LA SABANA SANTA

Imagen 3D Sábana SantaJesús, ha sido y es, uno de los personajes más estudiados e influyentes en la historia de la Humanidad. De su existencia histórica no cabe ninguna duda, aparece en varios textos como los de Tácito, Suetonio, Flavio Josefo y Plinio el Joven etc.. Por otras fuentes nos han llegado multitud de manuscritos cuya concordancia entre ellos es, en general, extraordinaria. De hecho, los críticos son unánimes en afirmar que ningún escrito de la antigüedad goza de tanto valor. Entre estos textos destaca el Nuevo Testamento, compuesto por 4 Evangelios los 3 primeros compuestos antes del año 70 y el de San Juan hacia el año 100.

La Sábana Santa de Turín, es un lienzo de lino de poco más de 4 metros de longitud que, según la tradición, José de Arimatea utilizó como mortaja de Jesús. En este extraño sudario aparece la imagen de un hombre de cuerpo entero de 1.82 m. de altura en forma de negativo fotográfico producida por una radiación especial que generó una imagen tridimensional sólo detectable mediante aparatos especiales como el VP8 de la NASA y aún hoy día sería imposible de duplicar. En esta mortaja se han encontrado pólenes de plantas de Palestina ya extinguidas y constatadas por fósiles encontrados en la zona, las manchas de sangre son del tipo AB+ muy común en la etnia judía y siguiendo una costumbre popular de la época, se aprecian los ojos cubiertos por sendas monedas identificadas como "leptones" una moneda acuñada por Pilatos bastante corriente en esa época.

Los análisis efectuados a este lienzo han sido tan exhaustivos, tan completos y tan objetivos que llegan incluso a estudiar la forma de las manchas de sangre, a contar sus heridas, más de 1.000, a escribir libros completos sobre una sola herida y a concluir que aunque no puede explicarse el suceso, lo que ocurrió fue que aquel cuerpo se convirtió en una radiación lumínico-térmica ortogonal hacia arriba y hacia abajo, pues los laterales no están grabados. Esa radiación produjo pequeñas quemaduras en el lienzo de magnitud proporcional a la distancia del lienzo al cuerpo y dejó el lienzo marcado con esa radiación, desapareciendo el cuerpo. Eso, no se contradice con el hecho bíblico de que Pedro y Juan, cuando entraron en el sepulcro vieron el lienzo tal y como lo habían dejado, pero sin cuerpo. Ante tal impresión: vio y creyó.

Los vegetales toman constantemente carbono de la atmósfera , en forma de dióxido de carbono, y lo incorporan a sus tejidos. El carbono presente en la atmósfera contiene una pequeña parte de carbono radiactivo: el isótopo Carbono-14 (C-14). Mientras el vegetal está vivo, la proporción de C-14 es la misma que en la atmósfera. Cuando muere, la cantidad de C-14 disminuye paulatinamente con el tiempo (al ser radiactivo se desintegra de forma progresiva ). De este modo, la proporción de C-14 en un momento dado permite conocer cuanto hace que el organismo ha muerto. La prueba del Carbono14 que databa el lienzo de la época medieval siglos XIII-XIV ha sido muy discutida y, hay que tener en cuenta que una prueba de este tipo no es nunca exacta, hay un 5% de error. Los científicos aseguran que la Sábana está llena de partículas que se han ido acumulando a lo largo de los siglos en los que ha estado expuesta en multitud de ocasiones. Estas partículas son polvo, polen, microorganismos, esporas... que en muchos casos son o han sido seres vivos posteriores al lino con el que se tejió la Sábana. Esos seres vivos tienen también Carbono14, pero más moderno, por lo que la probabilidad de error es mayor. A eso hay que añadir restos de agua, pues la Sábana fue mojada, por lo menos en una ocasión, para salvarla de un incendio y también el hecho de que la Sábana fue grabada por una radiación que pudiera haber falseado las medidas del Carbono-14.

