Los Evangelios Agnósticos Tomás, Felipe, Valentín

 En diciembre del año 1945 dos campesinos egipcios musulmanes, Muhámad Alí al-Samán y su hermano Jalífah Alí, encontraron más de 1.100 páginas de antiguos manuscritos en papiro, enterrados junto al acantilado oriental en el valle del Alto Nilo. Los textos eran traducciones de originales griegos al copto, que era la etapa helenística de la antigua lengua faraónica. Ésta evolucionó después de la conquista por Alejandro Magno en el 332 a.C. y posteriormente fue reemplazada por el árabe como la lengua vernácula egipcia después de la conquista musulmana en el 640 d.C. Así pues, el copto se convirtió en la lengua de la iglesia egipcia primitiva y permanece como su lenguaje litúrgico hasta hoy día.
El yacimiento de este descubrimiento, al otro lado del río del pueblo moderno de Nag Hamadi, ya era famoso como el pueblo en la antigüedad llamado Chnoboskeion (‘pastizal de gansos’), donde, en el 320 d.C., San Pacomio fundó el primer monasterio cristiano. Poco menos de medio siglo después, en el 367 d.C., los monjes locales copiaron unos 45 escritos religiosos diversos, entre los que se encuentran los evangelios de Tomás, Felipe y Valentín en una docena de códices encuadernados en cuero. Esta biblioteca entera fue cuidadosamente sellada en una urna y escondida cerca, entre las rocas, donde permaneció sin descubrirse durante 1.600 años. Estos papiros, vistos por primera vez por eruditos en marzo de 1946 (Jacques Schwarz y Charles Kuentz, Códice II, en una tienda de antigüedades de El Cairo), se han conservado desde 1952 en el Museo Copto del Cairo Antiguo. La edición fotográfica más temprana del manuscrito del Códice II, fue editada por el Dr. Pahor Labib (El Cairo: Departamento Gubernamental de Antigüedades, 1956).
El autor del Evangelio de Tomás se presenta como Santo Tomás el apóstol, uno de los doce. El documento consta de una colección de más de cien dichos y diálogos cortos del Salvador, sin conexión narrativa. Casi todos los eruditos bíblicos que han estado estudiando este documento desde su primera publicación, han concluido que Tomás debe ser aceptado como un quinto evangelio fehaciente, en pie de igualdad con el cuarteto canónico de San Juan y los sinópticos.
El Evangelio de Felipe— como se puede inferir de sus dichos 51, 82, 84, 98, 101, 137 y 139— se compuso tanto antes como después del 70 d.C. por San Felipe llamado el evangelista, quien aparece en los Hechos de los Apóstoles en 6:1-6, 8:4-40 y 21:8-14. No hay ninguna cita previa conocida de este complejo texto, que consiste en una serie elegante de reflexiones sobre la tradición abrahámica, sobre Israel y el Mesías, mientras que elabora una metafísica de idealismo espiritual.
El Evangelio de la Valentín se compuso alrededor del año 150 d.C. por Valentín, el famoso santo de Alejandría (nacido hacia 100 d.C.). Se trata de una entretejida meditación continua sobre el Logos,  escasamente mencionada en la antigüedad— y hasta el descubrimiento de Nag Hamadi no se conocía ninguna copia existente de esta inspirada composición.
En los primeros años después del descubrimiento de estos documentos y antes de que los eruditos pudieran analizarlos suficientemente, era habitual describirlos colectivamente como ‘gnósticos’. Éste ha sido siempre un término genérico para la mezcla mediterránea de movimientos religiosos platónicos (es decir, anti-sensoriales) de los primeros siglos d.C. y así desafortunadamente este término fue usado como un cajón de sastre para meter inicialmente en él a todos los escritos de Nag Hamadi. Hoy en día, no obstante, está claro que estos tres textos no se puede clasificar así, puesto que cada uno de ellos afirma explícitamente la realidad de la encarnación física con su contexto (particularmente la crucifixión); véanse p.ej. Tom 28, 55, Fel 25, 77, 114, 132, Val 6, 28, 37.
Los cánones del Nuevo Testamento de las iglesias católica/protestante, ortodoxa, copta, nestoriana, armenia y etíope, difieren significativamente entre sí— y esos listados incluso fueron discutidos por las diversas ramas del cristianismo hasta muchos siglos d.C.; antes había solamente opiniones diversas recordadas por una variedad de individuos mucho tiempo después de la era apostólica, referentes no sólo a los textos generalmente aceptados hoy día, sino también a escritos como la Epístola de Bernabé, el Pastor de Hermas, el Evangelio de los Egipcios, el Evangelio de los Hebreos (en el cual Cristo se refiere a la Espíritu Santa como su Madre), las Tradiciones de Matías, el Apocalipsis de Pedro, la Didakhê y los Hechos de Pablo. Así, el Códice Sinaítico, de mediados del siglo IV, incluye tanto Bernabé como el Pastor de Hermas, mientras que el Códice Alejandrino, de primeros del siglo V, contiene I y II Clemente además de los Salmos de Salomón. No hubo ningún concilio de la Iglesia sobre el canon del NT hasta el Sínodo de Laodicea (363 d.C.), el cual de hecho rechazó el Apocalipsis de San Juan. Doce siglos después, se estableció por fin el canon occidental por el Concilio de Trento (1546 d.C.), el cual definió la lista actual de 27 libros como un artículo de la fe católica (aunque los concilios episcopales nunca han pretendido ser infalibles; el voto en Trento fue de 24 contra 15, con 16 abstenciones) y que fue también aceptada por las varias iglesias protestantes. Las diversas iglesias orientales tienen historias igualmente complicadas para establecer sus cánones respectivos del NT: así, el canon armenio incluye un III Corintios paulino; el NT copto contiene I y II Clemente; el Peshita nestoriano excluye II y III Juan, Judas y el Apocalipsis; la Biblia etíope añade unos libros llamados los Sínodos, la Epístola de Pedro a Clemente, el Libro de la Alianza y la Didascalia; y ¡el Apocalipsis de San Juan todavía no se incluye en la Biblia ortodoxa griega!.
No obstante, es de destacar que los Evangelios de Tomás, Felipe y la Verdad evidentemente no eran conocidos por ninguna de esas tradiciones en el momento de sus intentos por establecer un canon del NT, pues jamás se mencionaron durante sus prolongadas deliberaciones y por ello ni siquiera se tuvieron en cuenta para ser incluidos en sus listas respectivas. El concepto de un canon ciertamente nunca fue inventado para excluir la posible inspiración de descubrimientos posteriores de textos o de ágrafa aislados (Lc 1:1 y Jn 21:25).
