón grueso bien encajado entre las grietas de las rocas. Cruzaron otro tablón en la parte alta y así se formó la cruz que mira al pueblo de Vízna. Para ascender hasta él hay que hacerlo casi escalando por las rocas pero se puede sin mayores problemas. Ya junto a esta cruz de madera las panorámicas que se nos abren en todas las direcciones son grandiosas. La vega de Granada sembrada por las casas de la ciudad y los pueblos, las cumbres de Sierra Nevada y las sierras de este Parque Natural.
Desde este picacho se puede seguir cumbre adelante hacia el levante hasta alcanzar la caseta de los vigilantes de incendio sobre otro peñón casi a la misma altura que el de la cruz. Situados en este punto aún podemos gozar de mejores perspectivas sobre el mismo Centro de Visitantes Puerto Lobo, el pueblo de Huétor Santillán, todo el barranco del río Darro, Sierra Nevada, la Alhambra y demás. En definitiva la subida a esta cumbre merece la pena para aquellas personas que quieren tener una idea más o menos aproximada de este Parque Natural y los paisajes que rodean. Advertir que toda la solana por donde sube la vereda está poblada de romeros, aulagas, tomillos y algunos pinos. Por la zona baja se dan bien las setas y ya en las cumbres con suerte podremos gozar de la presencia de águilas y otros pajarillos. En primavera es una de las mejores fechas para realizar. No hay agua en todo el recorrido.
11- Barranco de la Umbría, río Darro Ir al índice Esta ruta no es oficial. No está reglamentada. Quiero decir que la Administración no la tiene incluida en su grupo de rutas señaladas por estas sierras. En Puerto Lobo, en lugar de girar para el Centro de Visitantes, seguimos al frente por el carril de tierra que lleva al Mirador de la Cueva del Gato. Discurre con bastante comodidad este carril de tierra. Al llegar al arroyo que baja desde el Cerro la Cruz de Víznar, conocido por el Barranco de la Umbría, la pista de tierra sigue y solo unos metros más adelante, en una curva, por la derecha se aparta otro carril de tierra. Está cortado con cadena. Tenemos que dejar el coche por aquí y ponernos a andar.
Este carril es en realidad el trazado de esta ruta. Comienza bajando por lo más alto de un cerro que va cayendo para el río Darro y en solo unos metros, por la izquierda se ve una vereda. Es un atajo que baja por la umbría del barranco que comienza a descender por este lado izquierdo. Si nos apetece podemos irnos por ella en lugar de seguir por el carril y así acortamos un buen trecho. La vereda cae por la umbría del cerro por donde discurre la pista forestal y en lo hondo del barranco y bastante más abajo del comienzo de esta ruta se vuelve a encontrar con la pista. Pero si en lugar de coger el atajo optamos por seguir el trazado del carril de tierra veremos como éste, ya al final del cerro y por donde se alza un viejo cortijo, va girando para atrás y comienza a meterse para el arroyo en busca de la senda que antes decía. Se la encuentra y al poco cruza el surco del arroyo. Por la ladera de enfrente, ahora solana, sigue avanzando el carriel muy cómodamente. Se va retirando del arroyo hasta que corona el cerro, lo vuelca, cruza otro arroyo, remonta y así hasta encontrarse con el cauce del río Darro. Y justo cuando llega al río se encuentra con el carril de tierra que baja desde la Casa forestal de los Peñoncillos que es el mismo que sube a la Fuente de la Teja y a la Umbría de Polvorita. Yo describo esta ruta justo hasta el punto donde el camino se encuentra con el río. Se puede seguir pero como ya en otras rutas describo estos camino aquí paro.
Esta ruta, entre otras muchas posibilidades y emociones, lo más interesante de lo que nos ofrece son los níscalos. Lo que por aquí se conoce como setas de los pinos. A lo largo de todo su recorrido crecen entre los pinares y en los rincones propicios. Son setas de otoño, muy fácil de reconocer y agradables al paladar. Por entre los pinares que va atravesando esta ruta crecen y sobre todo en la parte final antes de juntarse con el cauce del río Darro.
12- Una bonita ruta en coche por el borde del Parque: los pueblos. Ir al índice Esta es una de las rutas más bonitas en las sierras de este Parque Natural. Discurre por la curva de nivel que va entre los 1100 metros y los 1400 m. y enlaza con la carretera que lleva a la Alfaguara para seguir y atravesar todo el Parque, dando salida por el Molinillo, cerca de Diezma. Esta ruta es para hacer en coche y discurre muy cómodamente por carretera asfaltada siguiendo la periferia del Parque por el lado del poniente. Va de pueblo en pueblo y en un trayecto no demasiado largo recorre cuatro de los siete pueblos que prestan tierras a este Parque Natural. A lo largo de todo el recorrido vamos gozando de una grandiosa panorámica sobre la vega de Granada así como sobre Sierra Elvira y los pueblos que por todos estos rincones se levantan.
