|
|
Evita apuntar tus contraseñas, por complicado que te resulte al principio recordar varias largas series de simbolos, letras y números, al poco tiempo resulta fácil y natural. Si tienes que apuntarlas, guardalas en lugar seguro y lejos del ordenador.
Cambia todas tus contraseñas y preguntas secretas periódicamente. Cada dos o tres meses por ejemplo.
Ahora nos ocuparemos de la pregunta secreta, debes recordar que cualquiera puede solicitar tu pregunta secreta, por lo tanto, la respuesta solamente debe ser conocida por ti y por nadie más. También en este caso, debe ser difícil de adivinar.
Algunos servicios de correo gratuitos ofrecen únicamente un pequeño juego de preguntas a elegir. Las respuestas a estas preguntas suelen ser conocidas por un circulo más o menos amplio de familiares, amigos y conocidos. En estos casos, mi consejo es que la respuesta no tenga nada que ver con la pregunta y sea una segunda contraseña elegida según las claves dadas arriba.
|