|
|
Por otro lado, hay que hacer notar que el adware casi siempre se instala con nuestro consentimiento. Durante la instalación del programa que lo contiene, a veces, incluso se nos da a elegir si queremos instalarlo o no. En otras ocasiones, lamentablemente, el aviso se encuentra en alguna parte hacia el final de la licencia. Sí, esa primera ventana de la instalación en la que te da a elegir entre "acepto" y "no acepto" y que casi nadie se molesta en leer.
Además, no siempre hay que fiarse de las instalaciones "amigables" que te anuncian a bombo y platillo que contienen adware y te dan a elegir si lo quieres o no, porque algunas veces se instalará de todos modos.
Muchas aplicaciones gratuitas, al alcanzar cierto grado de éxito y difusión, incluyen adware en sus nuevas versiones, sin que haya mejoras aparentes. Si uno de tus programas free favoritos, incluye adware en su última versión, puede ser una buena idea informarse de que ha cambiado de una versión a otra. Quizá la actualización no merezca la pena.
Por último, quiero hacer notar que también es posible que una aplicación contenga adware y spyware. No son excluyentes entre sí. Un programa puede incluir uno, ambos o ninguno de estos tipos de malware.
|