|
|
|
|||||
|
Hermandades Cofradías
Encuentros Nacionales
Enlaces Escolapios
San José de Calasanz
Contactar
|
PULSAR AQUÍ PARA ENTRAR EN SU WEB
Nombre: PONTIFICIA, REAL Y MUY ILUSTRE COFRADÍA DEL SANTÍSIMO CRISTO DE LA EXPIRACIÓN Y MARIA SANTÍSIMA DEL MAYOR DOLOR. Fundación: 1935 Templo: Iglesia Parroquial de San José de Calasanz Pasos: Dos Hermanos: 560
Página Web:
http://www.cofradiaescolapios.com El imponente crucificado de Sánchez Mesa (1944) de colosales dimensiones, es el único aun vivo de la Semana Santa granadina. Su correctísima anatomía de armonioso modelado, la hermosa y noble cabeza, la inspiradísima interpretación, en fin, de la muerte de Cristo, lo convierten en obra clave de la imaginería granadina contemporánea y quizás en la imagen mas plena de su autor. Le acompaña, bajo palio morado, la Dolorosa del Mayor Dolor, obra reciente de Luís Álvarez Duarte (2000). Viste riquísimo manto de terciopelo de seda morado en hilo de oro por las MM. Adoratrices de Granada (1959).
Historia: 1935 debe ser considerado el año de fundación de esta Cofradía, aunque su germen se ha querido establecer en el siglo XVII a través de dos hipótesis faltas de documentación: La primera, identifica la Hermandad con la antigua Cofradía gremial de mercaderes de la aduana de especias (1611), ubicada en el antiguo monasterio de S. Basilio (hoy Escuelas Pías). La segunda, relaciona la Cofradía con la "de la Sangre de Jesucristo" que existía en el convento de la Merced (hoy Gobierno Militar) y realizaba sus desfiles procesionales desde 1613. Ninguna de estas dos versiones puede considerarse cierta, al no encontrarse ningún rasgo de manifiesta claridad y evidencia que nos lleve a instituir en alguna de ellas un origen remoto. Se puede afirmar rotundamente que el origen de esta Cofradía se remonta al día 8 de febrero de 1935, fecha en la que se firma el acta de su constitución. Fue fundada por alumnos y antiguos alumnos del Colegio PP. Escolapios destacando entre ellos D. Félix Infantes Vílchez, D. Miguel García Batle, D. José Gómez Sánchez-Reina y el Sr. Fernández Fígares. La Cofradía nace como una institución religiosa de especial relevancia en la vida del colegio, del que recibió durante un largo periodo de tiempo su tutela, apoyo y cooperación de indudable importancia para su posterior desarrollo. La primera salida procesional se realiza el Jueves Santo, 18 de abril de 1935, desde la Iglesia de los Escolapios (hoy Parroquia de S. José de Calasanz) hasta la Santa Iglesia Catedral. Al no encontrarse aún federada la cofradía, desfiló con el nombre de "Procesión del Cristo de la Expiración organizada por la Hermandad de la Santa Cena". Constaba de un solo paso, un Crucificado que se veneraba en la Iglesia de S. Ildefonso y que actualmente se encuentra en la Iglesia de Ntra. Sra. de las Mercedes. El orden del desfile procesional fue el siguiente: Guardia Municipal Montada, 4 tambores de Infantería, Cruz de Guía con dos mayordomos de marcha, Faroles guías, sección de penitentes sin capa, un campanillero, dos celadores y un directivo, Bandera de la cofradía, cuatro maceros de escolta, un campanillero, sección de penitentes con capa, Faroles bajos, un campanillero, tres celadores y un mayordomo de marcha, Mayordomos, Hermano Mayor y escolta, Incensarios y ciriales, Trono del Stmo. Cristo de la Expiración con escolta de maceros, Clero (en la presidencia iba el coadjutor de S. Ildefonso D. José Olveira y otros coadjutores de la misma iglesia revestidos de capas y de dalmáticas) Representaciones de las demás Cofradías, Cuerpo de señoras y señoritas camareras de la Hermandad de la Santa Cena, Presidencia oficial, Guardia Municipal montada cerrando la marcha. De gran importancia para la salida procesional de este año fue la ayuda y la colaboración de la cofradía de la Santa Cena (en especial de su Hermano Mayor D. Miguel García Batlle) que corrió con todos los gastos del desfile y que prestó tanto los enseres necesarios como sus propios hábitos, que tenían la intencionada peculiaridad de que el capillo y