La ruta comienza en el mismo Puerto Lobo. Solo unos metros antes del edificio Centro de Visitantes, por la izquierda se aparta una carretera asfaltada. Lleva al blanco y bonito pueblo de Víznar a 2 k de Puerto Lobo. Enseguida por la izquierda aparecen los barrancos. Barranco del río Beiro y Barranco del Tejo. Pasa por el área recreativa Puerto Lobo. La construyeron justo donde va naciendo el río Beiro. La carretera sigue avanzando por el Cerro del Señorico, loma abajo por entre pinares se aproxima a Víznar. Penetra dentro del pueblo pero al mismo tiempo lo bordea por la parte de arriba y solo rozando las casas sigue en dirección al pueblo de Alfacar. Al dar esta curva y torcer para la derecha saluda al frente y a lo lejos el gran macizo rocoso. Queda coronado por La Cruz de Víznar, Tajo del Águila y Collado del Víznar, por donde va la linde entre Alfacar y Víznar. De la linde para Víznar en la ladera quedan los Barrancos del Cerrilo, de los Pozos y del Collado de Víznar. Al otro lado de la linde desciende el barranco de San Martín coronado por la Sierra de Alfacar con los Calares de Alfacar y de Nívar. Paralelo a la Cruz de Víznar pero por encima de Alfacar se alza otro cerro que también se llama Cruz de Alfacar. Los Calares son un cerro con 1528 m y una gran ladera, solana cayendo para el pueblo de Alfacar.
Nada más salir de las casas de Víznar se anuncia Fuente Grande a dos kilómetros y a cuatro el pueblo de Alfacar. Quedan atrás las blancas casas del pueblo de Víznar y trazando curvas por los barrancos que caen desde la cumbre sigue el trazado de la acequia de Aynadamar. Antigua acequia que desde Fuente Grande traía agua al barrio del Albaizín. Por aquí discurre también la Cañada Real de Alfacar a Cogollos. Y también por aquí mismo discurre la linde del Parque. Así que esto es carretera, cañada real, acequia de Aynadamar y linde del Parque Natural. Un poco antes de llegar al pueblo de Alfacar, por la derecha se aparta un caminillo. Se anuncia en una gran lápida de mármol. Sube solo unos metros y entre pinares ofrece el recogido rincón de los Pozos. En una depresión en el terreno por donde debe bajar el arroyo que desciende desde el Collado de la Cruz de Víznar. Dicen que aquí, en otros tiempos se retenía agua. Cuando la Guerra Civil en estos hoyos echaban a las personas que mataron en los pueblos cercanos. Han acondicionado un poco este lugar. Le han trazado un camino con algunos puentes de madera, frente al barranco han construido gradas con piedras y en lo hondo del barranco han amontonado piedras y entre ellas han puesto flores. Debe ser como homenaje a los que en estos pozos pedieron sus vidas. Se cree que entre los cuerpos de las personas aquí sepultadas está el de Federico García Lorca.
Siguiendo la carretera a poca distancia encontramos el Parque dedicado a Federico García Lorca. Queda a la derecha. Es un recinto cercado sobre un cerrillo que acondicionaron con asientos y plantas. Por debajo de la Sierra de Alfacar y la gran solana de los Calares brota el manantial de Fuente Grande. No cae dentro del núcleo urbano del pueblo sino algo alejado de éste por la parte de arriba y sobre la curva de nivel de los 1100 m. El rincón es realmente curioso y bello. En un trozo de terreno donde brota este manantial que ya en tiempos remotos acondicionaron. Le trazaron un gran muro en forma de alberca y dejaron dentro la enorme balsa donde brotan las aguas. Desde aquí sacaron varias acequias y la más importante la Acequia de Aynadamar. Actualmente el rincón ha sido restaurado dejando, en lo posible, sin tocar el recinto que recoge las aguas del gran manantial. “El ayuntamiento de Alfacar en el año 1995 consiguió cerrar un acuerdo que nos permitió: que a Alfacar se le dotara de una nueva toma de agua para su abastecimiento. Que la acequia de Aynadamar se le diera un tratamiento en consonancia con lo que cultural e históricamente representa. Y que la plaza Fuente Grande se recuperara urbanizada. Alfacar agosto 1996”. Texto escrito sobre una lápida en el recinto de la Fuente.
Quiero decir que esta fuente natural se parece algo a la fuente también natural que da nacimiento al río Segura en la Sierra de Segura. Aquella parece más espectacular aunque creo que no es tan caudalosa como ésta. Los dos manantiales brotan casi de la misma forma y recogidos en una poza artificial. Y las aguas de los dos grandes manantiales que estoy comparando vienen de grandes paisajes de rocas calizas. Creo que este de Fuente Grande en Alfacar es más espectacular aunque aquel tiene una belleza muy singular. Y para mí aun tiene más belleza.
Desde este punto, Fuente Grande, el área recreativa de la Alfaguara queda a solo 6 kilómetros. La carretera tuerce para la izquierda y se adentra en las casas del pueblo bajando por una empinada ladera. Pero si la seguimos al frente que es por donde continúa esta ruta en solo unos kilómetros por la derecha y en un mirador se aparta otra carretera. Es la que sube a la Alfaguara, rincón por donde se encuentra una zona de acampada. Desde este mirador baja una carretera bordeando las lindes del parque y enseguida se nos presentan las casas de otro de los bonitos pueblos de este parque natural. Son las casas del pueblo de Nívar. Pueblo nevado o paisaje nevado, según el color blanco de las rocas calizas. Queda este pueblo sobre un bonito cerro, por donde ya la sierra va perdiendo altura y refugiado al norte de la Peña Bartolo.
