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MARTÍN-CANO Abreu, F. B.
(2001): Sociedades matrilineales de Europa. Portal TELEPOLIS.
http://cfm.telepolis.com/monograficos/frame.cfm?link=http%3A//es.geocities.com/culturaarcaica/europa.matrilineal.html
Resumen: En EUROPA: Austria, Alemania,
Bulgaria, Cerdena, Checoslovaquia, Francia, Gran Bretana, Gran
Canaria, Grecia, Hungria, Iberia, Irlanda, Italia, Malta, Rumania,
Rusia, Yugoslavia,... desde el Paleolitico, durante el Neolitico e
incluso bien entrado la Edad del Bronce, la figura femenina dominaba
en el mundo sobrenatural y era la mujer la que dominaba en el orden
social.
En EUROPA: en
Austria, Alemania, Bulgaria, Cerdeña, Checoslovaquia, Francia,
Gran Bretaña, Gran Canaria, Grecia, Hungría, Iberia,
Irlanda, Italia, Malta, Rumanía, Rusia, Yugoslavia, etc, desde
época Paleolítica, durante el Neolítico y en
algunas zonas, incluso bien entrado la Edad del Bronce, la figura
femenina dominaba en el mundo sobrenatural y era la mujer la que
dominaba en el orden social.
En la sociedad
Celta, pueblo que se extendió por medio Europa en el Bronce,
regía el derecho materno, la descendencia era matrilineal e
igualmente el derecho al trono se transmitía por vía
materna. Los Celtas practicaban la covada (práctica que
servía para sellar el vínculo de un varón con
los hijos tenidos por su esposa, por el cual el reconocía como
hijos propios a los hijos de su esposa, a modo de declaración
de paternidad, dada la creencia en la ausencia de poder fecundador al
varón, costumbre que nos habla inequívocamente de
instituciones matriarcales).
La subsistencia
entre los Celtas, dependía de la mujer que era la que se
dedicaba a la consecución de alimentos y era la propietaria
del suelo de cultivo. Afirman los autores de la E. U. I., Tomo 12
(1988, 961): "... las divinidades
agrarias parece que fueron en un principio femeninas, por ser la
labranza, entre los celtas, tarea de las mujeres."
Y al respecto
dice Rutherford (1994, 24): "... los
celtas disponían de un sistema de entidades políticas
entrelazadas que disfrutaban de una amplia autonomía
individual y tomaban decisiones en asamblea pública. La
más pequeña de estas unidades, la familia,
pertenecía al clan o fine (la palabra significa, grosso modo,
«parentesco»), que poseía una independencia
considerable..." ... "Una forma de organización similar, que
prima los intereses de parentesco por encima del individuo, se
encuentra también en la India; es uno de los muchos
paralelismos que existen con la sociedad celta."
Así "el
clan Celta era el propietario común de toda la tierra" y
corresponde de forma paralela al taravad que según
Lévi-Strauss en (1981, 161): "El taravad de los nayares de Malabar es un linaje
matrilineal y matrilocal, propietario de los bienes
inmobiliarios..." lo que patentiza la
arcaica estructura matriarcal.

La sociedad
Celta de GRAN BRETAÑA, IRLANDA y GALES / Wales (de Walas /
Wealas "Mujer Sabia", "Extranjera") a principio de la época
histórica, el sistema de sucesión hereditario era
matrilineal y a veces los varones no indicaban la filiación
respecto de su padre o madre sino que eran nombrados como esposos de
una mujer. Entre los Pictos y los Britannos la estructura social era
matrilineal, las mujeres ascendían al trono y el derecho de
sucesión real era por vía materna. Por. ej. las Diosas
Madres / princesas Eithne, Brigit, Tailtiu, Boyne son consideradas
por Markale en (1989, 124): "antepasadas de un linaje real" y "fundadora
mítica de un linaje" lo que
evidencia una anterior situación de derecho materno, en una
sociedad que ha evolucionado al patriarcado: se hereda el derecho al
trono por vía matrilineal y la dignidad real estaba en
dependencia con la esposa.
Y una costumbre
todavía vigente en el siglo XII atestigua que la
soberanía se conseguía a través femenina.