el fajín eran reversibles (rojo de un lado, negro del otro), pudiéndose utilizar perfectamente en ambas procesiones. Este "invento" quedó instituido como una tradición a lo largo de muchos años. Durante el penoso trance de la Guerra Civil se suspenden los desfiles procesionales. La vida de la Cofradía se recoge en el colegio. A pesar de los problemas motivados por el conflicto bélico, la Junta de Gobierno se esfuerza por conseguir una Hermandad independiente y digna del colegio que representa. Así en 1939 se nombra como Hermano Mayor Honorario al Excmo. y Rvdmo. Sr. Arzobispo. Las salidas procesionales se reorganizan en 1940, fecha en la que se erige canónicamente y queda adscrita a la Federación de Hermandades y Cofradías. Este año, gracias al gran tesón y entusiasmo puesto en el primer Hermano Mayor D. Félix Infantes Vílchez y por el R. P. Escolapio D. Oscar Fidalgo (rector del colegio), sale a la calle su segundo paso, una bellísima Dolorosa de gran devoción entre los alumnos escolapios y que se atribuye tanto a la escuela de Mena como a la de Mora. Se trata de una imagen de belleza indescriptible, de cara pequeña y dulce, con expresión en su rostro de desgarradora amargura en donde impera el dolor, el dolor de Madre abrumada por la insoportable carga de ver sufrir a su Hijo, de verlo crucificado en la Cruz, de verlo expirando si poder ayudarlo. ¿Hay Mayor Dolor? La Virgen, en su primera salida procesional, iba engalanada con numerosas joyas; con magnífico manto de terciopelo negro; varales y ánforas de bronce; riquísima candelería compuesta por 98 candelabros de bronce estilo salomónico, junto con dos hermosos brazos de cola y manto negro bordado en su mayor parte en oro. También desfila por primera vez el cuerpo propio de señoras y señoritas que hicieron confeccionar en el convento de las RR.MM Adoratrices un magnífico Simpecado de color negro bordado en oro y en cuyo centro figura una gran corona de espinas. Asimismo se estrenan nuevos hábitos consistentes en túnica de seda blanca, fajín negro y capillo negro con la Cruz de Santiago. A pesar de las penurias económicas del período de la post-guerra y de ser una cofradía recién nacida, apareció ante un pueblo granadino impregnado de fervor y de emotividad religiosa por las Sagradas Imágenes. Las luces de las calles por las que el desfile pasaba eran apagadas; esta medida fue repetida durante toda la década de los 40. La imagen del Crucificado fue sustituida en 1942 por la del Cristo de la Expiración que se venera en la Iglesia de Santo Domingo. Un nuevo palio de color negro se estrena en 1943 según diseño de los Sres. Vázquez Parra. En el centro del techo iba el escudo de la Cofradía, en el frontal, el escudo de España custodiado por dos ángeles, detrás, el escudo de Granada, y en los laterales, los atributos de la Pasión. Asimismo se estrena un nuevo Estandarte, realizado por las RR.MM Adoratrices, en el que sobre fondo de terciopelo negro aparece un libro abierto bordado en oro que contiene en su izquierda el Símbolo Mariano y en su derecha el escudo de Granada. Sus desfiles procesionales se consideran brillantes y esplendorosos por la viveza de todos sus elementos, así como por su paso por el puente del Genil. La actual imagen del Cristo de la Expiración, realizada por el magistral imaginero granadino D. Domingo Sánchez-Mesa, fue bendecida y sacada en procesión por primera vez en 1944. El acto de la bendición fue muy emotivo, con la presencia del Excelentísimo Señor Obispo auxiliar D. Manuel Hurtado García y de la totalidad de los alumnos de los colegios. Para la realización del Crucificado se usaron las medidas de D. Alfonso Robles del Castillo, miembro de la Junta de Gobierno. La imagen tiene la cabeza levantada, ligeramente inclinada a la derecha, mirando hacia arriba, con la boca abierta y mechones de pelo que caen sobre los hombros; su tronco bien ejecutado y proporcionado, algo pronunciada la caja torácica (en gesto de grito y dolor), con amplios pectorales; las extremidades muy tensas, manos avispadas, piernas