HISTORIAS PARA MEDITAR IV

ANECDOTAS VERDADERAS

Neil Armstrong

Neil ArmstrongCuando el astronauta del Apolo Neil Armstrong pisó por primera vez la luna, no sólo dijo su famosa frase, "Un pequeño paso para el hombre, un enorme salto para la humanidad", sino que después hizo varios comentarios, los usuales de comunicación entre él, los otros astronautas y el centro de control. Sin embargo, justo al volver a la cápsula dijo algo enigmático:

- Buena suerte, señor Gorsky.

Mucha gente de la NASA pensó que sería un comentario casual acerca de algún cosmonauta soviético rival. Sin embargo, tras comprobarlo, no se encontró ningún Gorsky en ningún programa espacial, ni ruso ni norteamericano. A lo largo de los años, mucha gente interrogó a Armstrong acerca del significado de su comentario "Buena suerte, señor Gorsky", pero Armstrong se limitaba a sonreír siempre, sin decir nada.

Pero el 5 de julio de 1995 en Tampa Bay, Florida, mientras respondía preguntas tras un discurso, un periodista sacó a relucir la famosa pregunta de 26 años de antigüedad. Esta vez por fin respondió. Mr. Gorsky había muerto, por lo que Neil Armstrong sentía que podía dar solución a la pregunta.

Cuando era un niño, estaba jugando al béisbol en el patio trasero con un amigo. Éste golpeo una bola con fuerza y la hizo aterrizar enfrente de la ventana del dormitorio de sus vecinos. Éstos eran el señor y la señora Gorsky.

Cuando Neil se inclinaba a recoger la pelota, oyó a la señora Gorsky gritándole al señor Gorsky:
- ¡¿Sexo oral?! ¡¿Quieres sexo oral?! ¡Tendrás sexo oral cuando el chico del vecino se pasee por la luna!


Albert Einstein

Albert Einstein, tras obtener el premio nobel de Física, no por su creación de la teoría de la relatividad, sino por sus trabajos sobre el efecto fotoeléctrico, era invitado constantemente a dar conferencias en universidades y organismos científicos. Él solía viajar en coche y con chófer,  en cierta ocasión le comento al chófer que era tremendamente aburrido repetir siempre lo mismo. El chofer le contestó: He oído su conferencia tantas veces que me la sé de memoria; si usted quiere, cualquier día puedo sustituirle y darla yo. Einstein  accedió un día en que suponía poco probable que alguien en la sala de conferencias pudiera reconocerle. Todo iba de maravilla, nadie le había reconocido, el chofer había expuesto muy bien la conferencia,... hasta que alguien le hizo una pregunta sobre cuya respuesta el chófer no tenía ni idea. Tuvo sin embargo la ocurrencia de contestar: Su pregunta, caballero, es tan sencilla que estoy seguro de que hasta mi chófer podría contestarla, así que dejaré que sea él mismo quien lo haga.


Un profesor universitario retó a sus alumnos con esta pregunta: ¿ Dios creó todo lo que existe? Un estudiante contestó  - Si, lo hizo. - ¿Dios creó todo? - Sí señor, respondió el joven. El profesor contestó: - Si Dios creó todo, entonces Dios hizo al mal, pues el mal existe, y bajo el precepto de que nuestras obras son un reflejo de nosotros mismos, entonces Dios es malo. El estudiante se quedó callado ante tal respuesta y el profesor, feliz, se jactaba de haber probado una vez más que la fe Cristiana era un mito.

