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Por Francisca Martín-Cano Abreu
CONSIDERACIONES PRELIMINARES - INTRODUCCIÓN
Las más
arcaicas formas de manifestaciones artísticas antropomorfas
realizadas por la humanidad prehistórica, de las que queda
constancia, son:
En el
Paleolítico las ESCULTURAS EXCLUSIVAMENTE FEMENINAS, llamadas
"Venus" datadas del año 45000 al 10000 adne;
Las posteriores
FIGURILLAS FEMENINAS y ANTROPOZOOMORFAS del Neolítico datadas
del año 10000 al 2000 adne.
Y desde
aproximadamente el año 16000 adne hasta época
histórica nuestros ancestros realizaron otras manifestaciones
artísticas en variados medios: ARTE RUPESTRE, Con diferentes
motivos en representaciones aisladas o en agrupaciones
escénicas. Podían combinar: animales, figuras
antropozoomorfas, de humanos, de objetos, vegetales, motivos
geométricos, abstractos...
Bien PINTURA en
paredes o techos de cuevas.
O GRABADOS en
paredes o suelo o en estelas de piedra, bien a la intemperie o en
cuevas.
También HILERAS DE PIEDRAS EN EL SUELO formando dibujos,...
Y a partir el
IV milenio adne se produce un cambio. Primero parecen las FIGURAS
MASCULINAS ITIFÁLICAS acompañando a otras
representaciones de seres humanos con animales. Hasta que se realizan
mayoritariamente figuras masculinas. Y las femeninas terminan por
desaparecer de raíz.
O sea que
durante cerca de 42.000 años de la Prehistoria sólo
había figuraciones femeninas, algunas fálicas,
además de representaciones de animales, quiméricas o
antropozoomorfas, objetos, vegetales, abstractos, geométricos,
etc, hasta que aparecieron las fálicas al final del
Neolítico.
Y según
teoría generalmente aceptada por el mundo científico,
las figuras femeninas reflejarían a la Diosa Suprema que
ejercía la Soberanía en el panteón (o sus
representantes vicarias), de la primera religión matriarcal y
después de la religión agrícola
Mistérica. En palabras del insigne mitólogo Campbell
(1991, 241): "la Diosa es la
única divinidad visualizada en aquel entonces."
Es decir, la exclusividad de
figurillas femeninas, reflejan que durante toda la Prehistoria
existía el monoteísmo religioso.
Y no se sabe
nada del significado de las demás manifestaciones de arte
prehistórico: quimeras, motivos geométricos o
abstractos... que los historiadores consideran tienen un
carácter simbólico, pero el sentido lo
desconocen.
Respecto a las
figuras de animales y vegetales, afirma el historiador Pirenne (1982,
39): "Probablemente la misma
evolución se operó entre todos los pueblos, pues, cosa
curiosa, todos han dado a la diosa madre los mismos atributos ...
ella es la vaca, la leona, la gata; es también la
vegetación y como tal venerada en forma de árbol al que
todas las religiones antiguas han conservado como «árbol
de vida»"
Y se interpreta
por tanto que los motivos artísticos de animales y vegetales,
además de las figuras humanas femeninas, representarían
a la Diosa.
Por otro lado,
los astrónomos saben que los animales son representaciones de
constelaciones desde la Prehistoria. Lo confirma la
declaración de Menzel y Pasachoff (1990, 138): "Textos cuneiformes y artefactos procedentes de la
civilización del valle del Éufrates sugieren que el
león, el toro y el escorpión estaban ya asociados a
constelaciones en el año 4000 antes de Cristo."
Por lo que
aplicando una sencilla regla de tres: si las imágenes
artísticas prehistóricas de animales representan a la
Diosa y además representan constelaciones, entonces la Diosa,
representada en imágenes de animales, se identifica con las
constelaciones animalísticas.
Y esta
asociación, es lo que supone nuestro hallazgo trascendental
del significado del arte prehistórico. Nuestra
hipótesis es que los diferentes motivos reflejan
constelaciones.
Generalizando:
no sólo las imágenes de animales representa
constelaciones identificadas con la Diosa, sino el resto de motivos
artísticos son imágenes de constelaciones identificadas
con la Diosa y las demás figuras del panteón a medida
que fue evolucionando al politeísmo.
PROBLEMA DEL POR QUÉ NO SE HA RESUELTO ENIGMA
El problema del
por qué no se ha resuelto el enigma hasta ahora, es porque los
diferentes motivos artísticos de la Prehistoria, reflejan
constelaciones, pero de manera metafórica. Lo cual supone un
handicap para que los especialistas en Historia o en
Arqueología, que en principio son los que estudian el arte
prehistórico, resolvieran el significado del arte
prehistórico. Ya que:
1. Los especialistas en Arqueología o en Historia, no reciben formación ni en Astronomía, ni en Mitología, lo cual es imprescindible para dilucidar cuál es la precisa constelación que refleja un motivo artístico, así como el mito asociado.
2. Y los astrónomos no están interesados en el arte prehistórico y les repugna la Mitología.
3. También porque en nuestra sociedad occidental, se ha perdido la capacidad metafórica que se poseía en época arcaica en grado sumo: la capacidad de hacer comparaciones entre cosas no relacionadas entre sí, y representar una por otra diferente. Así que los especialistas les ha faltado conocimiento interdisciplinar para poder hacer inferencias lógicas.
NUESTRA TEORÍA
En nuestro
caso, si hemos podido encontrar la clave que explica el fundamento
del arte de la Prehistoria, es porque realizamos una
investigación interdisciplinar sobre la Prehistoria (y esa ha
sido la llave que nos ha posibilitado resolver este enigma).
