Caza de perdiz

La perdiz es, sin lugar a dudas, la reina de la caza menor, siendo un animal que exige al cazador agudos sentidos y reflejos por su velocidad, agilidad y bravura. Últimamente se han creado muchos cotos de caza de perdiz y criaderos de esta ave dada su popularidad, aunque para los cazadores mas expertos este tipo de perdiz no representa el mismo reto que las de campo.

Características

La perdiz es un ave que pertenece al orden de las gallináceas y a la familia de las fasiánidas. Sus características varían según el tipo, ya que existen bastantes variantes de este especie. Generalmente tienen el pico y las patas rojas y plumaje de color ceniciento con un cuerpo voluminoso y redondeado contrastando con su pequeña cabeza. Son animales de tamaño medio y cola corta. Miden aproximadamente entre 33 y 38 centímetros con una envergadura de 50 a 60 centímetros, mientras que su cola puede llegar a 12. Su peso varía entre 420 y 550 gramos.

Generalmente tiene dos nidos construidos por el macho, siempre ocultos entre hierbas realizando un hoyo en la tierra que luego es cubierto con vegetación densa y hierbas secas. La hembra pone unos 12 huevos amarillentos con manchas rojizas y grisáceas que serán incubados durante 25 días tanto por ella como por el macho.

La caza de perdiz

Caza de perdizSe alimentan de vegetales, granos, semillas de plantas, frutos, flores, hojas verdes, raíces y algunos insectos como arañas y saltamontes, de todos modos esto varía según el suelo y los cultivos.

Uno de los “padres” sale a buscar el alimento durante la aurora y el ocaso mientras que el otro vigila el nido y se comunican mediante un peculiar canto. Además de los cazadores sufre el acecho de depredadores que buscan sus huevos y polluelos lo que causa que su mortalidad prematura sea mayor al 50%.

Es capaz de adaptarse a muchos tipos de hábitat, pero se la suele encontrar en zonas cultivadas. Durante la primavera es frecuente que habiten en zonas con cereal mientras que en verano y en épocas de caza eligen zonas con vegetaciones densas. Cuando crían a sus polluelos se mueven a matorrales cercanos a zonas húmedas como ríos o charcas.

Caza

Existen distintas variantes a la hora de la caza a la perdiz. Las más comunes son en mano, con perro, en ojeo y con reclamo macho. En la caza en mano es fundamental llevar una formación correcta y respetar las distancias y particularidades del terreno.

En el ojeo, que se puede realizar con o sin perro (generalmente un retriever), se bate el terreno, bien por el perro o por otro cazador, empujando a las perdices hacia los otros cazadores que permanecen en sus puestos. En la modalidad con reclamo se enjaula un macho perdiz para atraer mediante sus cantos a otras perdices, una vez que se aproximan el cazador dispara en el momento justo.

 
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