| Reclamo
docente
Hacia una Republica de esclavos
¿Como
y de que manera puede pretenderse defender la Educacion Publica impidiendo
que nuestros descendientes aprendan?
No concebimos que un bibliotecario impida el ingreso
de los lectores ante un reclamo salarial, o proteste porque el edificio
se derrumba y gotean los techos.
Tampoco que amenace con comenzar a quemar libros o que alguna federacion
de bibliotecarios incendie bibliotecas.
Eso es lo que parecen proponerse algunos educadores
adhiriendo a los reiterados paros docentes.
Viene a nuestra memoria la actitud del Prof. Dardo
Malvino cuando bordeando los noventa años de edad y suspendidos
los subsidios para la Biblioteca Bartolome Mitre decidio, no cerrarla
ni impedir el ingreso de los alumnos, sino reemplazarlos de su propio
bolsillo.
Viene a nuestra memoria la actitud de un maestro
de la talla de Javier Tapie, cuando a comienzos de siglo XX venia desde
Lujan a caballo, en un carro o de a pie.
Es de figurarse, no existiendo 'cajeros automaticos' si este educador
de origen frances hubiera decidido protestar por semejantes condiciones
no cumpliendo sus tareas.
De todos modos, no exigimos a los docentes de
hoy semejantes sacrificios.
Con pleno conocimiento y comprension de la legitimidad de sus reclamos
y de sus buenas intenciones, es necesario replantear los medios utilizados
para lograr sus fines.
Es inconcebible plantear, como algunas opiniones
escuchadas, una educacion publica 'tarifada'.
Es decir, rendir mas si se paga mas.
O excusarse por la deficiente educacion impartida
argumentando una insuficiente formacion.
Y asi como seria impropio concebir estas circunstancias
con medicos que atienden en un hospital publico, debe serlo tambien en
el ambito educativo.
Tanto la educacion como la atencion respecto la
salud publica deben ser, y siempre, brindadas ciento por ciento.
"Solidaridad", "equidad",
"compromiso", "justicia" y muchas otras palabras son
desgranadas en discursos y opiniones en boca de quienes -se supone- aspiran
a concebir una sociedad mas justa.
Seria interesante que estos docentes que tan bravamente
reclaman sus aumentos e insisten en una reforma social, conomica y politica
comprendieran que ellos mismos estan colocados en un plano de privilegio
respecto la sociedad, pues detentan una serie de beneficios, no extraordinarios,
por cierto, pero que incluyen, como empleados estatales, vacaciones mas
extensas, una obra social, la seguridad de un retiro jubilatorio y una
estabilidad de empleo de por vida.
Esta serie de derechos, los colocan en una situacion
de privilegio sobre el resto de la sociedad, y de los que carecen desde
remiseros hasta empleados comunes; desde albañiles hasta desocupados
o trabajadores en negro.
Y son ellos quienes -tambien- los sostienen, asegurandoles estos beneficios.
Quiza sea necesario comprender que constituye
un compromiso social y una obligacion moral retribuir de alguna manera
estos privilegios, que van mas alla de los comunes a toda asignacion por
su labor, asegurando la educacion de sus hijos; pues, insistimos, es la
sociedad toda la que los mantiene y la que seguramente comparte sus reclamos.
En estos momentos hay alfabetizadores cubanos
enseñando en la localidad de Mercedes, y debemos agradecer que
ellos, para los cuales la educacion es sagrada, eduquen a nuestros hijos;
pues muchos maestros argentinos privilegian sus reclamos salariales en
desmedro del futuro del pais celebrando, en cada 'exitoso' paro que las
puertas de las escuelas esten cerradas.
Una extraña actitud que los suma a los protagonistas y politicas
autoras de tan devastadora destruccion educativa.
Se los diria, entera y entusiastamente funcionales.
En poco tiempo mas, Alicia, una empleada de un
medico en General Rodriguez volvera a su pais de origen (Uruguay) luego
de poco mas de una decada de residencia en Argentina.
Una mujer que, con inquietudes, participa de talleres literarios y dedica,
sin alharacas y todos los viernes, dos horas de su vida a prestar su colaboracion
a estudiantes en la Fundacion del Padre Grassi en La Fraternidad en condiciones
muy precarias y donde concurren desde niños hasta adultos para
ayuda escolar.
En silencio, sin reconocimientos, discreta pero
responsablemente, Alicia, sin recursos de ninguna especie, esta mucho
mas cerca del 'compromiso' social que muchos de los que egoistamente pisotean
el futuro de este pais.
¿Quien la reemplazara? ¿Cuantas Alicias existen sin que
sepamos de sus existencias?
Los niños son sagrados; la educacion, es
sagrada y ellos son, en definitiva, las unicas victimas de esta especie
de 'guerra'.
El
fin no justifica los medios y, si muchos educadores dejaran sus 'aprietes'
y mezquinas extorsiones sus discursos serian mucho mas creibles y sin
lugar a dudas la sociedad toda los acompañaria plenamente en sus
reivindicaciones.
Diario Accion de General Rodriguez, julio 13 de
2005
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