En nuestra
investigación, acumulamos ingente cantidad de conocimientos
en:
Mitología de muchas religiones Mistéricas
de principios de los tiempos históricos y de culturas
primitivas durante cinco años.
Además
atesoramos gran cantidad de restos arqueológicos de todo el
mundo.
E hicimos
estudios básicos de Astronomía.
Y por
añadidura nuestros estudios de Psicología nos motivaban
a buscar las metáforas implícitas en las obras de arte,
ya que teníamos un entrenamiento y cierta facilidad, en
desentrañar significados metafóricos, que ya
habíamos aplicado al hacer crítica de arte de
vanguardia, que también es simbólica-metafórica,
facilidad que utilizamos como herramienta para desentrañar las
metáforas arcaicas.
Y por fin, tras
hallar la clave el 24 de agosto de 1997, de que los motivos de las
obras de arte se relacionaban con constelaciones, nos dedicamos estos
dos últimos años a buscar la relación exacta de
cada motivo con la constelación asociada y tanto de los
motivos en escenas complejas como en escenas simples, de ciertas
manifestaciones artísticas que para mí tenían un
carácter inteligible.
De forma que UN
DETERMINADO MOTIVO ARTÍSTICO, puede aludir a una
constelación bien:
Con una
metáfora formal: el motivo es igual al dibujo que parecen
formar las estrellas reunidas en constelación.
O con
metáfora mítica: un determinado motivo puede aludir a
una leyenda y estar asociada a la constelación de manera
más compleja.
O con
metáfora funcional: un determinado motivo refleja
fenómenos coincidentes con determinada posición de la
constelación. Es decir un motivo artístico refleja una
constelación y unas características
meteorológicas precisas (de aparición
estadística).
O con
metáfora semántica: un determinado motivo puede aludir
a la constelación epónima / bautizada igual,... (A lo
largo de nuestra exposición ampliaremos conceptos).
Y los MOTIVOS
DE UNA ESCENA SIMPLE O COMPLEJA O DE UNA ESCULTURA, REFLEJAN
CONSTELACIONES, ASÍ COMO EL FENÓMENO coincidente con la
precisa situación estelar que refleja.
Por ejemplo un
motivo artístico de animal león se podría
identificar con la constelación Leo con metáfora
semántica; diferentes objetos como un escudo, cuerno o flecha,
representarían respectivamente las constelaciones Escudo,
Capricornio y Flecha con metáfora semánticas; un
vegetal o una flor o espiga representaría, la
constelación Ramo (constelación que ha quedado obsoleta
de las actuales "Guías de estrellas", pero que aparece en el
Planisferio de la Enciclopedia U., Tomo 55, 1985) con metáfora
semántica o funcional; un dibujo geométrico de cruz,
representaría la constelación Cruz del Norte con
metáfora formal (sus estrellas dibujan una cruz y que
también puede ser representada por un cisne, que lo
reflejaría con metáfora semántica, ya que
también se llama Cisne la cons. Cruz del Norte, etc.
Y además
esos motivos, símbolos de constelaciones, que se representan
en escenas complejas, no están distribuidos al azar, sino que
tienen un sentido sincrónico en el tiempo: es decir que cada
motivo de una escena compleja, pertenece a un momento congelado en el
tiempo / a una situación estelar determinada, de un día
determinado.
Según
nuestras deducciones los motivos presentes en las escenas que hemos
sido capaz de descifrar, corresponden a las constelaciones situadas
encima del horizonte mirando al norte, bien al atardecer o antes del
amanecer de un día determinado, que formaba un día de
fiesta, de los 22 existentes y al fenómeno coincidente cuando
fue fijado hace 5.300 años (estos eventos estelares fijados
hace más de 5 milenios, tienen un desfase de 75 días
respecto a la fecha en que tienen lugar los mismos hechos
astronómicos hoy día). O bien reflejan las
constelaciones en sucesión de dos días de fiesta
consecutivos y los efectos de los fenómenos
coincidentes.
De manera que
algunas obras de arte simbólicas de la Prehistoria o de
culturas primitivas, reflejarían con diferentes tipos de
metáforas, cualquiera de las situaciones estelares de los 22
días de fiesta de hace 5.300 años, los fenómenos
coincidentes y concretizaría una etapa del crecimiento de la
vegetación. O las constelaciones de dos días de fiesta
consecutivos, los fenómenos coincidentes y las consecuencias
de los fenómenos.
EXPLICACIÓN DE LOS DÍAS DE FIESTA - DIBUJO 1
Para ayudar a
comprender nuestro razonamiento, vamos a empezar explicando
cómo marcaban los días de fiesta en la Prehistoria y lo
compararemos con el calendario astronómico zodiacal
actual.
El calendario
zodiacal actual está distribuido en doce signos zodiacales:
Acuario, Piscis, Aries, Tauro, Géminis, Cáncer... con
doce meses, y cada uno empieza el 19 o el 21 de los meses actuales y
cuando (de forma aproximada) se produce el ocaso vespertino de las
constelaciones zodiacales. Así que generalmente y
aproximadamente, en el mes de determinado signo, la
constelación del mismo nombre es invisible.
(No es
idéntico signo zodiacal y constelación zodiacal. Son
constelaciones zodiacales aquellas por las que el Sol parece moverse
en su recorrido anual, que se mueve por la eclíptica. Las
constelaciones tienen longitudes muy diversas, mientras que a los
signos zodiacales se les ha dado a todos 30 grados de longitud, por
el hecho de obligar a dividir el año en 12 períodos de
30 o 31 días, de forma que cada constelación
está retrasada respecto del signo zodiacal que empieza. Y los
signos zodiacales, no están enfrente de las
constelaciones.)
