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Por Francisca Martín-Cano Abreu (E - III) - AUSENCIA DE CAPACIDAD FECUNDANTE DEL PRINCIPIO MASCULINO EN RELACIÓN A LA RESURRECCIÓN DE LOS DIFUNTOS
(E - IV) - AUSENCIA DE CAPACIDAD FECUNDANTE DEL PRINCIPIO MASCULINO RELACIÓN AL EMBARAZO EN SERES HUMANOS
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"Para los australianos, la fecundación de las
mujeres no proviene del hombre, sino de un germen inmaterial de un
antepasado, que la penetra." (Gran Larousse Universal, Tomo 29, 19:
9229). Los bellonais de las isla Salomón:
... ignoraban, hasta la llegada de los misioneros en
1838, la relación entre copulación y
procreación. Si una mujer casada quedaba embarazada, ello no
se debía a que hubiera mantenido relaciones sexuales con su
marido, sino a que los dioses y los antepasados del patrilineaje de
su esposo estaban satisfechos con dicha alianza y le daban
descendencia...
Los trobriandeses, matrilineales, denegaban al marido
de la madre cualquier papel en la procreación. Se
suponía que la madre por sí sola creaba al
niño... (Burguière, 1988: 70).
Y en otra versión leemos que los
gérmenes del bebé que iba a nacer eran enviados al
cuerpo de la madre por la Luna personificada por una Diosa como p.
ej. creían los euchlusi de Australia que los gérmenes
de los niños procedían de la Luna que los enviaba a la
mujer por medio de la corneja o del lagarto, según que el que
fuese a nacer fuese niño o niña. O procedían de
las churingas que dejó en la tierra la mujer que personificaba
la Estrella Vespertina de la que emanan los gérmenes de la
procreación que penetran a la mujer que se halla en ese sitio
y la hace concebir.
De los canacos de Nueva Caledonia: "Según su
concepción de la vida , la mujer no es fecundada por el hombre
sino por el bosque o el arroyo que cruza: el esperma del esposo no es
una semilla, simplemente riega el bebé que va a nacer."
(Soutif, Dray Y Dibie, 1999: 30). (Y posiblemente creyesen que la
fecundación femenina se debía a la Diosa Kabo Mandalat,
en cuyo honor realizaban ceremonias de Fertilidad.)
- En civilizaciones precolombinas se creía que
las almas de los recién nacidos procedían de la Diosa
Madre de la Luna.
- En tribus primitivas de África eran los
antepasados residentes en la Luna los que enviaban el germen del
niño al cuerpo de la madre por intermedio de un Sacerdote o
bien procedían ellos mismos a esta reencarnación.
Creencia arcaica de la no participación del
varón en la concepción que se trasluce en ciertas
costumbres, mitos y ceremonias religiosas, con las que se solicitaba
el embarazo, entre los creyentes de las religiones Mistéricas,
existentes en multitud de culturas a principios de tiempos
históricos y de las religiones primitivas.
Entre los Jakuti, habitantes en el
Asia septentrional en el área de los Tungusi, del
Yeniséi al Pacífico, las mujeres se reúnen en la
casa de la recién parida tres días después del
parto para el almuerzo ritual en honor de la Diosa del Parto Ijehsit;
durante el almuerzo una de las convidadas se echa a reír,
todas ríen; y esto provoca en las mujeres la preñez
(citado por Jacobelli, 1991: 80).
(E - IV)1 - Evidencia que sólo el Principio
causa la Fertilidad los ritos en los que se solicita a la Diosa el
embarazo. Y así son numerosas las ceremonias existentes en
gran cantidad de culturas en las que mujeres invocan a Diosas de la
Fertilidad, a la Diosa del Río o a la Diosa del Mar y usaban
el Agua Divina para que les otorgase la bendición del
embarazo. Por tanto vinculan la Fertilidad al Principio femenino
considerado hermafrodita, lo que habla a favor de la creencia en la
irresponsabilidad del varón en la concepción
femenina.
Así mujeres hindúes cuando quieren tener
hijos transportan agua del río Ganges, personificado por la
Diosa Río Ganga / Ganges, a las montañas y las vierten
en cúpulas, símbolo del Vientre de la Diosa Tierra y
así obtienen el embarazo. En esta ceremonia se manifiesta el
simbolismo de Vulva Divina / Útero / Seno / Vientre de la
Diosa Tierra y asociado a la Fertilidad de los petroglifos de
cupulitas / agujeros / tazas / huecos / cavidades / cazoletas
ógmicas / hemisféricas / tectiformes.