Nada más llegar al pueblo, por la derecha se aparta un carril de tierra. Recorre la linde del Parque y después de remontar un leve puntal rocoso por la curva de nivel de los 1100 metros se alarga hasta la Fuente de la Sartén, Fuente de Güevejar y al cauce del río Bermejo. Este camino se puede hacer con el coche. Muchas personas de este pueblo lo hacen andando en forma de paseo. Es muy agradable este paseo. En los primeros metros avanza por entre olivares para ir poco a poco tomando altura y remontar el puntal. Desde aquí se torna casi llano y a pocos metros se encuentra con la fuente de Nívar. Es un caudaloso manantial que también procede de las sierras que coronan. Entre los troncos de unos álamos es donde brota. En realidad por aquí es por donde discurre la acequia que viene del Fardes por donde la fuente de Prado Negro. Ya he dicho que la acequia del Fardes comienza en Prado Negro y sale justo del manantial Fuente Grande. Para llegar a este rincón viene todo el río Bermejo abajo y un poco antes de Cogollos Vega se viene para el pueblo de Nívar. Por este mismo rincón de los álamos pasa y sigue, va regando toda la ladera que desde Nívar cae para la cuenca del río Bermejo y luego supera la colina por donde se asienta Nívar. Por el otro lado, cara que mira al valle de Granada, va regando todo lo que puede. Olivares, huertas, valles y laderas. Esta acequia es muy larga.
Por donde la Fuente de la Sartén le han hecho algunas obras para dejar el agua encerrada y protegida de todos. Por la parte de abajo sale la acequia. Por ella se va un buen caño del líquido cristal y por su propio pie recorre toda la ladera en dirección al pueblo de Nívar. Esta acequia va repartiendo agua a las mil huertas y casas que en la ladera han construido. Por eso hacer el paseo siguiendo el trazado de esta acequia, sobre todo en primavera, es una delicia. Este rincón es todo un paraíso pintado de verde y regado con el mejor fresco. Por entre esta vegetación, natural y cultivada, se refugian las aves. Ruiseñores, mirlos, palomas, collalbas y otros pájaros. El paseo puede resultar circular. Se puede ir desde el pueblo de Nívar hasta la fuente que he dicho antes siguiendo el carril y regresar por el borde de la acequia. Tanto para ir como para regresar el camino es muy cómodo. Todo él está engalanado con una gran variedad de plantas y flores. Tomillos, zarzas, majuelos, rosales silvestres, hinojos y más.
Desde esta Fuente de la Sartén y rincón de los álamos negros el carril sigue. Por el borde de la montaña que corona por la derecha avanza surcando una amplia llanura repleta de almendros, olivares, cortijos y tierras baldías. Crecen por aquí en abundancia los tomillos, el espliego y los majuelos. En primavera los ruiseñores alegran deliciosamente. Cuando por fin el carril llega al cauce del río lo atraviesa y por la ladera opuesta se viene para el pueblo de Cogollos Vega. Por esta ladera que es solana y queda coronada por el cerro del Portichuelo han construido muchas casas. Y todas ellas estás rodeadas de jardines, huertas, olivares y viñas. Pero quería decir que el carril que viene desde el pueblo de Nívar al llegar al cauce del río Bermejo, aunque un ramal se viene para la izquierda, al frente y río arriba sigue el trazado principal. No cruza el río sino que por el mismo lado que ha llegado continua subiendo en dirección contrario a como corren las aguas hasta que remonta por el Barranco de la Alfaguara. Sigue y atraviesa el llano de Agosto, traza varias curvas cerradas, se mete por los tajos de la Solana, roza la Fuente de Lochar y por el Llano de la Mina se junta con el carril que ha subido desde Alfacar y busca el rincón de Florencia y la Fuente de los Potros. Se puede hacer este carril con el coche pero en muchos tramos estás bastante difícil. Lo mejor es recorrerlo andando para gozar de la belleza del paisaje y el esplendor de los bosques. Por el lado del Peñón de Mata, 1669 m. el paisaje rocoso es grandioso. Quiero decir que las sierras que por aquí se alzan son mucho más quebradas que por la cuenca del río Darro. El macizo del Peñón de Mata asombra por la altura que presenta y el paisaje blanco rocoso que muestra. El nombre del río Bermejo lo toma de la cumbre que corona en las partes altas. En concreto Peñón Bermejo con 1328 metros. Caen dentro de lo que es Parque Natural mientras que el Peñón de Mata solo el lado sur y parte del levante es Parque Natural.
Por el lado de arriba del pueblo de Nívar, en la caída de la gran ladera del Calar, que es en realidad la cara sur de la Sierra de la Yedra, se elevan varios picones rocosos. Le llaman la Ventanilla de los Grajos. Este nombre le viene porque los grajos de vez en cuando se ponen sobre estas rocas y se asoman para las casas y tierras del pueblo. Por aquí está también lo que se conoce por La Mina. Es un manantial que han cerrado con una construcción y se llevan el agua a otro lugar.
La carretera que desde el pueblo de Alfacar ha llegado a este pueblo de Nívar lo atraviesa y por el lado de abajo sigue en busca del último pueblo que por aquí presta tierras al Parque Natural. Es Cogollos Vega. También recogido bajo un buen cerro rocoso y al rumor del río Bermejo se aplastan las casas blancas. Por el lado de arriba brota la caudalosa fuente de Nívar. Desde este manantial van las aguas por una acequia hasta el pueblo.