Lo que sucediera durante los primeros tres siglos y medio d.C., antes de los intentos eclesiásticos más tempranos para establecer un canon, es notoriamente oscuro, pues los mesiánicos del evangelio original fueron finalmente suplantados por los ‘cristianos’ paulinos (Hch 11:25-26). Así por un lado, la Epístola de Bernabé (a fines del siglo I) permanece ignorante de los evangelios históricos; y por otro lado, Justino Mártir (a mediados del siglo II) no muestra ningún conocimiento de los escritos de Pablo— apuntando a una cisma continuando entre las tradiciones petrina y paulina. Clemente de Alejandría e Ireneo de Lyón, a fines del siglo II, son los primeros autores que citan explícitamente tanto a los evangelios como a Pablo. He intentado analizar el fundamento de esta dicotomía en ‘La paradoja de Pablo’. Referente a ese período de formación, una lectura esencial es el estudio magistral de Walter Bauer, La ortodoxia y la herejía en el cristianismo más temprano (Tübingen 1934, Philadelphia 1971).


Se ha sugerido a menudo que estos nuevos escritos son básicamente mezclas producidas por una serie de desconocidos mucho después de los acontecimientos. Sin embargo, no es una larga tradición oral seguida por numerosas redacciones escritas; estas tres escrituras fueron compuestas originalmente por el apóstol Tomás, Felipe el evangelista y Valentín de Alejandría y  nos llegan en gran parte intactas y bien traducidas al copto del arameo, hebreo o griego originales.

Helmut Koester Universidad de Harvard, los expertos bíblicos en los Estados Unidos, están de acuerdo en que los documentos encontrados en Nag Hamadi manuscritos de Tomás, Felipe y Valentín son tan auténticos como los evangelios del Nuevo Testamento.

 

 

El Evangelio según Tomás

Éstos son los dichos° secretos que ha proclamado Yeshúa° el viviente y que anotó Dídimo Judas Tomás°. (Jer 23:18, Mt 13:34, Lc 1:1, 8:10, 10:21, Jn 21:25, Ap 1:17)
1. Y él {dice¹}: Quien encuentre la interpretación de estos dichos, no saboreará la muerte. (Isa 25:8, Lc 9:27, Jn 5:24, 8:51; éste parece un logion introductorio citando a Tomás mismo, incluido [como Jn 21:24] por sus propios discípulos, puesto que habla de lo siguiente como una colección de dichos; ¹en todos los fragmentos griegos de Tomás, ‘x dice’ se encuentra en tiempo presente— véase Henry Barklay Swete [1897], Comentarios Eruditos Recientes)
2. Yeshúa dice: Que quien busca no deje de buscar hasta que encuentre y cuando encuentre se turbará y cuando haya sido turbado se maravillará y reinará sobre todos¹ {y hallará el reposo}. (¹o la totalidad°; Gén 1:26, Dan 7:27, Lc 1:29, 22:25-30!, Rev/Ap 1:6, 3:21, 20:4, 22:5; =Clemente de Alejandría, Stromata II.9 y V.14)
3. Yeshúa dice: Si aquéllos que os guían os dijeran, «¡He aquí, la soberanía está en el cielo°!», entonces los pájaros del cielo os precederían. Si os dijeran, «¡Está en el mar!», entonces los peces {del mar} os precederían. Más bien, la soberanía {de Dios} existe dentro de vosotros y existe fuera de vosotros. {Quienes llegan a conocerse a sí mismos la hallarán— y cuando lleguéis a conoceros a vosotros mismos}, sabréis que sois los Hijos del Padre viviente. Pero si no os conocéis a vosotros mismos, estáis empobrecidos y sois la pobreza. (Gén 6:2, Dt 30:11-14, Os 1:10, Mal 2:10, Lc 11:41, 17:21, Filebo de Platón 48c, 63c)
4. Yeshúa dice: La persona mayor en días no vacilará en preguntar a un niño de siete días sobre el lugar de la vida— y vivirá. Pues muchos que son primeros serán los últimos {y los últimos primeros}— y se convertirán en una sola unidad. (Gén 2:2-3, 17:12, Mt 11:25-26, 18:1-6 y 10-14, Lc 2:21;)
5. Yeshúa dice: Conoce tú a Él enfrente de tu rostro y lo que se esconde de ti se te revelará. Pues no hay nada escondido que no será manifiesto, {y nada enterrado que no será levantado¹}. (=Mt 10:26; en su escritura Las Tradiciones, el apóstol Matías [Hch 1:21-26] transmite el logion de Cristo: «Maravillad a lo que se os enfrenta»— citado por Clemente de Alejandría, Stromata II.9; ¹contra el gnosticismo°)
6. Sus discípulos le preguntan,¹ le dicen: ¿Cómo quieres que ayunemos y cómo oraremos? ¿Y cómo daremos limosna y qué dieta mantendremos? || Yeshúa dice: No mintáis² y no practiquéis lo que odiáis³— porque todo se revela delante del rostro del cielo. Pues no hay nada oculto que no será manifiesto y no hay nada cubierto que quedará sin ser destapado.³ª (Lev 19:11, Tom 14; ¹asíndeton, o la omisión de conjunciones, la cual caracteriza a las lenguas semíticas pero no al griego ni al copto y así indica un origen subyacente semítico— Matthew Black, Un enfoque arameo de los Evangelios y los Hechos: «El asíndeton es, en general, contrario al sentido de la lengua griega ... pero es muy típico de la aramea»; ²así Sócrates en el Fedón: «Palabras falsas ... infligen el alma con maldad»; ³compárese Confucio, Analectas 8.15: «¿Habrá una sola palabra ... que se podría aceptar como regla de conducta por toda la vida?... ¿No es la palabra, la Compasión? No hagas a los demás lo que a ti no te gustaría»; ³ªasí el Qur’án 27.75: «No hay nada oculto en el cielo y la tierra, sino existe en un libro claro»)
7. Yeshúa dice: Bendito° sea el león que el humano come— y el león se convertirá en humano. Y maldito sea el humano a quien el león come— y el [humano] se convertirá en [león].
