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CÓMO ELEGIR UN PERRO Y UN GATO. POR ROBERTO GIANINETTI. EXTRAIDO DEL LIBRO “EL VETERINARIO EN CASA” DE ROBERTO GIANINETTI.

 

EL AMBIENTE DE DESTINO Y LA SUPERFICIE DISPONIBLE

    

     Podemos dividir los diversos tipos de ambientes en dos grandes grupos:

-          casa

-          exterior

 

Por lo que respecta al gato, hay poco que señalar, puesto que las reducidas dimensiones corporales y la autosuficiencia para orinar y defecar en los lechos especiales lo hacen perfectamente idóneo tanto para la casa como para el ambiente exterior.

Un gato de pelo largo tendrá seguramente más necesidades que uno de pelo corto, tanto si vive en casa como al aire libre. El gato macho, no esterilizado, tendrá mucho interés en salir de casa, en busca de aventuras amorosas o para defender su territorio (...) (Apunte de Cat Soul: No permitamos que nuestro gato vaya dejando preñadas a otras gatas, deberíamos considerar la esterilización tanto para el gato de casa como al que dejamos al aire libre). La hembra en cambio, es más tranquila y casera, y tiende a alejarse menos, por lo que se adapta bien a ambas situaciones.

 

La situación del perro es un poco más compleja. Si el animal va a vivir en un piso, habrá que pensar en un perro de talla pequeña o media (...) por motivos de espacio.

A estas razas se les llama “de compañía” por lo acostumbradas que están a vivir en contacto con el hombre.

El carácter, evidentemente, debe ser muy tranquilo, apacible y afectuoso, para evitar estrés y molestias a los miembros de la familia y a los vecinos de casa.

Si no tenemos tiempo para cepillarle el pelo diariamente, tendremos que escoger uno de pelo liso o corto. No evitaremos así andar recogiendo todo el pelo caído por la casa, especialmente en los períodos de muda; y no será más fácil secar al perro después de un paseo bajo la lluvia o la nieve.

Los perros de tamaño grande o gigante, y si además son de pelo largo hay que descartarlos por completo, sobre todo quien viva en un apartamento.

Para un vida al aire libre, la longitud del pelaje y la posible impetuosidad del perro no constituyen un inconveniente. Cualquier raza se puede criar tranquilamente en un espacio abierto: jardín, patio, etc. En un ambiente abierto todo es potencialmente lícito, para el perro; será el propietario quien decida las reglas que hay que respetar y el comportamiento que hay que seguir.

 

 

EL CLIMA

 

     El gato de apartamento no necesita ningún cuidado especial por lo que respecta al clima; los que salen de casa o viven siempre fuera suelen encontrar un refugio para protegerse. No existe pues un obstáculo climático que dificulte su vida.

 

     Las diversas razas de perros presentes en España están acostumbradas desde hace tiempo a nuestro clima: veranos cálidos e inviernos bastante fríos, aunque templados. Desaconsejar una en particular resulta difícil y sobre todo injusto. Con las debidas precauciones, cualquier perro puede criarse tranquilamente en nuestras regiones. Los problemas que pueden surgir, con respecto al clima, se reducen a dos aspectos:

-          Perros que viven en pisos, en verano;

-          Perros que viven al aire libre, en invierno.

Al vivir en un piso, en verano, el perro tiene que adecuar su temperatura corporal a la del ambiente. En las razas de talla pequeña y media esa adaptación se produce con facilidad, sin crear especiales problemas. En los de gran tamaño, o de pelo largo, o demasiado gordos, se puede dar un aumento excesivo de la temperatura corporal; en este caso el perro comienza a respirar con la boca abierta.

Por desgracia el pero tiene una reducidísima capacidad de sudoración, sólo en las almohadillas de los pies y en la trufa. Para refrigerarse respira aceleradamente con la boca abierta, lo que origina una abundante producción de saliva que puede dejar perdido el suelo de la casa. Por eso, quien desee criar un perro de pelo largo, sobre todo si es de talla gigante, en casa o en zonas muy cálidas, debe prever este potencial inconveniente.

