En 1994, rueda la tercera película de la saga del agente de la CIA, Jack Ryan, Clear and Present Danger (Peligro inminente), dirigido otra vez por Philip Noyce y acompañado por Willen Dafoe y Anne Archer.
No es de lo mejor de Ford, pero por esta película se embolsó 870.000.000 de pesetas.


La Asociación Nacional de Dueños de Cine en EE.UU lo proclamó en 1994 Estrella del Siglo, entre otras cosas porque sus películas han ingresado en taquilla 20.000 millones de dólares.


En las navidades de 1995, se estrena en EEUU, Sabrina, un remake de la película del mismo título dirigida por Billy Wilder en 1954, en esta ocasión será dirigido por Sydney Pollack en una película que resulta un tanto sosa.


Sabrina

Sabrina


Ford a fines de los 90 es una máquina de hacer dinero, es un triunfador con suerte, que recibe un montón de propuestas diarias para protagonizar alguna película, él las estudia todas, y si el argumento y el personaje le gustan accede, haciendo felices a productores y directores, que saben que su solo nombre hará que el film sea productivo.


De esta manera se han producido películas como
The Devil's Own
(1997), Air Force One (1997),
6 Days, 7 Nights
(1998), The Age of Aquarius (1999), Lo que la verdad esconde (2000).


seis días y siete noches


Aún no ha ganado ningún Oscar, pero el dinero que gana en cada producción le consuela.


Ha hecho publicidad de Ebel y de Lancia. De momento no tiene ningún deseo de producir o dirigir sus propias películas.
Es un guardián acérrimo de su vida privada, cuando se le pregunta algo que no tiene que ver con la película que promociona, suele contestar
:
"conduzco un coche rojo y otro negro, el resto es personal".

El año 2000, se separó de su segunda mujer Melissa Mathison con la cual se casó en 1983.

En la película K-19, The Widowmaker (2002), un triller de acción basado en hechos reales, Harrison Ford encarna al capitán del submarino soviético, Alexei Vostrikov, con el que según los supervivientes del auténtico submarino Ford guarda un asombroso parecido. Dirige el filme Kathryn Bigelow, Ford que además de ser el protagonista es también uno de sus productores. Por esta película cobró la friolera de 25.000.000 de dólares, es decir un 25% del presupuesto, ya que K-19 ha costado 100.000.000 de dólares . Las malas lenguas dicen que toca a un millón por cada minuto que aparece en pantalla. Suponemos que a sus sesenta y dos años Harrison Ford quiere ahorrar algun dinerillo para su jubilación.

K-19, The Widowmaker

 

 

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