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21568 LEY
3911999, de 5 de noviembre, para promover la conciliación de la vida
familiar y laboral de las personas trabajadoras. JUAN
CARLOS I REY DE ESPAÑA A todos los que la presente vieren y entendieren,
Sabed: Que las Cortes Generales han aprobado y Yo vengo en sancionar la
siguiente Ley. EXPOSICIÓN DE MOTIVOS La Constitución Española recoge en su artículo 14
el derecho a la igualdad ante la ley y el principio de no discriminación
por razón de nacimiento, raza, sexo, religión u opinión o cualquier
otra condición. En el artículo 39.1, el texto constitucional establece
el deber de los poderes públicos de asegurar la protección social,
económica y jurídica de la familia y, en el artículo 9.2, atribuye a
los poderes públicos el deber de promover las condiciones para que la
libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integran
sean reales y efectivas; y remover los obstáculos que impidan o
dificulten su plenitud facilitando la participación de todos los
ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social. La incorporación de la mujer al trabajo ha motivado
uno de los cambios sociales más profundos de este siglo. Este hecho
hace necesario configurar un sistema que contemple las nuevas relaciones
sociales surgidas y un nuevo modo de cooperación y compromiso entre
mujeres y hombres que permita un reparto equilibrado de
responsabilidades en la vida profesional y en la privada. La necesidad de conciliación del trabajo y la
familia ha sido ya planteada a nivel internacional y comunitario como
una condición vinculada de forma inequívoca a la nueva realidad
social. Ello plantea una compleja y difícil problemática que debe
abordarse, no sólo con importantes reformas legislativas, como la
presente, sino con la necesidad de promover adicionalmente servicios de
atención a las personas, en un marco más amplio de política de
familia. En este sentido, en la IV Conferencia mundial sobre
las mujeres, celebrada en Pekín en septiembre de 1995, se consideró
como objetivo estratégico fomentar una armonización de
responsabilidades laborales y familiares entre hombres y mujeres y en la
Declaración aprobada por los 189 Estados allí reunidos, se reafirmó
este compromiso. Por su parte, en el ámbito comunitario, la
maternidad y la paternidad, en su más amplio sentido, se han recogido
en las Directivas del Consejo 92/85/CEE, de 19 de octubre, y 96/34/CE,
del Consejo, de 3 de junio. La primera de ellas contempla la maternidad
desde el punto de vista de la salud y seguridad en el trabajo de la
trabajadora embarazada, que haya dado a luz o en período de lactancia.
La segunda, relativa al Acuerdo marco sobre el permiso parental,
celebrado por la UNICE, el CEEP y la CES, prevé el permiso parental y
la ausencia del trabajo por motivos de fuerza mayor como medio
importante para conciliar la vida profesional y familiar y promover la
igualdad de oportunidades y de trato entre hombres y mujeres. Mediante la presente Ley se completa la transposición
a la legislación española de las directrices marcadas por la normativa
internacional y comunitaria superando los niveles mínimos de protección
previstos en las mismas La Ley introduce cambios legislativos en el ámbito
laboral para que los trabajadores puedan participar de la vida familiar,
dando un nuevo paso en el camino de la igualdad de oportunidades entre
mujeres y hombres. Trata además de guardar un equilibrio para favorecer
los permisos por maternidad y paternidad sin que ello afecte
negativamente a las posibilidades de acceso al empleo, a las condiciones
del trabajo y al acceso a puestos de especial responsabilidad de las
mujeres. Al mismo tiempo se facilita que los hombres puedan ser copartícipes
del cuidado de sus hijos desde el mismo momento del nacimiento o de su
incorporación a la familia. El primer capítulo introduce modificaciones en el
Estatuto de los Trabajadores en lo relativo a permisos y excedencias
relacionadas con la maternidad, paternidad y el cuidado de la familia.
Estas modificaciones mejoran el contenido de la normativa comunitaria y
ajustan los permisos a la realidad social. Así, se hacen concordar los permisos o ausencias
retribuidas con la Directiva 96/34/CE, previendo la ausencia del
trabajador en los supuestos de accidente y de hospitalización, al mismo
tiempo que se flexibiliza el derecho al permiso de lactancia. Igualmente se amplia el derecho a la reducción de
jornada y excedencia a los trabajadores que tengan que ocuparse de
personas mayores y enfermas, en línea con los cambios demográficos y
el envejecimiento de la población. Como novedad importante, cabe destacar que la Ley
facilita a los hombres el acceso al cuidado del hijo desde el momento de
su nacimiento o de su incorporación a la familia, al conceder a la
mujer la opción de que sea el padre el que disfrute hasta un máximo de
diez semanas de las dieciséis correspondientes al permiso por
maternidad, permitiendo además que lo disfrute simultáneamente con la
madre y se amplía el permiso de maternidad en dos semanas más por cada
hijo en el caso de parto múltiple. Asimismo, se introducen importantes modificaciones en
la regulación de los permisos por adopción y acogimiento permanente y
preadoptivo. Frente a la legislación actual en la que la duración del
permiso depende de la edad del menor, concediéndose distintos períodos
de tiempo, según el niño o niña sea menor de nueve meses o de cinco años,
la Ley no hace distinción en la edad de los menores que generan este
derecho, siempre que se trate de menores de seis años. Por último, se establece la aplicación de la
reducción de la jornada o excedencia para atender al cuidado de
familiares que por razón de edad, accidente o enfermedad no puedan
valerse por sí mismos y no desempeñen actividad retribuida, configurándose
este derecho como individual de los trabajadores. El último artículo del capítulo I prevé las