Segunda posibilidad de esta ruta: al corazón del Parque. Desde el mirador en la carretera de Alfacar Nívar por la carretera de la Alfaguara, tomamos a la derecha y remontamos. Esta dirección en la prolongación natural que hemos hecho desde Puerto Lobo para recorrer los pueblos de la periferia del Parque. Por aquí ahora nos vamos a adentrar en el mismo corazón de estas sierras y en los primeros metros de los ríos más importantes que nacen en el Parque. Desde este mirador remonta la carretera aprovechando un gran barranco que se abre entre Los Calares y el Cerro de Las Higuerillas. Según remonta impresiona al frente lo que se le conoce por el Tajo de la Cimbra. A la derecha va quedando otro gran corte rocoso conocido por El Tranco. Por aquí va también la Cañada Real de Cogollos a Alfacar. Al terminar de remontar se abre una extensa y bonita llanura. Por la derecha saludan espesos y verdes los pinos. Por la izquierda la ladera está más pelada. Aprovechando las tierras llanas de una amplia cañada trazaron la carretera y por eso en cuento remonta empieza a descender un poco para la vertiente del río Darro. Estas son las llanuras que recogen las aguas de las lluvias y de las nieves que luego van a salir por los manantiales de los pueblos que han quedado atrás.
Como al la mitad de esta gran cañada aparece un cruce. Al frente sigue la carretera y lleva hasta la autovía A-92. Por la derecha se aparta la que lleva al lugar llamado Alfaguara. A solo un kilómetro queda desde este punto el área recreativa. Por la derecha y algo más atrás ha quedado el Cerro Calvero con 1489 m y por la izquierda se alza el Cerro de los Corralillos con 1523 m. Desde aquí la Fuente de la Teja queda a tres kilómetros. El área de acampada Florencia a ocho kilómetros y la de la Fuente los Potros a diez kilómetros. Si nos vamos por la carretera que nos da paso por el lado derecha subimos un poco y entre pinares y encinas enseguida aparecen las instalaciones de la Alfaguara. En una hondonada casi a 1400 metros de altura han levantado algunas casas, han hecho aparcamientos, han puesto mesas de madera entre los árboles y esta es la zona recreativa y de acampada. Desde los pueblos que han quedado atrás sube mucha gente a este rincón. Es bonito y tiene frescura. Justo en este punto la carretera pierde su asfalto y se queda con la tierra propia de estas sierras. Continua, remonta, lleva a la Cueva del Agua, también al Mirador de la Cueva del Gato, al barranco de la Umbría de la Cruz de Víznar y sigue hasta Puerto Lobo.
La carretera que sigue al frente, dirección a Polvorite, Fuente de los Potros y por ahí a Murcia, al poco del cruce pierde el asfalto y por un paisaje muy bello se deja ir hasta que por la derecha se aparta una pista que lleva al cauce del río Darro y a la Fuente de la Teja. Desde donde se aparta el carril hasta la fuente hay 1,7 m. Un poco más adelante y también por la derecha se aparta otro carril que lleva a la Umbría de Polvorite. Ambas salidas estás indicadas e informadas en los paneles que la Administración puso por aquí. Unos kilómetros más adelante ya es vertiente al río Fardes. El área de acampada Florencia aparece junto a las aguas del río Fardes, llamado por aquí Arroyo de las Perdices, por la derecha. Es una zona muy poblada de vegetación, llana y sobre un nivel de 1.300 metros. Por la derecha y alejada queda la gran sierra de la Cuerda de los Gitanos con el Cerro del Corzo 1.600 m. más cerca la Majada de las Minas y a la izquierda se levanta la Cuerda de la Gallega. Justo por lo alto de esta cuerda va la linde del Parque y es donde se encuentran los montes más elevado. El Alto de Majalijar tiene 1.878 m y a continuación se alza el Alto de las Buitreras con cinco cumbres todas superando los 1.700 m.
Desde la zona de acampada Florencia la Fuente de los Potros queda a solo dos kilómetros. La carretera sigue avanzando pegada al cauce del río Fardes que por aquí se llama Arroyo de las Perdices. También por aquí y a la izquierda de la carretera va la Acequia del Fardes. La que lleva el agua hasta el pueblo y tierras de Cogollos Vega. En las mismas tierras llanas que ofrece el Arroyo de las Perdices por donde se le va a juntar el arroyo de las Chorreras que Baja de Majalijar enclavaron el área recreativa Fuente de los Potros. Una zona llena de mucha vegetación, con mesas de madera, alguna fuente y columpios para los niños. Por aquí mismo se aparta el carril de tierra que lleva a la aldea de Prado Negro. También de aquí mismo sale la ruta oficial a Las Mimbres. La Acequia del Fardes corre por las laderas algo más arriba y no lejos queda una cerca con algún letrero que pone “Parque Cinegético”. Desde este punto la carretera continua y unos kilómetros más adelante se junta con la que lleva al Molinillo, otra aldea de Huétor Santillán ya en el mismo cauce del río Fardes. Este lugar fue en otros tiempos una venta. Se le conoce con el nombre de Venta del Molinillo. Si una vez en la carretera del Molinillo nos venimos para la derecha enseguida salimos a la autovía A-92. Si giramos para la izquierda iremos a la aldea antes mencionada y desde aquí a otras muchas posibilidades. En definitiva esta ruta sería la que recorre todo el parque desde un extremo a otro por el mismo centro. Desde ella tenemos muchas posibilidades algunas ya reseñadas en este trabajo y otras no. También algunas de estas posibilidades están señaladas por la Administración y otras no.