Consistía en que para llegar al trono, un varón joven
había de hacer el amor con una de las Diosas Machas con
apariencia de anciana [citado entre otros por Díez de Velasco
(1995, 253)], tras lo cual se transformaba en bella y el joven
alcanzaba la soberanía. O había de hacer el amor con
una yegua en la ceremonia de "Consagración", siendo la yegua
una representación de la Diosa Yegua Epona-Rhiannon, (heredera
legal). Así el varón se convertía en rey y
consorte terrenal de la Diosa.
Y otra
costumbre que perduró hasta hace poco es un tipo de matrimonio
que se llevaba a cabo en la fiesta "Imbolc" del primero de febrero:
tanto uno u otro géneroo podían iniciar el divorcio con
sólo caminar hacia el lado opuesto de su pareja (conducta que
muestra que las mujeres tenían iguales derechos que los
varones). O el "matrimonio de prueba" que se producía en las
fiestas "Lughnasagfh" / "Lugnasad" / "Lammas", en las que "chicos y
chicas elegían hermanos o hermanas «lammas» para
pasar la noche sobre improvisadas camas hechas con gavillas."
[Rutherford (1994, 120)].
Con respecto a
la situación femenina manifiesta Dominik Josef Wölfel
(1968, 337): "Los celtas nos ofrecen
la prueba más clara de que la península europea antigua
tenía una estructura matriarcal... La extraordinaria libertad
de la mujer en los pueblos resto de la antigua Europa habla en favor
de la hipótesis de que un estrato «matriarcal»
más antiguo fue recubierto o influido por un estrato
patriarcal más reciente, pero quedó hasta cierto punto
libre de él. El material que sobre esto nos es conocido nos
lleva al convencimiento de que el estrato patriarcal llegó
tardíamente del Este, traído quizá por los
indogermanos, pues son precisamente las áreas
megalíticas y de las altas culturas arcaicas las que conservan
mayor número de survivals de la organización
matriarcal".
Sigue
Wölfel más adelante: "El
famoso Diálogo en el lecho entre la reina irlandesa Medb y su
esposo Aillil, nos aclara la relación existente entre el rey y
la reina. Ella era quien lo había elegido y no él a
ella; Medb era la reina del país y, antes de Aillil, dos
hombres llegaron a ser reyes por su matrimonio con ella, y
sólo matando al segundo en combate singular, se
convirtió Aillil en el tercer esposo y rey. Junto a él
conserva Medb otros hombres, a los que otorga la «amistad del
muslo», una relación hombre-mujer que tiene su
equivalente más exacto entre los bereberes lemtei (tuaregs),
donde se emplea una expresión casi idéntica para
designarla, o en la «ronda» campesina europea. Si el rey
tenía celos, podía vengarse en el amante, pero su
esposa era inviolable para él."
Y añade
Wölfel: "Lo mismo ocurre en
Britannia: la reina Cartismandua repudia a su esposo Venutius y toma
por esposo a un escudero, que de este modo llega a rey, lo que causa
la admiración de los historiadores romanos que nos narran este
episodio."
Mientras que
dice lo mismo "una reina heredera legal al trono, hace reinar a un
varón consorte" pero tergiversándolo y
ocultándolo, como un ejemplo de machismo, Rutherford en
(1994,135): "Por matrimonio, el rey ha
entregado la soberanía a su divina esposa, pero al mismo
tiempo esa es una condición con la que sólo él
tiene derecho a gobernar y por la cual se convierte en conducto de la
divina voluntad de su esposa, manifiesta en la salud del pueblo y del
ganado, y en la misma fertilidad de las tierras."
En el mundo
sobrenatural había creencias míticas que imaginaban
descender de una Madre Ancestral, por lo que se llamaban a sí
mismos "Tuatha Dé Danann": la tribu de la Diosa Dana o Don.
Afirma Campbell en (1992, 55): "Su orden de mitología y moral
era de la Edad del Bronce, de la diosa madre y el derecho materno, y
su relación con el posterior sistema patriarcal celta era casi
idéntica a la de la antigua creto-egea con el Olimpo
clásico de Grecia."
En época
prepatriarcal en las tribus Celtas de ESCANDINAVIA, DINAMARCA,
ESLOVAQUIA, FRANCIA, GERMANÍA, POLONIA, según
diferentes testimonios, las mujeres gozaban de gran
consideración, con existencia de instituciones
matriarcales.