El lienzo de Turín constituye un caso raro para la ciencia, incluso teniendo en cuenta la posibilidad de que el hombre de la sábana no fuera Jesús de Nazaret. Esa probabilidad ha sido estudiada por matemáticos llegando a concluir que es de:1 entre 5.000 trillones según varios expertos. Para ello se tuvieron en cuenta multitud de factores y coincidencias entre Jesús y el hombre de la sábana, estas son algunas de ellas:

  1. La corona de espinas es una burla nada habitual de la época y coincide en ambos personajes.
  2. No todos los crucificados eran clavados sino que muchos eran atados muriendo también por asfixia.
  3. Era costumbre partir los huesos de las piernas tibia y peroné de los crucificados para acortar su sufrimiento llamado crurifragium, cosa que no se hizo con el hombre de la sábana ni con Jesús.
  4. No era habitual pegar tantos latigazos a un condenado a muerte. Jesús fue azotado, igual que el hombre de la sábana del que se ha podido deducir hasta el tipo de látigo utilizado, un flagellum taxilatum de tres cuerdas.
  5. La lanzada en el costado tampoco era habitual y se ha llegado a demostrar que al hombre de la sábana se la ocasionó cuando ya estaba muerto, igual que a Jesús de Nazaret.
  6. El golpe que rompió el cartílago de la nariz por la parte derecha del hombre de la sábana, parece también reflejado en Jesús en diversos pasajes bíblicos San Juan 18, 23-24, aunque la palabra bofetada parece ser una mala traducción. El hombre de la sábana tiene más castigada la parte derecha de su cara golpes, arrancamiento parcial de la barba... lo que hace suponer que fueron hombres zurdos los autores. Y entre los judíos predominaban los zurdos, hasta su escritura es de derecha a izquierda.
  7. La mayoría de los crucificados eran enterrados en fosas comunes sin amortajar pero ambos personajes fueron enterrados en un lienzo con especias aromáticas, pero sin limpiar el cadáver en el caso de Jesús de Nazaret por tener que acelerar el ritual del sepelio antes de empezar el estricto descanso sabático de los judíos.
  8. En el hombre de la sábana no se muestran signos o manchas de descomposición cadavérica como predijeron de Jesús los Salmos, por lo que tuvo que apartarse el cuerpo del lienzo antes de comenzar su putrefacción.
  9. Las manchas de sangre y suero que se encuentran en la síndone es irreproducible por medios artificiales. Se trata de sangre coagulada sobre la piel de un hombre herido y vueltas a disolver en el contacto con tela húmeda. Científicamente se ha comprobado que se trata de sangre humana de varón de grupo sanguíneo AB+ según la investigación del ADN.
AÑOS

 LA SABANA SANTA A TRAVÉS DEL TIEMPO

30 Una humilde tejedora da forma a una fina tela de lino. Sale del telar manual un preciado lienzo, ignorando su creadora que, esa hermosa tela, haría historia.

33 José de Arimatea compra la fina y costosa Sindone para, provisoriamente poner en ella a Jesucristo al que bajó de la cruz con autorización de Poncio Pilato. Los discípulos Pedro y Juan, una vez retirada del sepulcro en forma apresurada la Sindone vacía, la doblaron primero en dos y sobre ese doblez en cuatro más, para que quedara tan solo visible Su Rostro. Se le mantuvo oculto entre sus discípulos dado que tener mortajas funerarias era un grave delito para la Ley judía.

40 Uno de los discípulos, Judas Tadeo, la llevó a Edesa. Georges Gharib historiador bizantino demostró que en Oriente la tradición señala que el rey Abgar de Edesa estaba leproso y sanó al recibir el año 40 el Lienzo con la imagen de Jesucristo. Ello lo hizo convertirse al cristianismo. El Lienzo quedó en un monasterio de monjes. Pasado un tiempo desaparece y solo permanece su recuerdo pues el sucesor de Abgar volvió al paganismo y los cristianos de la ciudad escondieron la Sábana.

525 Durante la restauración de la Iglesia de Santa Sofía es encontrada "casualmente" escondida en un nicho de la amurallada ciudad sobre la puerta occidental de Edesa según lo escribe el cronista Evagrio en la década del 590. Teofilaco del siglo VII relata que durante una campaña contra los persas el Mandylion (palabra griega que designa literalmente tela que "no ha sido pintada por mano humana") como allí se le llamaba, se encontraba doblada mostrando solo el rostro de Jesucristo.

