El servicio entrará en funcionamiento el 1 de noviembre
Los usuarios podrán transitar gratis en las bicis durante media hora y pagarán por el resto del tiempo
El concejal de Movilidad, Ernesto Gasco, ayer sobre una de las bicicletas que el Ayuntamiento prestará a los ciudadanos.Foto: Gorka Estrada
Iasone Salbide
Donostia. El Ayuntamiento pondrá a disposición de los donostiarras un centenar de bicicletas de préstamo que se distribuirán en cinco puntos de la ciudad. El servicio, similar al existente en otros municipios, como Vitoria o Pamplona, comenzará a funcionar el próximo 1 de noviembre a modo de experiencia piloto.
Los usuarios podrán retirar las bicicletas en el Boulevard, junto a la estación de Atotxa, en Pío XII, en el campus universitario de la UPV y en Gros, probablemente en un lugar cercano a la playa de La Zurriola, lugares en los que el Ayuntamiento ha comprobado que "el uso de este medio de transporte es mayor", explicó ayer el edil de Movilidad, Ernesto Gasco, durante la presentación del modelo de bicicletas de préstamo para Donostia.
En estos enclaves, los ciudadanos encontrarán unos soportes, similares a los clásicos aparcabicis, sobre los que permanecerán ancladas las bicis. Junto a ellas se ubicará una máquina de cancelación, que permitirá liberar la bicicleta deseada para hacer uso de ella. Para ello, los usuarios deberán introducir una tarjeta e indicar la bici que desean soltar. El sistema de anclaje se liberará y utilizarán la bicicleta durante el tiempo deseado. Después, podrán devolverla en el punto en el que la han cogido o en otro de los cuatro lugares habilitados para ello.
Los aparcamientos estarán preferiblemente situados en la calzada, en espacios actualmente ocupados por estacionamientos para coches o motos, y sólo se colocarán en las aceras "si no hay más remedio", avanzó Gasco. El departamento de Movilidad pretende, de este modo, demostrar a la ciudadanía que las bicicletas no deben competir con los peatones, sino con los demás medios de transporte.
Su uso será gratuito durante la primera media hora, un tiempo suficiente para enlazar cualquiera de los puntos de préstamo. A partir de entonces, el usuario pagará un euro por cada hora, con "un límite máximo de tres o cuatro horas de uso", comentó el edil. Además, quienes lo prefieran podrán abonar una "cuota anual de doce euros" y, con este importe, "utilizar las bicicletas siempre que lo deseen" y durante el tiempo que necesiten, añadió.
Web informativa El sistema, en principio experimental, comenzará con un centenar de bicicletas que serán aportadas por la empresa Cemusa, concesionaria de la explotación de la publicidad en los termómetros y las marquesinas de la ciudad. "Si el resultado es óptimo, se ampliará y extenderá a más puntos de la ciudad", avanzó Gasco.
Además de adquirir las bicicletas e instalar los lugares de anclaje y las máquinas de cancelación, Cemusa deberá hacerse cargo del mantenimiento de los vehículos, tal y como refleja el acuerdo alcanzado con el Ayuntamiento. "El coste de mantenimiento es muy alto, porque hay que retirar las bicicletas a diario y comprobar su estado", indicó el edil, quien concretó que han sido necesarios "meses de negociaciones" para alcanzar este pacto.
El modelo de bicicleta elegido es idéntico al que se utiliza en la capital navarra. Se trata de bicis de aluminio de la marca Orbea, "fabricadas en Gipuzkoa", de color azul y con ocho velocidades. Todas ellas estarán dotadas de focos delantero y trasero, de timbre, así como de un candado que permitirá estacionarlas en cualquier aparcabicis convencional de la ciudad. Además, portarán una cesta trasera para transportar objetos.
Gasco confió en "que la gente respete estas bicicletas", que contarán con un sistema antirrobo que dificultará las sustracciones. Todas ellas estarán también identificadas con un sistema de numeración.
En cuanto a los usuarios, podrán conocer a través de una página web el número de unidades disponibles en cada uno de los puntos, así como los lugares libres para estacionarlas en el resto de la ciudad.
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