ligeramente flexionadas que reflejan tensión y gesto de subir. Alrededor de la cintura hay un paño de cuerda con pequeño nudo a la derecha y al viento la izquierda. Su policromía es de tonos claros para destacar en el espacio abierto de la calle; apenas tiene sangre. La cruz era en un principio de madera cuadrada, siendo sustituida en 1956 por una cilíndrica, arbórea, con vetas doradas. No necesita que nadie le cante, ni que se hagan comentarios elogiosos al arte de las manos que le dieron forma, pues el aliento se contiene al ver la impresionante expresión de quien tras horas de padecimiento esta clamando a lo alto por la paz y ofreciendo su postrer suspiro para que el perdón se derrame a manos llenas por el mundo. Su imagen representa el momento sublime en que Jesús, al límite de su resistencia humana, implorando al cielo, todavía tiene aliento para acordarse de quienes lo han humillado y maltratado, de los que le han escupido, azotado y herido, de quienes se burlan de El a los pies de la Cruz: "Padre, perdónales porque no saben lo que hacen". Es un instante supremo de amor, una muestra increíble de generosidad, un ejemplo que jamás los hombres sabríamos igualar en toda su extensión. Conjuntamente con el Crucificado se estrenan cuatro hachones, que en 1953 fueron modificados y remozados. EL 21 de marzo de 1947 se celebró en el Ministerio del Aire (Madrid) el acto de entrega de un pergamino con el título de Hermano Mayor Honorario de la Cofradía al Ejército del Aire, que recibió el subsecretario del departamento general D. Apolinar Sáenz de Buruaga y Polanco. Hizo entrega de este título una comisión trasladada a Madrid a tal fin, presidida por el Hermano Mayor D. Félix Infantes Vílchez. El Ejército del Aire, en su condición honorífica, ofrendó una corona a la Virgen del Mayor Dolor. La fecha (2 de marzo de 1950) y la hora de la bendición e imposición de la corona fue fijada por el Excmo. y Rvdmo. Sr. Arzobispo D. Balbino Santos Olivera para así poder celebrar personalmente este magno acontecimiento. Asistieron al acto el Excmo. Sr. Subsecretario del Aire D. Apolinar Sáenz de Buruaga acompañado de su distinguida esposa doña Raquel Dans, que fueron los padrinos de la corona para hacer su entrega al Sr. Arzobispo. Asimismo se trasladaron a Granada el General Jefe del Estado Mayor del Aire Excmo. Sr. D. Francisco Fernández-Longoria, el Teniente Coronel Sr. Alonso, así como jefes y oficiales del Ejército del Aire. También asistieron diversas autoridades locales entre ellas las del Gobernador Civil, el jefe provincial del movimiento Sr. Fernández Victorio, el alcalde accidental Sr. Osorio, Coroneles de Aviación en Granada Sres. Gutiérrez López y Ruiz Jiménez, el Consiliario de la Federación de Cofradías Monseñor Fernández Arcoya, el Vicepresidente de la Diputación Sr. Castilla y representaciones de todas las Hermandades. En el momento de ser coronada Nuestra Señora, la Banda Municipal interpretó el himno nacional. La corona, de plata sobredorada, es una magnifica obra de artesanía granadina realizada por el orfebre granadino D. Miguel Moreno Grados. Entre 1950 y 1951 se sucedieron dos nuevos Hermanos Mayores: D. José Gómez Sánchez-Reina (que había sido Secretario en la anterior Junta de Gobierno) y D. Antonio Parera Vialard (un antiguo alumno escolapio siempre unido a la cofradía). Posteriormente, en 1952, es elegido como Hermano Mayor D. Ramón Fernández Alonso, el hombre que más tiempo ha estado al frente de la Hermandad. Su nombramiento fue de especial relevancia, ya que durante su periodo de mandato la cofradía atravesó el mejor momento (religioso y económico) de su historia. En la actualidad, D. Ramón es Hermano Mayor Honorario. Un momento destacado en la vida de la Hermandad era la celebración de sus tradicionales septenarios que los cofrades dedicaban a sus Imágenes Titulares con la asistencia de la totalidad de los alumnos del colegio. A partir de 1955 fueron sustituidos por solemnes Triduos. El 18 de abril de 1957 (Jueves Santo) se celebró en el colegio PP. Escolapios, el