modificaciones que han de realizarse en el Estatuto de los Trabajadores
relativas a la extinción del contrato de trabajo. Para ello, se declara
expresamente nula la decisión extintiva o el despido motivado, entre
otros, por el embarazo, la solicitud o disfrute de los permisos por
maternidad, paternidad o cuidado de familiares o el despido de los
trabajadores con contrato de trabajo suspendido, salvo que se demuestre
su procedencia por causa ajena a la discriminación. Como novedad se amplían los supuestos que no pueden
computarse como faltas de asistencia a efectos de extinción del
contrato de trabajo por absentismo laboral. Entre ellos se incluyen el
riesgo durante el embarazo, las enfermedades causadas por el mismo, el
parto y la lactancia. El capítulo II introduce modificaciones al Real
Decreto legislativo 2/1995, de 7 de abril, por el que se aprueba el
texto refundido de la Ley de Procedimiento Laboral, para garantizar el
ejercicio libre de estos derechos y su resolución en caso de
discrepancia mediante procedimiento urgente y de tramitación preferente. El capítulo III modifica la Ley 31/1995, de 8 de
noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, y cubre una laguna
actualmente existente, previendo que en los supuestos de maternidad en
los que, por motivos de salud de la madre o del feto, se hace necesario
un cambio de puesto de trabajo o función y este cambio no sea posible,
se declare a la interesada en situación de riesgo durante el embarazo
con protección de la Seguridad Social. El capítulo IV introduce modificaciones en el Real
Decreto legislativo 1/1994, de 20 de junio, por el que se aprueba el
texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social. La novedad más
importante reside en la creación de una nueva prestación dentro de la
acción protectora de la Seguridad Social, la de riesgo durante el
embarazo, con la finalidad de proteger la salud de la mujer trabajadora
embarazada. Con la finalidad de que no recaigan sobre los
empresarios los costes sociales de estos permisos, lo que podría
acarrear consecuencias negativas en el acceso al empleo, especialmente
de la población femenina, y como medida de fomento del empleo, el capítulo
V prevé reducciones en las cotizaciones empresariales a la Seguridad
Social por contingencias comunes, siempre que se contrate interinamente
a desempleados para sustituir al trabajador o trabajadora durante los
períodos de descanso por maternidad, adopción o acogimiento. Los capítulos VI, VII y VIII introducen las
correspondientes modificaciones en las leyes reguladoras de la Función
Pública, con el objeto de adaptar el contenido de la Ley a los
colectivos comprendidos en su ámbito de aplicación. CAPÍTULO I
Modificaciones que se introducen en el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, aprobado por el Real Decreto legislativo 1/1995, de 24 de marzo. Artículo primero.
Permisos retribuidos. La letra b) del apartado
3 del artículo 37 queda redactada de la siguiente forma: «b) Dos días por el nacimiento de hijo o por el fallecimiento, accidente o enfermedad graves u hospitalización de parientes hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad. Cuando con tal motivo el trabajador necesite hacer un desplazamiento al efecto, el plazo será de cuatro días.» Artículo
segundo.
Reducción de la jornada por
motivos familiares. 1.
El
apartado 4 del artículo 37 queda redactado de la siguiente forma: «4. Las trabajadoras, por lactancia de un hijo menor de nueve meses, tendrán derecho a una hora de ausencia del trabajo, que podrán dividir en dos fracciones. La mujer, por su voluntad, podrá sustituir este derecho por una reducción de su jornada en media hora con la misma finalidad. Este permiso podrá ser disfrutado indistintamente por la madre o el padre en caso de que ambos trabajen.» 2.
El
apartado 5 del artículo 37 queda redactado de la siguiente forma: «5. Quien por razones de guarda legal tenga a su cuidado directo algún menor de seis años o un minusválido físico, psíquico o sensorial, que no desempeñe una actividad retribuida, tendrá derecho a una reducción de la jornada de trabajo, con la disminución proporciona¡ del salario entre, al menos, un tercio y un máximo de la mitad de la duración de aquélla. Tendrá el mismo derecho quien precise encargarse del cuidado directo de un familiar, hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad, que por razones de edad, accidente o enfermedad no pueda valerse por sí mismo, y que no desempeñe actividad retribuida. La reducción de jornada contemplada en el presente apartado constituye un derecho individual de los trabajadores, hombres o mujeres. No obstante, si dos o más trabajadores de la misma empresa generasen este derecho por el mismo sujeto causante, el empresario podrá limitar su ejercicio simultáneo por razones justificadas de funcionamiento de la empresa.» 3.
Se añade
un nuevo apartado al artículo 37 del Estatuto de los Trabajadores: «6. La concreción horaria y la determinación del período de disfrute del permiso de lactancia y de la reducción de jornada, previstos en los apartados 4 y 5 de este artículo, corresponderá al trabajador, dentro de su jornada ordinaria. El trabajador deberá preavisar al empresario con quince días de antelación la fecha en que se reincorporará a su jornada ordinaria. Las discrepancias surgidas entre empresario y trabajador sobre la concreción horaria y la determinación de los períodos de disfrute previstos en los apartados 4 y 5 de este artículo serán resueltas por la jurisdicción competente a través del procedimiento establecido en el artículo 138 bis de la Ley de Procedimiento Laboral.» Artículo
tercero. Suspensión del contrato por maternidad, riesgo durante el embarazo,
adopción o acogimiento. El apartado 1.d) del artículo 45 queda redactado de
la siguiente forma: «d) Maternidad, riesgo durante el embarazo de la mujer trabajadora y adopción o acogimiento, preadoptivo o permanente, de menores de seis años.» Artículo
cuarto.