Si comparamos
las situaciones estelares arcaicas, con el calendario zodiacal,
serían días de fiesta en el calendario zodiacal, todo
día en cuyo atardecer se vaya una constelación zodiacal
al ocaso, es decir que se va al ocaso detrás del Sol, tras
éste irse al ocaso. Y para cada específica
constelación, sólo ocurre una vez al año. (Son
constelaciones zodiacales aquellas por las que el Sol parece moverse
en su recorrido anual, que se mueve por la eclíptica). Dado
que hay doce constelaciones zodiacales, habría 12 días
de fiesta.
En el Dibujo 1
de un Planisferio, en el círculo externo están las
fechas en que cada signo zodiacal empieza. El cursor
(prolongación triangular externa en la zona marrón en
forma de medialuna del Planisferio), indica aproximadamente el
atardecer a las ocho o las nueve de la tarde, tras el ocaso del Sol.
A la izquierda está el oeste, por donde el Sol y la
constelación se van al ocaso y a la derecha el este, por donde
surgen otras constelaciones. Así que serían días
de fiestas en teoría: después del 21 de abril cuando
empieza el signo de Tauro y al atardecer se va al ocaso la
constelación Tauro. Después del 21 de mayo cuando
empieza el signo de Géminis y al atardecer se va al ocaso la
constelación zodiacal. Después del 21 de junio,
...
Dibujo 1. La parte superior de la zona
marrón en forma de medialuna del Planisferio, representa el
horizonte, con la situación estelar que se puede observar
actualmente el atardecer mirando al norte, cuando empieza el signo
zodiacal de Tauro, días después del 21 de abril: la
constelación Tauro se va al ocaso tras el Sol, mientras se
produce el orto de Escorpio, y la Vía Láctea aparece
casi posada en el horizonte, desde el este al oeste
Bien, pues en
época arcaica, para marcar las fechas de los días de
fiesta no sólo tenían en cuenta las 12 constelaciones
zodiacales, que son las que están en la eclíptica, sino
el resto. Actualmente reconocidas oficialmente existen más de
80, pero no siempre han sido las mismas, ya que algunas han sido
eliminadas del recuento actual.
Los diferentes
hechos astronómicos de esas constelaciones conocidas, los
concentraron exclusivamente en 22 fechas, considerados días de
fiesta.
Y lo que es
más importante, para cada uno de esos 22 días en que
tenía lugar una diferente situación estelar, nuestros
ancestros decidieron asociar un específico fenómeno. Y
fenómeno que tenía una aparición regular a lo
largo del año.
Y así
para cada situación estelar de los días de fiesta
arcaicos, bien al atardecer o antes del amanecer, decidieron asociar
un fenómeno, benéfico al atardecer y maléfico al
amanecer. Era como una regla mnemotécnica que les
servía para recordar el orden de las constelaciones y los
fenómenos cíclicos característicos.
O sea que una
situación astronómica determinada, tenía
asociada unas características meteorológicas
precisas.
Los días
de fiesta podían ser denominados como: día de Labrado,
de Siembra y Lluvias, de Floración, de Sol Parado y Mar en
Bonanza, de Helada, de Canícula, de Recolección,
etc.
Así que
los diferentes días de fiesta arcaicos, marcaban las
diferentes etapas por las que pasaba el crecimiento de la
vegetación a lo largo del año. Fijados ambos elementos
y dada la evolución de las constelaciones a los largo del
año y los fenómenos, bastaba mirar al cielo para saber
el momento del año en que se encontraba y si estaba cercano el
tiempo de la lluvia, o de la sequía, o de la
recolección de frutos,...
Y si era
importante conocer esos fenómenos, era porque de ellos
dependía prever si iba a haber suficientes alimentos, tanto en
el Paleolítico, cuando los humanos se alimentaban de la
recolección de vegetales y frutos y la caza de animales
herbívoros, como en el Neolítico cuando se alimentaban
de la agricultura y la cría de animales domésticos
también herbívoros, ya que el crecimiento vegetal
depende de los fenómenos: lluvia, sequía, calor que
abrasa, ...
[Similar
asociación entre situaciones estelares, fenómenos y
etapas del crecimiento de la vegetación, han venido realizando
otros pueblos. De los aborígenes australianos manifiesta
Roslynn Haynes (1997, 73-74): "Rather,
astronomical knowledge was used to make predictive correlations with
natural events important to the group's survival (such as the
availability of particular foods or changes in weather
conditions)."
Y en (1997,
73): "Arturus appearing in the dawn
sky prompted the Aborigines of Arnhem Land to begin harvesting
spikerush for fish traps and baskets."
Y añade
Haynes en (1997, 74): "Without any
technological means of controlling their environment, the Australian
Aborigines depended completely on the cycles of the natural world for
survival. Not surprisingly, their interest in the stars was not in
extraordinary occurrences, such as supernovae or comets, but in
regular patterns. Aboriginal legends have "humanized" cosmic
phenomena by associating them with the behavior and motivation of the
tribal group."
De manera que
la finalidad de las obras de arte, tanto de los aborígenes
australianos como las prehistóricas de otras regiones,
sería controlar y asegurar el alimento y por tanto la
supervivencia, en función del crecimiento de la
vegetación a lo largo del año, dependiente de los
fenómenos cíclicos, en coincidencia con las
constelaciones cíclicas].
DÍAS DEL FIESTA Y FENÓMENOS - DIBUJO 2
Para que os
hagáis una idea de esa regla mnemotécnica, os pondremos
un ejemplo de hoy día, que pone en relación algunos
meses del año con los fenómenos.