Albert EinsteinAlbert Einstein levantó su mano y dijo: ¿ Puedo hacer una pregunta, profesor? Por supuesto, respondió el profesor. El joven se puso de pie y preguntó: - ¿Profesor, existe el frío ? - ¿ Qué pregunta es esa ? por supuesto que existe, ¿acaso usted no ha tenido frío ? El muchacho respondió: - De hecho, señor, el frío no existe. Según las leyes de la Física, lo que consideramos frío, en realidad es ausencia de calor. Todo cuerpo u objeto es susceptible de estudio cuando tiene o transmite energía, el calor es lo que hace que dicho cuerpo tenga o transmita energía. El cero absoluto es la ausencia total y absoluta de calor, todos los cuerpos se vuelven inertes, incapaces de reaccionar, pero el frío no existe. Hemos creado ese término para describir cómo nos sentimos si no tenemos calor. Y, ¿ existe la oscuridad ? Continuó el estudiante. El profesor respondió: - Por supuesto. El estudiante contestó:

- Nuevamente se equivoca, señor, la oscuridad tampoco existe. La oscuridad es en realidad ausencia de luz. La luz se puede estudiar, la oscuridad no, incluso existe el prisma Nichols para descomponer la luz blanca en los varios colores en que está compuesta, con sus diferentes longitudes de onda. La oscuridad no. Un simple rayo de luz rasga las tinieblas e ilumina la superficie donde termina el haz de luz. ¿Cómo puede saber cuan oscuro está un espacio determinado? Con base en la cantidad de luz presente en ese espacio, ¿no es así ? Oscuridad es un término que el hombre ha desarrollado para describir lo que sucede cuando no hay luz presente. Finalmente, el joven preguntó al profesor: - Señor, ¿ existe el mal ? El profesor respondió: - Por supuesto que existe, como lo mencioné al principio, vemos violaciones, crímenes y violencia en todo el mundo, esas cosas son del mal. A lo que el estudiante respondió: - El mal no existe, señor, o al menos no existe por sí mismo. El mal es simplemente la ausencia de Dios, es, al igual que los casos anteriores un término que el hombre ha creado para describir esa ausencia de Dios. Dios no creó al mal. No es como la fe o el amor, que existen como existen el calor y la luz. El mal es el resultado de que la humanidad no tenga a Dios presente en sus corazones. Es como resulta el frío cuando no hay calor, o la oscuridad cuando no hay luz. Entonces el profesor, después de asentar con la cabeza, se quedó callado.


Esquilo

Aunque procedía de una noble familia, luchó valientemente por su país (Grecia), y fue reconocido por su dignidad, inteligencia y elocuencia, el dramaturgo Esquilo murió de un modo no demasiado digno, muy diferente a la grandeza que le hubiera correspondido.

Esquilo murió cuando un águila dejó caer una tortuga sobre su calva cabeza. Seguramente el águila confundió su cráneo pelado con la roca que estaba buscando para partir su alimento.


Pélissier

El general Pélissier, después mariscal de Francia, estando en Argelia, se dejó llevar por un arrebato de ira y la emprendió a latigazos con uno de sus subalternos. Este, cegado por la ira, sacó la pistola y apretó el gatillo, pero el arma se encasquilló. Entonces, el general gritó: «Tres días en la celda de castigo por no tener el arma en condiciones de eficiencia».


 La picardía de Sixto V


Sixto V, elegido Papa en 1585, fue el 228 Pontífice de la Iglesia católica, y uno de los hombres más especiales que han gobernado en Roma. De él se cuentan anécdotas curiosas como esta que vamos a narrar. Cuando el Papa anterior (Gregorio XIII) estaba ya muriéndose, los cardenales empezaron a pensar en el sucesor, y para eso deseaban uno que estuviera bien ancianito para que les diera a ellos libertad de hacer lo que quisieran. Entonces Félix Peretti (que así se llamaba el futuro Sixto V) empezó a aparecer como muy débil de salud y decaído. Andaba apoyado en un bastón, y su voz estaba muy debilitada. Ante esta presencia del Cardenal Peretti, los demás Cardenales dispusieron elegirlo Papa. Pero apenas lo hubieron elegido, el que parecía un viejito achacoso, se enderezó, tiró lejos el bastón, y entonó un canto a Dios con una voz tan fuerte y valerosa, que los Cardenales se quedaron aterrados.

