Memphis, Dashur y Sakkara

Se me presentó en el hotel la oportunidad de unirme a otros huéspedes a una excursión por el "museo" de Memphis, las pirámides de Dashur y el complejo de Sakkara. No era mi forma habitual de hacer las visitas, ni mi idea original, pero pensé que sería interesante echar un vistazo a estos sitios rápidamente para evaluar si merecía la pena o no realizar una visita posterior para hacer mis fotos tranquilamente. El coste de la excursión era de 90 l.e. (4.500 pelas) sin regatear, lo que me invita a pensar que se puede conseguir algo más barato. Naturalmente el precio del que hablo se dividió entre tres que era el número los ocupantes del vehículo.

La primera parada se hizo en el museo al aire libre de Memphis. Por mí os podeis ahorrar la visita. Sólo me pareció interesante, por su gran tamaño, dos tercios de una estatua de Ramses II -para variar- que se conservaba tumbada en un recinto techado. El resto yo, profano de mi, lo vi en tres minutos y salí corriendo. No recuerdo cuánto me costó la entrada pero yo, personalmente, no se lo recomiendo a nadie.

Merecen mucho más la pena, a mi modo de ver, las pirámides de Dashur que, como ya os habreis imaginado, fueron nuestro siguiente objetivo. Se encuentran a unos 20 km al sur de Sakkara perdidas en el desierto. Hay varias pirámides en la zona pero la gente sólo suele acercarse a ver dos:

Esta es una zona, como dije antes, perdida en el desierto e incluso en invierno el calor se soportaba con incomodidad. Sin embargo como no se tarda demasiado en dar un par de vueltas a cada pirámide y tan solo un rato en admirar el recubrimiento de la romboidal me parece una visita muy recomendable. Si a todo esto añadimos la situación aislada del complejo en el desierto y la ausencia de las hordas de turistas que inundan el resto de de las visitas obligadas, esta parada se puede conviertir, según mi modesta opinión, en algo más atractivo incluso que la visita a las pirámides de Giza.

La entrada al complejo cuesta 20 l.e. (1.000 pelas)

Después de abandonar Dashur partimos hacia Sakkara y, después de comprobar la inmensidad del lugar, decidí volver otro día por mi cuenta.


1