8. Y él dice: La [soberanía] se asemeja a un pescador sabio quien echó su red al mar. La sacó del mar llena de pececillos. Entre ellos descubrió un pez grande y bueno. Aquel pescador sabio devolvió todos los pececillos al mar,¹ escogió sin vacilar al pez grande. Quien tiene oídos para oír, ¡que oiga! (¹asíndeton; =Mt 13:47-48)
9. Yeshúa dice: He aquí, el sembrador salió— tomó un puñado, arrojó. Algunas en verdad cayeron en el camino— vinieron los pájaros, las recogieron. Otras cayeron sobre la roca madre— y no arraigaron abajo en el suelo y no brotaron espigas hacia el cielo. Y otras cayeron entre los espinos— ellos ahogaron a las semillas y el gusano se las comió. Y otras cayeron en la buena tierra— produjo fruto bueno hacia el cielo arriba, rindió sesenta por medida y ciento veinte por medida. (asíndeta múltiples; Mt 13:18-23, =Mc 4:3-9)
10. Yeshúa dice: He arrojado fuego sobre el mundo°— y he aquí que lo vigilo hasta que arda. (Lc 12:49)
11. Yeshúa dice: Este cielo pasará y pasará el [que existe] más arriba. (I-R 8:27!, Isa 65:17, Ap 21:1) Y los muertos no están vivos y los vivos no morirán. En los días en que comíais lo muerto, lo transformasteis a la vida— cuando entréis en la luz, ¿que haréis? En el día en que estabais unidos, os separasteis— pero cuando os hayáis separado, ¿que haréis? (Mt 24:35, Fel 86!)
12. Los discípulos dicen a Yeshúa: Sabemos que te separarás de nosotros. ¿Quién será Rabí° sobre nosotros? || Yeshúa les dice: En el lugar a donde habéis venido, iréis a Jacob el Justo°, para el bien de quien llegan a ser el cielo y la tierra. (parece diálogo de la post resurrección; Mc 6:3, Jn 7:5, Hch 1:14, 12:17, Stg 1:1)
13. Yeshúa dice a sus discípulos: Comparadme [con alguien] y decidme a quién me asemejo. (Isa 46:5) || Shimón Kefa° le dice: Te asemejas a un ángel justo. || Mateo° le dice: Te asemejas a un filósofo° del corazón. || Tomás le dice: Maestro, ¡mi boca es totalmente incapaz de decir a quién te asemejas! || Yeshúa dice: No soy tu maestro, ya que has bebido, te has embriagado del manantial burbujeante que he repartido al medirlo. Y lo lleva consigo, se retira, le dice tres palabras:
hyh) r#) hyh)
ahyh ashr ahyh
SOY QUIEN SOY
Ya al volver Tomás con sus compañeros, le preguntan: ¿Qué te dijo Yeshúa? || Tomás les dice: Si os dijera siquiera una de las palabras de las que me dijo, cogeríais piedras para lapidarme— y fuego saldría de las piedras para consumiros. (el Nombre no aparece en el papiro, pero se puede inferir; Éx 3:14, Lev 24:16, Mc 14:62, Lc 6:40, Jn 4:14, 15:1, Tom 61b, 77; compárese Las odas de San Salomón 11:6-9— «Bebí y me embriagué con el agua viviente que no muere»; nótese también la gematría infinita de Éx 3:14159263...)
14. Yeshúa les dice: Si ayunáis¹, engendréis transgresiónº a vosotros mismos.² Y si oráis¹, seréis condenados. Y si dais limosna¹, causaréis maldad a vuestras³ espíritus°. Y cuando entréis en cualquier territorio para viajar por las regiones, si os reciben comed lo que os pongan frente a vosotros y curad a los enfermos entre ellos. Pues lo que entra en vuestra boca no os profanará, sino lo que sale de vuestra boca— eso es lo que os profanará. (¹en público; ²compárese Confucio, Analectas 15.31: «Una vez pasé todo el día pensando sin comer y toda la noche pensando sin acostarme; habría sido mejor pasar el tiempo estudiando»; ³véase ‘La espíritu maternal’; Isa 58:6-9, Mc 7:14-23!, Mt 6:1-6 y 16-18, Lc 18:1!, =Lc 10:8-9, Tom 6, 95, 104, Fel 74)
15. Yeshúa dice: Cuando veáis a quien no nació de mujer, prosternaos sobre vuestros rostros y adoradle— él es vuestro Padre. (Jos 5:14, Lc 17:16, Tom 46!, 101!)
16. Yeshúa dice: Quizás la gente piense que he venido para arrojar paz sobre la tierra y no saben que he venido para arrojar conflictos sobre la tierra— fuego, espada, guerraº. (Isa 66:15-16, Joel 2:30-31, Sof 3:8, Mal 4:1, Tom 10) Pues habrá cinco en una casa— estarán tres contra dos y dos contra tres, el padre contra el hijo y el hijo contra el padre. Y se pararán como solitarios. (=Miq 7:6, =Lc 12:49-53)
17. Yeshúa dice: Yo os daré lo que ningún ojo ha visto y ningún oído ha escuchado y ninguna mano ha tocado y que no ha surgido en la mente humana. (Isa 64:4)
18. Los discípulos dicen a Yeshúa: Dinos cómo será nuestro fin. (Sal 39:4) || Yeshúa dice: ¿Es que habéis descubierto el origen°, que ahora preguntáis referente al fin? Pues en el lugar donde existe el origen, allí existirá el fin. Bendito sea quien se parará en el origen— y conocerá el fin y no saboreará la muerte. (Lc 20:38!, Tom 1, 18)
19. Yeshúa dice: Bendito sea quien existía antes de que entrara en el ser. Si os convertís en discípulos míos y atendéis mis dichos, estas piedras os servirán. Pues tenéis cinco árboles° en el paraíso, los cuales no se mueven en el verano ni caen sus hojas en el invierno— quien los conoce no saboreará la muerte. (los cinco sentidos?!; Sal 1:3, Tom 1, 18, Vrd 28)
20. Los discípulos dicen a Yeshúa: Dinos a qué se asemeja la soberanía de los cielos. || Él les dice: Se asemeja a una semilla de mostaza, la más pequeña de todas las semillas— pero cuando cae en tierra fértil, produce una planta grande y se hace albergue para los pájaros del cielo. (=Mc 4:30-32)