Durante los meses invernales el factor climático condiciona sobre todo a los perros que viven siempre o durante largos períodos al aire libre. A los que sean “caseros” y salgan a la calle sólo para cortos paseos se los puede proteger, si se desea, con un impermeable o una capa.

En los ejemplares que viven al aire libre y en zonas frías el principal medio de protección con que cuentan es el pelaje y la capa de “grasa” subcutánea que se forma durante el otoño.

En estas circunstancias es aconsejable proporcionar a los perros de gran tamaño y pelo largo una mayor cantidad de calorías al principio de la estación fría. Por el contrario, los de pequeño tamaño, tórax estrecho y pelo corto se adaptan peor y es necesario buscarles un refugio adecuado para el frío.

 

LA ESTACIÓN DEL AÑO EN QUE SE ADQUIERE EL ANIMAL

 

(...)

     Hoy en día el gato y el perro son sobre todo “ciudadanos”, caseros, miembros de la familia que se benefician también del progreso y de todas nuestras comodidades.

     Por lo tanto podemos adquirir tranquilamente un animal* en el momento que más nos convenga.

 

EL TIEMPO DISPONIBLE PARA EL PERRO Y EL GATO

 

     Una vez introducido en nuestro ambiente, el perro o el gato requieren una disponibilidad de tiempo por parte del propietario para sus exigencias fundamentales.

     Tenemos que disponer de tiempo:

-          para la preparación de la comida (No será necesario si le administramos pienso al animal);

-          para el paseo y para las funciones orgánicas más importantes: micción y defecación;

-          para la higiene y limpieza general del pelo, las orejas, los dientes, las uñas, los ojos, etc.;

-          para la educación y la repetición de órdenes, en el caso del perro;

-          para las visitas preventivas al médico veterinario.

 

En apariencia parecen necesarias muchas horas; en realidad es suficiente, para un perro “casero” y adulto, con una media de 60-90 minutos diarios de dedicación: 40-60 minutos para los paseos y 20-30 para la higiene y la preparación de la comida. Para un perro que vive en libertad, el tiempo indispensable se reduce a la preparación de las comidas y el “mantenimiento” periódico sanitario.

 

Para un gato de pelo corto el tiempo puede incluso reducirse a 15-20 minutos al día, necesarios sobre todo para la limpieza de la bandeja higiénica; para los de pelo largo el tiempo puede ser el doble, a causa del cuidado del pelo.

 

Utilizando alimentos preparados, disponibles en el mercado, el tiempo necesario para la preparación de la comida es mínimo (pocos minutos); (...)

Para la limpieza general, con un poco de práctica, se necesitan unos 10 minutos al día para cepillar al perro, limpiarle los ojos y llevar a cabo los otros cuidados periódicos.

Cada 15-20 días conviene limpiarle las orejas y los dientes; de 1 a 3 veces al año se le puede dar un lavado completo al perro y cortarle las uñas si fuera necesario (sobre todo las de los espolones).

El gato de pelo corto necesita un cepillado semanal; el de pelo largo, diario. Las orejas y los dientes hay que limpiárselos, si se deja, aproximadamente cada 30 días; los ojos cuando sea necesario.

El tiempo que requiere la educación varía mucho según las exigencias del propietario. Para empezar me parece suficiente que el perro aprenda a obedecer pocas órdenes: “¡no!”, “¡sienta!”.

Repitiendo estas dos voces todos los días, se consigue mantener una relación correcta y equilibrada con el animal. Para esto no se necesitan más de 10 minutos diarios de práctica durante los primero meses; posteriormente las órdenes se le darán con rapidez, durante o al final del paseo, y no requerirán prácticamente más tiempo.