En algunas regiones se conservaba hasta hace poco el
simbolismo metafórico de los petroglifos de agujeros como
Útero Divino, del que surge las almas de los recién
nacidos. Aún en el siglo XX referido a los petroglifos de
huecos:
En la actualidad uno puede ver a las mujeres hindues
llevando el agua del Ganges (las Aguas del río sagrado del
Ganges están personificadas por la Diosa epónima) hasta
las montañas del Pendjab, para verterlas en las cúpulas
y así obtener de la divinidad el don de la maternidad tan
deseado. (Grieder 1987: 32) citando a Garrick Mallery.
Esta costumbre está en concordancia con la
creencia de la ausencia de responsabilidad del varón en la
concepción y la capacidad fecundante del Principio femenino,
considerado hermafrodita. De ahí el invocar a la Diosa
Río Ganges para que conceda la bendición del
embarazo.
Confirman la idea de que tienen el simbolismo de
Útero de la Diosa, una costumbre que se ha conservado hasta el
siglo XX (referencia a los pensadores Heider Y Baumhoff de (Grieder,
1987: 44). Las mujeres pomo de los indios de California, hacen marcas
de cavidades en grandes piedras cuando desean concebir un hijo, para
que la Madre Tierra se los conceda.
Un valor fecundante similar se daba al Agua del Mar en
Galicia, en donde las mujeres estériles se tomaban un
baño de "nove ondas" (embarazo) cuando querían tener
descendencia en la playa de La Alanzada, Pontevedra cuyas aguas
estaban personificadas por la Diosa del Mar.
Y de manera similar mujeres chinas esperaban el
deseado embarazo, realizaban un rito llamada "el paso del
río". Consistía en que se bañaban en un
río cuyas aguas (creyesen que) estaban personificadas por un
Diosa, antes de la unión conyugal, para que por el contacto
con sus aguas, la mujer quedase ¡fecundada! (es obvio el
despreciable papel que se atribuye al varón en el proceso de
procreación).
Y mujeres hindúes cuando querían tener
descendencia ofrecían "nagakals", monolitos de piedras
grabadas con serpientes y las ofrecían a las Diosas Naginis
que habitaban las aguas fluyentes de los ríos sagrados
(femeninas), lagos, mares y estanques, para que les concediese el
embarazo.
Algunas Diosas invocadas en diferentes regiones para
conseguir el embarazo
AFAYA, ANJENU, ARTEMISA / DIANA Nemorense, BAMBLINE,
BUANGA BUA CIBOLA, DERCETO, DANANN / DANA / DANU / DONU / DON /
DÔN / ANA / ANU / ANNAN, la letona DIDILIA, ELENA, ERINLE, la
Diosa de la FERTILIDAD de los ashanti y los fanti de Ghana, GANGA,
GWANDUSU, las griegas y romanas ILITHIJIA, JUNO Lucina, Matrona y
Februata, la japonesa KISI-BOGIN, la china KWAN-YIN, LAKSMI, la MADRE
TIERRA de los indios pomo de California, LA DIOSA DE RÍOS Y
MARES de varios panteones, NAGINI, NIMBA, la Diosa de los asirios y
babilonios NINMACH, OGUN, OSHUN, PHEMBA, SHANGO, la árabe,
asiria, siria, babilónica SIN, la DIOSA TIERRA de los
indígenas de Benín, ex-Dahomey, TLAZOLTÉOTL,
THOERIS, YEMOJA...,
(E - IV)2 - En otras regiones, las mujeres solicitaban
a la Diosa el embarazo, en ritos orgiásticos en los que
bailaban con cálatos / calatisco / calathiskos (canastilla de
mimbre donde guardaban falos), en la cabeza alrededor del
árbol o el pilar / columna / betilos / cipo, en Santuarios de
los bosques sagrados de Diosas, o realizaban orgías sagradas
con falos o con esculturas hermafroditas, o se bañaban en
aguas de ríos o mares.
Se creía que la Diosa les concedería el
embarazo con estos ritos, porque pensaban que en las copas de los
árboles y sus frutos, así como las aguas de los
ríos o mares y sus peces estarían impregnados con las
"semillas de Vida" que se depositaban o quedaban flotando en los
mismos en determinados momentos del año: uno de esos
días era precisamente tras la constelación Virgo irse
al ocaso y caer a tierra la lluvia de estrellas / polvo de estrellas
/ meteoritos de las Perseidas (por lo que se creería que
dejarían en esos lugares su carga de almas inmortales, que
penetrarían a la mujer al bañarse o al realizar
orgías sagradas con falos, y la dejarían
fecunda).