21. Máriam° dice a Yeshúa: ¿A quiénes se asemejan tus discípulos? || Él dice: Se asemejan a niñitos que residen en un campo que no es suyo. Cuando vengan los dueños del campo, dirán: ¡Dejadnos nuestro campo! Se quitan su ropa frente a ellos para cedérselo y para devolverles su campo. Por eso yo digo, si el dueño de la casa se entera de que viene el ladrón, estará sobre aviso antes de que llegue y no le permitirá penetrar en la casa de su dominio para quitarle sus pertenencias. Pero vosotros, cuidaos del sistema°— ceñid vuestros lomos con gran fuerza para que no encuentren los bandidos una manera de alcanzaros, pues hallarán la ventaja que anticipáis. ¡Que haya entre vosotros una persona con comprensión!— cuando maduró el fruto, vino rápido con su hoz en la mano,¹ lo cosechó. Quien tiene oídos para oír, ¡que oiga! (¹asíndeton; =Mt 24:43-44)
22. Yeshúa ve a niños que están mamando. Dice a sus discípulos: Estos niños que maman se asemejan a los que entran en la soberanía. || Le dicen: ¿Así al convertirnos en niños entraremos en la soberanía? || Yeshúa les dice: Cuando hagáis de los dos uno y hagáis el interior como el exterior y el exterior como el interior y lo de arriba como lo de abajo y si establezcáis el varón con la mujer como una sola unidad de tal modo que el hombre no sea masculino y la mujer no sea femenina, cuando establezcáis [un ojo] en el lugar de un ojo y una mano en el lugar de una mano y un pie en el lugar de un pie y una imagen° en el lugar de una imagen— entonces entraréis en [la soberanía]. (Mt 18:3; =Clemente de Alejandría, Stromata III.13; compárese Las odas de San Salomón 34:5, «La semejanza de lo de abajo, es lo de arriba— pues todo es de arriba; lo de abajo no es nada más que el engaño de quienes carecen de conocimiento»; también Sócrates en el Fedro, de Platón: «Querido Pan y cualesquiera otros dioses que estén presentes, concededme hermosura en el alma interior y que el exterior y el interior sean una unidad»)
23. Yeshúa dice: Yo os escogeré, uno entre mil y dos entre diez mil— y se pararán como una sola unidad. (Dt 32:30, Job 33:23, Ecl 7:28)
24. Sus discípulos dicen: Muéstranos tu lugar, pues es preciso que lo busquemos. || Él les dice: Quien tiene oídos, ¡que oiga! Dentro de una persona de luz hay luz y él ilumina al mundo entero. Cuando no brilla, hay oscuridad. (Mt 5:14-16, Jn 13:36)
25. Yeshúa dice: Ama a tu hermano como a tu alma, protégelo como a la pupila de tu ojo. (asíndeton; Dt 32:10, I-Sam 18:1, Sal 17:8, Jn 13:34-35; así el I Ching, hexagrama 63, Después de la terminación: «La indiferencia es la raíz de toda maldad»)
26. Yeshúa dice: Ves la mota que está en el ojo de tu hermano, pero no ves la viga que está en tu propio ojo. Cuando saques la viga de tu propio ojo, entonces verás claro para quitar la mota del ojo de tu hermano. (=Mt 7:3-5)
27. (Yeshúa dice:) A menos que ayunéis del sistema, no encontraréis la soberanía {de Dios}. A menos que mantengáis la semana¹ (entera) como sábado°, no veréis al Padre. (Mc 1:13, Jn 5:19!; =Clemente de Alejandría, Stromata III.15; ¹aquí ‘sábado’ = ‘semana’ como en Lev 23:15-16— véase P133 y Paterson Brown, ‘The Sabbath and the Week in Thomas 27’, Novum Testamentum 1992)
28. Yeshúa dice: Me puse de pie en medio del mundo y encarnado° me aparecía a ellos.¹ Los encontré a todos ebrios, no encontré a nadie sediento entre ellos. Y mi alma se apenaba por los hijos de los hombres, porque están ciegos en sus corazones y no ven que vacíos han entrado en el mundo y vacíos están destinados a salir del mundo de nuevo. (Ecl 6:15) Pero ahora están ebrios— cuando hayan sacudido su vino, entonces cambiarán de mentalidad°. (¹antignóstico, Jn 1:14; parece dicho de la post resurrección)
29. Yeshúa dice: Si la carne ha llegado a ser por lo espiritual, es una maravilla— pero si espíritu por lo corporal, sería una maravilla maravillosa. Pero me maravillo de esto— que esta gran riqueza haya morado en esta pobreza. (Fel 23)
30. Yeshúa dice: Donde hay tres dioses, {son ateos. Donde hay solo uno, digo que} yo mismo me quedo con él. {Levantad la piedra y allí me encontraréis, partid la madera y allí estoy.} (véase p.ej. La Carta de Aristeas 15-16; partir la madera se podría interpretar como metáfora de la crucifixión, quitar la piedra como metáfora de la resurrección)
31. Yeshúa dice: Ningún oráculo° se acepta en su propia aldea, ningún médico cura a aquéllos que lo conocen. (asíndeton; =Mc 6:4)
32. Yeshúa dice: Una ciudad que se construye encima de una montaña alta y fortificada, no puede caer ni ser escondida. (Mt 5:14)
33. Yeshúa dice: Lo que escucharás en tu oído, proclámalo desde tus azoteas a otros oídos. Pues nadie enciende una lámpara para ponerla debajo de un cesto ni la pone en un lugar escondido, sino que se coloca sobre el candelabro para que todos los que entran y salen vean su resplandor. (=Mt 5:15, =10:27, =Mc 4:21)
34. Yeshúa dice: Si un ciego guía a un ciego, los dos caen juntos en un hoyo. (=Mt 15:14)
35. Yeshúa dice: Nadie puede entrar en la casa del poderoso para conquistarla por la fuerza, a menos que le ate sus manos— entonces saqueará su casa. (Isa 49:24-25, =Mc 3:27)
36. Yeshúa dice: No estéis ansiosos por la mañana a causa de la noche ni por la noche a causa de la mañana, {ni por vuestro [alimento] qué comeréis ni por [vuestra vestidura] qué llevaréis. Sois muy superiores a las [flores del viento] que ni cardan (lana) ni [hilan]. Cuando no tenéis ropa, ¿qué os [lleváis]? O ¿quién puede aumentar vuestra estatura? Él mismo os dará vuestra vestidura.} (vestidura = imágenes?!: véanse Tom 37, 84, Fel 26, 107, ‘Ángel e imagen’ y también el antiguo y encantador ‘Himno de la perla’; =Mt 6:25)
