Las cunas de Occidente


"La civilización es precisamente el esfuerzo por ir más allá de la propia cultura, lo que hace sentir curiosidad e interés por otras. A quien se encierra en los usos que conoce, los considera sin disputa preferibles a todos los restantes y muestra antagonismo cerril hacia las formas de comportamiento humano que no comparte, siempre se le llama barbaro, nunca civilizado" (Fernando Sabater)


Desde pequeño había querido conocer Roma y Atenas, las cunas de la civilización occidental, así que en tren me decidí a conocer la diversidad de estos dos países mediterraneos, el recorrido fue el siguiente:

Recorrido:

Italia
Génova
Pisa
Roma
Napoles
Pompeya
Palermo
Agrigento
Brindisi
Grecia
Patras
Atenas
Italia
Bari
Bolonia
Verona
Milán
Venecia
Florencia



ITALIA


Datos del país:
República de Italia
Superficie: 301.340 Km
Población:57.482.000
Idioma: Italiano.
Religión: Católica.
Moneda: Euro
Renta per capita (2002): 24.670 $
Visados: Los ciudadanos de la Unión Europea no necesitan visado.

Mi viaje:
GÉNOVA Tras recorrer Francia de noche llegué a primera hora de la mañana a la frontera franco italiana, en Italia me esperaba una sorpresa, había huelga de trenes y por tanto había servicios mínimos, así que decidí coger el primer tren, éste iba a Génova. Génova cuenta con una larga historia como potencia marítima, primero como puesto comercial con Grecia y Fenicia, y más tarde como capital de un pequeño imperio. La época dorada de esta ciudad comenzó en el siglo XII y duró hasta el siglo XVI. Sin embargo, la rivalidad entre los aristócratas gobernantes y los avatares estranjeros (franceses y austriacos) precipitaron el declive de la ciudad. Hoy en día quedan vestigios de su pasado glorioso, siéndo una ciudad cara al mar, hace esfuerzos por modernizarse. Pude comprobar que la fama de los helados italianos es cierta, me comí el mejor helado que había probado nunca.
PISA Esta ciudad conocida en el mundo por su torre inclinada fué durante parte de la Edad Media una potencia comercial en el Mediterraneo. Es una pequeña ciudad que además de su conocida torre de Pisa, Duomo y baptisterio cuenta con Santa Maria della Spina, una pequeña iglesia muy bonita junto al río Arno.
ROMA Tras visitar Pisa, cogí el tren para conocer por fín Roma, el viaje es un poco largo, pero se me hizo más ameno al conocer a Oswaldo, un mejicano que andaba conociendo Europa, busque alojamiento como suelo hacer cerca de la estación de tren, primero porque por ahí suelen estar las pensiones más baratas y también por comodidad para dejar la mochila y pillar el próximo tren. Roma es una de las ciudades más bonitas que he visto, no da la impresión de ser una capital y por todas las calles puede verse el legado de su historia. El primer día fuimos a ver la zona de El Coliseo (muy bien conservado, y merece la pena ver su interior).El siguiente día vimos el casco antiguo (Palatino, Foro Romano, Colina Capitolina) y la Fontana di Trevi. El tercer día lo dedicamos a ver tiendas y así msimo recorrer todas las calles de la ciudad. Roma la conocimos andando, nos dimos buenas pateadas, sin coger metro ni bus, así que al final del día nos habiamos puesto morados de paninis, pizzas y helados.
VATICANOVimos este mínusculo país el último día de nuestra estancia en Roma y los Museos Vaticanos, yo me quedé embobado viendo la Capilla Sixtina.
NAPOLESMe dirigí hacia la ciudad más insegura de Italia, quedan vestigios de su pasado español, en su barrio español, con sus calles estrechas. Decidí acortar mi estancia y dirigirme hacia Pompeya.
POMPEYA se extiende a los pies del Vesubio, que hizo erupción en el 79 destruyendo toda la ciudad. Por todas partes han sobrevivido vestigios de su pasado. El mismo día cogí un tren para Sicilia.
PALERMO Después de viajar durante toda la noche y despertarme con la espalda molida, llegué a la capital siciliana, en el trayecto conocí a una pareja muy curiosa con los que pase esos días en la isla, ellos eran Marc un australiano descendiente de italianos y su novia una japoneasa que hablaba japonés, inglés, italiano, francés, español. Así que mejor intérprete no pude tener. Se trata de una interesante ciudad, no goza de gran prosperidad económica, pero sus gentes me recordaban mucho a España. Su arquitectura es árabe, normanda, barroca, lo que la hace bastante atractiva. Muy cerca de allí, se encuentra Monreale (con unos mosaicos sicilianos y bizantinos recomendables).
AGRIGENTOA las afueras de la ciudad se encuentra el yagicimiento arqueológico conocido como el valle de los Templos, es uno de los más impresionantes yacimientos griegos fuera de Grecia. De vuelta a Palermo, decidí seguir el camino cara Grecia, eso sí, iba a ser un poco largo, porque de Palermo iba a ir en tren hasta Roma y allí coger el primer tren para Brindisi, en total un día entero de viaje, pero en Brindisi tuve la recompensa, dediqué todo el día para descansar.

Grecia 1