Así p.
ej. hoy día conocemos el refrán que dice: marzo ventoso
y abril lluvioso hacen a mayo florido.
O sea que
estamos hablando de la sucesión, coincidente de varios
fenómenos, durante los tres meses de marzo, abril y mayo:
viento en marzo, lluvia en abril y florecimiento de las plantas y
árboles en mayo, como fenómenos benéficos para
el desarrollo de la vegetación antes de la primavera, en la
primera época agrícola. Y si es importante el tiempo en
que la Naturaleza se llena de FLORES, es porque más tarde se
convertirán en frutos, alimento imprescindible para que los
humanos no se mueran de hambre.
La
traducción en términos astronómicos zodiacales
actuales, sería: Aries ventoso y Tauro lluvioso hacen a
Géminis florido
Y usando un
lenguaje analógico, similar al de la Prehistoria, se
representaría tal sucesión de constelaciones y
fenómenos, en obras de arte, protagonizadas por ejemplo: el
Aries ventoso se representaría mediante la metáfora
funcional de un carnero con alas y desplazándose por el aire
(motivo
artístico refleja una constelación y unas
características meteorológicas precisas). El Tauro lluvioso mediante la metáfora
funcional de un toro llorando. El Géminis florido lo
representaríamos por la metáfora de
flores.
Dibujo
2 |
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FINALIDAD
Y
¿cuál es la finalidad de las obras de arte?. Pues la
misma que la de las ceremonias religiosas: invocar a la Diosa Madre
Naturaleza para que se comportase como una Madre, e igual que una
madre cuida a sus hijos, esperaban que la Diosa alimentase a sus
hijos humanos.
Y así
con las obras de arte le pedían que enviara suficientes
alimentos, y por tanto los fenómenos benéficos, de los
que dependía el crecimiento de la vegetación y los
protegiera contra los fenómenos maléficos, que la Diosa
Madre Naturaleza también enviaba. Fenómenos
benéficos y maléficos coincidentes con ciertas
posiciones de las constelaciones cíclicas.
Es decir cada obra de arte solicitaba
a la Madre Naturaleza, que asegurara el orden de las estaciones, con
sus específicas constelaciones estacionales y los diferentes
fenómenos cíclicos coincidentes a lo largo del
año (cuya aparición se había observado era
estadística y regular con las diferentes posiciones de las
constelaciones. O sea que cada obra de arte reflejaba una
situación astronómica determinada y tenía
asociada unas características meteorológicas precisas
(de aparición estadística, probabilística, no
segura al 100 x 100).
Y no pedían peras al olmo. Si
esperaban que helara en mayo, coincidiendo con la reaparición
matutina de la constelación correspondiente, pedían a
la Diosa Madre Naturaleza protección contra tal
fenómeno maléfico en el momento esperado, no en verano,
¡claro!.
Esperaban que
la Madre Naturaleza no hiciera tonterías y tuviese un
comportamiento regular y estable. Porque, contra los fenómenos
maléficos como la helada, que podía destruir los brotes
futuros frutos, nuestros ancestros sabían y estaban preparados
para su aparición regular y tomarían sus medidas
(ejemplo las fogatas y hogueras que eran encendidas en los campos
para subir la temperatura y así evitar que se helaran los
nuevos brotes, heredadas por religiones posteriores. Y que aún
se celebraban en la Edad Media en la noche del Walpurgis, del 1 de
mayo), pero si se adelantaba el tiempo de heladas, la futura cosecha
sería nula y no habría posibilidades de alimentar a sus
hijos o quedarían desprotegidos.
Con la obra de arte inventada en el
dibujo del carnero volador, toro lluvioso y flores, tendría un
mensaje dirigido a la Madre Naturaleza que dominaba las fuerzas que
dominaban el universo y diría: "envíanos vientos y
lluvias para que la vegetación se llene de flores (que se
convertirán en abundantes frutos)".
[Y de manera similar se
inventarían ritos alusivos a tales constelaciones animadas por
la Divinidad, con las que esperarían asegurar que los
fenómenos que en principio tenían una aparición
regular y estadística con las constelaciones aludidas en las
figuras animalísticas y de flores, hicieran su
aparición mágica. Esos ritos consistirían en
concretizar tales figuras animalísticas en hechos reales. Por
ejemplo en el mes de marzo / Aries se practicaría el rito de
tirar un carnero desde un lugar elevado para "hacerlo volar" y
apareciese mágicamente el viento esperado. En abril / Tauro se
practicaría el rito mágico de herir a toros para que
"llorasen" e hiciesen acto de presencia la lluvia. Y en mayo /
Géminis se practicaría la ofrenda de "flores" para que
la vegetación y las plantas alimenticias floreciesen. Y ese
realmente sería el origen de la práctica de muchos de
los ritos religiosos celebrados en días de fiesta, tanto de
las religiones paganas como de la heredada cristiana: su fundamento
astronómico. Los
ritos aludían con diferentes tipos de metáforas, a las
constelaciones que coincidían con determinadas situaciones
estelares, que aparecían el día en que se celebraba la
fiesta].
De manera que
las obras de arte simbólicas y los ritos de días de
fiesta, era un sistema de signos, que usaba un lenguaje
analógico, para formular mensajes astronómicos,
simbólicos y cifrados.
(Según
nuestras investigaciones muestran que los primitivos fueron grandes
astrónomos y grandes observadores de los fenómenos
cíclicos, que llegaron a conclusiones "científicas",
aunque sus conocimientos, mantenidos en manos de iniciados de manera
secreta, desaparecieron tras los cambios producidos por las
invasiones violentas destructoras de muchas culturas en época
histórica).
