El Castillo

Barra

 

Dice Valentín Sáinz  que "Alfonso I el Católico reinó  desde    el año  739  al  756, y  de  estos  años datan las primitivas fortificaciones de San Vicente, que  por el mar  cerraba  al  castillo..." Luego  cita  a Escajedo Salmón  quien  dice: "El Castillo  es  el  decano  de  las  fortificaciones de  nuestra costa  y  preciosa  reliquia  del siglo VIII, que ha desafiado enhiesto  doce  siglos  de  temporales  y  asimismo ha sido  inexpugnable  durante  las  muchas  centurias  en  que fue adelantado vigía del litoral. Mide 60 pies de largo por 26 de ancho, y aún se  ven  en  él  los arranques de las bóvedas, que  eran  de  cañón,  sin  nervios,  pero  con  el  espesor suficiente  para  sostener  buen  número de guerreros que hostilizasen a cuantos quisieran acercarse.

Tenía dos torres, una a cada extremo, cuyas bases se ven aún perfectamente. Estas torres servían  en su primer piso para defender la entrada del castillo, y en  el segundo para que, aun perdido éste, pudiesen sus defensores hostilizar a  los invasores ocupantes del cuerpo principal.

Sostienen algunos que este castillo fue construido en el año 884, bajo el reinado  y  por orden de Alfonso III el Magno, y papeles antiguos de la noble casa de los Duques de Estrada afirman que Ossoriz, Duque de Estrada, casó con la hija del Rey  don  Alonso  el  tercero  y  fueron  los  fundadores del castillo de San Vicente; pero es opinión menos consistente  y probable que la que en pro del invicto Alfonso I el Católico acabamos de exponer."

Obra  consultada:  Notas  Históricas  sobre  la  Villa de San Vicente  de  la  Barquera,  de  Valentín  Sáinz Díaz, páginas 13 y 14.

Divisor

Es un castillo señero
encaramado en la roca,
que se alza muy severo
hacia el cielo que lo toca.

Mi castillo Barquereño
presidió muchas folías,
desde ese lugar de ensueño
al que rodean dos rías.

El vivió los avatares
de la historia de mi Villa,
fue testigo de sus lares
encumbrado en su barquilla.

Le circunda una muralla
con sus puertas y arrabales,
y en la roca le avasalla
el viento y los temporales.

Poca historia tiene escrita
de un pasado esplendoroso,
y su silueta te invita
a unos sueños valerosos.

Una leyenda atesora,
el de una princesa loca
encerrada porque llora
el amor que ya no toca.

Mi castillo tiene un dueño
entre sus muros altivos,
el del pueblo Barquereño
y sus romances furtivos.

Rafael Sánchez Ortega ©
20/Mayo/03


Divisor

Libro de visitas

Menú

Correo

Divisor

Atrás

Siguiente

 

Logo Penny Parker

Contador 1