Algunas Diosas en cuyo honor se celebraban fiestas
orgiásticas
ACHAMÁN, AFRODITA / VENUS, ALILAT / MENACH,
AMATA, AMAITIS, ANAHITA, ANAT, ANJENU, ARTEMISA / DIANA, ASCHERAH,
ASERA, ASHTART, ASTARTÉ, ASTHORET, ASTRONOE, ATAECINA,
ATARGATIS, BAALAT, BAALTIS,, BENDIS, BONA DEA / MAYA, BRIGIT, CERES /
DEMETER, CERIDWEN, CIBELES, CORA, COTITO, DAMIA, DANANN / ANNAN,
DANU, DEMETER / CERES, DIVATA, EITHINOHA, ERAORANZAN, ERZULIE,
ESTSANATLEHI, FLORA, FREYA, HAHAI-I WU-UTI, HANNAHANNA,
HÉCATE, HERCINA, INANNA, ISHTAR / SALAMBÓ, ISIS,
IXMUCANA, KADESH, KERRI, KRUMINA, LAKSMI, LUSIA, MILITTA, MA, MADRE
DEL MAÍZ, MADRE PRIMIGENIA, MADRE TIERRA, MAGNA MATER, MARI,
MILITTA, MITRA, NANA, NOMMOS, NU KUA, OLONAGUIR, PALAS ATENEA,
RAMBHA, RHEA / REA, ROZANICY, SHANGO, SECOTH-BENETH / SOCHOTH-BENOTH
/ SUCOT BENOT, TANIT, TARABANGA, WALPURGA, WEKATANA,
YEMANGIA...
(E - IV)3 - Mujeres griegas ofrecían tortas de
miel a las Hadas Miras, en las grutas en las que habitaban, para que
les concediesen la Fertilidad.
(E - IV)4 - Existieron otros ritos que fueron
celebrados por mujeres de regiones griegas (como las Matronalias en
las que las matronas danzaban) a principios de la primavera y del
verano, para dar a luz, en coincidencia con ciertas posiciones de la
constelación Cisne y en honor de la Diosa Juno Lucina "La que
trae la Luz".
Estas ceremonias darían significado a la
metáfora existente en occidente de que los niños los
traían las cigüeñas. En el origen estaría
la asociación de la Diosa Juno con las cigüeñas y
con su personificación de la constelación Cisne, que
ocupaba determinado lugar en el cielo, coincidiendo con la llegada de
la primavera, en que las aves migratorias retornaban de su
emigración anual.
Por lo que las fiestas de mujeres propiciarían
la llegada de la primavera y asegurarían que las
cigüeñas retornasen de sus emigraciones. Y con ellas el
buen tiempo de la primavera, el período del florecimiento
vegetal y humano: nacimiento de niños. Igual
significación tienen las fiestas del país vasco
llamadas "Emakunde" / "Andrakunde". Y las similares de Eslavonia
celebradas en las calendas de primavera en honor de la Diosa Lada /
Lado, en la que le ofrecían tortas en forma de
cigüeñas para propiciar el nacimiento de
bebés.
(E - IV)5 - También evidencia la creencia de
que los varones no intervenían en la procreación, la
conducta de las mujeres hindúes que imploraban numerosa prole
en la ceremonia "Putche" / "Nagaputche" en honor de la Diosa Laksmi,
llorando copiosamente (para propiciar el poder fecundador de la
Diosa).
(E - IV)6 - Otra costumbre que testimonia la creencia de la falta de importancia del varón en la procreación y que manifiesta que sólo la mujer da la vida al nuevo ser, nos la da la existencia de la "covada", práctica difundida por todo el universo, desde época muy antigua. Consistía la covada en imitar los varones el parto y sus dolores: el esposo se acostaba en el lecho de su esposa como si estuviera enfermo tras ésta dar a Luz y era cuidado por ¡la esposa recién parida!
... es un eslabón más en la
evolución de la familia matriarcal a la patriarcal. Este
eslabón sería el reconocimiento de la paternidad. La
paternidad, como institución social, no comenzó sobre
la base de la relación sexual entre los hombres y las mujeres,
sino como un juego de funciones maternales realizadas por el hombre
para con el hijo de su esposa. Comienza, pues, como una
relación social entre el marido de la mujer y los hijos de
ésta...
Para Evelyn Reed supone un paso decisivo en la
destrucción del sistema matriarcal... (Martínez,
1985).
(E - IV)7 - También corrobora la
antiquísima creencia y existente de manera universal de que la
concepción (se creía) no era fruto de la
relación sexual, sino que eran los antepasados los que
enviaban el germen al cuerpo de la madre y causaba el embarazo
gracias a la Diosa, el exagerado culto a los muertos existente desde
la Prehistoria.