Excedencia por cuidado de
familiares. El apartado 3 del artículo 46 queda redactado de la
forma siguiente: «3. Los trabajadores tendrán derecho a un período de excedencia de duración no superior a tres años para atender al cuidado de cada hijo, tanto cuando lo sea por naturaleza, como por adopción, o en los supuestos de acogimiento, tanto permanente como preadoptivo, a contar desde la fecha de nacimiento o, en su caso, de la resolución judicial o administrativa. También tendrán derecho a un período de excedencia, de duración no superior a un año, salvo que se establezca una duración mayor por negociación colectiva, los trabajadores para atender al cuidado de un familiar, hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad, que por razones de edad, accidente o enfermedad no pueda valerse por sí mismo, y no desempeñe actividad retribuida. La excedencia contemplada en el presente apartado constituye un derecho individual de los trabajadores, hombres o mujeres. No obstante, si dos o más trabajadores de la misma empresa generasen este derecho por el mismo sujeto causante, el empresario podrá limitar su ejercicio simultáneo por razones justificadas de funcionamiento de la empresa. Cuando un nuevo sujeto
causante diera derecho a un nuevo período de excedencia, el inicio de la
misma dará fin al que, en su caso, se viniera disfrutando. El período en que el trabajador permanezca en situación de excedencia conforme a lo establecido en este artículo será computable a efectos de antigüedad y el trabajador tendrá derecho a la asistencia a cursos de formación profesional, a cuya participación deberá ser convocado por el empresario, especialmente con ocasión de su reincorporación. Durante el primer año tendrá derecho a la reserva de su puesto de trabajo. Transcurrido dicho plazo, la reserva quedará referida a un puesto de trabajo del mismo grupo profesional o categoría equivalente.» Artículo
quinto.
Suspensión con reserva de
puesto de trabajo. El apartado 4 del artículo 48 queda modificado de la
siguiente manera: «4. En el supuesto de
parto, la suspensión tendrá una duración de dieciséis semanas, que
se disfrutarán de forma ininterrumpida, ampliables en el supuesto de
parto múltiple en dos semanas más por cada hijo a partir del segundo. El
período de suspensión se distribuirá a opción de la interesada siempre
que seis semanas sean inmediatamente posteriores al parto. En caso de
fallecimiento de la madre, el padre podrá hacer uso de la totalidad o, en
su caso, de la parte que reste del período de suspensión. No obstante lo anterior,
y sin perjuicio de las seis semanas inmediatas posteriores al parto de
descanso obligatorio para la madre, en el caso de que el padre y la madre
trabajen, ésta, al iniciarse el período de descanso por maternidad, podrá
optar por que el padre disfrute de una parte determinada e ininterrumpida
del período de descanso posterior al parto bien de forma simultánea o
sucesiva con el de la madre, salvo que en el momento de su efectividad la
incorporación al trabajo de la madre suponga un riesgo para su salud. En los supuestos de adopción y acogimiento, tanto preadoptivo como permanente, de menores de hasta seis años, la suspensión tendrá una duración de dieciséis semanas ininterrumpidas, ampliable en el supuesto de adopción o acogimiento múltiple en dos semanas más por cada hijo a partir del segundo, contadas a la elección del trabajador, bien a partir de la decisión administrativa o judicial de acogimiento, bien a partir de la resolución judicial por la que se constituye la adopción. La duración de la suspensión será, asimismo, de dieciséis semanas en los supuestos de adopción o acogimiento de menores mayores de seis años de edad cuando se trate de menores discapacitados o minusválidos o que por sus circunstancias y experiencias personales o que por provenir del extranjero, tengan especiales dificultades de inserción social y familiar debidamente acreditadas por los servicios sociales competentes. En caso de que la madre y el padre trabajen, el período de suspensión se distribuirá a opción de los interesados, que podrán disfrutarlo de forma simultánea o sucesiva, siempre con períodos ininterrumpidos y con los límites señalados. En los casos de disfrute
simultáneo de períodos de descanso, la suma de los mismos no podrá
exceder de las dieciséis semanas previstas en los apartados anteriores o
de las que correspondan en caso de parto múltiple. Los períodos a los que
se refiere el presente artículo podrán disfrutarse en régimen de
jornada completa o a tiempo parcial, previo acuerdo entre los empresarios
y los trabajadores afectados, en los términos que reglamentariamente se
determinen. En los supuestos de
adopción internacional, cuando sea necesario el desplazamiento previo de
los padres al país de origen del adoptado, el período de suspensión,
previsto para cada caso en el presente artículo, podrá iniciarse hasta
cuatro semanas antes de la resolución por la que se constituye la adopción.» Artículo
sexto.
Suspensión con reserva de
puesto de trabajo en el supuesto de riesgo durante el embarazo. Se introduce un nuevo apartado 5 en el artículo 48 de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, en los siguientes términos: «5. En el supuesto de riesgo durante el embarazo, en los términos previstos en el artículo 26, apartados 2 y 3, de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, la suspensión del contrato finalizará el día en que se inicie la suspensión del contrato por maternidad biológica o desaparezca la imposibilidad de la trabajadora de reincorporarse a su puesto anterior o a otro compatible con su estado.» Artículo séptimo.