37. Sus discípulos dicen: ¿Cuándo te nos aparecerás y cuándo te percibiremos? || Yeshúa dice: Cuando os quitéis vuestras vestiduras sin avergonzaros y toméis vuestras vestiduras y las pongáis bajo vuestros pies para pisar sobre ellas, como hacen los niñitos— entonces [miraréis] al Hijo del Viviente y no temeréis. (Gén 2:25, 3:7, Isa 19:2; =Clemente de Alejandría, Stromata III.13; vestiduras = imágenes?!; parece diálogo de la post resurrección)
38. Yeshúa dice: Muchas veces habéis anhelado oír estos dichos que os proclamo y no tenéis otro de quien oírlos. Habrá días en que me buscaréis, pero no me encontraréis. (Pro 1:28, Lc 17:22)
39. Yeshúa dice: Los clérigos° y los teólogos° han recibido las llaves del conocimiento°, pero las han escondido. No entraron ellos, ni permitían entrar a los que querían hacerlo. Pero vosotros— haceos astutos como serpientes y puros como palomas. (Mt 5:20, 23:1-39, =Lc 11:52, =Mt 10:16)
40. Yeshúa dice: Ha sido plantada una enredadera sin el Padre y puesto que no es vigorosa será desarraigada y destruida. (Mt 15:13)
41. Yeshúa dice: Quien tiene en su mano, a él se le dará (más). Y quien no tiene, se le quitará incluso lo poco que tiene. (=Mt 13:12)
42. Yeshúa dice: Estad de paso°. (Mt 10:1-23, 28:19-20, Jn 16:28; así Matsuo Basho, Camino estrecho al interior: «Cada día es un viaje y el viaje mismo es nuestro hogar»; Silvia Plath, Los diarios íntegros: «Sólo puedo pasar adelante. Algo dentro de mí quiere más.... Todavía hay tiempo para virar, para salir atrevidamente, mochila en la espalda, rumbo a lomas desconocidas sobre las cuales ••• sólo el viento sabe lo que hay»; Pedro Chamizo Domínguez, Metáfora y conocimiento: «El hombre no suele darse por satisfecho con lo conocido en cada momento, sino que en cada momento lo sabido y lo establecido como verdadero le parece como insuficiente»)
43. Sus discípulos le dicen: ¿Quién eres?, puesto que nos dices estas cosas. || (Yeshúa les dice:) De lo que os digo no conocéis quién soy, ya que os habéis hecho como los judíos— pues aman el árbol pero odian su fruto y aman el fruto pero odian el árbol. (Mt 12:33, Jn 4:22)
44. Yeshúa dice: Quien maldice al Padre, se le perdonará. Y quien maldice al Hijo, se le perdonará. Pero quien maldice a la Espíritu Santa°, no se le perdonará— ni en la tierra ni en el cielo. (=Mc 3:28-29)
45. Yeshúa dice: No se cosechan uvas de los espinos ni se recogen higos de las zarzas— pues no dan fruto. Una persona buena saca lo bueno de su tesoro. Una persona perversa saca la maldad° del tesoro malo que está en su corazón y habla maliciosamente— pues de la abundancia del corazón saca la maldad. (I-Sam 24:13, =Mt 7:16, =12:34-35)
46. Yeshúa dice: Desde Adán° hasta Juan Bautista°, entre los nacidos de mujeres no hay ninguno más enaltecido que Juan Bautista— tanto que sus ojos no se romperán. No obstante, he dicho que quienquiera de entre vosotros que se haga como niño, conocerá la soberanía y será más exaltado que Juan. (Tom 15, =Lc 7:28)
47. Yeshúa dice: Una persona no puede montar dos caballos ni tensar dos arcos y un esclavo no puede servir a dos amos— de lo contrario honrará a uno y ofenderá al otro. Nadie bebe vino añejo° e inmediatamente quiere beber vino nuevo. Y no se pone (vino) nuevo en odres viejos, para que no se revienten. Y no se pone vino añejo en odres nuevos, para que no se vuelva ácido. No se cose remiendo viejo en ropa nueva, porque vendría un rasgón. (Job 32:19, =Lc 5:36-39, =16:13)
48. Yeshúa dice: Si dos hacen la paz entre sí dentro de esta misma casa, dirán a la montaña, «¡Muévete!»— y se moverá. (=Mt 17:20, =18:19)
49. Yeshúa dice: Benditos sean los solitarios y escogidos— pues encontraréis la soberanía. Habéis procedido de ella y a ella volveréis. (Jn 16:28; compárese Plotino, Enéades, I.6.8: «La patria para nosotros existe allí, de donde hemos venido y allí existe el Padre»)
50. Yeshúa dice: Si os dicen «¿De dónde venís?», decidles «Hemos venido de la luz, el lugar donde la luz se ha originado por sí misma— Él [se puso de pie] y Él mismo se apareció en las imágenes de ellos.» Si os dicen «¿Quiénes sois?», decid «Somos los Hijos de Él y somos los escogidos del Padre viviente.» Si os preguntan «¿Cuál es el signo en vosotros de vuestro Padre?», decidles «Es movimiento con reposo.» (Lc 16:8, Jn 12:36, Tom 28)
51. Sus discípulos le dicen: ¿Cuándo sucederá el reposo de los muertos y cuándo vendrá el mundo nuevo? || Él les dice: Lo que buscáis ya ha llegado, pero no lo conocéis.
52. Sus discípulos le dicen: Veinticuatro profetas° proclamaron en Israel y todos hablaban dentro de ti. || Él les dice: Habéis ignorado al viviente quien os enfrenta y habéis hablado de los muertos. (Tom 5)
53. Sus discípulos le dicen: ¿Es provechosa la circuncisión, o no? || Él les dice: Si fuera provechosa, su padre los engendraría circuncisos de su madre. Pues la que es provechosa totalmente es la verdadera circuncisión espiritual.
54. Yeshúa dice: Benditos sean los pobres, pues vuestra es la soberanía de los cielos. (Stg 2:5-7, =Lc 6:20; nótese que el griego de Mt 5:3 se puede interpretar igualmente como «Benditos son los pobres de espíritu» o como «Benditos en espíritu son los pobres»— de los cual el segundo tiene más sentido, puesto que el paralelo en Lc 6:20 y 24 explícitamente refiere a la pobreza/riqueza económica y no a la humildad/orgullo espiritual)
55. Yeshúa dice: Quien no odia a su padre y a su madre, no podrá hacerse mi discípulo. Y quien no odia a sus hermanos y a sus hermanas y no levanta su cruz¹ a mi manera, no se hará digno de mí. (¹antignóstico; =Lc 14:26-27)
56. Yeshúa dice: Quien ha conocido el sistema, ha encontrado un cadáver— y quien ha encontrado un cadáver, el sistema no es digno de él.
