La primera baja de los GEO en sus 36 años
de historia - Los investigadores llegaron al piso a través de
las tarjetas prepago de los móviles - Encuentran detonadores
sin utilizar en el piso de los suicidas
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| Los
bomberos siguen trabajando en el edificio
siniestrado. (AP) |
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Francisco Javier Torronteras Gadea, el subinspector del
Cuerpo Nacional de Policía Adscrito al Grupo Especial de
Especial de Operaciones (GEO) ha
muerto y 11 policías más han resultado heridos al inmolarse en
un piso de Leganés (Madrid) cuatro terroristas islámicos,
presuntamente relacionados con los atentados del pasado 11 de
marzo. El cuarto cadáver ha sido hallado en la piscina
del inmueble sobre las 3.30 horas.
Los terroristas se hicieron estallar cuando los agentes de
los GEO intentaban acceder al piso en el que se habían
atrincherado, según explicó el ministro del Interior, Ángel
Acebes.
El ministro en funciones declaró también que alguno de los
terroristas fallecidos podría encontrarse entre los sospechosos
buscados por la policía en relación con los atentados del 11
de marzo.
Algunos testigos aseguran que otros cuatro terroristas
podrían haber espcapado en un coche.
El agente fallecido es un varón de 41 años, casado y padre
de dos hijos, explicó Acebes. Fue él el primero en entrar en
el piso, protegido por un escudo. Acebes precisó además que
los heridos son 11, todos ellos policías, que fueron
trasladados a los hospitales Severo Ochoa, Doce de Octubre y
Getafe. En el primero se encuentran ingresados los tres GEO cuyo
diagnóstico es grave y en el segundo un cuarto. Otros siete han
sido dados de alta a lo largo de la noche.
Seis lesionados más, de carácter leve, fueron atendidos en
uno de los dos hospitales móviles montados en las proximidades
del edificio por el SUMMA y el 112.
Los tres policías nacionales que permanecen ingresados
con pronóstico grave debido a las heridas inciso-contusas que
sufrieron como consecuencia de la explosión tienen edades
comprendidas entre los 40 y 50 años.
Uno de ellos sufre una fractura nasal y traumatismo
craneoencefálico cerrado, mientras que otro padece
quemaduras en miembros inferiores. El tercero de los heridos
tiene erosiones y quemaduras varias en todo el cuerpo,
luxación del quinto dedo de la mano izquierda y del codo
izquierdo, además de un esguince cervical.
Acebes indicó que la policía estaba tras la pista de los
terroristas desde hace días. "Al piso se llegó durante la
investigación policial tras los atentados del 11-M",
destacó el ministro.
Los investigadores del Cuerpo Nacional de Policía
consiguieron llegar al piso a través del seguimiento de las
tarjetas prepago de los móviles utilizados por los
terroristas, de acuerdo con fuentes de la investigación.
Desplegado el dispositivo de la Policía Nacional, los
terroristas detectaron su presencia y dispararon a los
agentes desde el interior de la casa, al tiempo que proferían
gritos y cánticos en árabe.
La Policía decidió acordonar la zona y desalojar ese
edificio y dos colindantes, antes de iniciar el asalto, del
que se hizo cargo más de una treintena de "GEOS".
La explosión se produjo sobre las 20.57 horas. La policía
está también investigando si alguno de los terroristas de la célula
abandonó el piso antes de que se estableciese el control
policial.
El GEO muerto en Leganés es la primera baja en acto de
servicio sufrida por este cuerpo desde su creación en 1978.
Las labores de desescombro
La Policía pretende obtener en este piso gran cantidad de
información que sirva para aportar nuevos datos a las
investigaciones abiertas. De momento, los agentes
encontraron "detonadores sin utilizar" en el inmueble.
Acebes declaró durante su comparecencia que al menos tres
terroristas suicidas se inmolaron en el piso. Poco después,
efectivos de la Policía Científica junto a los Bomberos
procedieron al vaciado de la piscina comunitaria del
edificio en busca de un posible cuarto miembro del grupo
islamista.
A las 3.30 horas de la madrugada apareció el cádaver de
uno de los terroristas, posiblemente una mujer, en la piscina
con un cinturón cargado de explosivos sin detonar, según ha
confirmado la Policía. Miembros de los Bomberos y la policía
abandonaron el inmueble rápidamente alertados por los Técnicos
en Desactivación de Explosivos (TEDAX).
El PSOE fue avisado por el Gobierno en funciones
Ángel Acebes y el secretario de Estado de Seguridad, Ignacio
Astarloa, se reunieron a mediodía con la futura vicepresidenta
primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y con
el portavoz del PSOE en el Congreso, Alfredo Pérez Rubalcaba,
para informarles de la operación que se iba a desarrollar por
la tarde en Leganés.
Según informó Pérez Rubalcaba, los socialistas han
estado informados "toda la tarde" de cómo se iba
desarrollando la operación.
Desde última hora de la tarde, los helicópteros
sobrevolaban el barrio e iluminaban con potentes focos el
bloque de viviendas, ubicado en el número 40 de la calle
Martín Gaite, esquina con la calle de Irene Fernández,
hasta hace sólo cuatro meses denominada de las Madres de Mayo.
La vía fue bautizada con ese nombre en homenaje a la agente de
la Guardia Civil asesinada por la banda terrorista ETA con una
bomba-lapa en Sallent de Gallego.
Testigos presenciales aseguraron que, como consecuencia de la
explosión, la fachada de la vivienda se cayó al
suelo y se ven las habitaciones interiores y los pilares.
Los escombros producidos por el estallido, que destrozó por
completo cuatro o cinco pisos, fueron lanzados por la onda
expansiva hasta el otro lado de la calle, según explicaron los
testigos.
Gritos de la policía y en árabe
El edificio, que fue evacuado, se encuentra en Leganés
Norte, un barrio atravesado por la vía del tren y donde se
halla la estación de Zarzaquemada, que también fue
desalojada.
Según un inquilino del mismo inmueble, A. M., un grupo de
policías vestidos de paisano entró en el patio del bloque de
viviendas sobre las 18 horas, gritando "¡todos
al suelo!". Después se oyeron gritos en árabe y
comenzaron los tiroteos entre los policías y los terroristas
-que se apostaron en las ventanas de su primer piso-, que se
prolongaron durante dos horas. Cerca de las 21.00 horas, se
produjo la explosión.
El vecino aseguró que la vivienda número dos del primer
piso de la calle Martín Gaite 40 fue alquilado por personas de
rasgos árabes durante las últimas tres semanas.
Demolición del edificio
La Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Leganés montaron
un dispositivo para realojar a una veintena de familias,
cuyas viviendas resultaron afectadas por la explosión. El
bloque donde se inmoló la célula terrorista tendrá que ser
demolido, previsiblemente, puesto que sufre daños
estructurales.
Además, a partir de mañana quedará abierta una oficina
para atender a los afectados.
La operación fue coordinada por la Brigada de Información
de la Policía. Hasta el momento, la policía ha detenido
a un total de 24 personas en relación con los atentados del
pasado 11 de marzo en Madrid.