Paralelamente
ocurría entre los matrilineales Germanos, para quienes la
mujer ocupaba una posición elevada, ejercía el poder y
gozaba de gran influencia en asuntos públicos y privados. En
la sociedad germana se realizaba el matrimonio a cambio del presente
que el esposo hacía a la esposa y de los bienes que entregaba
a los parientes de la esposa. Se llamaba "morgengabe" y
consistía en: varios bueyes, un équido embriado, un
escudo y una espada. Además, leemos en Anónimo (2005):
"Tácito nos da una
descripción de la vida de los antiguos germanos. Era una sana,
vigorosa y combativa tribu de agricultores. Tenían a sus
mujeres en gran estima y escuchaban su opinión. Entre los
germanos, las mujeres tenían toda la responsabilidad del
trabajo de los campos. Las mujeres de las tribus checas que
practicaban la agricultura gozaban del mismo aprecio. La leyenda
transmitida sobre la sabiduría de la princesa Libusa relata
que una de las hermanas de Libusa se ocupaba del arte de curar,
mientras que la otra construía nuevas ciudades. Cuando Libusa
llegó al poder, eligió como consejeras a dos chicas
jóvenes particularmente versadas en las cuestiones de derecho.
Aquella princesa gobernaba de manera democrática y consultaba
con su pueblo todas las decisiones importantes. Libusa fue destronada
más tarde por sus hermanos. Esa leyenda atestigua bastante
bien la manera en que los pueblos conservaron la memoria del dominio
de la mujer. El matriarcado se convirtió, en la leyenda
popular, en una época particularmente feliz y bendita, puesto
que la tribu llevaba aún una vida colectiva."
Entre los
Ugrofineses la mujer ocupaba un lugar importante. Entre los Eslavos
existía la descendencia matrilineal. En diferentes pueblos
Baltos: Lituanos, Letones, Prutenos..., parece ser existía la
poliandria: una mujer con varios varones, práctica que subraya
su alta posición. En época histórica la mujer
seguía siendo más valiosa que los varones, según
se evidenciaba en caso rapto, ya que el precio que había que
pagar por una mujer era superior [citados por Díez de Velasco
(1995, 222 y 217)]. En Rumanía entre las tribus de los
Getas-Dacios las mujeres eran las agricultoras y efectuaban todos los
trabajos. En Galia la Diosa Celta Melusina es "fundadora mágica de un
linaje" [Markale (1989, 126)].
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En el
panteón existen diferentes mitos que evidencian el matriarcado
como los que manifiestan la creencia de que la humanidad
descendía de una Madre Ancestral. Los que consideran a Diosas
Progenitoras de la humanidad. Entre ellas a las Diosas Disir / Disen
las Grandes Madres Antepasadas de las estirpes alemanas. Otros mitos
ejemplarizan la descendencia matrilineal como el de la Diosa
Kruminé y su Hija la Diosa Nigola, que constituye la Pareja
arquetípica del derecho materno. Otras Diosas tienen un
comportamiento sexual promiscuo, prueba de la libertad sexual
femenina, resto de la antigua etapa matriarcal, entre las que figura
la Diosa Freya con muchos amantes. O promueven el incesto como no
punible, que evidencia la herencia matrilineal como la Diosa Freya
esposa-hermana de Frey.
En LOS BALCANES
aún en época histórica, las mujeres gozaban de
una alta posición social y disfrutaban del poder
político y además según Laviosa en (1955, 79):
"En la cultura balcánica tipo
Vincha, y también en la Tripolje, también se usa la
gran casa matriarcal..."
En Liburnia,
región cercana a la costa del Adriático, las mujeres
accedían al trono. En palabras de Laviosa (1955, 152):
"Según el Pseudo-Scilax, en
Liburnia mandaban las mujeres."
E igualmente
ocurría entre los Ilirios que ocupaban la actual Dalmacia,
Bosnia y Albania.
Fue
CORREGENTE la reina
Areté de los Feacios de la isla Feacia / Corcira, junto a su
esposo Alcinoo.