Sixto V y los cardenales

Una vez elegido Papa, Sixto Quinto se dedicó a obtener que cada uno cumpliera con su deber como lo debía hacer. Los Cardenales estaban muy disgustados porque recordaban que este hombre había sido, de pequeño, un cuidador de cerdos al cual unos padres franciscanos encontraron leyendo el catecismo mientras vigilaba sus animalitos, y habiéndole preguntado qué deseaba ser, y obtenido por respuesta que un gran hombre de Dios, se lo llevaron y le costearon los estudios, y por propio esfuerzo llegó a los más altos puestos. Esto disgustaba a los Cardenales: que un antiguo cuidador de cerdos los viniera a mandar a ellos que eran todos de altas familias (en ese tiempo los Cardenales se elegían entre las gentes de las familias más ricas, y no siempre eran buenas personas como se deseara). Entonces dispusieron los Cardenales disgustados mandar pintar un cuadro del papa Sixto, en medio de un docena de cerdos, y así lo hicieron. El Papa vio el cuadro y en vez de disgustarse por el atrevimiento, sonrió amablemente y mandó al pintor que a cada cerdo le pusiera un vestido de cardenal.


Picasso

No a todo el mundo le gusta la pintura de Picasso. En cierta ocasión una dama le preguntó: ¿Cómo puede pintar así? Picasso: Pinto lo que veo, señora. La señora: Lástima que no vea lo que pinta.


Clemenceau

Siendo jefe del gobierno francés Clemenceau recibió a un político en su despacho, el mismo día de la muerte de uno de sus ministros. Político: Quiero ponerme a su disposición por si cree que puedo ocupar el puesto del ministro fallecido. Clemenceau: Eso no es cosa mía, pregúnteselo a los de la funeraria.


Carlos V

Carlos V, visitando un monasterio de Alemania, vio a un monje que tenía la barba negra y el pelo completamente blanco. Le preguntó la causa de tan extraño fenómeno y el monje le contestó: «Señor, he trabajado más con la cabeza que con los dientes».


El Campesino

Le preguntan a un campesino por la influencia en el campo del cambio de hora que se produce en otoño. El campesino contestó: «No influye, pues sigue habiendo luz hasta que oscurece».


Fidel Castro

Fidel Castro pronunció ante las Naciones Unidas, el 26 de septiembre de 1960, el discurso más largo de que hay memoria: estuvo hablando durante 4 horas y 29 minutos. Al final, sólo quedaban en la sala los representantes cubanos.


Impuestos

En los impuestos de la Comunidad Canaria hay un apartado para gastos en la Renfe. No hay un solo tren en todas las islas. Haciendo en la calle una colecta para una piscina para el pueblo, un señor entregó un vaso de agua.


La última cena Leonardo Da Vinci

La Ultima Cena - Leonardo Da VinciA Leonardo Da Vinci le llevo siete años completar su famosa obra titulada "La Ultima Cena". Las figuras que representan a los 12 apóstoles y a Jesús fueron tomadas de personas reales. La persona que sería el modelo para ser Cristo fue la primera en ser seleccionada. Cuando se supo que Da Vinci pintaría esa obra, cientos de jóvenes se presentaron ante él para ser seleccionados. Da Vinci buscaba un rostro que mostrara una personalidad inocente, pacífica y a la vez bella. Buscaba un rostro libre de las cicatrices y los rasgos duros que deja la vida intranquila del pecado. Finalmente, después de algunos meses de búsqueda seleccionó a un joven de 19 años de edad como modelo para pintar la figura de Jesús. Por seis meses Leonardo Da Vinci trabajó para lograr pintar al personaje principal de esta magnánime obra. Durante los seis siguientes años, Da Vinci continuó su obra buscando personas que representarían a 11 apóstoles; dejando para el final a aquel que representaría a Judas. Por semanas estuvo Da Vinci buscando a un hombre con una expresión dura y fría. Un rostro marcado por cicatrices de avaricia, decepción, traición, hipocresía y crimen. Un rostro que identificaría a una persona que sin duda traicionaría a su mejor amigo. Después de muchos fallidos intentos en la búsqueda de este modelo llegó a los oídos de Leonardo Da Vinci que existía un hombre con estas características en el calabozo de Roma. Este hombre estaba sentenciado a muerte por haber llevado una vida de robo y asesinatos. Da Vinci vio ante el a un hombre cuyo maltratado cabello largo caía sobre su rostro escondiendo dos ojos llenos de rencor, odio y ruina. Al fin había encontrado a quien modelaría a Judas en su obra. Por medio de un permiso del rey, este prisionero fue trasladado a Milán al estudio del maestro. Por varios meses este hombre se sentó silenciosamente frente a Da Vinci mientras el artista continuaba con la ardua tarea de plasmar en su obra al personaje que había traicionado a Jesús. Cuando Leonardo dió el último trazo a su obra se volvió a los guardias del prisionero y les dió la orden de que se lo llevaran. Mientras salían del recinto el prisionero se soltó y corrió hacia Leonardo Da Vinci gritándole: -¡Davinci!! !Obsérvame!! ¿No reconoces quién soy? Leonardo Da Vinci lo estudió cuidadosamente y le respondió: -Nunca te había visto en mi vida, hasta aquella tarde fuera del calabozo de Roma. El prisionero levanto los ojos al cielo, cayo de rodillas al suelo y gritó desesperadamente: -Leonardo Da Vinci: ¡Mírame nuevamente, pues yo soy aquel joven cuyo rostro escogiste para representar a Cristo hace siete años...!


