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París Junio 2007        atras   
http://www.elcomerciodigital.com/prensa/20070624/sociedad/verano-sobre-ruedas_20070624.html

La capital pone en autoservicio 10.600 bicis de alquiler desde el 15 de julio con la meta de duplicar los desplazamientos sobre dos ruedas

Verano sobre ruedas

La capital pone en autoservicio 10.600 bicis de alquiler desde el 15 de julio con la meta de duplicar los desplazamientos sobre dos ruedas

En París las bicicletas son para el verano. Pero también las habrá en alquiler el resto de las estaciones. A fin de año el ayuntamiento de la capital francesa espera tener a disposición de los ciudadanos más de 20.000 bicis en libre servicio. El dispositivo, bautizado Vélib', arranca el 15 de julio con 10.600 unidades en 750 puntos de la ciudad.

La ambición de las autoridades municipales es duplicar en un año el número de desplazamientos urbanos con este medio de transporte: pasar de 150.000 a 300.000, el 4% del tot
al.

Las obras de las estaciones de bicis han comenzado hace unas semanas por los 20 distritos de París. En varios puntos piloto, azafatas explican al interesado el funcionamiento del programa. Consiste básicamente en sacar una tarjeta anual (29 euros), semanal (cinco euros) o de un día (un euro) y dejar una fianza de 150 euros. El número de trayectos es ilimitado por la duración del abono.

La primera media hora es sistemáticamente gratuita. Si se superan los 30 minutos, habrá que pagar un euro por la primera hora suplementaria, dos por la segunda y cuatro a partir de la cuarta. La política tarifaria pretende fomentar los trayectos cortos y no competir con los comercios de alquiler de bicicletas. Los largos paseos por los bosques periféricos salen carísimos. Tampoco está enfocado para ir con los niños, pues no hay previsto un bono familiar.

Sistema anti-robo

Ya se han distribuido más de tres millones y medio de formularios de inscripción por panaderías, estancos, estaciones de metro, alcaldías y estafetas de Correos. También se ha enviado propaganda promocional a los servicios de personal y de comunicación interna de las 800 mayores empresas de la capital francesa. El objetivo es conseguir 200.000 abonos, como mínimo, en junio de 2008. Se espera tener disponibles 14.000 bicis este agosto y llegar a las 20.600 a finales de diciembre.

El color y el diseño de las bicis son su mejor sistema anti-robo. De tonalidad gris rata, tienen aspecto mazacote, tristón y militar. Dicen que ha sido el alcalde de París, el socialista Bertrand Delanoë, el que ha elegido el color en persona con la intención de que no desentonen con el mobiliario urbano de la ciudad. «Como a nadie le apetece andar en una bici fea, pesada y comunista, en el sentido de que no pertenece a nadie, tendremos más clientes», dice el dueño de la tienda de bicicletas de mi barrio.

La Vélib es para mayores de 14 años, pues no hay modelo infantil. El manillar y el sillín son regulables en altura. Tiene tres marchas, una cesta en la parte delantera y guardabarros. Pero pesa 22,4 kilos, una enormidad comparado con los 17 ó 18 de una bici de paseo holandesa. Para subir a la colina de Montmartre hará falta un sagrado corazón. Desde hace unas semanas, cada día llegan a dos hangares de la periferia de París cuatro camiones cargados de bicicletas procedentes de la fábrica húngara de la firma Mercier, en la que son fabricadas.

Más de 300 personas trabajan a jornada completa en la puesta a punto de la operación. Unas 120 bicis eléctricas de lujo acaban de ser atribuidas a los equipos de mantenimiento. Una gabarra recientemente adquirida ha sido acondicionada como taller flotante en el Sena.

Una veintena de camionetas se encargarán de recargar las estaciones vacías.
Se espera que el ritmo de rotaciones baste para que, en cuestión de minutos, llegue una bici o se libere una plaza. De todas formas, habrá otras seis estaciones en un radio de 300 metros, distancia inferior a la existente entre dos bocas de metro.

Coches compartidos

La iniciativa esconde un apetitoso mercado publicitario. La explotación y el mantenimiento del servicio ha sido atribuido al grupo Decaux. A cambio, el gigante francés del mobiliario urbano podrá explotar las 1.600 vallas para publicidad que hay en París. El Ayuntamiento, por su parte, se embolsará 3,5 millones de euros al año en concepto de canon.

El alcalde desea aplicar el concepto del auto-servicio a automóviles «respetuosos del medio ambiente». La diferencia es que técnicamente será imposible coger un coche en un sitio y dejarlo en otro. Habrá que llevarlo siempre al punto de partida. Delanoë espera que a finales de año haya disponibles varios centenares de vehículos poco contaminantes en cien aparcamientos. Se calcula que cada uno de estos coches compartidos sustituye a ocho autos normales en la circulación urbana.

 

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