Historia, presente y futuro de la búsqueda de inteligencia extraterrestre

 

Historia

A lo largo de la historia han sido muchos los que se han preguntado si el hombre estaba sólo en el universo. El mayor misterio no resuelto de la humanidad. ¿Estamos solos?. ¿En algún lugar del espacio exterior podría existir alguna otra civilización inteligente?. Si no seguimos buscando, no triunfaremos. Enviamos señales al espacio y estamos atentos por si recibimos una respuesta. El que no la hallamos encontrado, no quiere decir que no este ahí. ¿Hay alguien ahí fuera?.

La posibilidad de vida en otros planetas, es algo que el ser humano anhela desde lo más profundo de su ser. Existen indicios desde hace más de 2.000 años hemos tratado de comunicarnos con ellos. En las altiplanicies peruanas, se han encontrado gigantescos dibujos en el suelo, algunos de 3,2 Km. de diámetro, solo observables desde el aire, pero las líneas Nasca, han sido creadas por un pueblo primitivo, para quien la posibilidad de volar, ni siquiera existe como idea. ¿Podría haber sido esto la primera pancarta de bienvenida de la Tierra a unos extraterrestres?.

Los científicos con sus telescopios cada vez mayores intentan ver mas allá. En 1.877 el astrónomo italiano Giovanni Schiapparelli mira por su espejo y ve unas líneas rectas en Marte, que llama canales. Percival Lowell matemático y astrónomo en 1.895 busca vida en Marte, dice observar estructuras artificiales, afirma que los canales fueron construidos por los marcianos, para transportar agua, desde los casquetes polares hasta el ecuador marciano, realiza mapas detallados de la superficie marciana.

Si nosotros podemos verlos (alegan los científicos), tal vez entonces ellos nos vean también. A finales del siglo XIX, el matemático Carl Friederich Gauss propone plantar enormes franjas de trigo en la estepa siberiana en forma de un enorme triángulo recto. Esto seria un signo ineludible de vida inteligente en la Tierra, si alguien lo observara desde el espacio exterior. El astrónomo austríaco Joseph von Littrow, sugirió un plan en el que consistía en excavar una zanja en forma circular de 1,5 Km. en el desierto del Sahara y luego prenderles fuego, para hacer señales a nuestros parientes marcianos. En Francia, el científico Charles Crow insta a su gobierno a construir un espejo gigante para reflejar la luz solar hacia Marte.

El descubrimiento de las ondas de radio en 1.887 estaba transformando todas las ramas de la ciencia, la idea de que algo o alguien pudiera recibir nuestros mensajes o enviarnos uno propio, implicaba que ahora teníamos la posibilidad de comunicarnos con otros mundos. En 1.899 Nicola Tesla, creyó haber escuchado un mensaje de comunicación entre un planeta y otro. Guillermo Marconi en 1.919 creyó haber detectado una señal con puntos y rayas desde Marte. David Top pensó que si se instalaban unos receptores muy sensibles en la atmósfera, seria posible oir a los marcianos. En 1.947 el piloto Keneth Arnold avista el movimiento de nueve objetos desconocidos sobrevolando unas montañas, a los que el llamaría platillos volantes, pocos días mas tarde en Roswell encuentran los restos de una nave extraterrestre estrellada con varios alienígenas.

En 1.916 Percival Lowell (poco antes de su muerte), observó a través de su telescopio, lo que pensó era el noveno planeta de nuestro sistema solar. En 1.930 los astrónomos del observatorio Lowell confirman la existencia de este planeta y para honrar la memoria de este visionario, lo bautizan con el nombre de PLUTON, tomando las iniciales P y L de Percival Lowell.

El astrónomo pionero Edwin Hubble en 1.948, demuestra que hay otras galaxias, mas allá de la Vía Láctea y que el universo esta en constante expansión, esto abre posibilidades infinitas para la vida inteligente en otros planetas. Estaba convencido de que muchos de estos planetas deben ser aptos para la vida. En 1.950 el físico italiano Enrico Fermi, creía que era razonable pensar que tenemos mucha compañía cósmica. Si hay realmente muchas sociedades extraterrestres, entonces algunas de ellas tendrían que haberse expandido. Fermi se dió cuenta de que cualquier civilización con una modesta capacidad de tecnología espacial podría rápidamente colonizar toda la galaxia. Así que lo que Fermi inmediatamente pensó es que los aliens habían tenido tiempo más que suficiente para espolvorear la Galaxia con su presencia. Pero mirando alrededor, no vió ninguna indicación de que estuvieran por aquí. Se planteó a sí mismo una pregunta: Nuestra galaxia debería estar repleta de civilizaciones, pero ¿Donde están? (a la cual se le conocería como la paradoja de Fermi).

