VITORIA ÁLAVA 12 de enero de 2007 El diario de noticias de Álava ATRAS
Los chóferes de la línea periférica piden carril-bus para poder cumplir el horario
unservicio especial refuerza la ruta desde julio
Los conductores cifran los retrasos en 20 minutos aun renunciando, incluso, a descansos y viajes al aseo
Esther Echeverría
Vitoria. Ha tenido un despegue pocas veces visto en una línea de Tuvisa desde que entró en funcionamiento el pasado 10 de julio, pero ahora los conductores de la periférica están exhaustos. Las quejas de los usuarios por los retrasos continuos y la falta de tiempo para ajustarse a unos horarios de recorrido imposibles que, incluso, les dificultan acudir al aseo, les han hecho levantar la voz para demandar y conseguir de una vez por todas la instalación de más carril-bus en Vitoria.
Tal y como señala el presidente del comité de empresa de Tuvisa, Alberto Ruiz, la habilitación de carriles especiales para el transporte público en la ciudad es una asignatura pendiente del Ayuntamiento que, de "plantearse tan en serio como el tranvía", permitiría ganar velocidad a los cuatro urbanos que cubren las nuevas líneas 16 y 17.
Y es que, desde su puesta en marcha el pasado verano, Ruiz constata que estos vehículos gozan del refuerzo de otro especial -a veces, incluso dos- para poder llegar a tiempo a cada una de las 17 paradas que integran el trayecto, ya que la de la residencia de Arana sigue de momento sin implantarse. No obstante, asevera que la solución no pasa por incrementar los urbanos en tres unidades más como apuntan algunos conductores, sino en facilitar su marcha a lo largo del trayecto.
Ante el temor de que la demanda caiga en saco roto, el presidente del comité solicita, al menos, que se les dé preferencia a estos urbanos. Además, pide al gabinete de Alonso la supresión de las numerosas rotondas que pueblan en recorrido de la línea periférica, como las de la calle Jacinto Benavente, "que ralentizan la marcha por la dificultad del giro y favorecen el incremento de tiempos", explica. El ruego no es baladí, pues los chóferes tardan actualmente entre 50 minutos y una hora en completar la ronda de circunvalación entre barrios, frente a los 40 minutos anunciados en su día por el Consistorio. "Incluso si nos dieran diez minutos más, habría algún viaje que no se podría hacer puntualmente en las calles Donostia, México y Juan de Garay", advierte Ruiz, dando cuenta de la difícil situación.
Precisamente es en esta última arteria donde Tuvisa estudia habilitar un carril-bus, en su prolongación hasta la rotonda de la calle Honduras, mediante la reducción del ancho de los carriles de tráfico, ante los notables atascos que se generan en la zona y que se han visto incrementados con las obras del metro ligero en el barrio de Lakua. Si bien, reconoce que "probablemente, es el punto más conflictivo", Ruiz apostilla que existen otros casi igual de dificultosos como los ubicados en las vías José Achótegui, México, Duque de Wellington y Jacinto Benavente. |