Emile Littre

Emile Littre, famoso lexicógrafo francés, fue pillado por su esposa con las manos  en la criada, en el lecho conyugal. La esposa, muy diplomáticamente, le dijo: Emile, estoy sorprendida. Pero Emile, como buen lexicógrafo, le contestó: No, cariño, tú estás asombrada; el sorprendido soy yo.


Rocky Marciano

Rocky Marciano es el único campeón mundial de boxeo de todos los pesos que permaneció invicto durante toda su carrera profesional. Ganó sus 49 combates. En un combate contra Jersey Joe Walcott lo dejo K.O. en 13 segundos. Sin embargo, aseguran que en casa le pegaba su mujer.


Narcís Serra

Declaración del Ministro de Defensa, Narcís Serra con motivo de la Guerra del Golfo: «No se enviarán más tropas al Golfo, a no ser que, según, siempre y cuando, si se da el caso de que, por supuesto, o de una manera más clara cuando, por ejemplo, la circunstancia sea especial, sin que por ello haya un factor determinante, o en el supuesto dado que se necesite, o si, por el contrario, el recurso sea determinante».


Enrique VIII

Tal era la afición al juego de Enrique VIII de Inglaterra, que cuando se quedaba sin blanca apostaba bienes del estado. En una ocasión se jugó las campanas de la catedral londinense de San Pablo y las perdió.


Zeuxis y Parrasio

El pintor griego, Zeuxis presumía ante su rival artístico Parrasio de haber pintado en un cuadro unas uvas tan reales que los pájaros intentaban picotearlas. Parrasio le apostó que era capaz de realizar una pintura más perfecta que aquella. Cuando Zeuxis llegó al estudio de Parrasio, lienzo objeto de la apuesta estaba tapado por una tela. Zeuxis le pidió que retirara la tela para ver la supuesta maravilla y Parrasio le contestó que acababa de ganar la apuesta, puesto que la tela estaba pintada sobre el lienzo.


Victor Hugo

El escritor francés Victor Hugo en 1862, encontrándose de viaje, quiso saber como iba la venta de su obra "Les Miserables". Envió una carta a sus editores con el texto: ? Recibió como respuesta: !


Luis Felipe de Portugal

El Príncipe Luis Felipe de Portugal fue fatalmente herido al mismo tiempo que su padre moría en Lisboa el 1 de febrero de 1908. Quiso la casualidad que ambos murieran, primero el padre y luego el hijo. En ese lapso de tiempo, el príncipe pasó a ser rey de Portugal por 20 minutos, pasando a la historia como el reinado más breve de todos los tiempos.


PARTE I»RELATOS   PARTE II»CASUALIDAD   PARTE III »INTUICION


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