acto de entrega del fajín de Teniente General del Ejército del Aire a Ntra. Sra. del Mayor Dolor por parte del Sr. Sáenz de Buruaga. A este emotivo acto asistieron numerosas personalidades, destacando el norteamericano Theodore von Karna (asesor técnico de la N.A.T.O.); D. Gregorio Millar (director general de Enseñanza Técnica Aeronáutica) y D. Antonio Pérez Martín y Castro (Coronel e ingeniero Aeronáutico) que fueron nombrados Mayordomos Honorarios. Como muestra de la extraordinaria labor llevada a cabo por D. Ramón Fernández Alonso, se estrena en 1959 un maravilloso y valioso manto de terciopelo morado de seda natural de Lyon, ricamente bordado en oro por las RR.MM Adoratrices que tenían bien conseguida y justa fama de bordar como los propios ángeles. Este manto constituyó un auténtico "bombazo" en el ambiente cofrade granadino. Su elaboración fue dificultosa y costosa, pero movidos por el amor y cariño a la Virgen tantos años venerada por alumnos escolapios, se consiguió realizar una joya inimitable sólo comparable con la belleza del Mayor Dolor. El dibujo del manto fue realizado por un pintor de la Escuela de Artes y Oficios. El terciopelo fue traído expresamente de la localidad francesa de Lyon, con el cual se aprovechó además para hacer un nuevo palio de cajón y unos faldones para el paso de palio. El manto se quiso estrenar en 1958, todavía sin bordar, pero la intensa lluvia no lo permitió. El bordado tenía que realizarse "a marchas forzadas" para así conseguir que Nuestra Señora luciera su precioso manto en el año 59. Era el momento propicio por el potencial económico de la Hermandad. La orden de D. Ramón a "sus monjitas" era clara: "Borden solamente la mitad del manto". Tras estas indicaciones, se inició rápidamente el trabajo con el encargo a Sevilla de un bastidor de grandes dimensiones. Aproximadamente 14 personas trabajaron el bordado, en su mayoría Madres Adoratrices, colaborando también algunas colegialas internas. Día tras día la labor se realizaba. D. Ramón, acompañado del R. P rector del colegio y de miembros de la Junta, revisaba periódicamente el trabajo que se iba haciendo; pero llegó el día en que las monjas se negaron a mostrar el manto exponiendo todo tipos de excusas. La Semana Santa se acercaba irremisiblemente y el trabajo se intensificaba. Las monjas se turnaban día y noche en torno al bastidor siendo los últimos días agotadores. Cercano el día de salida, cuando el trabajo había sido terminado, fueron avisados los miembros de la Junta que se encontraron con el manto completamente bordado en esplendorosa obra de arte. La Rvda. Madre Paula, superiora del convento, se excusó diciendo que era tan bonito que no pudieron resistir la tentación de verlo terminado. Esta razón, unida a las necesidades económicas de la comunidad religiosa les llevó a la determinación de bordarlo enteramente para poder pagar la obra, que en un principio fue costeada por el Sr. Fernández Alonso, por los alumnos del colegio PP Escolapios y por la Junta de Gobierno. El periodo de realización del manto fue de un año; se utilizaron 25 kilos de hilo de oro fino entre ellos: camaraña, entorchado, aguas, peñasquillo, torzalillo, granito mate y canutillo. El precio total fue de más de 300.000 y su peso es de 30 kilos. (Todos estos datos deben de considerarse aproximados). También debe destacarse que aún permanecen en el convento de las RR.MM. Adoratrices de Granada dos monjas protagonistas de la "aventura" relatada: Sor Fredesvina Salas y Sor Mercedes Herrazo. Tras la distinción alcanzada por la Hermandad y sobre todo, con la inesperada contribución de las Madres Adoratrices para que fuese realidad el estreno del manto, se hicieron necesarios los varales para el palio. En 1960 se estrenaron 12 magníficos varales cincelados a mano y bañados en plata obtenida de monedas de cinco pesetas llamadas "del tío sentado", obra del orfebre granadino Palma. La labor de D. Ramón Fernández Alonso, a través de sus innumerables años al cargo de la cofradía obtuvo su fruto con las dos maravillosas