Extinción del contrato de
trabajo. Uno. La letra d) del artículo 52 queda modificada de
la siguiente manera: «d) Por faltas de
asistencia al trabajo, aun justificadas pero intermitentes, que alcancen
el 20 por 100 de las jornadas hábiles en dos meses consecutivos, o el 25
por 100 en cuatro meses discontinuos dentro de un período de doce meses,
siempre que el índice de absentismo total de la plantilla del centro de
trabajo supere el 5 por 100 en los mismos períodos de tiempo. No se computarán como faltas de asistencia, a los efectos del párrafo anterior, las ausencias debidas a huelga legal por el tiempo de duración de la misma, el ejercicio de actividades de representación legal de los trabajadores, accidente de trabajo, maternidad, riesgo durante el embarazo, enfermedades causadas por embarazo, parto o lactancia, licencias y vacaciones, ni enfermedad o accidente no laboral, cuando la baja haya sido acordada por los servicios sanitarios oficiales y tenga una duración de más de veinte días consecutivos.» Dos. El apartado 4 del artículo 53 queda modificado
de la siguiente manera: «4. Cuando el empresario no cumpliese los requisitos establecidos en el apartado 1 de este artículo o la decisión extintiva del empresario tuviera como móvil algunas de las causas de discriminación prohibidas en la Constitución o en la ley o bien se hubiera producido con violación de derechos fundamentales y libertades públicas del trabajador, la decisión extintiva será nula, debiendo la autoridad judicial hacer tal declaración de oficio. La no concesión del preaviso no anulará la extinción, si bien el empresario, con independencia de los demás efectos que procedan, estará obligado a abonar los salarios correspondientes a dicho período. La posterior observancia por el empresario de los requisitos incumplidos no constituirá, en ningún caso, subsanación del primitivo acto extintivo, sino un nuevo acuerdo de extinción con efectos desde su fecha. Será también nula la
decisión extintiva en los siguientes supuestos: a)
La de
los trabajadores durante el período de suspensión del contrato de
trabajo por maternidad, riesgo durante el embarazo, adopción o
acogimiento al que se refiere la letra d) del apartado 1 del artículo 45
de esta Ley, o la notificada en una fecha tal que el plazo de preaviso
finalice dentro de dicho período. b)
La de
las trabajadoras embarazadas, desde la fecha de inicio del embarazo hasta
la del comienzo del período de suspensión a que se refiere la letra a),
y la de los trabajadores que hayan solicitado uno de los permisos a los
que se refieren los apartados 4 y 5 del artículo 37 de esta Ley, o estén
disfrutando de ellos, o hayan solicitado la excedencia prevista en el
apartado 3 del artículo 46 de la misma. Lo establecido en las
letras anteriores será de aplicación salvo que, en ambos casos, se
declare la procedencia de la decisión extintiva por motivos no
relacionados con el embarazo o con el ejercicio del derecho a los permisos
y excedencia señalados.» Tres. El apartado 5 del artículo 55 queda redactado
en la siguiente forma: «5. Será nulo el
despido que tenga por móvil algunas de las causas de discriminación
prohibidas en la Constitución o en la Ley, o bien se produzca con violación
de derechos fundamentales y libertades públicas del trabajador. Será también nulo el
despido en los siguientes supuestos a) El de los trabajadores
durante el período de suspensión del contrato de trabajo por maternidad,
riesgo durante el embarazo, adopción o acogimiento al que se refiere la
letra d) del apartado 1 del artículo 45 de esta Ley, o el notificado en
una fecha tal que el plazo de preaviso finalice dentro de dicho período. b) El de las trabajadoras
embarazadas, desde la fecha de inicio del embarazo hasta la del comienzo
del período de suspensión a que se refiere la letra a), y la de los
trabajadores que hayan solicitado uno de los permisos a los que se
refieren los apartados 4 y 5 del artículo 37 de esta Ley, o estén
disfrutando de ellos, o hayan solicitado la excedencia prevista en el
apartado 3 del artículo 46 de la misma. Lo establecido en las
letras anteriores será de aplicación, salvo que, en ambos casos, se
declare la procedencia del despido por motivos no relacionados con el
embarazo o con el ejercicio del derecho a los permisos y excedencia señalados.» CAPÍTULO II
Modificaciones que se introducen en el texto refundido de la Ley de Procedimiento Laboral, aprobado por el Real Decreto legislativo 2/1995, de 7 de abril. Artículo
octavo.
Extinción del contrato de
trabajo. Uno. El apartado 2 del artículo 108 queda redactado
de la siguiente forma: «2. Será nulo el
despido que tenga como móvil alguna de las causas de discriminación
previstas en la Constitución y en la ley, o se produzca con violación de
derechos fundamentales y libertades públicas del trabajador. Será también nulo el
despido en los siguientes supuestos a) El de los trabajadores
durante el período de suspensión del contrato de trabajo por maternidad,
riesgo durante el embarazo, adopción o acogimiento al que se refiere la
letra d) del apartado 1 del artículo 45 del texto refundido de la Ley del
Estatuto de los Trabajadores, o el notificado en una fecha tal que el
plazo de preaviso concedido finalice dentro de dicho período. b) El de las trabajadoras
embarazadas, desde la fecha de inicio del embarazo hasta el comienzo del
período de suspensión a que se refiere la letra a), y el de los
trabajadores que hayan solicitado uno de los permisos a los que se
refieren los apartados 4 y 5 del artículo 37 del Estatuto de los
Trabajadores, o estén disfrutando de ellos, o hayan soli citado la excedencia
prevista en el apartado 3 del artículo 46 del Estatuto de los
Trabajadores. Lo establecido en las
letras anteriores será de aplicación, salvo que, en ambos casos, se
declare la procedencia del despido por motivos no relacionados con el
embarazo o con el ejercicio del derecho a los permisos y excedencia señalados.» Dos. El apartado 2 del artículo 122 queda redactado de la siguiente forma: «2. La decisión
extintiva será nula cuando: a) No se hubieren
cumplido las formalidades legales de la comunicación
escrita, con mención de causa. b) No se hubiese puesto a
disposición del trabajador la indemnización correspondiente, salvo en
aquellos supuestos en los que tal requisito no viniera legalmente exigido. e) Resulte
discriminatoria o contraria a los derechos fundamentales y libertades públicas
del trabajador. d) Se haya efectuado en
fraude de ley eludiendo las normas establecidas por los despidos
colectivos, en los casos a que se refiere el último párrafo del artículo
51.1 del texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores. Será también nula la
decisión extintiva en los siguientes supuestos a) La de los trabajadores
durante el período de suspensión del contrato de trabajo por maternidad,
riesgo durante el embarazo, adopción o acogimiento al que se refiere la
letra d) del apartado 1 del artículo 45 del Estatuto de los Trabajadores,
o la notificada en una fecha tal que el plazo de preaviso finalice dentro
de dicho período. b) La de las trabajadoras
embarazadas, desde la fecha de inicio del embarazo hasta la del comienzo
del período de suspensión a que se refiere la letra a), y de los
trabajadores que hayan solicitado uno de los permisos a que se refieren
los apartados 4 y 5 del artículo 37 del Estatuto de los Trabajadores, o
estén disfrutando de ellos, o hayan solicitado la excedencia prevista en
el apartado 3 del artículo 46 del Estatuto de los Trabajadores. Lo establecido en las letras anteriores será de aplicación, salvo que, en ambos casos, se declare la procedencia de la decisión extintiva por motivos no relacionados con el embarazo o con el ejercicio del derecho a los permisos y excedencia señalados.» Artículo
noveno.
