anxo
martÍnez - o grove
Algún día las playas, las rocas y los barcos gallegos estarán
limpios de fuel. Pero la experiencia que estamos viviendo es tan
terrible que no puede caer en el olvido.
Así lo piensan al menos Jesús Fernández y Óscar Hinojosa, dos
artistas granadinos que ayer comenzaron a pintar en la lonja de O
Grove cinco murales. Pero no utilizan óleos ni acuarelas, sino
chapapote extraído del mar; tampoco emplean pinceles o brochas, ya
que básicamente utilizan sus manos.
"La mancha que queda en la tela no se puede limpiar". Quien así
habla es Jesús Fernández; uno de estos murales se quedará en la
cofradía de O Grove; los demás los llevarán por toda España, como un
testimonio del horror.
Ambos llegaron el viernes pasado a O Grove. Limpiaron las playas,
como dos voluntarios más. Pero, como artistas que son, quisieron
poner un grano de arena más: remover la conciencia de la gente a
través de la pintura, reflejar sobre el lienzo el monstruo negro. Un
homenaje que es también para la gente de aquí, y en especial para
Juan Domínguez, un marinero que les ayudó en todo lo que
necesitaron.
Ayer otro cuadro ondeaba ya en la lonja, sobre los marineros, los
políticos y el chapapote.