En La GRECIA
Neolítica la posición de la mujer era superior a la del
varón, estaba vigente el derecho materno. Y todavía en
época heroica griega, existía una organización
social y familiar en el que la mujer tenía un papel activo, la
herencia y el poder se transmitía matrilinealmente, la
posesión de la tierra era femenina y hay testimonios de la
sustitución posterior de la descendencia por vía
femenina, que se transfirió a la masculina.
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Fueron reinas
CORREGENTES:
De manera
paralela muchos mitos griegos en principio son plasmación de
una ideología matriarcal. Así consideran a la humanidad
descendiente de una Madee Ancestral. O ejemplifican la descendencia
matrilineal con el mito de la Diosa Madre que tiene una Hija sin
concurso masculino, como el de la Diosa Demeter y su Hija la Diosa
Perséfona o el de la Diosa Damia y su Hija Auxesia... Otros
mitos promovían el incesto, lo que evidencia los usos
sucesorios del matriarcado o muestran la libertad de costumbres que
gozaba la mujer al considerar a diferentes Diosas con multitud de
amantes, p. ej. la Diosa Afrodita fue infiel a Hefesto / Vulcano... Y
diferentes Diosas dieron nombres a diferentes familias, muestra de la
descendencia matrilineal: la Madre de Hércules / la Diosa
Alcmena es el tronco de la familia de los Alcmeónidas, la
Diosa Aleteia a la familia Aletiadas de Haemonia / Tesalia, la Diosa
Cabiro a sus Hijos Cabiras y Cabiros, la Diosa Niobe a sus Hijos los
Niobes, la Diosa Titea a sus Hijos Titánidas / Titanias /
Titanes, la Diosa Larunda a los Lares...
En ITALIA y
CERDEÑA en época prehistórica la mujer
tenía la primacía en la sociedad y la descendencia
seguía la línea femenina. En las culturas
Nurágica y Etrusca aún se heredaba por línea
femenina, se practicaba la covada, que evidencia las antiguas
instituciones matriarcales [Laviosa 1955, 128)], la mujer
ascendía al trono con el título de Lúcuma /
Lucumo y según los testimonios funerarios gozaba de mayor
consideración que los varones. La mater familias era la mujer
y en la sociedad existían costumbres que testimoniaban la gran
libertad y consideración que disfrutaba: participaba en los
banquetes y fiestas, presidía los combates de boxeo,
participaba en carreras de carros y muestra de su gran libertad
sexual, las prostitutas gozaban de gran consideración.
En las
diferentes ciudades de la región de Brucia / Brecia, fundadas
por mujeres colonizadoras huidas de Grecia entre el año 710 al
673 adne, que fundaron ciudades en la llamada Magna Grecia, la
sucesión era por línea femenina [Espasa, Tomo 3 (1988,
1361)] y el gobierno aristocrático era ejercido por los
herederos matrilineales que provenían de la reina
fundadora.
A principios de
la época romana aún estaba vigente la sucesión
por línea femenina. Leemos en la E. U. I., Tomo 33 (1988,
1005): "La manera de sucederse los
primeros reyes romanos... los reyes eran yernos y no hijos de los
reyes romanos. Esto hace suponer a Frazer ... que la realeza se
transmitía en Roma primitiva por la línea femenina y el
poder real era ejercido por extranjeros que se casaban con princesas
de sangre real. La sucesión real en Roma y de una manera
general en el Lacio debía estar regulada por las mismas normas
que han moldeado las sociedades antiguas en distintas partes del
globo, por la exogamia, el matriarcado beena o ambiliano y el
parentesco femenino."
Era la heredera
legal (p. ej. Lavinia) la que legitimaba a su esposo (Eneas). Aunque
a veces le fuera arrebatado el trono como le pasó a la reina
de Alba Longa, Rea Silvia / Ilia "reina de Alba" [Noël, Tomo 2
(1987, 617)] (origen del pueblo romano) obligada a hacerse Vestal por
su tío Amulio, usurpador del trono y asesino de su hermano
Numitor y su familia. Éste llegó incluso a condenarla a
ser enterrada viva, con la acusación de mantener relaciones
¡con el Dios Marte! que tuvo como consecuencia dar a luz a
Rómulo y Remo antes del año 754 adne.
Respecto a
Cerdeña afirma Laviosa en (1977, 63): "El matriarcado era básico en la
civilización ibérica más antigua y se
conservó intacto hasta la época histórica de los
cántabros, así como en las islas colonizadas por los
íberos como la de Cerdeña."