Modalidad procesal en materia
de permisos de lactancia y reducciones de jornada por motivos familiares. 1. Se modifica la rúbrica del capítulo V del Título
II del Libro II, que queda denominado: «Vacaciones, materia electoral, clasificaciones profesionales, movilidad geográfica, modificaciones substanciales de condiciones de trabajo, permisos por lactancia y reducción de jornada por motivos familiares.» 2. Se incluye una nueva sección en el capítulo V
del Título II del Libro II, del siguiente tenor literal: «SECCIÓN 5.ª PERMISOS
POR LACTANCIA Y REDUCCIÓN DE JORNADA POR MOTIVOS FAMILIARES Artículo 138 bis. El procedimiento para la
concreción horaria y la determinación del período de disfrute en los
permisos por lactancia y por reducción de jornada por motivos familiares
se regirán por las siguientes reglas: a) El trabajador dispondrá
de un plazo de veinte días, a partir de que el empresario le comunique su
disconformidad con la concreción horaria y el período de disfrute
propuesto por aquél, para presentar demanda ante el Juzgado de lo Social. c) El procedimiento será urgente y se le dará tramitación preferente. El acto de la vista habrá de señalarse dentro de los cinco días siguientes al de la admisión de la demanda. La sentencia, que será firme, deberá ser dictada en el plazo de tres días.» 3. El primer párrafo del apartado 1 del artículo
189 queda redactado en la forma siguiente: «1. Las sentencias que dicten los Juzgados de lo Social en los procesos que ante ellos se tramiten, cualquiera que sea la naturaleza del asunto, salvo las que recaigan en los procesos relativos a la fecha de disfrute de las vacaciones, concreción horaria y determinación del período de disfrute en permisos por lactancia y reducción de la jornada por motivos familiares, en los de materia electoral, en los de clasificación profesional, en los de impugnación de sanción por falta que no sea muy grave, así como por falta muy grave no confirmada judicialmente, y las dictadas en reclamaciones cuya cuantía litigiosa no exceda de 300.000 pesetas (1.803 euros). Procederá en todo caso la suplicación.» CAPÍTULO III
Modificaciones
que se introducen en la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de
Riesgos Laborales Artículo décimo.
Protección
de la maternidad. El artículo 26 queda redactado de la siguiente
forma: «1. La evaluación de
los riesgos a que se refiere el artículo 16 de la presente Ley deberá
comprender la determinación de la naturaleza, el grado y la duración de
la exposición de las trabajadoras en situación de embarazo o parto
reciente a agentes, procedimientos o condiciones de trabajo que puedan
influir negativamente en la salud de las trabajadoras o del feto, en
cualquier actividad susceptible de presentar un riesgo específico. Si los
resultados de la evaluación revelasen un riesgo para la seguridad y la
salud o una posible repercusión sobre el embarazo o la lactancia de las
citadas trabajadoras, el empresario adoptará las medidas necesarias para
evitar la exposición a dicho riesgo, a través de una adaptación de las
condiciones o del tiempo de trabajo de la trabajadora afectada. Dichas
medidas incluirán, cuando resulte necesario, la no realización de
trabajo nocturno o de trabajo a turnos. 2. Cuando la adaptación
de las condiciones o del tiempo de trabajo no resultase posible o, a pesar
de tal adaptación, las condiciones de un puesto de trabajo pudieran
influir negativamente en la salud de la trabajadora embarazada o del feto,
y así lo certifiquen los Servicios Médicos del Instituto Nacional de la
Seguridad Social o de las Mutuas, con el informe del médico del Servicio
Nacional de la Salud que asista facultativamente a la trabajadora, ésta
deberá desempeñar un puesto de trabajo o función diferente y compatible
con su estado. El empresario deberá determinar, previa consulta con los
representantes de los trabajadores, la relación de los puestos de trabajo
exentos de riesgos a estos efectos. El cambio de puesto o
función se llevará a cabo de conformidad con las reglas y criterios que
se apliquen en los supuestos de movilidad funcional y tendrá efectos
hasta el momento en que el estado de salud de la trabajadora permita su
reincorporación al anterior puesto. En el supuesto de que,
aun aplicando las reglas señaladas en el párrafo anterior, no existiese
puesto de trabajo o función compatible, la trabajadora podrá ser
destinada a un puesto no correspondiente a su grupo o categoría
equivalente, si bien conservará el derecho al conjunto de retribuciones
de su puesto de origen. 3. Si dicho cambio de puesto no resultara técnica u objetivamente posible, o no pueda razonablemente exigirse por motivos justificados, podrá declararse el paso de la trabajadora afectada a la situación de suspensión del contrato por riesgo durante el embarazo, contemplada en el artículo 45. 1.d) del Estatuto de los Trabajadores, durante el período necesario para la protección de su seguridad o de su salud y mientras persista la imposibilidad de reincorporarse a su puesto anterior o a otro puesto compatible con su estado. 4. Lo dispuesto en los números
1 y 2 de este artículo será también de aplicación durante el período
de lactancia, si las condiciones de trabajo pudieran influir negativamente
en la salud de la mujer o del hijo y así lo certificase el médico que,
en el régimen de Seguridad Social aplicable, asista facultativamente a la
trabajadora. 5. Las trabajadoras
embarazadas tendrán derecho a ausentarse del trabajo, con derecho a
remuneración, para la realización de exámenes prenatales y técnicas de
preparación al parto, previo aviso al empresario y justificación de la
necesidad de su realización dentro de la jornada de trabajo.» CAPÍTULO IV Modificaciones que se introducen en el texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social, aprobado por el Real Decreto legislativo 1/1994, de 20 de junio Artículo undécimo.