Y que muestran las creencias sobre la inmortalidad del
alma concebida como una reencarnación continua en la que los
vivos provienen de los antepasados muertos. En palabras de Frazer
"todos los vivientes están animados por las almas de los
muertos."
Nuestros ancestros esperaban con el enterramiento de
los muertos, en la casa o en el huerto cercano, lugares por
excelencia de la madre de familia (de la Etxeloadre o Señora
de la casa en el país vasco), porque se creía en el
poder del muerto de convertirse en semilla de vida y encarnarse en
los futuros bebé: los muertos convertidos en "semillas de vida
humana" actuarían de la misma manera que la semilla que se
transformarían en gérmenes de los descendientes y
producirían la fecundación femenina, metáfora
que corrobora la creencia en la irresponsabilidad masculina en la
concepción y que la fecundación se creía que no
provenía del varón ni del acto sexual.
Por lo que a los muertos los acompañaban
esculturas representativa de la Diosa o sus tumbas eran presididas
por estelas funerarias representativas de la Diosa. Con ello se
esperaba que la Diosa propiciase la germinación del difunto,
al igual que propiciaba el de las semillas: los antepasados eran
enterrados para que germinaran como semillas de vida humana que
resucitarían para encarnarse en sus descendientes (a
imitación de la siembra de la semilla).
Incluso algunos pueblos consideraban a los huesos
humanos como los huesos de las frutas, las semillas que
germinarían en sus descendientes. De ahí la costumbre
de descarnar a los difuntos y conservar los huesos en relicarios
protegidos por la Diosa, ya que sólo ellos eran semillas que
se encarnarían en el vientre de una nueva madre. Y que traduce
los mitos extendidos de manera generalizada que creían que la
fecundación humana se debía a un germen inmaterial de
un antepasado que penetraba a la mujer. De la estela llamada ilargi
en provincias vascas leemos: "... estelas funerarias denominadas
sintomáticamente «ilargi» (= «luna»)..." "
En su obra «Estelas funerarias del país Vasco» J. M.
de Barandiarán ha puesto de manifiesto la importancia de los
símbolos vitales estelares (luna, sol, lauburus, etc.),
así como el sentido de la sepultura vasca situada
originariamente en la huerta de la casa, la cual, como el posterior
asiento o yarleku sepulcral de las Iglesias, está asociada a
la Etxeloadre o Señora de la casa." (Ortiz-Osés, 1982:
58).
(F) - ALGUNOS MITOS EN LOS QUE LA DIVINIDAD MASCULINA SE APROPIA DE LA FACULTAD FEMENINA DE DAR A LUZ
En diversos pueblos, se llegaron a elaborar el mito de
que, al principio estaba el ¡Padre!, de ahí los mitos en
los que se atribuía la posibilidad de que Dioses varones
diesen a luz, que evidencia que la Divinidad masculina se apropia de
la función femenina de quedarse embarazada, para arrebatar la
capacidad procreadora a la mujer.
De este modo, pero sólo de este modo, afirma
Aristóteles que el espíritu o razón (nous) es
vida (dsoe), arrebatando así a la Gran Madre su inherente
atributo de Donadora y Paridora de vida (Diosa Madre, Diosa Luna,
etc.). (Mayr, 1989: 56).
... el mismo Tomás entiende la
generación divina como una activa relación padre-hijo,
en la que la maternidad como potencia pasiva femenina nada tiene que
hacer...
La concepción de Tomás es bien
antifemenina, aunque en verdad se corresponde con la mentalidad
patriarcal clásica (Aristóteles), de acuerdo con la
cual «corresponde al padre dar la naturaleza y la especie a la
prole...
Las consecuencias de este planteamiento
simbólico son, obviamente, psicosociales: una tal
religión patriarcal influirá en la
jerarquización y el derecho eclesiásticos, que
reprimirán la imago del Espíritu Santo y lo que
simboliza: ... la religión matriarcal. (Mayr, 1989:
746).
El que la Divinidad masculina de a luz, evidencia que
es un mito inventado por intereses políticos que la
religión favorece para justificar y legitimar la
patrilinealidad en contra de las leyes sucesorias del matriarcado (de
igual manera que los que justifican el incesto). En estos casos se
promueven tales modelos para legitimar la patrilinealidad y para
legitimar la herencia a un usurpador varón de un poder o una
herencia que se transmite por vía matrilineal. E implica la
eliminación del Principio femenino en el panteón, para
arrebatarle el poder también a la mujer en la sociedad.