57. Yeshúa dice: La soberanía del Padre se asemeja a una persona quien tiene semilla [buena]. Su enemigo vino de noche,¹ sembró maleza entre la semilla buena. El hombre no les permitió arrancar la maleza,¹ les dice: Para que no salgáis diciendo, «Vamos a arrancar la maleza» y arranquéis el trigo con ella. Pues en el día de la cosecha, aparecerá la maleza— la arrancan y la queman. (¹asíndeton; II-Ped 3:15-17?!, =Mt 13:24-30)
58. Yeshúa dice: Bendita sea la persona que ha padecido— ha encontrado la vida. (asíndeton; Mt 5:10-12, Stg 1:12, I-Ped 3:14; así Víctor Hugo, Los miserables: «Haber padecido, ¡que bueno es!»)
59. Yeshúa dice: Mirad al viviente mientras viváis, para que no muráis y anheléis mirarlo sin poderlo ver. (Ecl 12:1-8)
60. (Ven) a un samaritano° cargando un cordero, entrando en Judea. Yeshúa les dice: ¿Por qué (lleva) consigo el cordero? || Le dicen: Para matarlo y comerlo. || Él les dice: Mientras está vivo no lo comerá, sino solamente después de haberlo matado y se convierta en cadáver. || Dicen: De lo contrario no podrá hacerlo. || Él les dice: Vosotros mismos— buscad un lugar para vosotros mismos en el reposo, para que no os hagáis cadáveres y seáis comidos. (Tom 1; así Thomas Mann, La montaña mágica: «La posibilidad de encontrar la salvación en el reposo»)
61a. Yeshúa dice: Dos descansarán en una cama°— el uno morirá, el otro vivirá. (asíndeton; =Lc 17:34)
61b. Salomé° dice: ¿Quién eres tú, hombre? Como (mandado) por alguien, te acostaste en mi cama° y comiste de mi mesa.¹ || Yeshúa le dice: SOY quien es de la igualdad. A mí se me han dado de las cosas de mi Padre. || (Salomé dice:) Soy tu discípula. || (Yeshúa le dice:) Por eso yo digo que cuando alguien iguala, se llenará de luz; pero cuando diferencia, se llenará de oscuridad. (¹Cnt 1:4; compárese Teresa de Ávila, El castillo interior, VI.4.1: «Todo es para más desear gozar al Esposo,... para que tenga ánimo [una] de juntarse con tan gran Señor y tomarle por Esposo»)
62. Yeshúa dice: Yo comunico mis misterios a quienes [son dignos] de mis misterios. No dejes que tu (mano) izquierda sepa lo que hace tu derecha. (Mc 4:10-12, =Mt 6:3)
63. Yeshúa dice: Había una persona rica que poseía mucho dinero y dijo: Utilizaré mi dinero para sembrar y cosechar y volver a sembrar, para llenar mis graneros con fruto y que nada me falte. Así pensaba en su corazón— y aquella misma noche, murió. Quien tiene oídos, ¡que oiga! (=Lc 12:16-21)
64a. Yeshúa dice: Una persona tenía huéspedes. Y cuando había preparado el banquete, envió a su esclavo para convidar a los huéspedes. Fue al primero, le dice: Te convida mi amo. Respondió: Tengo unos negocios con unos mercaderes, vienen a mí por la tarde, iré para hacerles mis pedidos— ruego ser excusado del banquete. Fue a otro, le dice: Mi amo te ha convidado. Le respondió: He comprado una casa y me necesitan por un día, no tendré tiempo libre. Vino a otro, le dice: Mi amo te convida. Le respondió: Mi compañero va a casarse y tengo que preparar un festín, no podré venir— ruego ser excusado del banquete. Fue a otro, le dice: Mi amo te convida. Le respondió: He comprado una finca, voy para recibir el alquiler, no podré venir— ruego ser excusado. Vino el esclavo, dijo a su amo: Los que has convidado al banquete se han excusado. Dijo el amo a su esclavo: Sal a los caminos— trae a quienesquiera que encuentres, para que cenen. (asíndeta múltiples; =Lc 14:16-23)
64b. (Y él dice:) Comerciantes y mercaderes no entrarán en los lugares de mi Padre. (Ezek 27-28, Sof 1:11, Zac 14:21, Jn 2:13-16, Ap 18:11-20)
65. Él dice: Una persona bondadosa° tenía una viña. La arrendó a aparceros para que la cultivaran y recibiera de ellos su fruto. Mandó a su esclavo para que los aparceros le dieran el fruto de la viña. Agarraron a su esclavo, lo golpearon— un poco más y lo habrían matado. El esclavo fue, se lo dijo a su amo. Dijo su amo, «Quizás no [lo] reconoci[eron].» Mandó a otro esclavo— los aparceros lo golpearon también. Entonces el amo mandó a su hijo. Dijo, «Tal vez respetarán a mi hijo.» Ya que aquellos aparceros sabían que era el heredero de la viña, lo agarraron, lo mataron. Quien tiene oídos, ¡que oiga! (asíndeta múltiples; =Mc 12:1-8)
66. Yeshúa dice: Mostradme la piedra que han rechazado los constructores— es la piedra angular. (Isa 28:16, =Sal 118:22 ® Mt 21:42)
67. Yeshúa dice: Quien lo conoce todo excepto a sí mismo, carece de todo. (Tom 3)
68. Yeshúa dice: Benditos seáis cuando sois odiados y perseguidos y no encontráis sitio allá donde habéis sido perseguidos. (Mt 5:10-12)
69a. Yeshúa dice: Benditos sean los que han sido perseguidos en su corazón— éstos son los que han conocido al Padre en verdad. (ibíd.)
69b. (Yeshúa dice:) Benditos sean los hambrientos, pues el estómago de quien desea se llenará. (Mt 5:6)
70. Yeshúa dice: Cuando saquéis lo que hay dentro de vosotros, esto que tenéis os salvará. Si no tenéis eso dentro de vosotros, esto que no tenéis dentro de vosotros os matará. (Lc 11:41!)
71. Yeshúa dice: Yo destruiré [esta] casa y nadie será capaz de [re]construirla. (Mc 14:58, Jn 2:19)
72. [Alguien] le [dice]: Diga usted a mis hermanos que repartan conmigo las posesiones de mi padre. || Él le dice: Oh hombre, ¿quién me hizo repartidor? || Se volvió a sus discípulos,¹ les dice: No soy repartidor, ¿soy? (¹asíndeton; Lc 12:13-14)
73. Yeshúa dice: La cosecha en verdad es abundante, pero los obreros son pocos. Así pues implorad al Amo que mande obreros a la cosecha. (=Mt 9:37-38)
74. Él dice: Amo, ¡hay muchos alrededor del embalse, pero ninguno dentro del embalse!