Para ilustrar
nuestra hipótesis vamos a mostrar varios dibujos de obras de
arte de diferentes épocas y lugares, ya que todas la cumplen.
En cada una de
ellas analizaremos los diferentes motivos artísticos que las
forman y descubriremos metáforas: funcionales, formales,
míticas, semánticas que relacionan motivos
artísticos con constelaciones, con fenómenos, con
mitos, con fiestas y ceremonias sagradas, etc.
- Empezamos
mostrando varios dibujos que asegurarían los hechos
astronómicos del atardecer del día de fiesta que
coincidía con la que tenía la misma situación
estelar correspondiente el atardecer del 14 de febrero de hace 5
milenios, hoy tales hechos tienen lugar el 1 de mayo. Lo que
demuestra que cada artista podía elegir diferentes
constelaciones de cada situación estelar de cada día de
fiesta, para reflejarla en una obra con las que enviar su mensaje a
la Diosa.
- Son de
escenas de animales o figuras antropozoomorfas con flechas clavadas y
que siguen siendo calificadas de forma inapropiada como "escenas de
caza", a pesar de que el historiador Leroi-Gourhan demostrase hace
cuarenta años con rotundidad, que no pretendían
asegurar la caza, ya que los animales representados no eran los
comidos.
Y
también han sido consideradas como asesinatos o sacrificios
rituales. Pero nosotros discrepamos de esta interpretación
sanguinaria. Los motivos de seres humanos con flechas clavadas son
obras de arte simbólicas y son interpretaciones
gráficas de los mitos y metáforas que nuestros
ancestros se hicieron, para explicar el hecho de que, de la semilla
enterrada y muerta, surgiera la vida / la vegetación.
Y traducen
tanto astronómica como simbólicamente, el hecho de que
coincidente con el enterramiento de la semilla (muerte de paredro) se
produjese el orto vespertino de la constelación Flecha
(más adelante ampliaremos datos).
Así que
las calificadas de forma inapropiada como "escenas de caza",
según nuestra explicación, pretenderían asegurar
el alimento, pero no de animales cazados, sino de vegetales
dependientes de fenómenos, coincidentes con precisas
posiciones de las constelaciones, que evolucionaban a lo largo de los
días de fiesta arcaicas.
- Además
se muestra de diferentes maneras que pertenecen a dos épocas
bien diferenciadas: algunas fueron realizadas antes del nacimiento de
la agricultura y otras después, ya que en las primeras no
existe motivo identificado con la semilla / la figura del
héroe o heroína muerta, identificada con la semilla y
protagonista de los mitos, leyendas, ceremonias, fiestas, ritos, de
las diversas religiones herederas de la primera religión
matriarcal, que puso la base para diversas formas de religiosidad
practicadas por la humanidad. Y cuya muerte y resurrección
narra la historia de la agricultura..
De manera que,
las diversas leyendas de las religiones Mistéricas, cuentan
que el protagonista moría (semilla es enterrada y muere para
resucitar). De estos seres mortales dice Husain (1997, 79):
"En estos mitos agrícolas el
hijo representa la semilla enterrada, hasta que reaparece con la
forma de planta que comienza a brotar. Las plantas maduran hasta ser
cosechadas y el ciclo entero vuelve a representarse."
Y tanto las
religiones primitivas: animismo, fetichismo como las reveladas: la
cristiana: estarían fundamentadas en la religión
matriarcal ya que son religiones agrícolas que reflejan de
manera creativa similares leyendas míticas de forma
metafórica.
Y son
religiones agrícolas que cuentan leyendas de seres mortales
que mueren y resucitan gracias a la Diosa Madre (Exterminadora y
Salvadora), leyendas que narran la historia de la agricultura.
Son ejemplos de
obras de arte que reflejan constelaciones del día de fiesta
que coincidía con la que tenía la misma
situación estelar correspondiente el atardecer del 14 de
febrero de hace 5 milenios, hoy tal situación estelar tiene
lugar el 1 de mayo:
[A final de
octubre del año 2002 descubro que el desfase de 75
días, entre las situaciones estelares actuales y las de hace
varios miles de años, corresponderían a los eventos
astronómicos de hace unos 5.300 años, conocido el
período de la precesión de 25.770 años (25.770 x
75 / 365 = 5.293).
Dado que esta
obra de arte refleja el evento estelar vespertino de la
constelación de las Híadas "Las Lluviosas"
yéndose al ocaso en el Paleolítico, consideramos que
fue realizada más exactamente alrededor del año 16000
adne, con un desfase de 257 días respecto a la
situación estelar de las Híadas "Las Lluviosas"
yéndose al ocaso hoy día, que tiene lugar el atardecer
del 1 de mayo (25.770 x 257 / 365 = 18.144, menos 2002 años).
Por lo que correspondería a la fecha del 15 de agosto, al
final del verano y antes del otoño de hace 18.000
años].
En las
siguientes obras de artes que fueron realizadas en el
Paleolítico, en las que se utilizan similares elementos
metafóricos para aludir a las mismas constelaciones y al
fenómeno de la lluvia: figuras humanas o animalísticas
o antropozoomorfas con lágrimas o torrentes de agua saliendo
de ojos, o saliendo de sus entrañas, o saliendo de sus
manos,... además de tener flechas clavadas, o estar apunto de
caerse, consideramos que reflejan el evento estelar vespertino de las
Híadas "Las Lluviosas" yéndose al ocaso y el orto de la
constelación Flecha.