El tiempo necesario para la visita médica de control es variable, pero tratándose de una visita anual tiene poca importancia.

Más enojosas pueden ser las visitas al veterinario durante los primero meses de vida del animal, sobre todo cuando hay que llevar al cachorro varias veces seguidas para las vacunas y los controles de crecimiento, de desparasitación, etc.

 

LA HORA... DEL PASEO

Los perros que viven al aire libre no necesitan paseos ni precauciones en cuanto a la micción y defecación. Los que viven en un piso o encerrados deben salir de casa por lo menos tres o cuatro veces al día, durante 15 minutos cada vez. Los cachorros, si es posible, al menos dos o tres veces.

Es importante recordar que para el perro un paseo de 15 minutos se puede desarrollar en un trayecto de pocos metros, siempre y cuando el animal pueda hacer lo que quiera: olisquear, observar, controlar la zona, etc.

Es desagradable ver a algunas personas tirar de su perro con la convicción de que debe caminar a la fuera. ¡Dejémosle 15 minutos de completa libertad! En total, pues, se necesitan 45 minutos al día.

El gato es autosuficiente en lo que se refiere a la micción y la defecación. Hay que disponer de tiempo para limpiar el lecho y desinfectar de vez en cuando la bandeja higiénica.

 

COMO AFRONTAR UN VIAJE

 

Existe la posibilidad de que en ocasiones el propietario tenga que trasladar al perro o al gato a un lugar alejado de la vivienda habitual. Si se prevé que los viajes en coche van a ser frecuentes y largos, conviene acostumbrar al animal a viajar con nosotros durante trayectos breves, dejándolo con el estómago vacío y haciéndole beber y caminar de vez en cuando.

Si se marea en el coche, el veterinario nos aconsejará los fármacos más adecuados. De este modo evitaremos momentos de pánico, excitación repentina, náuseas, vómitos, etc.

Aparte de estas precauciones, conviene que el animal estén en buenas condiciones de salud y por tanto en disposición de afrontar el viaje, y que esté regularmente vacunado y vaya acompañado de su cartilla sanitaria.

Consideremos las siguientes posibilidades: coche, tren, barco, avión.

 

-          Coche. El Código de circulación da taxativamente las normas para poder llevar animales de compañía dentro de los automóviles. En el caso de perros y gatos afirma:... “...que tanto perros como gatos deben ir aislados del habitáculo del conductor mediante rejillas rígidas, que eviten que estos animales puedan ocupar, dificultar o entorpecer la conducción y no constituyan un estorbo para la circulación”.

-          Tren. Perros y gatos puede ser transportados, en España, en los vagones de Ferrocarril. El gato puede viajar junto al propietario, dentro de una jaula adecuada; el perro, dependiendo de las dimensiones y el carácter, podrá acompañar al propietario, pero, siempre en un compartimiento de coche cama, reservado a tal efecto. También podrá viajar en el vagón de equipajes, en una jaula adecuada. Antes de realizar un viaje conviene informarse directamente en la taquilla o en una agencia de viajes.

-          Barco. Está permitido el transporte de perros, gatos y animales pequeños previo pago de la tasa correspondiente. Los perros deben llevar bozal y durante el viaje se alojarán en la perrera de a bordo. Los gatos y otros animales pequeños deben ir en jaulas o cestas al cuidado del pasajero. Los animales deben ir acompañados de un certificado veterinario que atestigüe que no están enfermos. No está permitido el desembarco de animales en algunos puertos extranjeros. Además de esta normativa general, algunas compañías de navegación exigen un certificado de vacunación antirrábica.

-          Avión. Quien desee viajar en avión, llevando consigo a su perro o gato, debe cumplir algunas reglas generales.

 

 

 

 

Por terminar... en breve se acabaran de añadir todos los datos. Aquellas personas que queráis recibir un mail cuando este completo, escribirnos a:

catsoulweb@yahoo.es pidiendo un mail de aviso.

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