joyas ya descritas que no eran sino la imagen del buen momento de la Hermandad y de las magníficas relaciones que mantenían en el colegio. Hacia 1965 toma posesión como nuevo Hermano Mayor D. José Luis Alemán a quien sustituyó D. Ricardo López Prieto Moreno. Ambos tuvieron que hacer frente a un período de degradación, completamente distinto al anterior. La crisis de las Hermandades durante la década de los 70, que incidió de manera especial en la Cofradía, desembocó en la suspensión de sus salidas procesionales desde 1975 y en la anulación de sus actividades a partir de 1976. Este paréntesis fue motivado principalmente por causas económicas, pero sin duda la nota más triste fue la falta de apoyo e incluso la oposición de la orden escolapia (excepto nuestro querido P. Rogerio, q.e.p.d., entusiasmo recogido por nuestro actual Directo Espiritual, el P. Enrique Iniesta) que durante tantos años había colaborado con la cofradía, formando parte de la vida del colegio. En 1980 un numeroso grupo de personas encabezadas por D. Antonio Sánchez Ramírez " el Compadre", en su mayoría componentes de la Hermandad de Gloria de Ntra. Sra. del Rocío y antiguos alumnos de las Escuelas Pías, reorganizaron la Cofradía, que conserva el apelativo y el emblema aunque no la tutela, bajo el patronazgo de la Parroquia San José de Calasanz. La Hermandad volvió a ver la luz en 1981, estrenándose en 1983 la nueva Cruz de Guía, el Escudo, y los respiraderos caoba y oro del paso de Cristo, obra del tallista granadino Antonio Díaz Fernández. Realizados durante el mandato del Hermano Mayor, D. Antonio Caballero Luis. El nuevo auge de las cofradías en nuestra ciudad se refleja abiertamente en esta Hermandad, por un lado, gracias a la labor de su cuerpo de costaleros fundado en 1986 (siendo Hermano Mayor D. Antonio Sánchez Ramírez) formado en su mayoría por alumnos y antiguos alumnos escolapios y por otros, a la de su Junta de Gobierno de la que fuera Hermano Mayor D. Manuel García Rejón. Durante el mandato, como Hermano Mayor de D. Francisco Javier Navarrete Mayor, más concretamente el 24 de febrero de 1997 se aprobaron las últimas reglas de la cofradía según el Estatuto Marco aprobado por el Arzobispo D. José Méndez Asensio. Después el puesto de hermano mayor fue ocupado por D. Juan Manuel García Montero. A quien se le deben todos los últimos estrenos de esta Hermandad. En el año 1999, fue el último en que procesionó la antigua imagen de la Virgen del Mayor Dolor, estrenandose candelabros de cola y caidas laterales del palio. En febrero del año 2000, fue bendecida la nueva imagen de María Santísima del Mayor Dolor, obra del hispalense Luis Álvarez Duarte, siendo esta la primera obra de éste imaginero de la Semana Santa de Granada. En la Semana Mayor de ese año se finalizaron las nuevas caidas y se hicieron algunas modificaciones en el paso de palio. El 18 de junio de 2000, el paso de palio procesionó por las calles de Roma, camino del Vaticano desde la Iglesia de San Juan de los Florentinos, para asistir a la Santa Misa oficiada por el Papa Don Juan Pablo II. En la Semana Santa de 2001, se estrenó la primera fase de la ebanistería del paso del Cristo de la Expiración, salida de los talleres sevillanos de Guzmán Bejarano y que en años posteriores se va a ir completando. Conocida esta Cofradía a lo largo de sus 65 años de historia como de los Escolapios, también lo es por un momento de belleza indescriptible, de devoción inenarrable, donde todo el pueblo granadino se reúne para ver con sus propios ojos el emotivo regreso por el Puente del Genil, de Jesús de la Expiración y su Madre María, la del Mayor Dolor. El último Hermano Mayor, con su mandato entre los años 2002-2003, ha sido D. Fernando Jorge García Romera. En la actualidad y por decreto arzobispal, la Hermandad está regida por una Junta Gestora formada por cinco componentes. Y presidida por D. Nicasio García. ▲VOLVER ARRIBA ___________________________________________________________________________ Diseño y realización: Juan H.T. (Diciembre 2005) |
|||||