Acción protectora del
sistema de la Seguridad Social. Se modifica el primer párrafo del artículo 38.1.c)
de la Ley General de la Seguridad Social, en los siguientes términos: «c) Prestaciones económicas en las situaciones de incapacidad temporal, maternidad, riesgo durante el embarazo, invalidez, en sus modalidades contributiva y no contributiva, jubilación, en sus modalidades contributiva y no contributiva, desempleo, en sus niveles contributivo y asistencia¡, muerte y supervivencia, así como las que se otorguen en las contingencias y situaciones especiales que reglamentariamente se determinen por Real Decreto, a propuesta del Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales.» Artículo
duodécimo.
Duración de la obligación
de cotizar. Se modifica el apartado 4 del artículo 106 de la Ley
General de la Seguridad Social, que queda redactado en los siguientes términos: «4. La obligación de cotizar continuará en las situaciones de incapacidad temporal, cualquiera que sea su causa, en la de riesgo durante el embarazo y en la de maternidad, así como en las demás situaciones previstas en el artículo 125 en que así se establezca reglamentariamente.» Artículo
decimotercero.
Situaciones protegidas. Se modifica el artículo 133 bis de la Ley General de
la Seguridad Social, que queda redactado en los términos siguientes: «Artículo 133 bis.
Situaciones protegidas. A efectos de la prestación
por maternidad, se consideran situaciones protegidas la maternidad, la
adopción y el acogimiento, tanto preadoptivo como permanente, durante los
períodos de descanso que por tales situaciones se disfruten, de acuerdo
con lo previsto en el número 4 del artículo 48 del texto refundido del
Estatuto de los Trabajadores, aprobado por Real Decreto legislativo
1/1995, de 24 de marzo, y en el número 3 del artículo 30 de la Ley
30/1984, de 2 de agosto, de Medidas para la Reforma de la Función Pública.» Artículo
decimocuarto.
Prestación económica de la
Seguridad Social por riesgo durante el embarazo. Se incluye, en el Título II de la Ley General de la
Seguridad Social, un nuevo capítulo IV ter, con la siguiente redacción: «CAPÍTULO IV TER Riesgo durante el
embarazo Artículo 134. Situación
protegida. A los efectos de la
prestación económica por riesgo durante el embarazo, se considera
situación protegida el período de suspensión del contrato de trabajo en
los supuestos en que, debiendo la mujer trabajadora cambiar de puesto de
trabajo por otro compatible con su estado, en los términos previstos en
el artículo 26, apartado 3 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de
Prevención de Riesgos Laborales, dicho cambio de puesto no resulte técnica
u objetivamente posible, o no pueda razonablemente exigirse por motivos
justificados. Artículo 135. Prestación
económica. 1. La prestación económica
por riesgo durante el embarazo se concederá a la mujer trabajadora en los
términos y condiciones previstos en esta Ley para la prestación económica
de incapacidad temporal derivada de enfermedad común, sin más
particularidades que las previstas en los siguientes apartados. 2. La prestación económica,
cuyo pago corresponderá a la Entidad Gestora, nacerá el día en que se
inicie la suspensión del contrato de trabajo y finalizará el día
anterior a aquél en que se inicie la suspensión del contrato de trabajo
por maternidad o el de reincorporación de la mujer trabajadora a su
puesto de trabajo anterior o a otro compatible con su estado. 3. La prestación económica consistirá en subsidio equivalente al 75 por 100 de la base reguladora correspondiente. A tales efectos, la base reguladora será equivalente a la que esté establecida para la prestación de incapacidad temporal, derivada de contingencias comunes. 4. La prestación económica
por riesgo durante el embarazo se gestionará directamente por el
Instituto Nacional de la Seguridad Social siguiendo el procedimiento que
reglamentariamente se establezca.» Artículo
decimoquinto.
Adaptaciones en la Ley
General de la Seguridad Social. Se introducen las siguientes adaptaciones en el capítulo
V «Invalidez» del Título 11 de la Ley General de la Seguridad Social: a) El actual artículo 134 pasa a quedar numerado
como artículo 136 formando el contenido de la sección 1.ª del capítulo
V del Título II de la Ley General de la Seguridad Social. b) Las secciones 3.ª, 4.ª y 5.ª pasan a numerarse,
respectivamente, secciones 2.ª, 3.ª y 4.ª con idéntico contenido. Artículo
decimosexto.