13- Segunda ruta en coche por los pueblos del Parque. Ir al índice Esta segunda ruta para hacer con coche también discurre por los bordes del Parque Natural y saltando de un pueblo a otro. Si llegamos desde Granada al pasar Puerto Lobo, antes de entrar a la autovía A-92, por la derecha se desvía una carretera. Es la que lleva al bonito pueblo de Huétor Santillán. Se enclava este blanco y alegre pueblo justo al borde mismo de las aguas del río Darro un poco antes de donde este cauce empieza a irse por la acequia de la Alhambra. En una ladera, cara al sol de la tarde, entre almendros y huertas justo casi debajo del puente de la autovía. Este pueblo es el que más sierras presta al Parque Natural. En realidad es el que le da nombre.
La carreta cruza por entre las casas y sigue paralela a la autovía. A solo unos kilómetros, por la derecha se aparta otra carretera más secundaria. Lleva a otro bonito y blanco pueblo: es Beas de Granada. Solo a tres kilómetros de la desviación. La carretera avanza por entre huertas y prados, roza una cantera, remonta un pequeño collado y enseguida al frente las blancas casas del pueblo. Como aplastado al borde mismo del río Beas, afluente del Darro. Es un pueblo pequeño pero no por eso carente de interés. Le rodean huertas, olivares, tierras sembradas de almendros y praderas. Frente al gran macizo montañoso del Enebral Alto, 1400 m. Cerro del Vivero, 1424 m. y Cerro de Buenavista, 1664 metros. Son las sierras que el pueblo presta al Parque Natural por el lado sur. Y repito, para los amantes de la naturaleza y espacios abiertos este rincón también regala belleza por todos lados. No hay arroyo pequeño ni roca insignificante ni mata de hierba vulgar cuando se sabe captar y gustar la sencilla belleza que cada uno de estos elementos encierran.
14- Sendero de los pájaros. Ir al índice Es esta una ruta menor en forma de paseo cortico por los alrededores de la casa de Visitantes Puerto Lobo. Ni siquiera se tarda diez minutos aunque depende de cómo nos lo tomemos. El recorrido arranca por el lado del sol de la tarde justo en la misma casa de Visitantes Puerto Lobo. Por entre los pinos y la vegetación menor que por aquí existe han trazado una senda. En los primeros metros va derecha a los depósitos de las instalaciones de este edificio. Los roza y baja por la suave pendiente siempre rodeada de pinares. Sigue un poco el trazado de la carretera que trae a este lugar y antes de encontrarse con ella se presenta un mirador. Algo espectacular para lo poco que desde aquí se puede observar. Pero es un mirador construido con piedras y maderas y sirve para la función que fue destinado.
Desde este punto la senda sigue y en unos metros se encuentra con un pequeño puente de madera. Al igual que el mirador antes mencionado también resulta exagerado para la insignificancia de arroyuelo que tiene que atravesar. Pero en esta sencilla ruta en forma de paseo no hay más de lo que hay. En cuanto deja atrás el bonito puente de madera se encaja sobre otro mirador. También grande, de piedra y madera y con pocas cosas que observar desde él. Repito esto porque casi todas las vistas que desde los miradores se alcanzan pueden verse con toda claridad desde cualquier punto de este recorrido y también desde la misma casa de Visitantes.
Desde este segundo mirador la senda sube repentinamente y en unos metros se encaja justo en las jaulas donde encierran a las aves rapaces para recuperación. Y nada más. Este sencillo recorrido no tiene más emoción ni aliciente. Solo un paseo corto por entre un recogido bosque de pinos que tampoco son gran cosa. Sencillamente un paseo a ningún sitio aunque puede resultar agradable si se va en compañía de alguien charlando en forma de descanso relajado. Puede entretener también el juego que en panel explicativo se ofrece.
15- Sendero a Las Mimbres. Área recreativa, acequia del Fardes,
Es esta una sencilla ruta en forma de paseo sin ningún tipo de problemas. Lo más interesante es el bosque por donde discurre y las preciosas vistas hacia las cumbres de Sierra Nevada, a lo lejos y más en primer plano la amplia llanura que conforma la cuenca alta del río Fardes. También la vegetación que cubre esta extensa llanura deleita agradablemente mientras se va recorriendo la ruta. Si se hace en primavera por el cortijo de las Chorreras y más abajo nos recrearán las tupidas y frescas alfombras de hierba y flores. Regalan unas muy finas y puras sensaciones. La fauna y flora por el rincón es muy abundante y variada.
Desde este punto la senda se pega a la alambrada y aun asciende más bruscamente. Es aquí donde se nota que es una senda artificial para llevar a los turistas a donde interesan que vayan y no para trasladarse de un punto a otro lo más cómodo posible. Después de esta repentina subida la senda se tropieza con la acequia del Fardes. En este punto la dirección a seguir es para la izquierda. En la dirección en que corren las aguas por la acequia. Por su mismo borde va el camino perfectamente claro y cómodo. Sin apenas notarlos nos va llevando hasta lo más espeso del bosque de encinas y quejigos. Crecen apretados y frondosos por toda la ladera y la acequia y por so borde la senda los va recorriendo como en un verdadero sueño. Si mientras recorremos este tramo de ruta vamos atentos seguro que nos sorprenderá la presencia de autillos, arrendajos, mirlos, palomas y otros pajarillos. Es uno de los placeres que regala esta ruta.