75. Yeshúa dice: Hay muchos que están parados a la puerta, pero los solitarios son los que entrarán en la alcoba nupcial°. (Mt 9:15, 25:10, Tom 16, 49)
76. Yeshúa dice: La soberanía del Padre se asemeja a un mercader poseedor de una fortuna, quien encontró una perla. Aquel mercader era astuto— vendió la fortuna, compró para sí mismo la perla única. Vosotros mismos, buscad [el tesoro de su rostro], que no perece, que perdura— el lugar donde ni la polilla se acerca para devorar ni el gusano destruye. (asíndeta múltiples; Sal 11:7, 17:15, =Mt 6:19-20, =13:44-46, =Lk 12:33)
77. Yeshúa dice: SOY la luz que existe sobre todos, SOY el todo°. Todo salió de mí y todo vuelve a mí. Partid la madera,¹ allí estoy. Levantad la piedra y allí me encontraréis. (¹asíndeton; Jn 8:12, Tom 30 nota; así Lao Tzu, Tao teh ching 16: «Todas las cosas florecen, pero cada una regresa a su raíz,... el Tao eterno»; y Víctor Hugo, Los miserables: «Todo viene de la luz y todo regresa a ella»)
78. Yeshúa dice: ¿Por qué salisteis al descampado— para ver una caña sacudida por el viento? ¿Y para ver a una persona vestida con ropa lujosa? [He aquí, vuestros] gobernantes y vuestros dignatarios son los que se visten con ropa lujosa y ellos no podrán conocer la verdad. (=Mt 11:7-8)
79. Una mujer de la multitud le dice: ¡Bendito sea el vientre que te parió y benditos los pechos que te amamantaron! || Él [le] dice: Benditos sean quienes han oído la significación° del Padre y la han cumplido en verdad. Pues habrá días en los que diréis: ¡Bendito sea el vientre que no ha engendrado y los pechos que no han amamantado! (Lc 1:42, 23:29, =11:27-28)
80. Yeshúa dice: Quien ha conocido el sistema, ha encontrado el cuerpo— y quien ha encontrado el cuerpo, el sistema no es digno de él. (Tom 56)
81. Yeshúa dice: Quien se enriquece, que se haga soberano. Y quien tiene poder, que renuncie a él.
82. Yeshúa dice: Quien está cerca de mí está cerca del fuego y quien está lejos de mí está lejos de la soberanía.
83. Yeshúa dice: Las imágenes aparecen a la humanidad y la luz que existe dentro de ellas se esconde. (Tom 19) Él se revelará en las imágenes de la luz del Padre— pero (todavía) su imagen se esconde por su luz. (así Víctor Hugo, Los miserables: «Dios existe detrás de todas las cosas, pero todas las cosas esconden a Dios»; Sal 104:2!)
84. Yeshúa dice: Cuando veis vuestro reflejo, os regocijáis.¹ Pero cuando percibáis vuestras imágenes que han entrado en la existencia en vuestra presencia— las cuales ni mueren ni manifiestan°— ¿hasta qué punto dependerán de vosotros?² (ésta es la bisagra epistemológica [y por ello ontológica] del texto entero; véanse Sal 139:16, Prov 20:24, Jn 5:19, Tom 19 y ‘Ángel e imagen’; ¹así Antón Chékhov, ‘Ana’: «Cuando Ana,... en el espejo enorme, se vio toda de sí misma, iluminada por luces sin número, un sentimiento de regocijo despertó en su alma»; ²compárese Chuang-tsé [China, 4° siglo a.C.]: «La alegría, el enojo, la aflicción, el deleite, la preocupación, el remordimiento, la veleidad, la inflexibilidad, la modestia, la voluntad, la sinceridad, la insolencia: sin ellos no existiríamos, sin nosotros no tienen nada que agarrar;... parece que tienen algún Maestro Verdadero, pero no encuentro ninguna huella de él; puede actuar— eso cierto es; sin embargo no puedo ver su forma; tiene identidad pero no tiene forma»)
85. Yeshúa dice: Adán entró en la existencia por un gran poder y una gran riqueza y sin embargo no se hizo digno de vosotros. Pues si hubiera sido digno, no [habría saboreado] la muerte. (Tom 1)
86. Yeshúa dice: [Los zorros tienen sus guaridas] y los pájaros tienen [sus] nidos, pero el hijo de la humanidad no tiene ningún lugar para poner su cabeza y descansar. (Dan 7:13-14, =Mt 8:20)
87. Yeshúa dice: Maldito sea el cuerpo que depende de (otro) cuerpo y maldita sea el alma que depende de estar juntos ellos.
88. Yeshúa dice: Los ángeles y los oráculos vendrán a vosotros y os regalarán lo vuestro. Y vosotros mismos, dadles lo que tenéis en vuestras manos y decid para vosotros: ¿En qué día vendrán para recibir lo suyo? (Ap 21:17!)