Normas de desarrollo y
aplicación a Regímenes Especiales. Se modifica el apartado 3 de la disposición
adicional octava de la Ley General de la Seguridad Social, en los
siguientes términos «3. Lo previsto en los artículos 134, 135 y 166 será aplicable, en su caso, a los trabajadores por cuenta ajena de los Regímenes Especiales. Asimismo resultará de aplicación a los trabajadores por cuenta propia incluidos en el Régimen Especial del Mar, Régimen Especial Agrario y Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, en los términos y condiciones que se establezcan reglamentariamente.» CAPÍTULO V Modificaciones que se introducen en la disposición adicional decimocuarta del Real Decreto legislativo 1/1995, de 24 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, y en el Real Decreto‑ley 11/1998, de 4 de septiembre, por el que se regulan las bonificaciones de cuotas a la Seguridad Social de los contratos de interinidad que se celebren con las personas desempleadas para sustituir a trabajadores durante los períodos de descanso por maternidad, adopción y acogimiento Artículo
decimoséptimo.
Modificación del
encabezamiento de la disposición adicional decimocuarta del texto
refundido del Estatuto de los Trabajadores. El encabezamiento de la disposición adicional
decimocuarta queda redactado en los siguientes términos: «Decimocuarta. Sustitución
de trabajadores excedentes por cuidado de familiares.» Artículo
decimoctavo.
Modificaciones que se
introducen al Real Decreto‑ley 11/1998, de 4 de septiembre, por el
que se regulan las bonificaciones de cuotas a la Seguridad Social de los
contratos de interinidad que se celebren con personas desempleadas para
sustituir a trabajadores durante los períodos de descanso por maternidad,
adopción y acogimiento. Se modifica el artículo 1 del Real Decreto‑ley
11/1998, de 4 de septiembre, que quedará redactado de la siguiente forma: « Darán derecho a una
bonificación del 100 por 100 en las cuotas empresariales de la Seguridad
Social, incluidas las de accidentes de trabajo y enfermedades
profesionales, y en las aportaciones empresariales de las cuotas de
recaudación conjunta: a) Los contratos de
interinidad que se celebren con personas desempleadas para sustituir a
trabajadoras que tengan suspendido su contrato de trabajo por riesgo
durante el embarazo y hasta tanto se inicie la correspondiente suspensión
del contrato por maternidad biológica o desaparezca la imposibilidad de
la trabajadora de reincorporarse a su puesto anterior o a otro compatible
con su estado. b) Los contratos de
interinidad que se celebren con personas desempleadas para sustituir a
trabajadores y trabajadoras que tengan suspendido su contrato de trabajo
durante los períodos de descanso por maternidad, adopción y acogimiento
preadoptivo o permanente, en los términos establecidos en el número 4
del artículo 48 del Estatuto de los Trabajadores. La duración máxima de
las bonificaciones previstas en este apartado b) coincidirá con la del
período de descanso a que se refiere el número 4 del artículo 48 del
Estatuto de los Trabajadores. En el caso de que el trabajador no agote el período de descanso a que tuviese derecho, los beneficios se extinguirán en el momento de su incorporación a la empresa. c) Los contratos de
interinidad que se celebren con personas desempleadas para sustituir a
trabajadores autónomos, socios trabajadores o socios de trabajo de las
sociedades cooperativas, en los supuestos de riesgo durante el embarazo,
períodos de descanso por maternidad, adopción y acogimiento preadoptivo
o permanente, en los términos establecidos en los párrafos anteriores.» CAPÍTULO VI Modificaciones que se introducen en la Ley 30/1984, de 2 de agosto, de Medidas para la Reforma de la Función Pública Artículo
decimonoveno.
Excedencia por cuidado de
familiares. El apartado 4 del artículo 29 queda redactado de la
forma siguiente: «4. Los funcionarios
tendrán derecho a un período de excedencia de duración no superior a
tres años para atender al cuidado de cada hijo, tanto cuando lo sea por
naturaleza como por adopción o acogimiento permanente o preadoptivo, a
contar desde la fecha de nacimiento o, en su caso, de la resolución
judicial o administrativa. También tendrán derecho
a un período de excedencia, de duración no superior a un año, los
funcionarios para atender al cuidado de un familiar que se encuentre a su
cargo, hasta el segundo grado inclusive de consanguinidad o afinidad, que,
por razones de edad, accidente o enfermedad, no pueda valerse por sí
mismo, y no desempeñe actividad retribuida. El período de excedencia
será único por cada sujeto causante. Cuando un nuevo sujeto causante
diera origen a una nueva excedencia, el inicio del período de la misma
pondrá fin al que se viniera disfrutando. Esta excedencia constituye un derecho individual de los funcionarios. En caso de que dos funcionarios generasen el derecho a disfrutarlo por el mismo sujeto causante, la Administración podrá limitar su ejercicio simultáneo por razones justificadas relacionadas con el funcionamiento de los servicios. El período de
permanencia en esta situación será computable a efectos de trienios,
consolidación de grado personal y derechos pasivos. Durante el primer año,
los funcionarios tendrán derecho a la reserva del puesto de trabajo que
desempeñaban. Transcurrido este período, dicha reserva lo será al
puesto en la misma localidad y de igual nivel y retribución.» Artículo vigésimo.