Después de un kilómetro poco más o menos y ya rebasados los barrancos que caen desde Majalijar, la senda se separa de la acequia. Se advierte con facilidad. Se viene para el lado izquierdo que es también lado de abajo. Cruza el cauce de un arroyo con su chorrillo de agua limpia, remonta un poco y se encaja sobre el cerro donde fueron a construir el cortijo de las Chorreras. Me lo encuentro cerrado, casi derruido, sin nadie que lo habite y por detrás el rellano de la era. Ahí mismo han clavado dos o tres letreros que señalan a las distintas cumbres. Por este mismo lado debe continuar la ruta. Baja otra vez para el arroyo, lo sigue durante unos metros, lo cruza por un puentecillo de tablas puesta aquí no hace mucho, se mete por entre pinares y al poco sale a otra gran llanura. Una muy amplia llanura por donde se juntas varios arroyos y por eso hay muchas zarzas y otra vegetación. Produce una sensación especial recorrer esta llanura en los días centrales de la primavera. El tupido césped de hierba recrea de una forma muy especial.
Por otro puentecillo de tablas nuevas debe cruzar la senda y luego remonta para el rincón de la verdadera casa de las Mimbres. Fue esto un cortijo en otros tiempos. Luego una casa forestal donde construyeron un centro de recuperación de aves rapaces y por los terrenos de la ladera hacia la acequia es por donde cercaron para el parque cinegético. Ahora ya no hay por aquí ningún animal. Ni aves ni cabras montes. Las aves se las han llevado al centro que la Junta de Andalucía tiene por Pinos Puente y las cabras monteses ya andan sueltas por las cumbres de este Parque Natural. La ruta roza las cercas de la casa de las Mimbres, sube un poco para la acequia y por entre pinos busca encontrarse con la vereda por donde discurre esta ruta en los primeros metros hacia la acequia. Se encuentra con ella y ahora baja porque ya va de regreso para el punto de partida. Así de este modo se cierra el círculo de este recorrido que no lleva a ningún sitio especial pero que puede servir para un buen paseo por entre bosques, arroyos, praderas y aire puro.
16- Las Mimbres, Prado Negro, Collado del Agua. Ir al índice Esta ruta se puede recorrer toda ella montado en coche y también caminando. No presenta más dificultad que todo es cuesta arriba y sube bastante. El camino es bueno porque en todo su recorrido discurre por pista forestal de tierra con algunos tramos asfaltados. Hay agua a lo largo de toda esta ruta puesto que discurre por uno de los parajes más elevados del Parque Natural. Por el rincón existen viviendas por lo que encontraremos personas por acá y por allá a parte de los que se haya aventurado a recorrer el rincón o simplemente para pasar un rato con los amigos o familiares.
Al llegar al área recreativa de Las Mimbres, por donde la Fuente del Potro, a la derecha si subimos desde el Molinillo o a la izquierda si bajamos desde Florencia, se aparta un carril de tierra. En los primeros metros recorre la preciosas cañada por donde están las mesas de esta área recreativa. Por el lado de arriba se escapa adaptada al suave terreno de la cañada y enseguida remonta un puntalete. Vuelca y cae para el arroyo que baja desde el Tajo de las Buitreras. Sigue todavía con su firme de tierra en buen estado y en cuanto atraviesa el cauce del arroyo aparece el asfalto. Por la izquierda nos saluda un buen caño de agua que desciende bañando toda la ladera. Es agua que ha rebosado de la Acequia del Fardes que paralela al camino que recorremos discurre por la solana que nos va coronando por este lado izquierdo.
El camino que recorremos nada más cruzar el cauce del arroyo remonta. Según los mapas por aquí cerca está la Cueva del Sol. Al terminar de remontar aparece un suave llano espesamente poblado de encinas y tapizado de rocas calizas muy erosionadas. Es muy curioso este paisaje. Si nos paramos y observamos el barranco por donde se aleja el arroyo que hemos superado al otro lado y no muy lejos descubriremos un espeso bosque de robles. Cubren toda la umbría y llaman mucho la atención porque este tipo de vegetación es realmente bella. En primavera es cuando más belleza muestran estos árboles. Umbría de los Alcaldes es como se llama el rincón que vengo diciendo. Por la izquierda nos sobrepasa un robusto filo rocoso. Es el que viene cayendo desde la cumbre del monte Majalijar, “Malijar”, según los pastores del lugar. Por este gran filo rocoso los nombres se reparten de la siguiente manera, desde la carretera para la cumbre de Malijar : Tajo de las Garduñas, Cañada del Moro, Tajo de los Halcones, Las Mimbres, Peñón de la Era, Las Chorreras y ya coronando el Alto de Majalijar con 1878 metros de altura sobre el nivel del mar. Sostiene a esta cumbre la majestuosa Cuerda de la Gallega con media docena de picos todos por encima de los 1800 metros. Por la cima de estos picos van los límites del Parque Natural subiendo hacia Sierra Arana ya término de Iznalloz. En lo alto, y es por donde empiezan a nacer todos los arroyos que caen para este barranco del río Fardes por Las Mimbres y el Molinillo, coronan otras cumbres muy buenas. El Alto de las Buitreras con cinco picos todos por encima de los 1700, el Cerro de los Tejos, elevado a 1837 y por fin Cerro de Orduña con 1976 metros. Este pico es el más alto en los límites del Parque Natural. Por debajo queda el precioso Collado del Agua y por enciman y algo más para el levante corona Los Pelados del Collado del Agua y Collado del Agua o de las Pozas. Brota por ahí la Fuente de las Pozas.
