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La primera situación
a resolver para aquellos que nos consideramos revolucionarios
es, cómo llegar a hacer la Revolución. Y hay que hacer hincapié
en el verbo 'hacer', porque implica que el cambio social de raíz
no vendrá por 'acción divina', sino por la acción consciente de
un sector importante de la población, en defensa de sus
intereses y en el marco de la lucha de clases.
Se debería sumar
todas las subjetividades que apuntan a ese objetivo, en vez de
enfrentarlas. Es necesario consolidar una organización
participativa y efectiva, capaz de generar la herramienta
necesaria para provocar el cambio social.
Dicha Organización
Política debe estar consolidada con un movimiento cuyo horizonte
sea la revolución y el socialismo y se debe producir con la
participación de una herramienta política que determine su
dirección hacia aquellos objetivos.
Una Organización
Política debe ser condición completamente necesaria, para
transformar las luchas reivindicativas de las clases explotadas
en un movimiento revolucionario, orientando su acción a la
búsqueda de un desarrollo humano, la igualdad y la justicia
social, la protección del ambiente,la satisfacción de las
necesidades materiales y espirituales, la construcción de una
cultura de solidaridad.
La organización que
pretenda seriamente producir un cambio revolucionario en la
sociedad no puede hacer a un lado la teoría científica que mejor
ha explicado el desarrollo de la historia humana, la explotación
del hombre por el hombre, confrontando distintos planteamientos
en un debate profundo y constante por parte de los diversos
actores políticos y sociales que sostienen el proceso
bolivariano, que contribuya a darle fisonomía propia a este
modelo de sociedad. Porque no se puede caer en la trampa
revisionista o reformista de eludir los orígenes históricos del
socialismo, ni saltarnos sus etapas de maduración con los
aportes de Carlos Marx, Federico Engels, Lenin, León Trostky,
Mao Tse-Tung, Rosa Luxemburgo, Ernesto Che Guevara, y de tantos
otros luchadores revolucionarios que vislumbraron otro tipo de
sociedad, radicalmente distinta a la capitalista, sumándole las
valiosas contribuciones que la han enriquecido a través de los
años.
En una organización
de tal naturaleza, debe haber una “Dirección”, que es necesaria
para coherentizar el funcionamiento, hacerlo operativo y
repartir responsabilidades. Así mismo, será un conjunto de
compañeros que deberán tomar decisiones en base a la voluntad de
su militancia.
Proponemos una
organización:
. - Que plantee como
trayectoria, constituirse ante el pueblo, en vehículo de sus
sueños, sus reclamos, sus reivindicaciones y sus luchas, esas
que nos permitan generar el poder popular necesario para aspirar
a lograr aquellos cambios revolucionarios que representan
nuestro objetivo.
. - Que asuma la
tarea fundamental de trabajar por la unidad de la izquierda
revolucionaria y el poder popular.
. - Que esté en
condiciones de dar batalla en todo terreno donde se desarrolle
la lucha de clases.
. - Que desarrolle un
trabajo conjunto donde exista una pluralidad democrática sin
evitar la confrontación de las ideas y así acceder a mejores
perspectivas de participación y de protagonismo populares.
. - Donde el debate
enriquezca y se respete las subjetividades de sus miembros,
cuyos lineamientos sean la síntesis de todas ellas.
. - Sin emplear el
verticalismo,
asumir la necesidad
de la
coherencia de una
línea única, pero nunca pensamiento único.
Si somos capaces de
llevar a esto, nuestra organización, habremos dado un paso
formidable para la constitución de la herramienta política y el
movimiento revolucionario que necesita nuestro pueblo,
Venezuela.
Homer Padrón Tel. 0414.586.4759 |