El anzuelo es uno de los elementos más importantes a la hora de pescar y según el pez que intentemos pescar será el anzuelo que debamos elegir, además este deberá estar siempre en impecables condiciones para no sufrir por pérdidas de piques inesperadas. Dada la evolución por la que han pasado los anzuelos y la incontable variedad de peces es imposible enumerar los distintos anzuelos. A esto hay que agregarle que cada fabricante tiene su propia norma de medida, lo que hace casi imposible compararlos
Cada anzuelo fue creado para cada especie que se intenta pescar y la mayoría de los anzuelos que hoy existen son el resultado de un largo proceso de pruebas y errores desde la edad de piedra y de el esfuerzo y la experiencia de miles de pescadores de distintas generaciones. De todos modos las formas básicas de los anzuelos no han variado significativamente y todos tienen tipos particulares de ojo, abertura, pata, curva, paso, muerte y traba.

El ojo: es el agujero por donde se ata el hílo o el sedal a los tipos de anzuelos. En principio puede parecer que no es tan importante para la pesca pero puede influir mucho. Dependiendo del tipo de ojo será la posición que adopte el anzuelo en el agua. Por ejemplo los anzuelos a los que se le deja el ojo hacia arriba tienden a ir hacia abajo en el agua y viceversa. Para lo que más influye esto es en el desplazamiento y el engaño en el agua. Entre los distintos tipos de ojos están: ojo redondo, redondo adelgazado, tipo loop, ojo aguja, ojo plano.
La pata o vástago: es la parte que se extiende desde el ojo hasta donde empieza la parte curvada, conocida como curva. Cambian básicamente en su longitud y forma. Con una pata larga evitamos que el pez pueda cortar el hílo y nos permite engancharle más carnada. Las hay rectas, curvas (sirven para acomodar ciertos tipos especiales de mosca o insecto que se quiera imitar) y barbado (son cortes en el metal del vástago usados para colocar más carnadas).
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