• Etxeetarako sarbideak/Accesibilidad
PEATONALIZACION : SI AMURALLAMIENTO : NO

Aspectos tan básicos de la vida cotidiana como llevar las compras a casa, recoger a los niños, a los ancianos, transportar objetos o maletas se ha convertido para los que somos vecinos del Casco Histórico en auténticas proezas.
Difícilmente podemos llevar en muchos momentos un ritmo de vida normalizado con estos obstáculos diarios.
Mientras, el Ayuntamiento maneja en su estudio-borrador un método con amplias limitaciones horarias.
La peatonalización debería suponer la armonización del ocio, la cultura, el comercio, los servicios, etc. con los derechos y necesidades de las cientos de familias que aquí vivimos y ello no se puede conseguir reduciendo las posibilidades urbanísticas de la peatonalización a un -amurallamiento- con franjas horarias.
El sistema de limitación horaria imposibilita la conciliación de sus franjas con los horarios laborales, escolares, sanitarios, etc. que tenemos los residentes y produce a su vez la concentración en los horarios permitidos de gran número de usuarios, lo que da lugar a la congestión de vehículos y a sus indeseadas consecuencias, precisamente lo contrario que debería perseguir la peatonizalización.
Existen tres aspectos básicos que originan el tráfico: los desplazamientos de un punto a otro, la búsqueda de aparcamiento y la necesidad de carga y descarga. Los vecinos sólo generamos la última componente y en situaciones numéricas limitadas. Ello se ha demostrado ya, probándose desde hace varias semanas el acceso libre al Casco Histórico por parte de los vecinos cumpliendo unos lógicos controles ¿y qué ha sucedido? QUE FUNCIONA.
Nuestra conclusión de la reunión con la empresa que ha realizado, entre otros, el borrador con las limitaciones horarias para el Casco Histórico, es que no se evidenciaron argumentos que justificasen la limitación.
De aquella reunión, vecinos, comerciantes y peatones (recordar que nosotros y nuestras familias somos los más numerosos peatones, tanto en número de usuarios reales como en número de usos) salimos con la convicción de que la peatonalización y sus fines urbanísticos sólo se conseguirán con el establecimiento de un modelo de acceso libre y controlado a residentes.
¿Por qué decir no a un sistema que funciona?

 
 
 
 
Coches aparcados en Kalebarria, al atardecer, horas después de supuesta hora de cierre de los pibotes de acceso.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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