Y dado que tal
hecho sucedió en el Paleolítico hace 18.000
años, con fecha del 15 de agosto, al final del verano y antes
del otoño. Deducimos que estas obras paleolíticas
serían realizadas más exactamente alrededor del
año 16000 adne.
Y las escenas
que usan similares motivos en el neolítico, consideramos que
serían realizadas hace unos 5.300 años, y
reflejaría el evento estelar vespertino de las Híadas
"Las Lluviosas" yéndose al ocaso al final del invierno y antes
de la primavera: el 14 de febrero. Hoy el mismo hecho
astronómico de Híadas "Las Lluviosas" yéndose al
ocaso tiene lugar el atardecer del 1 de mayo. O sea que
estarían separadas entre sí justamente seis
meses.
Sólo en
cualquiera de estos casos, el ocaso de la constelación
Híadas "Las Lluviosas" era coincidente con el fenómeno
benéfico de las lluvias: en el Paleolítico al final del
verano, y en el Neolítico al final del invierno. Entonces era
coincidente con el fenómeno de las lluvias necesarias para el
crecimiento de la vegetación y la germinación de las
semillas (no el agua de lluvia que iba a hacer crecer los
ríos, que se presentaba en el invierno en el hemisferio
norte). Lluvias a las que alude semánticamente, y cuando fue
bautizada esta constelación Híadas, que desde luego no
fue con carácter arbitrario.
Frente a la
pregunta del por qué debían preocuparse nuestros
ancestros de la Edad del Hielo, hace 18.000 años, de que
lloviese, si aún estaban en período de
glaciación, hemos de recordar que precisamente en este
período, tras la última glaciación hace unos
24.000 años, durante la transición climática,
mientras los glaciares van retrocediendo, en las tierras liberadas a
causa del deshielo, se empieza a repoblar con la flora de esa
época. Pero en los territorios liberados, aún falta
algunos milenios para que la estepa y la tundra sea colonizada por
árboles y se produzca la gran expansión de los bosques,
que posibilitará el aumento de animales comestibles, en estas
regiones boscosas.
De forma que,
nuestros ancestros artistas al final del período glacial,
residentes en regiones en donde imperaba un clima seco, "inventaron"
el arte parietal de las cuevas maternales, a la vez que las
prácticas religiosas basadas en las más arcaicas
mitologías.
Con ambos
intentaban convencer "mágicamente" a la Divinidad Maternal,
para que los protegiese y alimentase, como una Madre protege y
alimenta a sus hijos.
Y para ello era
primordial que envíase la lluvia necesaria para que la hierba
creciera, para que los animales herbívoros, susceptibles de
ser comidos, estuviesen bien gordos y se multiplicasen. Y para que
hubiese suficientes frutos y vegetales, alimento imprescindible para
pueblos recolectores.
De ahí
que las pinturas o relieves realizados en el Paleolítico de
Isturitz y Les Trois Frères y la pintura neolítica del
Pozo de la Cueva de Lascaux, tengan carácter mágico y
sean propiciatorias de Fertilidad con las que pretendían
propiciar que aumentase la vegetación, dependiente de la
lluvia, para conseguir mejora en la alimentación.
Pero en el
Paleolítico era para conseguir que la hierba creciera, para
que fuese abundante y hubiese muchos animales herbívoros.
Así podrían cazarlos y habría mucha hierba y
vegetales para recolectar.
Mientras que en
la figura del Pozo de la Cueva de Lascaux, dado que en una misma
escena aparece una figura masculina fálica (= cons.
Orión), figura mitológica representante de la semilla
que germina y protagonista de la historia de la agricultura, tuvo que
haber sido realizada en época Neolítica en que nuestros
ancestros se alimentaban ya de la agricultura. Entonces se inventaron
el mito de que era necesario la muerte del paredro de la Diosa Madre,
asociado a la semilla, para explicar la idea de que de la semiilla
enterrada germinara la vegetación, mito que fue heredado por
las mitologías históricas].
Figuras embarazadas con
lágrimas = cons. Híadas "Lluviosas" y con
flechas = cons. Flecha, Isturitz |
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Presentamos al
lado el mapa 1 de la situación estelar, con las constelaciones
a las que alude los símbolos artísticos. En estas
obras:
En época
prehistórica, se lanzaban jabalinas a las representaciones
artísticas de animales en la paredes de Santuarios.
En época
posterior se sacrificaban terneras embarazadas o cerdas o
búfalas o vacas... animal que representaba en la Tierra a la
Diosa y que se sacrificaba para asegurar mágicamente que la
constelación asociada se fuese al ocaso / se muriera,
coincidiendo con la venida de las lluvias.
(Según
nuestras investigaciones, dado que refleja el evento estelar
vespertino de Híadas "Las Lluviosas" yéndose al ocaso,
a la par que la constelación Orión (concretizada en la
figura itifálica cayéndose, asociada a la semilla que
se enterraba), figura que sólo apareció en el
panteón al final del Neolítico, considero que fue
realizada más exactamente en el año 3300 adne, con un
desfase de 75 días respecto a la situación estelar de
las Híadas "Las Lluviosas" yéndose al ocaso hoy
día, que tiene lugar el atardecer del 1 de mayo. Por lo que
estaría mal datarla en el Paleolítico).