Permiso por maternidad y
paternidad. El apartado 3 del artículo 30 queda redactado de la
forma siguiente: «3. En el supuesto de
parto, la duración del permiso será de dieciséis semanas
ininterrumpidas, ampliables en el caso de parto múltiple en dos semanas más
por cada hijo a partir del segundo. El permiso se distribuirá a opción
de la funcionaria siempre que seis semanas sean inmediatamente posteriores
al parto. En caso de fallecimiento de la madre, el padre podrá hacer uso
de la totalidad o, en su caso, de la parte que reste del permiso. No obstante lo anterior,
y sin perjuicio de las seis semanas inmediatas posteriores al parto de
descanso obligatorio para la madre, en el caso de que la madre y el padre
trabajen, ésta, al iniciarse el período de descanso por maternidad, podrá
optar por que el padre disfrute de una parte determinada e ininterrumpida
del período de descanso posterior al parto, bien de forma simultánea o
sucesiva con el de la madre, salvo que en el momento de su efectividad la
incorporación al trabajo de la madre suponga un riesgo para su salud. En los supuestos de adopción o acogimiento, tanto preadoptivo como permanente, de menores de hasta seis años, el permiso tendrá una duración de dieciséis semanas ininterrumpidas, ampliables en el supuesto de adopción o acogimiento múltiple en dos semanas más por cada hijo a partir del segundo, contadas a la elección del funcionario, bien a partir de la decisión administrativa o judicial de acogimiento, bien a partir de la resolución judicial por la que se constituya la adopción. La duración del permiso será, asimismo, de dieciséis semanas en los supuestos de adopción o acogimiento de menores, mayores de seis años de edad, cuando se trate de menores discapacitados o minusválidos o que por sus circunstancias y experiencias personales o que, por provenir del extranjero, tengan especiales dificultades de inserción social y familiar, debidamente acreditadas por los servicios sociales competentes. En caso de que la madre y el padre trabajen, el permiso se distribuirá a opción de los interesados, que podrán disfrutarlo de forma simultánea o sucesiva, siempre con períodos ininterrumpidos. En los casos de disfrute
simultáneo de períodos de descanso, la suma de los mismos no podrá
exceder de las dieciséis semanas previstas en los apartados anteriores o
de las que correspondan en caso de parto múltiple. En los supuestos de
adopción internacional, cuando sea necesario el desplazamiento previo de
los padres al país de origen del adoptado, el permiso previsto para cada
caso en el presente artículo, podrá iniciarse hasta cuatro semanas antes
de la resolución por la que se constituye la adopción.» CAPÍTULO VII Modificaciones que se introducen en la Ley de Funcionarios Civiles del Estado, texto articulado aprobado por Decreto 315/1964, de 7 de febrero Artículo vigésimo
primero.
Licencia por riesgo durante
el embarazo. Se introduce un nuevo número 3 en el artículo 69
con la siguiente redacción: «3. Cuando la circunstancia a que se refiere el número 3 del artículo 26 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, afectase a una funcionaria incluida en el ámbito de aplicación del mutualismo administrativo, podrá concederse licencia por riesgo durante el embarazo en los mismos términos y condiciones que las previstas en los números anteriores.» CAPÍTULO VIII Modificaciones que se introducen en la Ley 28/1975, de 27 de junio, sobre Seguridad Social de las Fuerzas Armadas, y en la Ley 29/1975, de 27 de junio, de Seguridad Social de los Funcionarios Civiles del Estado Artículo vigésimo
segundo.
Situación
de riesgo durante el embarazo en el mutualismo administrativo. Se introduce un nuevo párrafo, después del tercero
actual, en el artículo 21 de la Ley 28/1975 y en el artículo 20 de la
Ley 29/1975, con la siguiente redacción: «Tendrá la misma consideración y efectos que la situación de incapacidad temporal la situación de la mujer funcionaria que haya obtenido licencia por riesgo durante el embarazo en los términos previstos en el artículo 69, apartado 3, de la Ley de Funcionarios Civiles del Estado.» Disposición adicional primera. Podrán acogerse a los beneficios establecidos en
esta Ley los socios trabajadores o socios de trabajo de las sociedades
cooperativas y trabajadores de las sociedades laborales, durante los períodos
de descanso por maternidad, riesgo durante el embarazo, adopción y
acogimiento, con independencia del régimen de afiliación de la Seguridad
Social, en el que estuvieren incluidos, con las peculiaridades propias de
la relación societaria. Disposición adicional segunda. La legislación de la Seguridad Social en materia de
convenios especiales se adaptará a las modificaciones previstas en la
presente Ley, en el plazo de un año contado a partir de su entrada en
vigor. Disposición adicional tercera. Se modifica la redacción del apartado 1.e) del artículo
141 de la Ley 17/1999, de 18 de mayo, de Régimen del Personal de las
Fuerzas Armadas, que quedará de la siguiente forma: «e) Lo soliciten para
atender al cuidado de los hijos, por naturaleza o adopción o acogimiento
permanente o preadoptivo. En este supuesto, tendrán derecho a un período
de excedencia voluntaria no superior a tres años para atender al cuidado
de cada hijo, a contar desde la fecha de nacimiento de éste o, en su
caso, de la resolución judicial o administrativa. Los sucesivos hijos darán
derecho a un nuevo período de excedencia que, en su caso, pondrá fin al
que vinieran disfrutando. También tendrán derecho a un período de excedencia de duración no superior a un año los que lo soliciten para encargarse del cuidado directo de un familiar, hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad que, por razones de edad, accidente o de enfermedad, no pueda valerse por sí mismo, y que no desempeñe actividad retribuida. Estos derechos no podrán
ser ejercidos por dos personas por el mismo sujeto causante.» Disposición adicional cuarta. El Gobierno, en el marco de sus competencias, y de
acuerdo con los agentes sociales, impulsará campañas de sensibilización
pública al objeto de conseguir que los hombres asuman una parte igual de
las responsabilidades familiares, y de manera especial se acojan, en mayor
medida, a las nuevas posibilidades que esta Ley ofrece para compartir el
permiso parental. Disposición adicional quinta. A los efectos de lo establecido en esta Ley, se
considerarán jurídicamente equiparables a la adopción y acogimiento
preadoptivo o permanente, aquellas instituciones jurídicas declaradas por
resoluciones judiciales o administrativas extranjeras, cuya finalidad y
efectos jurídicos sean los previstos para la adopción y acogimiento
preadoptivo o permanente, cualquiera que sea su denominación. |