89. Yeshúa dice: ¿Por qué laváis el exterior del cáliz? ¿No entendéis que quien crea el interior, también crea el exterior? (Lc 11:39-41)
90. Yeshúa dice: Venid a mí, pues mi yoga° es natural° y mi dominio es manso— y encontraréis reposo para vosotros mismos. (Mt 11:28-30, Tom 60)
91. Le dicen: Dinos quién eres tú, para que confiemos en ti. || Él les dice: Escudriñáis la faz del cielo y de la tierra— pero no conocéis a quien tenéis enfrente y no sabéis preguntarle en este momento. (Tom 5, 52, 76, 84, =Lc 12:56)
92. Yeshúa dice: Buscad y encontraréis. Pero las cosas que me preguntabais en aquellos días, no os las dije entonces. Ahora quiero comunicarlas y no preguntáis sobre ellas. (=Mt 7:7-8; así Mencius, siglo IV a.C. China: «Suelen decir, Buscad y lo encontraréis, desatended y lo perderéis»)
93. (Yeshúa dice:) No deis lo sagrado a los perros, para que no lo echen en el montón de estiércol. No arrojéis las perlas a los cerdos, para que no lo hagan [...]. (=Mt 7:6)
94. Yeshúa [dice]: Quien busca encontrará, [y a quien aldabea] se le abrirá. (=Mt 7:8)
95. [Yeshúa dice:] Si tenéis monedas-de-cobre,¹ no las prestéis a interés— sino dad[las] a aquéllos de quienes no recibiréis reembolso. (Lc 6:30-36; ¹aquí hay una hoja en blanco por las dos caras en el códice encuadernado)
96. Yeshúa [dice]: La soberanía del Padre se asemeja a [una] mujer (que) ha tomado un poco de levadura,¹ la [ha escondido] en la masa,¹ sacó grandes panes de ella. Quien tiene oídos, ¡que oiga! (¹asíndeta; =Mt 13:33)
97. Yeshúa dice: La soberanía del [Padre] se asemeja a una mujer que llevaba una jarra llena de grano. Mientras estaba andando [por un] camino lejano, se rompió el asa de la jarra, derramó el grano detrás de ella en el camino. No lo sabía, no había notado ningún accidente. Cuando llegó a su casa, puso la jarra en el suelo— la descubrió vacía. (asíndeta múltiples)
98. Yeshúa dice: La soberanía del Padre se asemeja a una persona que desea asesinar a una gran persona. Desenvainó su espada en su casa,¹ la clavó en la pared para averiguar si su mano vencería. Luego asesinó a la gran persona. (¹asíndeton; Ap 1:16, 2:16)
99. Le dicen sus discípulos: Tus hermanos y tu madre están de pie ahí fuera. || Él les dice: Los que cumplen aquí los deseos de mi Padre— éstos son mis Hermanos y mi Madre. Ellos son los que se entrarán en la soberanía de mi Padre. (Tom 15, =Mt 3:31-35)
100. Le muestran a Yeshúa una moneda de oro y le dicen: Los agentes del César nos exigen tributos. || Él les dice: Dad al César lo que es del César, dad a Dios lo de Dios y dadme a mí lo mío. (Ap 13:18 ¬ I-R 10:14?!; una gematría extraordinaria, indicando 666 como un símbolo monetario; =Mt 22:16-21, Tom 64b)
101. (Yeshúa dice:) Quien no odia a su padre y a su madre a mi manera, no podrá hacerse discípulo mío. Y quien [no] ama a su [Padre] y a su Madre a mi manera, no podrá hacerse discípulo mío. Pues mi madre [me parió°], pero [mi Madre] verdadera¹ me dio la vida. (Job 33:4; ¹m.me = ‘de verdad’ [si me es femenina] o ‘de amor’ [si es masculina]— aquí no determinado, pues no hay articulo definido [C156]; Jn 2:4, Tom 15, 79, 99, =Lc 14:26; véanse ‘La espíritu maternal’ y ‘Teogénesis’; compárese Las odas de San Salomón 35:6— «Yo era llevado como un niño por su madre»)
102. Yeshúa dice: ¡Ay de los clérigos!— pues se asemejan a un perro dormido en el pesebre de los bueyes. Pues ni come ni deja que coman los bueyes. (Tom 39; Las fábulas de Esopo°)
103. Yeshúa dice: Bendita sea la persona que sabe por [qué] parte entran los bandidos, para que se levante y recoja sus [cosas] y ciña sus lomos antes de que entren. (=Lc 12:35 y 39)
104. [Le] dicen: ¡Ven, oremos y ayunemos hoy! || Yeshúa dice: ¿Pero cuál es la transgresión que he cometido yo, o en qué he sido vencido? Pues cuando salga el Novio de la alcoba nupcial, ¡entonces que ayunen y oren! (Mc 2:19-20, Tom 14)
105. Yeshúa dice: Quien reconoce a padre y madre, será llamado hijo de ramera. (Mt 23:8-9, Lc 14:26, Jn 8:41, Tom 101, ‘Teogénesis’)
106. Yeshúa dice: Cuando hagáis de los dos uno¹, os convertiréis en hijos de la humanidad²— y cuando digáis a la montaña, «¡Muévete!», se moverá. (¹Tom 22, compárese el Tao te ching 1 de Lao Tzu; «Éstos dos son el mismo»; ²Dan 7:13-14, Tom 86)
107. Yeshúa dice: La soberanía se asemeja a un pastor quien posee 100 ovejas. Se extravió una de ellas, que era la más grande. Él dejó las 99, buscó a la una hasta que la encontró. Habiéndose cansado, dijo a esa oveja, «¡Te quiero más que a las 99!» (Ezek 34:15-16, =Lc 15:3-6)
108. Yeshúa dice: Quien bebe de mi boca, se hará semejante a mí. Yo mismo me convertiré en él y los secretos se le manifestarán. (Lc 6:40, Jn 4:7-15, 7:37)
109. Yeshúa dice: La soberanía se asemeja a una persona quien tiene un tesoro [escondido] en su campo sin saberlo. Y [después de] morir, lo legó a su [hijo. El] hijo no (lo) sabía, aceptó aquel campo, [lo] vendió. Y vino quien lo compró— lo aró, [descubrió] el tesoro. Empezó a prestar dinero a interés, a quienesquiera que desea. (asíndeta múltiples; Las fábulas de Esopo, Mt 13:44)
110. Yeshúa dice: Quien ha encontrado el sistema y se ha enriquecido, que renuncie al sistema. (Tom 81)
111. Yeshúa dice: El cielo y la tierra estarán enrollados en vuestra presencia. Y quien vive de adentro del viviente, no verá ni la muerte [ni el miedo]— pues Yeshúa dice: Quien se encuentra a sí mismo, el mundo no es digno de él. (Isa 34:4, Lc 21:33, Ap 6:14)
112. Yeshúa dice: ¡Ay de la carne que depende del alma, ay del alma que depende de la carne! (asíndeton; Tom 87)
113. Sus discípulos le dicen: ¿Cuándo vendrá la soberanía? || (Yeshúa dice:) No vendrá por anticipación. No dirán, «¡Mirad aquí!» o «¡Mirad allá!». Sino que la soberanía del Padre se extiende sobre la tierra y los humanos no la perciben. (Lc 17:20-21, Tom 51; así Henry David Thoreau, Walden: «El cielo existe bajo nuestros pies además de sobre nuestras cabezas»)
114. Shimón Kefa les dice: Que Máriam salga de entre nosotros, pues las mujeres no son dignas de la vida. || Yeshúa dice: He aquí, la atraeré° a ella para que se convierta en varón, para que ella misma se haga una espíritu viviente semejante a vosotros varones. Pues cada mujer que se convierte en varón, entrará en la soberanía de los cielos. (Gén 3:16, Tom 22; así Clemente de Alejandría, Stromata VI.12: «Las almas no son ni masculinas ni femeninas, cuando ya no se casan ni se dan en casamiento [Lc 20:34-36]; y ¿no es la mujer convertida en varón, cuando se ha hecho igualmente no femenina y varonil y perfecta?»)

Felipe

Valentín


 

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