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Dibujo
5 |
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Mapa 2. La configuración del cielo vespertino del 14 de febrero al 1 de marzo, que refleja el mito de Orión al que Artemisa le envió un escorpión que le causó la muerte, en que aparecía por oriente la cons. Escorpio mientras iba al ocaso por occidente la cons. Paredro y días después se producía el orto vespertino de la cons. Ramo, mientras se producían los fenómenos benéficos para la vegetación de la muerte de la semilla seguida de su germinación, era: |
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Estas
representaciones artísticas y el mito de la Diosa Artemisa,
están en el origen del mito que narra la historia de la
agricultura de las religiones Mistéricas que dice:
- La Diosa
Exterminadora (llamada en otras regiones: Ishtar, Astarté,
Artemisa, Afrodita,...) que anima la cons. Escorpio, envió un
escorpión o jabalí a uno de sus múltiples
amantes (semilla) con los que se comportaba con crueldad / su paredro
(Divinidad inferior) (en un caso Orión, en otras regiones
recibe nombres concretos personificaciones de la constelación
Paredro / Orión: Adonis, Dumuzi, Esmund, Tammuz, Gugalanna,
Osiris,... en otras ocasiones los de la Hija de la Diosa que
también sufría algún accidente:
Perséfona, Cora, Britomartis, Europa).
- El amante /
paredro de la Diosa sufrió un accidente y resultó
castrado (no intervenía en la fecundación de la Diosa
que era Hermafrodita, de ahí que la figura de Lascaux que
está a punto de caerse, sea itifálica, a punto de
terminar castrado) y murió (la semilla es enterrada) / ocaso
de constelación Paredro (Adonis, Dumuzi... terminan castrados
en muchas de las versiones del mito).
- La Diosa
Salvadora apenada lloró y acompañó a su paredro
al Mundo Subterráneo (tras la misma Diosa sacrificarse /
Híadas "Lluviosas" iba al ocaso) y envió las lluvias
coincidentes.
- Lluvias que
produjeron la Resurrección de su paredro (la semilla germinaba
en vegetación) en la primavera la Naturaleza se llenaba de
vegetación, flores y aves migratorias, coincidiendo con el
orto vespertino de las constelaciones Ramo (vegetación, la
Naturaleza se llenaba de flores el 1 de marzo) y Cisne (ave) (el
paredro Renacido aparece como paloma en Lascaux).
Vuelvo a
repetir la afirmación de Husain de estos seres mortales:
"En estos mitos agrícolas el
hijo representa la semilla enterrada, hasta que reaparece con la
forma de planta que comienza a brotar. Las plantas maduran hasta ser
cosechadas y el ciclo entero vuelve a representarse."
[Desde luego si
fue realizada en el siglo IV adne, el desfase con la fecha en que
tiene hoy lugar tal situación estelar de hoy día
sería de 33 días. Por lo que si con obra de arte
pretendían propiciar de forma mágica la lluvia
necesaria antes de la
primavera, para que germinase la
semilla, cuando la constelación Híadas se iba al ocaso,
dado que entonces tal evento estelar tenía lugar el 28 de
marzo, no el 14 de febrero, se estaría "pidiendo" demasiado
tarde que lloviese. Por lo que la "eficacia" esperada sería
nula.
Posiblemente
ponga de manifiesto que la persona artista de tal obra de arte, haya
recibido la información de la asociación de
fenómenos con precisas posiciones de las constelaciones, y de
la eficacia mágica de reflejarlo en obras de arte (al igual
que esperaban el mismo efecto en rituales antes de la primavera,
que los concretizaban: por ejemplo matando ciervos con lanzas), por
parte de alguien que la iniciaría en esos conocimientos que se
habían conservado de forma secreta (desde que se había
inventado en el año 5.300 adne, cuando se daba la
sincronía), pero a la vez la iniciaría de forma
incompleta. De ahí que mantuvieran tales motivos
artísticos asociados a precisas constelaciones, cuando ya no
estaban asociados en el tiempo. Desde luego tales relaciones eran
desconocidas por los astrónomos oficiales del Ier milenio
adne.
Aunque si
mantenían la fecha antes de la
primavera para pedir las lluvias, la
misma en la que lo habían hecho con anterioridad, ya no
habría en el cielo del atardecer las mismas constelaciones
estelares que habían dado origen a la asociación
constelación-fenómeno, debido a la precesión.
Pero dado "el efecto" de que era el período a propósito
para que se presentaban tales lluvias, este "refuerzo" quizás
fue suficiente para mantener la confianza en "su eficacia
mágica".
Quizás
ello indique que no sabían nada del fundamento
astronómico que les dio origen. Es el mismo error que
cometieron los cristianos, celebrando las fiestas en las fechas en
las que había asociado situaciones estelares con
fenómenos en regiones paganas, pero cuando tales hechos ya no
eran sincrónicos. Y así siguieron celebrando las
fiestas, por ejemplo para pedir la lluvia que haría germinar
la semilla en la primera época agrícola de la
primavera, es decir en una fecha cercana a lo que era adecuada para
ello: en la fiesta de la Semana Santa, en la que Jesús muere
(Orión) y Resucita como semilla de vida, gracias a los lloros
de su Madre María Dolorosa (Híadas "Las Lluviosas") a
semejanza de la semilla que se entierra para germinar gracias a las
lluvias antes de la primavera. Pero ya no coincidente con el ocaso de
la constelación Híadas, evento estelar desfasado
respecto al evento que dio origen e inspiró a los ritos de
Fertilidad que están en el inicio de numerosas religiones
Mistéricas agrícolas.]
Con la
evolución de los panteones, cada aspecto de la Diosa es
asumido por una Divinidad independiente. Así que la Diosa que
se sacrifica / Híadas "Lluviosas" (Diana, Diosa Salvadora
personificada por una animal de sacrificio), se separa de la que le
clava la flecha (Artemisa), y este aspecto de Diosa Exterminadora
pasa a ser personificado por una Divinidad masculina, que maneja la
lanza o el arpón que clava a la figura femenina a la que
sacrifica para que suelte las aguas.