La ruta que vamos recorriendo después de encajarse en la llanura por donde la Cañada del Moro se viene un poco para la derecha, remonta levemente y al poco se encaja en las tierras que conforman el bonito rincón de Prado Negro. Quiero decir que este lugar está configurado en forma de una ladera semi llana cara al sol del sur hermosamente enriquecido por abundante vegetación de encinas y monte bajo, con ricos manantiales de agua y fértiles tierras que en otros tiempos sembraban con toda clase de hortalizas. Ahora por aquí se levantan muchas casas. No son cortijos sino casas modernas que unos y otros han ido construyendo para utilizar como segundas residencias. Enseguida entra por los ojos que la mayoría de las construcciones que se reparten por estas tierras de Prado Negro son chalés más o menos lujosos. Y como el terreno es amplio más o menos llano y con mucha agua y vegetación no han construido todas las casas juntas para formar un núcleo de población. Cada uno ha levantando su chalé donde más le ha gustado y a ser posible lejos del otro. Así Prado Negro enseguida impresiona por esta característica que he dicho. Es un sembrado de casas modernas desparramadas por una buena extensión de tierra. A cada una de ellas va su camino particular. El asfalto de la carretera que llega a Prado Negro desaparece entre las primeras casas que es más o menos donde quedaría el centro de esta urbanización. En una fuente con varios caños de agua y un pequeño rellano. No lejos queda un bonito restaurante y ya, para arriba, para abajo a derecha y a izquierda las construcciones que vengo diciendo.
También quiero aclarar que desde este bonito y recogido rincón de Prado Negro la carretera sin asfalto sigue y surcando la ladera remonta para el arroyo de Prado Negro. A la derecha va quedando el Tajo del Despeñadero, el Cerro Almujejar con 1522 metros, Collado del Haza del Horno, la Umbría de las Chozas y Llano de la Doncella que es por donde el camino cruza el arroyo y sigue adelante. Por la izquierda nos han ido quedando las altas cumbres de la Sierra de Arana, la amplia Solana de Prado Negro y el Cortijo de Cinco fuentes. Por donde han levantando las casas de esta urbanización el nivel sobre el mar se reparte entre los 1500 metros y 1300 m. Una buena altura que es precisamente la causante de que en invierno por aquí nieve lo suficiente. Sobre todo en las cumbres de la Sierra de Arana. Del agua que regalan estas nevadas se alimentan los manantiales de este rincón de Prado Negro y casi todos los veneros que por estas sierras, barrancos y valles, brotan. Dije que el carril sigue y lleva a muchos más lugares de estas sierras. También al pueblo de Diezma y al de Iznalloz.
Un poco antes del encuentro con las casas de Prado Negro, por la izquierda según se llega, se aparta un carril de tierra. Es el que lleva hasta el gran manantial de Fuente Grande, punto de donde arranca la Acequia del Fardes. Y como la ruta que estoy comento continúa por este carril diré que en cuanto remontamos un pequeño puntal nos asomamos al barranco de Fuente Grande. Se allana un poco y en unos metros por la izquierda aparece la alberca de esta Fuente Grande. En el mismo cauce del arroyo, en un rellano muy tapizado de hierba en primavera y por donde el arroyo baja bastante sereno. Fuente Grande es como una alberca casi redonda, algo profunda, construida de piedra y mezcla de cal. Se parece mucho a la otra Fuente Grande que hay en Alfacar. Las dos son de épocas lejanas. El agua mana del fondo, se remansa serenamente y luego se va por la acequia que comienza su recorrido por el llano que va dando forma a la preciosa Cañada del Moro. En el agua recién manada retenida en la alberca brevemente crecen muchos berros y otras plantas acuáticas. También las ranas saltan y croan en este cristalino y fresco remanso. Del agua que baja por el arroyo recogen parte en otra acequia que luego se funde con la que arranca desde la fuente domesticada.
El carril se eleva barranco arriba pegándose cada vez más al surco del arroyo y tras varias curvas y repentinas cuestas se separa un poco para el lado derecho. Remonta ahora en una cuenta fuerte y enseguida se encaja en las tierras del Collado del Agua. Es este un bonito rincón por donde mana mucha agua, hay buenas tierras que en otros tiempos sí sembraban y también por aquí ya ha levantado algunas casas en forma de chalés. Se reparten fundamentalmente por el lado de la derecha y junto al carril que llega. Pero este Collado del Agua en tiempos antiguos lo que de verdad fue es un cortijo. Vivió en él una familia con siete hijos que al hacerse mayores algunos se fueron del rincón y otros se quedaron. Se fueron casando y las familias de unos y otros comenzaron a levantar casas en las que de siempre habían sido sus tierras. Así que casi todas las casas que por aquí ahora se ven son de los herederos de aquella familia. Pero el Collado del Agua fundamentalmente es una solana con tierras muy buenas por donde brotan varios veneros. Solana con tierras casi llanas sobre la curva de nivel de los 1600 metros. El collado propiamente se encuentra algo más arriba y se abre entre las cumbres del Cerro de Orduña con 1976 y el Cerro de Jinestral con 1901 metros. Esta última cumbre es la que corona a las tierras de Prado Negro. Al Cerro de Orduña los pastores del lugar la llaman “Pelao Orduña”. En un monte elevado por completo despoblado de vegetación y sobre todo de árboles.