En 1959 los físicos de Cornell Giuseppi Cocconi y Philip Morrison señalaban el potencial de usar microondas de radio para comunicar entre estrellas. En las ondas "microonda" del orden de 10 cm. (3.000 MHz). "El Agujero de agua" (entre 1.420 y 1.667 Mhz) es también considerado una frecuencia muy importante en las búsquedas de transmisiones extraterrestres. En 1.420 MHz se observan las rayas espectrales fundamentales del átomo del hidrogeno neutro. En 1.665 y 1.667 para el radical oxhidrilo.

En 1.960 Frank Drake está seguro de que no estamos solos. En nuestra galaxia hay 400.000 millones de estrellas y una gran parte de ellas son como nuestro Sol, lo que sucedió en nuestro planeta pudo suceder en otros lugares, en el resto del universo hay 100 millones de galaxias. Dado que el universo no está centrado en nuestra existencia, cabe hacerse la pregunta de si las condiciones para el desarrollo de la vida se han podido dar en otros lugares. Creo pues una fórmula para calcular el número de civilizaciones que podría haber habido o hay en el espacio:

N = R * f(p) * n(e) * f(l) * f(i) * f(c) * L

La ecuación de Darke, determina el valor de N que representa el número de civilizaciones de nuestra galaxia que tienen el potencial para comunicarse por radio, es una forma de cuantificar las posibilidades que tenemos de recibir un mensaje del espacio exterior, las posibilidades matemáticas son muy buenas, según Drake. Probó su teoría con el radiotelescopio de Green Bank, West Virginia de 26 m. de diámetro, en la frecuencia de 1.420 MHz, (frecuencia marcador en el punto de encuentro del átomo de hidrogeno), llamó a este programa Ozma, nombre de una tierra muy lejana, primero apuntó la antena a Tau Ceti y después a Epsilon Eridani (a unos 11 años luz), y recibió una señal intermitente de unos 2 Hz, al apuntar hacia otro sitio y volver de nuevo a esa estrella, ya no se recibía señal alguna. Esta fue causada por un experimento militar secreto.

En los años 60 la Unión Soviética, en lugar de buscar los alrededores de estrellas cercanas, los Soviéticos usaron antenas casi omnidireccionales para observar grandes partes del cielo, pensando en la existencia de al menos unas pocas civilizaciones avanzadas capaces de irradiar enormes cantidades de energía de transmisión.

En 1.961 John Glenn describe una órbita alrededor de la Tierra en el espacio exterior, comenzando así la era espacial. A partir de 1.964 sondas espaciales no tripuladas son enviadas al espacio para estudiar nuestros planetas, algunas de ellas aterrizan en Marte, buscando indicios de vida marciana, pero no se encuentra nada, llevan consigo mensajes de bienvenida dirigidos a otras civilizaciones extraterrestres. Nunca sabremos si estos mensajes serán recibidos por alguien mas allá de las estrellas.

En 1.969 el hombre llega a la Luna. También en ese mismo año se da por concluido con la afirmación de que no existen pruebas tangibles de que los OVNIs, sean una amenaza para la seguridad nacional. La posibilidad de que haya vida fuera de nuestro planeta se mantiene viva, no por la obsesión de los OVNIs, si no por pruebas científicas.

No basta con un gran ojo, sino con una gran oreja.

Durante los años 70, muchos radioastrónomos realizaron búsquedas, usando las antenas y receptores existentes. Algunos de los esfuerzos, empleando tecnología mejorada, han continuado hasta el presente. Los primeros fueron el Proyecto META de la Planetary Society, el proyecto SERENDIP de la Universidad de California, y un programa de larga duración de la Universidad Estatal de Ohio.

Frank Drake en 1.974 envía un mensaje simbólico codificado por radio desde Arecibo hacia el cúmulo de estrellas M13 a 25.000 años luz de distancia, la respuesta tardaría 50.000 años en llegar a la Tierra, pero 3 años mas tarde oyen una señal potente. También en ese mismo año, investigadores no oficiales de platillos volantes, anuncian de que poseen pruebas de que la aviación americana tiene 12 cuerpos alienígenas en la base de las fuerzas aéreas de Wright Paterson en Dayton (Ohio).