Podría ser explicado el mito del embarazo
masculino por la que se atribuye al varón este poder como una
manera de asumir la paternidad y tratar a los descendientes como si
lo hubieran parido (covada); para explicitar que el varón
cumple su papel como si fuera una mujer y para justificar la
atribución por parte del patriarcado de la capacidad masculina
de crear vida, en contra de los usos sucesorios del matriarcado y
para legitimar la patrilinealidad.
... toma la única vía que vía que
tienen abierta: negar la intervención de la Gran Madre en el
misterio del nacimiento. Contamos con ejemplos en los que el
varón es quien lleva al niño en su seno. Zeus da a luz
a Atenea pariéndola por la cabeza, y a Dionisio por el muslo.
Los indios americanos también recurren a esta treta y en el
mito hindú nos encontramos con los ayonija, es decir, con
aquellos seres nacidos sin gestación uterina. (Rutherford,
1994: 59).
F1- Un mito griego narra que Urano engendró a
su descendiente Urania (Diosa Urania de la Procreación /
Generación) sin madre: por partenogénesis, mito que
encarna el nuevo espíritu del patriarcado.
F2- Otro mito griego considera que Zeus dio a Luz por
la cabeza a la Diosa Atenea, tras matar a la Madre, su esposa la
Diosa Metis "Consejo" embarazada de Atenea y devorarla [Zeus mata y
devora / se apropia del ejercicio del gobierno y el consejo (krateo =
yo gobierno, crata = cabeza, cratis = poderoso, kratos = poder...].
(Curiosamente existe en Costa Rica una esculturita de los diquis
representando a la Dualidad Divina femenina en forma de tortuga
bicéfala dando a luz por la cabeza).
F3- En otro mito griego se narra que Zeus da la vida a
Dionisio / Baco por su costilla, tras arrancar el feto del Seno
embarazado de la Diosa Semela muerta, víctima de su esplendor
e insertársela en su costado. Por lo que Dionisio salió
de una costilla masculina.
F4- Un mito escita del pueblo de los Nartos, narra que
la Diosa de las Aguas, una Mujer-Rana murió estando embarazada
y antes transfirió el embrión de su bebé al
cuerpo de su esposo. Después su hermana Satana abrió el
absceso a su cuñado y lo convirtió en Padre que da a
luz a su hijo Batraz.
Idéntica metáfora encierra el mito de la
Diosa Acirüxs / Acyrüxs adorada por escitas, cuyo disfraz
era la tortuga y transmitió a su esposo el germen de su hijo,
por lo que nació de varón.
F5- Un mito japonés defiende que la vida surge
a partir de una parte del propio cuerpo del Dios Izanagi: de sus ojos
y nariz surgieron las Divinidades y de un soplo la Diosa Shina-Tu-Be.
F6- También existen mitos que narran que una
Divinidad masculina da la vida tras contactar con algún
elemento natural: como narra el mito hindú de Nazayana que dio
a la vida a la Diosa Apsara Urvasi, tras contactar su muslo con una
flor.
CONCLUSIÓN
A la vista de estos testimonios, se muestra que hubo
una época en que existió una sociedad matriarcal en
cuyo panteón el Principio femenino tenía el lugar de
honor, y que fue desbancada por el Principio masculino que se
apropió de sus funciones y atributos, a la vez que los varones
arrebataban el poder a la mujer en la sociedad.
Dado que es un conocimiento que permanece desconocido,
ya va siendo hora de que salga a la luz, ya que muestra que el estado
de subordinación que sufrimos las mujeres en nuestra
civilización occidental no es irreversible. Y para que al
conocerlo no sea una huida al pasado, sino sea una búsqueda en
el fondo del espejo que nos haga fijar la vista en el futuro y nos
ayude a reconquistar el papel que ya jugamos al principio de los
tiempos, para evitar la todavía exclusión y
marginalidad femenina. Y así contribuir a erradicar los
estereotipos dañinos en contra de los valores de nuestro
propio género femenino, que han otorgado demasiados
privilegios a los varones y de los que se siguen beneficiando cientos
de millones de habitantes del mundo.
Su conocimiento abrirá caminos nuevos a las mujeres de las nuevas generaciones, para que consigan mayores cotas de igualdad con los varones. Como dice la doctora Gimbutas en su libro The Languaje of the Goddess: "El conocimiento de un pasado adorando a una Diosa puede guiar al mundo hacia la igualdad de sexos y a un futuro no violento y «centrado en la tierra»." según cita de (Macgraw, 198?: 78).
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