En este punto quiero dar por terminada la ruta que aquí he reseñado. Se puede seguir, con coche o andando, y según las fuerzas o ganas que se tengan llegar a otros rincones también interesantes. Al frente continua el carril de tierra que después de coronar el verdadero Collado del Agua sigue adelante y lleva hasta el pueblo de Iznalloz. No estás bueno para coches bajos pero con cuidado se puede recorrer. Para los lados y para las cumbres que coronal hay también veredas que se pueden recorrer. Y tengo que decir que este Collado del Agua ya queda fuera de los límites del Parque Natural, cosa que no debe importar demasiado a los buenos amantes de la naturaleza. Por aquí las cumbres de Majalijar, Alto de las buitreras, Cerro de los Tejos, Collado del Agua y el arroyo de Fuente Granda van los límites del Parque Natural. De tal manera que también toda la solana de Prado Negro, con las casas y el cerro que corona también quedan fueran del Parque Natural Sierra de Huétor.
Pero antes de concluir quiero dejar reseñados algunos de los nombres de los sitios por este rincón. Y lo voy a escribir tal como lo pronuncian los pastores por el lugar. El Collado de Majá Reonda, el Pelao Orduña, Tajo del Peñón de la Cruz, Corral de la Raja, la Cañá que es desde el Collado del Agua para arriba. Todo este terreno en otros tiempos lo sembraban tanto de trigo como de cebada y garbanzos. Se daban por aquí unos garbanzos muy buenos. Se sembraba a mano, arando las tierras con mulos y yuntas de vacas. Se recogía a mano y luego se trillaba y aventaba en la era que hay frente al Collado del Agua por el lado del sol de la tarde. Otros nombres son el Espinar, las Majaillas, el Barranco de la Tejea. En tiempos pasados hubo por aquí tejo. Creo que todavía queda alguno. El Collado de los Chorreros, Umbría Tomaima, Chorrera de Tomaima y Solanilla de Tomaima, Majá de En medio, el Collao del Lobo, el Cerrillo y el Collao de las Pozas, el Tajillo Rijano, Peñón del Jato. Nota: “Jato” quiere decir hato que se refiere a la comida que llevan los pastores o las personas que trabajan en el campo. Queda por aquí todavía otros nombres como el Filete, el Cerrillo de la Erilla, donde en otros tiempos hubo una era para trillar y aventar las mieses… Los nombres que aparecen en los mapas del lugar en bastantes ocasiones difieren de estos que conocen y desde siempre usan los pastores de estos rincones.
17- Cañada del Moro, Cortijo Majalijar, Alto de Majalijar. Ir al índice En recorrer esta ruta se puede tardar unas cuatro o cinco horas. Depende del trazado y si vamos incluyendo rincones más o menos cercanos. En total los kilómetros serán entre siete o diez. Hay agua en las distintas fuentes, sombras por la Umbría de Majalijar y muy buenas vistas desde las cumbres de los montes a conquistar. Los tramos se podrían dividir en los siguientes: Cañada del Moro, fuente a la mitad de Cañada del Moro, Collado de Majalijar, Cortijo de Majalijar, Cañada de Majalijar, Umbría de Majalijar, Encina y Quejigo centenarios, Cuerda de la Umbría, Fuente de Majalijar, Prado de Majalijar, Alto de Majalijar, Collado de las Buitreras, Barranco del Prao de Majalijar y regreso al cortijo y a la Cañada del Moro.
Lo primero que quiero destacar es que esta ruta quizá se la más interesante de todas las que podamos trazar dentro de este espacio natural. Y lo digo por lo siguiente: discurre por los picos más elevados del Parque, hay mucha agua a lo largo de todo su recorrido, va por los paisajes donde más flora endémica existe y las panorámicas que se abren desde todos los puntos son inigualables. Al mismo tiempo discurre por uno de los rincones menos visitados y menos acondicionados por los seres humanos.
Otra cosa que para mi tiene su importancia son los nombres de los sitios. Por el lugar coinciden poco con los que aparecen en los mapas. Estoy usando el mapa del Instituto Geográfico Nacional escala 1:10,000. En este trabajo voy dejando escritos los topónimos que aparecen en el mapa arriba dicho. Lo haré también en la descripción de esta ruta pero al final de ella pondré los nombres que me han contando los pastores del lugar. Se verá que coinciden poco con los de los mapas. Esto me ha pasado ya muchas veces. Casi todos los mapas tienen errores grandes en cuestión de topónimos. Se nota en ello que el trabajo de campo es pobre y muy descuidado a pesar del interés que deben poner. Me fío más de lo que me cuentan los pastores que lo que leo sobre los mapas. Respeto más sus versiones de las cosas en cuanto a topónimo, caminos e historias que la que aparecen en los mapas sin que con esto quiera decir que todo lo que hay en los mapas es malo. Digo que tienen muchos errores en la toponimia los mapas de estas sierras y también los de otras. Tuve mi gran experiencia en los parajes del Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas.
Empiezo con la descripción de esta ruta. Se llega siguiendo la carretera que desde la zona recreativa de las Mimbres sube para Prado Negro. Al remontar el Tajo de las Garduñas aparece un llano. Un pequeña arroyo saluda por el lado |