En 1.980 el programa SETI (Search for Extra Terrestial Intelligence), Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre, es apoyado totalmente por el gobierno americano, este programa espera recibir señales repetitivas con signos de inteligencia. En 1.984 científicos descubren en la Antártida un pequeño meteorito del tamaño de una patata proveniente de Marte, conteniendo materia orgánica, que podría indicar la presencia de vida en el pasado. En 1.992 el congreso recorta el presupuesto para el programa y en menos de un año desaparece SETI, después de 15 años de búsqueda, SETI se ve obligada a mendigar subvenciones en el sector privado.

 

Presente

En 1.993 se crea el Instituto SETI en Mountan View (California), una sociedad sin animo de lucro, Frank Drake es el presidente del Instituto, Bill Hewlett y Dave Packard (de los ordenadores HP), proporcionan el germen financiero, Gordon Moore (fundador de Intel) y Paul Allen (cofundador de Microsoft), firman sendos talones por un valor de un millón de dólares. El Instituto lanza el proyecto Phoenix, ya que SETI se había elevado de sus propias cenizas. Conocido como Búsqueda Orientada, su estrategia es examinar cuidadosamente las regiones alrededor de 1,000 estrellas elegidas cercanas similares al Sol, todas a menos de 200 años luz de distancia, buscando señales entre los 1.000 y 3.000 MHz. Se usarán las mayores antenas del mundo como la de Arecibo (304 m) y la de Parkes Australia (64 m). La antena de Arecibo es usada a tiempo compartido en dos sesiones de tres semanas por año. Previendo un posible contacto el Instituto crea el protocolo SETI, el cual sus dos primeros puntos dicen, primero hay que asegurarse y confirmar de que la señal que se ha detectado es realmente extraterrestre y que no proviene de algún satélite artificial nuestro o de alguna interferencia originada por el hombre, usando para ello una segunda antena situada en otro lugar de la primera, y el segundo hay que informar inmediatamente a todo el mundo, de echo, la información de una tecnología extraterrestre, es patrimonio del mundo y el Instituto SETI no tiene la intención de mantenerlo en secreto.

Phoenix ha examinado más de la mitad de las estrellas de su lista de elegidas. Hasta ahora, no se ha encontrado ninguna señal claramente extraterrestre. Pero el débil sonido que podría revelar una civilización se podría escuchar mañana.

Otros proyectos, son el proyecto de Harvard, y el proyecto SERENDIP.

El SERENDIP (Búsqueda de Emisiones de Radio de Poblaciones Cercanas Inteligentes y Desarrolladas),

SERENDIP III estudia la banda centrada en 429 MHz.

SERENDIP IV, en la actualidad es el último instrumento, consiste en 40 placas analizadoras de espectros, trabajando en paralelo estudiando la banda de 1.420 MHz.

 

Futuro

Próximamente el Allen Telescope Array (ATA) creado por los tecnólogos Paul Allen (co-fundador de Microsoft) y Nathan Myhrvold (antiguo Oficial Jefe de Tecnologías de Microsoft), en una hectárea (10.000 metros cuadrados), construirán un conjunto de 350 pequeñas antenas, cada una de 6 metros de tamaño, para producir el mismo efecto que un radiotelescopio único con un área de captación de 100 m. Con observación las 24 horas al día y apuntando a cualquier dirección, comenzará a funcionar aproximadamente en el 2005.

 

Conclusión

Solo porque no se haya encontrado, no quiere decir que no estén ahí. La búsqueda de vida es lo más importante del estudio de las estrellas o cuando vamos al espacio. Cuando tengamos la certeza de que compartimos el universo con otras criaturas inteligentes, cambiará profundamente nuestro punto de vista, pero puede que esto no pase inmediatamente.

La búsqueda de inteligencia o vida extraterrestre se encuentra en su fase de inicio y continúa. Nadie puede asegurar que éste proyecto pueda dar fruto, y menos a corto plazo. No se ha resuelto la misma pregunta que siempre nos hemos planteado, ¿estamos solos?. Pero hasta que no haya una señal inequívoca e innegable de la existencia de otra civilización o hasta que no encontremos nosotros mismos pruebas biológicas, y si asumimos que nuestros vecinos extraterrestres están intentando contactar con nosotros, debemos buscarlos sin descanso.

 

 

Caso OVNI

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