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Fueron
CORREGENTES:
En el
panteón constituye ejemplos de descendencia matrilineal la
Pareja de Diosas Kerri y su Hija Lúufri. Y existen mitos que
promueven el incesto y diferentes Diosas que dan nombres a sus
descendientes como las Diosas Amharia / Ancharia y Mania.
En IBERIA
existió el matriarcado en la Prehistoria de Granada y en la
cultura de El Algar / Argar de Almería. Manifiesta Laviosa en
(1959, 146): "Los iberos son gentes
matriarcales; deben su nombre al de una planta acuática
sagrada, el berro, que en Mesopotamia es considerada como la planta
de la eterna juventud. En dicha planta se representa uno de los
tantos aspectos de la diosa madre, reina de las zonas pantanosas. En
Iberia el matriarcado conserva raíces muy tenaces."
Según
Estrabón (n. 64 adne - m. 21 dne) entre los Cántabros,
antepasados de los Vascos, estuvo vigente el matriarcado o gobierno
de mujeres, con costumbres similares en los pueblos prerromanos del
norte: los Galaicos, los Astures, los Vascones, entre quienes
existieron Jefas. Laviosa afirma de ellos en (1955, 78):
"... el matriarcado estaba en plena
vigencia, y los cántabros y los vascos conservaban la herencia
por línea femenina, a pesar de las invasiones célticas
indoeuropeas."
La vida social
se organizaba en torno a la mujer y su status social fue muy alto;
ella trabajaba los campos y recolectaba los frutos. Y era un pueblo
que practicaba la covada (allí se llamaba "el Parto de
Vizcaya"), testimonio propio de las sociedades matriarcales, que
muestran la creencia de la falta de importancia del varón en
la procreación. Y era la mujer cántabra la que
concertaba los matrimonios, propios y de sus hermanos a quienes
dotaba: era el esposo el que aportaba la dote al matrimonio. En
referencia de Cándida Martínez (1985): "Dice
Estrabón que entre los cántabros es el hombre quien
dota a la mujer y son ellas las que heredan y las que se ocupan de
casar a sus hermanos; esto constituye una especie de ginecocracia,
régimen que no es ciertamente civilizado".
Y manifiesta
Julio Caro Baroja en (1991, 165): "...
mientras que los hombres se dedicaban bien a la caza, bien al
bandolerismo."
De los gallegos
dice Plinio según indica Ortega Galindo en (1947, 80): (Los
varones) "... no tenían
más delicia que la guerra, empleándose las mujeres en
las labores del campo, sembrando y arando".
En el pueblo
Vasco ha supervivido la igualdad jurídica de los
géneroos de sus antepasados Cántabros: la mujer ha
gozado de gran consideración política y social,
perviviendo esta alta posición hasta el siglo XX debido a que
frecuentemente ella era la que cultivaba el suelo y la que heredaba
los campos y la casa familiar con preferencia a sus hermanos. Y
muchas veces era el esposo el que iba a vivir a casa de la esposa; la
residencia era por tanto matrilocal.
Y perduraron
durante mucho tiempo costumbres vestigios del matriarcado: como la
práctica de la covada entre los Celtíberos, la
existencia de la dote del esposo a la esposa y las mujeres que
ejercieron solas la soberanía.
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En el
panteón muestra la libertad femenina propia de la sociedad
matriarcal el mito de la Diosa Mari / Mara / Lur, a la que
atribuían la costumbre de destruir a sus amantes, porque no
toleraba el dominio masculino y Ella junto a su Hija la Diosa Basa
Grande ejemplifican la descendencia matrilineal. Y los gobernantes /
señores de Vizcaya la consideran su Ancestra.
De las islas
BALEARES dice Laviosa en (1955, 145-6): "... las Baleares meridionales son un centro
secundario de reelaboración y difusión en Europa de
corrientes orientales chipriotas-egeas y sobre todo cretenses,
difusoras de la gran revolución agrícola dominadas por
la cerámica pintada, el matriarcado y la religión del
toro, la serpiente y la paloma, es decir de toda la vasta
simbología relacionada con el culto de la diosa madre y el de
la fecundidad."