544 Por primera vez fue desplegado totalmente cual bandera para dar valor a los soldados de Edesa y se le atribuye la salvación de la ciudad en el sitio llevado a cabo por los persas. Se la llamaba acheropita (no hecha por mano humana).

944 Los ejércitos bizantinos, en el curso de una campaña contra el sultanato árabe de Edesa, se apoderan del Mandylion o Sábana con imagen no hecha por mano humana y lo llevan solemnemente a Constantinopla el 16 de Agosto, por orden del emperador Romano Lecapeno. Se conserva el manuscrito griego de un sermón del día 16 de agosto del año 944 del archidiácono Gregorio de Santa Sofía, en Constantinopla, del día que llegó la Sábana Santa de Edesa hasta Constantinopla. La Iglesia bizantina dejó en libros litúrgicos este acontecimiento del traslado del Mandylion de Edesa a Constantinopla.

1095 Existe una carta del año 1095 escrita por el emperador bizantino Alejo I Comneno a su amigo Roberto de Frisia, Conde de Flemings, en la que refiere que en Constantinopla se conservaba el lienzo de lino que estaba en el sepulcro de Cristo después de la resurrección.

1147 Luis VII, Rey de Francia, durante su visita a Constantinopla, venera la Sindone.

1157 La Sábana Santa figura en el Catálogo de Reliquias del Palacio Imperial de Constantinopla que hizo el monje de Thingeyrar.

1203 El cronista cruzado templario Roberto de Clary, en un manuscrito conservado en la Biblioteca Real de Copenhague escribe: "La Sábana Santa, donde Nuestro Señor fue envuelto, estaba allí, y cada viernes se extendía verticalmente, de manera que podía verse la figura de Nuestro Señor."...

1204 Después del saqueo y destrucción de Constantinopla el 12 de abril, queda secretamente en manos de los Caballeros Templarios quienes conservaron la Sábana en la fortaleza de San Juan de Acre hasta 1291 custodiada por los monjes guerreros y desde allí la llevaron a la sede templaria de Villenueve-du-Temple, en París. Hasta el año 1357 permaneció oculta. Existe una carta fechada el 1 de agosto de 1205, escrita por Teodoro Angel Comneno, nieto de Isaac II, Emperador de Constantinopla durante el saqueo de los cruzados. La carta va dirigida al Papa Inocencio III, organizador de la IV Cruzada. En ella Teodoro se queja del saqueo de los cruzados y pide sea devuelta la Sábana Santa a Constantinopla.

1307 El rey de Francia Felipe el Hermoso disuelva la orden de los Templarios y hace ejecutar a sus miembros.

1357 Es exhibida la tela por primera vez en Europa en la capilla de Lirey, Francia, situada a 150 kilómetros de Paris. El caballero Geoffroy de Charny construye la capilla para la Sábana, se ignora cómo y cuándo él se hizo cargo de ella; no podía revelar que procedía de la orden "maldita" de los caballeros Templarios, hubiera sido ajusticiado como uno más de ellos, que en secreto lo era. El obispo de Troyes, Henri de Poitiers, a cuya diócesis pertenecía la colegiata de Lirey, pidió explicaciones a Geoffroy de Charny sobre el objeto que atraía tanto público. El se limitó a dar la ambigua respuesta que era un regalo, sin mencionar nombres. Explicó que había poseído la reliquia durante tres años. Su viuda mantiene la Sábana y la da a conocer a pesar de la oposición de dos obispos regionales. Años más tarde la nieta de Godofredo de Charny, Margarita, se hace cargo de la Sindone y es perseguida por "arrebatarla" de la Iglesia de Lirey.

1389 Pierre d'Arcis, Obispo de Troyes, prohíbe la exhibición de la Sindone.

1453 Los duques de Saboya reciben en Ginebra el Testimonio y a la anciana Margarita le entregan el castillo de Varombon.

1509 Margarita de Austria dona una urna de plata donde es conservada.

1532 Hubo un incendio en la Capilla que la guardaba y el fuego fundió parte de la plata de la urna cayendo sobre la tela doblada unas gotas de plata fundida que atravesaron el lienzo plegado.

1533 Entre el 15 de abril y el 2 de mayo estas perforaciones fueron reparadas por las Monjas Clarisas Pobres de Chambéry, quienes cosieron 16 remiendos triangulares con lino blanco en las perforaciones más grandes y unieron una tela de respaldo al dorso de la Sábana Santa (conocida como tela de Holanda) para fortalecerla. Se dice que antes de 1200 se expuso a su primer incendio.