De forma que
las figuras animalísticas protagonistas de obras de arte o de
mitos que mueren a manos de alguien que les clava una lanza /
jabalina / arpón, objetivan una metáfora existente de
manera universal. Lo ejemplifica un mito de La India, conservado en
tiempos históricos: el de la Diosa Vrita / Ubritra / Serpiente
Danava, "Serpiente de Nube" / Dragón. Relata un himno del
Rig-Veda (cuyos primeros himnos están datados en el siglo XIV
adne) según leemos en la Encicl. Espasa, Tomo 69 (1988, 1243),
expresando las palabras de los ríos: (III, 33,
61): "Indra, que maneja el rayo, nos
ha hecho saltar, ha herido a Vrita, que tenía las corrientes
de agua cautivas..."
(I, 32,12): "Tú, héroe, tú has conquistado las vacas, has conquistado el Soma."
Indra que
maneja el rayo vence a la Dragona Vrita tras hendirle un arma
especial similar a un arpón / saeta / flecha / jabalina, por
lo cual la Diosa soltó las corrientes de agua cautivas / las
aguas de su interior / los ríos que tenía prisioneros,
asociados al rebaño de vacas / el Soma / a las aguas de lluvia
origen de los ríos. Reflejarían de manera
gráfica y mítica la teoría que se habrían
dado nuestros ancestros prehistóricos y los autores de los
Vedas de La India, para explicar el hecho de que del cielo cayera
agua de lluvia.
Aguas de lluvia
que en palabras de Lichardus (1987, 57) era: "... agua, fuente de toda vida,...". Y Rodríguez (1999, 106): "Tras la vida /abundancia llegaba la muerte /escasez;
el agua era el motor de la primera y la falta de ella el de la
segunda. La vida nueva, en todas las especies, incluida la nuestra,
salía mágicamente de las hembras procedente de una
bolsa de aguas primigenias..." Y
más adelante afirma en (1999, 108): "Solamente quien posee el maravilloso poder del parto
puede ser tomado, por analogía, como capaz de originar cuanto
está vivo y /o pueden percibir nuestros sentidos."
Y aguas de
lluvia enviadas por tanto por la Diosa, la más arcaica
Divinidad que adoró la humanidad y en exclusiva durante 25.000
años, tras considerar que el Ser / la Diosa era su
responsable, tras dar a Luz y producirse la rotura de las aguas de la
bolsa de aguas primigenias... Así que era la misma Diosa la
que manejaba el arma y posteriormente la manejaba una Divinidad
masculina, con la que se enfrentaba y resultaba vencida y
sacrificada.
Igualmente
parece objetivar otro mito similar de los mexicanos Nahoas: el mito
de la "Serpiente de Nube" Diosa Mixcoatl que fue vencida de manera
similar por Quetzalcoatl / Nanahuatl, o el de la Diosa Dragona
Babilónica Tiamat sacrificada por Marduk con su lanza "Mittu"
y a su Hijo Kinsu, o el mito de la Diosa Madre mexica Coatlicue
sacrificada por Huitzilopochtli "Nacido Armado" y a su Hija
Coyolxauhqui, o el mito de la Diosa Madre irlandesa Tailtiu
sacrificada por Lug con su lanza sagrada Gai Bolga "Venablo Argenteo"
y a su Hija Lugna, o el de la Diosa escandinava la Madre Vaca Audumla
/ Ymir sacrificada por Odín con su lanza Gungner / Gungnirr y
a su Hija Gullveig, o el de la Diosa Madre peruana la Gran Serpiente
Mamá Pacha / Pachamama sacrificada por Inti o Pachatata, o a
Brunhilda / Brinhilbur / Bruniquilda Heroína de la que habla
el canto de las Eddas Brynhildar y otros cantos, que luchó y
fue vencida por Sigfrido / Sigurd.
Todos los
atributos muestran que reflejan constelaciones del atardecer del 14
de febrero arcaico. Y "pretenderían" propiciar la
resurrección de la semilla recién sembrada en la
primera época agrícola. Muestro en el mapa 3 la
situación estelar correspondiente a las constelaciones
reflejadas de forma metafórica en los diferentes motivos
artísticos de la anterior obra de arte.
Mitra aparece
clavando un puñal al toro Angra Mainyu (constelación
Flecha e Híadas, orto y ocaso vespertino respectivamente),
mientras un escorpión le muerde los genitales =
constelación Escorpio orto) y un perro le lame la herida =
constelación Canícula / Can Mayor de la que sale ramos
vegetales = constelación Ramo esplendor / orto vespertino el 1
de marzo. Y se refiere a la situación estelar del 14 de
febrero arcaico al 1 de marzo.
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Configuración real del cielo del
tardecer del 14 de febrero al atardecer del 1 de marzo
arcaico, reflejada en la imagen simbólica de Mitra
clavando puñal a víctima, además
mordida por escorpión y con perro lamiendo la herida
de la que surgía vegetación
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BIBLIOGRAFÍA CITADA EN EL TEXTO
La foto de cabecera de una bisonte
hembra con vientre desparramado y con lanza clavada, junto a figura
itifálica caída, ave sobre bastón y
jabalí, pintada en el Pozo de la Cueva de Lascaux (que aparece
en primer lugar muy oscura, sin destacar los detallescon
simetría especular a la dibujada por mí en Dibujo 5),
procede de la url:
http://www.culture.fr/culture/arcnat/lascaux/img/8d1.jpg
La segunda procede de la
url:
http://www.educa.rcanaria.es/usr/elvigia/primavera2003/Bloques%20III%20y%20IV.htm
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