En Mallorca
existe evidencia de instituciones matriarcales a principios de la
época histórica, como son: el que la mujer trabajase en
el campo y recolectase los frutos, ejerciese el sacerdocio y la
herencia se transmitiese por línea femenina. Los esposos
varones se dedicaban al pillaje.
En las
diferentes culturas de las islas del archipiélago CANARIO de
la civilización Guanche (nombre genérico aplicado a los
indígenas: Auritas en La Palma, Majoreros en Fuerteventura,
Bimbaches en la isla de Hierro, ..), existió el matriarcado en
la Prehistoria. Antes de la llegada de los conquistadores
españoles, aunque cada isla tenía un modo de gobierno
diferente, la mujer tenía gran status, ejercía el poder
y ejercía gran poder sobre la comunidad. En algunas islas se
practicaba tanto la poliandría: una mujer con varios varones
como la poligamia, al revés.
En la isla de
Gran Canaria los nobles de los dos reinos en que se dividía la
isla, estaban emparentados entre sí y poseían una
ascendiente común, la Gran Madre Antepasada, reina / Diosa
Atidama / Autidamana / Attidamana / Autindana, "que gobernó
siendo doncella" [Martín de Guzmán (1984, 173)] y
posteriormente se casó con Gumidafe, mítica ancestra
femenina que encarnaba la sucesión legítima del poder
de sus herederos-as, que en exclusiva eran los que ejercían
funciones religiosas y políticas [ejercidas en Gran Canarias
por príncipes y princesas llamadas Guanartemes (de guan y
artemi, "Hijos o Descendientes del Soberano", Espasa, Tomo 26), que
gobernaban los pequeños Estados]: mujeres y varones. [Asimismo
el Guanarteme (asuntos políticos) y el Faycán (asuntos
religiosos) estaban ligados por parentesco].
En la sociedad
existían costumbres típicas de la sociedad matrilineal,
que confirman la existencia del matriarcado arcaico: el matrimonio se
establecía a cambio de la prestación que el esposo
aportaba a la esposa, existía la poliandría: la mujer
tenía tres esposos, se practicaba la covada por la que el
varón asumía la paternidad de los hijos de su esposa,
que aquí recibía el nombre de "zorrocloco", y ya tras
la invasión española, la descendencia de la estirpe
real se llevaba a cabo por línea femenina, era ella que
transmitía el derecho al trono.
En la isla de
Fuerteventura la mujer ascendía al trono y tenía gran
ascendencia sobre el pueblo. Ejemplo las jefas Tamonante y
Tibiabín [Tejera (1991, 90)] que cuando los españoles,
mandados por Diego de Silva, desembarcaron en esta isla, impidieron
que los habitantes autóctonos los atacasen. Y respecto a lo
cual manifiesta Wölfel (1968, 422): "En la isla de Fuerteventura, la dirección de
los asuntos de Estado estaba en manos de dos mujeres, a una de las
cuales estaba sometido el dominio cultual, en tanto que la otra
dirigía los asuntos de justicia y todo lo terrenal. Son
auténticas walas... y cuya existencia entre los celtas
está claramente probada. En esta isla, junto al rey de la
guerra estaba la mujer, que es posible tuviera incluso más
autoridad que él".... "Se sabe que en Gáldar existieron
otras reinas canarias que intervinieron de manera similar a las de
Fuerteventura evitando que atacasen al portugués Diego de
Silva"...
Igualmente en
Lanzarote en época histórica, la herencia al trono
todavía se realizaba matrilinealmente, resto de una anterior
situación de derecho materno. Apatadise / Atapavice fue la que
aseguró la legitimidad y ascendencia real a los señores
de la isla. Otras mujeres en otras islas ascendían al trono. Y
existía la poliandría. De Lanzarote aportan Del Arco y
Tejera la referencia de los cronistas del siglo XV, en (1991, 79):
"« (...) la mayor parte de ellas
(las mujeres) tenían tres maridos y sirve por mes, el que debe
tenerla después, les sirve todo el mes que el otro la tiene, y
siempre hacen así, cada uno a su turno»."
Y existen
"mitos del origen" que consideran que la humanidad así como
los jefes, descienden de la Madre Ancestral Atidama / Autidamana /
Attidamana.
BIBLIOGRAFÍA