1535 Por razones de guerra, la tela es transferida a Turín, luego a Vercelli, Milán, Niza y nuevamente a Vercelli; donde permanece hasta 1561, cuando es regresado a Chambéry.

1694 Manuel Filiberto de Saboya la traslada el 14 de septiembre a Turín, la nueva capital de Saboya, siendo colocada en la Capilla que había encargado construir al arquitecto Guarini.

1706 En junio, la Sindone es transferida a Génova a causa del asedio de Turín, al fin del cual es devuelta a la ciudad de Turín.

1898 Es tomada la primera fotografía por el abogado Secondo Pia entre el 25 y el 28 de mayo. Con ella se inician los estudios médico-legales.

1931 Durante la exhibición por el matrimonio de Humberto de Savoia, la Sindone es fotografiada nuevamente por el fotógrafo profesional Giuseppe Enrie.

1939 Durante la Segunda Guerra Mundial, la Sindone es oculta en el Santuario de Montevergine (Avellino) del 25 de septiembre de 1939 al 28 de octubre de 1946.

1969 Del 16 al 18 de Junio se produce un reconocimiento de la reliquia de parte de una comisión de estudio nombrada por el Cardenal Michele Pellegrino. Se realiza la primera fotografía a colores, tomada por Giovanni Battista Judica Cordiglia.

1973 Primera exhibición televisiva en directo (23 de noviembre).

1978 Celebración del IV Centenario de la transferencia de la Sindone de Chambéry a Turín, con exhibición pública del 26 de agosto al 8 de octubre. Se realiza a continuación el análisis del equipo de expertos de STURP (Shroud of Turin Research Project), quienes efectúan la investigación de 120 horas.

1983 Muere el 18 de marzo el rey de Italia en el exilio Humberto II de Saboya, quien dejó en su testamento la Sindone como legado a la Santa Sede.

1997 En la noche del 11 al 12 de Abril la Sábana Santa estuvo expuesta al tercer incendio.

EL ROSTRO DE JESÚS

Reconstruccion Imagen 3D Sábana SantaEl Papa Pío XI (1857 - 1939) confesó un día después de haber contemplado absorto el rostro de Jesucristo que aparece en la Sábana Santa:

Hay en él, en aquel rostro, algo realmente impresionante: una belleza tan viril, tan fuerte, tan verdaderamente divina; una serenidad tan triste, una tristeza dolorosamente serena, y sobre todo una mirada que no existe, y que, sin embargo, sorprende; se ve. No existe, porque los párpados están bajados; pero aún así no es un rostro ciego, sino lleno de luz, con una mirada escondida que nos alcanza también a través de los párpados.

La moderna tecnología computacional electrónica procesando la imagen de la Sábana Santa, nos permite conocerlo sin su mirada escondida por los párpados cerrados:

En una carta al Emperador Tiberio César, Publio Léntulo le informa sobre Jesús y lo describe así:

CARTA APÓCRIFA DE PONCIO PILATO AL EMPERADOR TIBERIO CESAR

A Tiberio César, apareció en Galilea un hombre joven que en nombre del dios que lo envío predicaba humildemente una nueva ley, primero temí que su intención era sublevar al pueblo contra los romanos. Pero pronto se borraron mis sospechas, Jesús de Nazaret habló mas bien como un amigo de los romanos que no de los judíos. Cierto día observé en un grupo de personas a un hombre joven que apoyado en un tronco de un árbol hablaba tranquilamente a las personas que lo rodeaban. Se me dijo que era Jesús, esto podía haberlo supuesto fácilmente por la gran diferencia que había entre él y aquellos que lo escuchaban, su pelo y su barba le confirieron a su apariencia un aspecto celestial parecía tener unos treinta años, nunca antes había visto una faz tan amable o simpática, qué diferencia tan grande había entre él y los que lo escuchaban, con sus barbas negras y su tez clara, como no deseaba molestarle con mi presencia proseguí mi camino indicándole sin embargo a mi secretario que se uniera al grupo y escuchara, más tarde mi secretario me informó que jamás había leído en las obras de los filósofos nada que se pudiera compararse con las enseñanzas de Jesús. Me informó que Jesús no era ni seductor ni agitador, por ello decidimos protegerle. Era libre de actuar de hablar y de reunir al pueblo, ésta libertad ilimitada provocaba a los judíos y los indignaba y los irritaba, no a los pobres sino a los ricos y poderosos, más tarde escribí una carta a Jesús y le pedí una entrevista con él en el pretorio, acudió, cuando el Nazareno apareció estaba dando yo mi paseo matinal y al mirarle mis pies parecían aferrados con correas de hierro al piso de mármol, temblando yo con todo el cuerpo, cual ser un culpable a pesar de que él estaba tranquilo sin moverme admiré durante un rato a este hombre excepcional nada había en él y en su carácter que fuera repulsivo, pero en su presencia sentí un profundo respeto, le dije que él y su personalidad estaban rodeadas de una contagiosa sencillez que le situaba por encima de los filósofos y maestros de su tiempo, a mi y a todos nos causó una onda impresión debido a su amabilidad sencillez humildad y amor. Estos noble soberano son los hechos que atañen a Jesús de Nazaret, y me tomé tiempo para informarte de los pormenores acerca de este asunto, opino que un hombre que sabe transformar el agua en vino que cura los enfermos resucita los muertos y apacigua a la mar embravecida no es culpable de un acto criminal como otros han dicho, debemos admitir que es realmente el hijo de Dios.

Tu obediente servidor Poncio Pilato.

LOS EVANGELIOS Y LA SÁBANA SANTA

Evangelio de San Mateo. Capítulo 27.

57. Siendo ya tarde, compareció un hombre rico, natural de Arimatea, llamado José, el cual era también discípulo de Jesús. 58. Este se presentó a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús, el cual, Pilato, mandó que se le entregase. 59. José, pues, tomando el cuerpo de Jesús, envolviólo en una sábana limpia. 60. Y lo colocó en un sepulcro suyo que había hecho abrir en una peña, y no había servido todavía; y arrimando una gran piedra, cerró la boca del sepulcro, y fuése.

Evangelio de San Marcos. Capítulo 15.

42. Al caer el sol por ser aquel día la preparación, que precede al sábado 43. fue José de Arimatea, persona ilustre y senador, el cual esperaba también el reino de Dios, y entró denodadamente a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús. 44. Pilato, admirándose de que tan pronto hubiese muerto, hizo llamar al centurión, y le preguntó si efectivamente era muerto. 45. Y habiéndole asegurado que sí el centurión, dió el cuerpo a José. 46. José comprando una sábana, bajó a Jesús de la cruz, y le envolvió en la sábana, y le puso en un sepulcro abierto en una peña, y arrimando una gran piedra, dejó así con ella cerrada la entrada.

Evangelio de San Lucas. Capítulo 23.

50. Entonces se dejó ver un senador llamado José, varón virtuoso y justo, oriundo de Arimatea, ciudad de Judea, 51. el cual no había consentido en el designio de los otros ni en lo que habían ejecutado; antes bien era de aquellos que esperaban también el reino de Dios. 52. Este, pues, se presentó a Pilato, y le pidió el cuerpo de Jesús. 53. Y habiéndole descolgado de la cruz, le envolvió en una sábana, y le colocó en un sepulcro abierto en peña viva, en donde ninguno hasta entonces había sido sepultado. 54. Era aquel el día que llamaban parasceve, o preparación, e iba ya a entrar el sábado.

Evangelio de San Juan. Capítulo 20.

3. Con esta nueva salió Pedro y el dicho discípulo, y encamináronse al sepulcro. 4. Corrían ambos a la par, mas este otro discípulo corrió más a prisa que Pedro, y llegó primero al sepulcro; 5. y habiéndose inclinado, vió los lienzos en el suelo, pero no entró. 6. Llegó tras él Simón Pedro, y entró en el sepulcro, y vió los lienzos en el suelo, 7. y el sudario o pañuelo que habían puesto sobre la cabeza de Jesús, no junto a los demás lienzos, sino separado y doblado en otro lugar. 8. Entonces el otro discípulo, que había llegado primero al sepulcro, entró también, y vió, y creyó.

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